Único
Capitulo 4: Única duda
Renuncia:Los personajes no son mios, lalala, son de Himaruya Hidekazu-sama :3
Nota: Edité el capi anterior, hechenle un ojito antes de leer este, por fa, y perdón las molestias
Italia pov
Este día todo parecía ir en retroceso, Alemania me empieza a dar miedo de nuevo, como cuando no éramos amigos tan cercanos, y me esforzaba por ser su amigo con el recuerdo de su rostro cuando le dije que quería ser su amigo, sus ojos de ilusión, fueron la primera vez que sentí ternura por él, por eso seguía a su lado a pesar de mi miedo, que fui perdiendo lentamente. Este día sentía todo aquel temor de nuevo.
En el entrenamiento no podía concentrarme y Alemania me regañaba más, y más; aunque no hay guerra ahora Ludwig dice que podría ser en cualquier momento y por eso debemos esforzarnos por seguir entre el circulo de los más fuertes…, se preocupa por mí… me pregunto si en verdad retrocedemos o avanzamos, aunque sea muy despacio.
― ¡Italia!― escuché sus gritos de nuevo, sonreí, intentando sobrellevar mi nerviosismo y parecer normal, ― ¿Entreteniéndote otra vez con el gato?...
Y así pasé el día, pero se llegó el ocaso y un silencio que nunca se había dado en la cena, su mirada estaba pérdida, se veía lejos y a pesar de ello tan cerca, fría, como ubicada en un cielo de invierno, y al mismo tiempo resplandecía una inmensa calidez en ella…
De pronto me miró, inmediatamente desvió la vista, sin decir nada levantó sus platos y se dirigió al fregadero.
―Alemania…― me volteó a ver, ―Gracias por preocuparte por mí― quería decírselo, así que lo hice, él se quedó pasmado unos segundos y luego, sonrojándose, respondió:
―No es nada…― parecía querer decir algo más, pero no lo hizo, se dio la vuelta y las palabras salieron solas de mis labios.
―Siempre estás en mi corazón, incluso dentro de mucho tiempo seguirás en él― vi elevarse el color rojo a sus orejas y parte del cuello, y escuché un "y tú en el mío" gritado y con dificultad para salirle de la garganta.
Más tarde, a la hora de dormir sentí un abrazo repentino y me aparté en auto reflejo, luego él se giró sobre la cama y cuando quise disculparme parecía estar dormido.
A la mañana siguiente decidí ir con alguien a que me diera un buen concejo. Pero los concejos que me dieron…
Primero me encontré con Francia:
―Francis~, oye, hermanito Francia~― le llamé él volteó y me sonrió. ―Ve~
―Oh, ¿qué pasa pequeño? ― Me preguntó acercándose.
―Pues quería aclarar algo y creo que tú me puedes ayudar, ve~, podrías darme un consejo respecto al amor ¿verdad?― se acercó haciendo ademanes graciosos que no entendí mientras me respondía en un tono igual de gracioso, hermanito Francia siempre es muy divertido.
―Claro pequeño~, y no sólo concejos, créeme no por nada soy el país del amour~― me tomó del hombro y me dirigió a un asiento. ―bien, ¿Qué quieres saber? ¿Quieres ganarte el corazón de una bella dama, no sabes cómo decírselo, acaso no está disponible, o quieres saber cómo hacerla feliz en un momento de privacidad?― mis mejillas se coloraron un poco por las preguntas precipitadas de Francia.
―N-no exactamente, emm… recuerdas… no, bueno… creo que no he superado a alguien que creí que sí y… ahora… inconscientemente busco a quien se le parezca.― su expresión cambió totalmente, era realmente seria.
―Ya veo…, dime, ¿por qué superar a esa persona?― intentando no llorar susurré: "Murió". Él me abrazó, ahora sabía de quien hablaba.
―No importa que no le superes, a veces aunque alguien muera puedes conservarle en tu corazón. Sólo un detalle, ¿buscar a alguien que se parezca?― asentí
―ve~ a penas me he dado cuenta― torció la boca ―que la chica que creí que me gustaba se parece mucho en físico y actitud… y además…
Terminé por decirle todo.
―Bueno, lo único que puedo decirte es que, conociendo la situación ya a plenitud, si bien es cierto que se parecen, es más bien que el pasado de Sacro Imperio te está poniendo inseguro, pero, ellos dos son lo suficientemente distintos y, por la forma en que te has expresado, en realidad aunque el pasado te pese tanto, te enamoraste de Alemania, aunque al principio no se dieron cuenta de ello, la chica se parece a Alemania, ella si está fuera de tu sentir real, aunque te atraiga…, y bastante.
Cuando me dijo eso recapitulé y pensé en ello un momento, era cierto, a pesar de todo Ludwig era distinto y realmente me agradaba de él también lo que no se parecía a Sacro Imperio Romano.
―Entiendo, le diré, ve~― me iba a ir, feliz de tener claras las cosas, cuando Francis me detuvo.
―Espera, ¿Qué le dirás? Alemania es un tipo muy cerrado, no lo va a tomar bien, no puedes decir eso, se iría y te tendría asco y fobia después
― ¿eh? P-pero… él me dio flores e intentó darme un anillo… hace poco más de una semana cuando fuimos a un restaurante y… parecía querer que…— hermanito Francia alzó una ceja.
— ¿Y qué pasó luego?
―… E-entró en shock, no hemos hablado de eso ni siquiera… ¡Waaaa! ¿Qué debería hacer?― él me palmeó la espalda y me dijo que mejor dejara las cosas así, aunque Ludwig también me quisiera, (aunque lo más seguro es que algo lo hubiese confundido algo y no que sintiera algo así por mi), él no lo soportaría, el hecho de tener una relación con otro hombre, mucho menos hacer aquello público.
Me retiré un poco triste por eso, luego me encontré con Suiza, tal vez una segunda opinión no sería mala.
―Suiza, ve~…― él me apuntó con un arma diciendo que no me atreviera a acercarme a Liechtenstein.
―N-no, sólo quería un concejo…― bajó el arma aun desconfiado e hizo una seña para que le dijera. ― ¿Qué debería hacer si me he enamorado de un hombre?― sus ojos se pusieron en blanco.
― ¿Qué dices, no te gustan las chicas, Italia?
―P-pues sí, pero me enamoré de un chico― se detuvo a pensar un poco.
― ¿Qué clase de chico?
―Alemania― le contesté directamente, de nuevo puso los ojos en blanco y tan abiertos como platos.
― ¡No se te ocurra decirle nada!― Temblé ante tal grito y negué frenéticamente la cabeza, ―l-las personas como él no pod… no pueden cargar con algo como eso… cómo decirlo, sería muy vergonzoso y problemático. Sé que Alemania no es tan orgulloso como Aus… c-como algunas personas, pero no conviene que digas nada, o se terminará alejando para siempre, su amistad irá a quiebre.
Y así fue como un tanto más desanimado llegué a casa de Hungría tal vez ya hubiese llegado y me daría la pauta final.
―No, lo siento pero no ha vuelto, Italia, ¿no quieres pasar? Te daré unos dulces― poco después estaba dentro comiendo, supuse que eso me animaría pero a penas los probé y me di cuenta que no me sabían a nada, suspiré. ― ¿Qué pasa? Dime, tal vez te pueda ayudar.― decidí decirle.
―E-es que…— solté otro suspiro, —me enamoré de Alemania, pero me dijeron que no era conveniente decirle. — Austria me miró severo, como cuando era pequeño y vivía bajo su custodia, suspiró y puso luego ojos cansados.
—Hace poco, si no mal recuerdo hubo una confusión entre ustedes, él emocionalmente se puso muy mal, no creo que sea conveniente que sean más que amigos, yo, que lo observé todos esos días, puedo decirte que, aunque parezca que sí, él no podría manejar una relación con un hombre, emocionalmente, digo. Lo siento Italia, pero, que mantengas esto en secreto será lo mejor para ambos. No digas tus sentimientos aun si llega a parecer que sería conveniente, no te engañes y vayas a cometer un error que le o les haga daño, pase lo que pase, no le digas que te enamoraste de él, ni siquiera si siente lo mismo.
Esa misma tarde vi a Alemania de nuevo, se veía pensativo y me miraba constantemente, hasta que de un momento a otro me preguntó:
― ¿Qué quisiste decir con eso ayer, Italia…? Eso de que siempre estaré en tu corazón― se le estaba elevando el color rojo de nuevo, pero ya no me preocupa como las primeras veces que pensaba que estaba enfermo.
―Pues sólo eso, que siempre estás en mi corazón, Alemania, eres mi mejor amigo, ve~― le respondí con sinceridad, no era como si quisiera decir otra cosa.
―Como un amigo ¿no?― me volvió a cuestionar, yo asentí, aunque también sentía algo un poco distinto.
― ¿Por qué la pregunta, Lud?― él negó con la cabeza, y luego respondió que por nada, y luego de eso, aunque no he hecho nada malo me sentí mal, pero no dije nada.
Me dolía no poder decirle que lo amo de la misma forma, pero no hacía eso claramente por miedo, no sé a qué le tengo más miedo, pero lo siento hasta los huesos, aun así, quisiera ignorar todo y decirle que también siento lo mismo, mas definitivamente me arrepentiría por siempre si eso lo lastimara o alejara, o si alguno de los dos estuviera confundido y no amara al otro en verdad, es decir, yo no me pongo así como él, ¿no debería ser igual si ambos sentimos lo mismo, o yo no lo amo tanto, o él simplemente está muy confundido? Es mi mejor amigo, es lo único que tengo claro, no quiero perderlo por eso… lo quiero tanto, no quiero hacerle daño.
Sin embargo, estoy aquí, han pasado varios días, y no siento que Alemania esté feliz, como cuando no había pasado nada de esto…, parece que ni siquiera durmió bien ayer, a pesar de que parecía feliz desde el 17 que, a pesar de ser mi cumpleaños, viniera a su casa a dormir, sólo fue una alegría pasajera. Se ha quedado dormido antes que yo esta vez y, entre sueños me abrazó, suspiró sobre mi cuello y me estremecí ante tal acto, luego de un rato volvió a su posición inicial, pero yo no concilio el sueño. He terminado sobre su pecho, observándole.
Me pregunto, cómo sería besarle…
Cerré los ojos y suspiré, mas seguía sin poder apartarme, sin poder separarme de sus labios. Ese simple contacto era mágico, le besé una, dos, tres veces y era querer más que el sólo tener sus labios entre los míos, pero sabía que si intentaba algo más se despertaría, me costó mucho trabajo no volver a besarle, de alguna manera, por alguna razón, ansiaba besarle, aunque sigo sin entender muy bien por qué; luego él volvió a abrazarme como antes, eso me pareció agradable pero…
Aun así esa noche no pude dormir. Al día siguiente Ludwig me preguntó por qué me veía tan cansado, yo le respondí que había soñado que muchos gatos me aplastaban, él alzó una ceja extrañado y me dio un café por ello.
Espero estén disfrutando y perdonen la tardanza, hacer Italia pov es más dificil de lo que parece, lo juro, además tuve unos problemitas, :P bueno...
Prometo que éste será mi último fic donde haga Italia pov si no me sale bien, de todos modos creo que tal vez no haría otro tan facilmente, la mente de los italianos es muy complicada *se hace hace bolita y comienza a rodar por el suelo* muy complicada, más bien muy sencilla y particular, tan simple que es complicada *3* Yo me entiendo sola, digamos que lidio con algo así (alguien con mente italiana XD)
Gracias a todos por seguir mi fic ;D
