Hi!~ - inserte vocesilla de BB aquí(?)-

No andaba muerta, estaba de parranda :'v ¡Pero por fin terminé! Y este cap me quedó más largo, o eso creo .w. Aquí hace aparición el lindo hermano de María~ que sha sabrán que hará por aquí uvu

Y les agradezco sus comentarios, ¡los adoro! Nomas que no puedo responderlos ;v; (con trabajo subo el capi en el cel.) Y sobretodo a Alicia Startblack, tus comentarios me hacen el día - inserte corazón- y tomé en cuenta tu crítica. ~ Perdonar, no lo puedo evitar :c

No los aburro más, ¡espero les guste! Más notas al final.

FNAF no me pertenece, le pertenece al satanás de Scott C~

O.o.o.o.o.o

-Ah... No quiero volver a ese lugar. - Decía en tono de "sufrimiento" mientras hundía el rostro en la pulcra almohada que tenía abrazada. Y menos quería regresar cuando cierto androide de una adorable apariencia te traía en la mira por tu lengua floja y tener que mallugarse nuevamente la cara por cerrar una puerta.

Oh sí, María terminó con la nariz rota, y con un lindo morete que abarcaba casi media cara.

-Eso te pasa por hacerle boliche en primera hora. - Respondió Darlene encogiéndose de hombros y tomaba algo de jugo de manzana. -Bueno, pero es cierto. - Se rió por lo bajo intentando no ahogarse con su bebida, ya que bueno, Chica no era de sus personajes favoritos que digamos. Y un poquito del tan famoso boliche no venía mal...

La contraria sólo infló las mejillas de modo infantil mientras se levantaba y tomaba sus gafas dirigiéndose hacia el cuarto de lavado. Ya que la vida le había enseñado que algún día tus padres te pondrían a trabajar en un pizzería del demonio y ocuparte de tus cosas... Además de ponerte de niñera con 3 niños pequeños, y sí, su hermano gemelo contaba como uno todavía.

Pero bueno... Ahora eso no es importante.

...

Ahora tenemos a una linda María que se colaba al cuarto de su "querido" hermano con un vaso que hasta sudaba de lo frío que estaba su contenido. Esta vez no se la dejaría pasar, nadie le podía negar y/o ignorarla. o tendría consecuencias. Y la sonrisa que traía no ayudaba en nada.

-¡Levántate ya idiota! - Se escuchó exclamar a la castaña a la vez que derramaba el dichoso vaso de agua helada a la cara del otro, que no tardó en reaccionar levantándose bruscamente de la cama. Su sonrisa se ensanchó en su rostro al ver la expresión de su igual, lástima que no tenía una cámara a la mano.

-¡Que esto no es la escuela militar! -Se escuchó exclamar antes de que se levantara a buscar una toalla para secarse. ¡Pero es que... Demonios! Odiaba que hiciera eso, sobretodo si era fin de semana a las 8 de la mañana.

-Eso te pasa por no hacerme caso cuando te hablo. - Respondió alzando una ceja y observaba atenta al chico que tenía enfrente, que después de secarse había dirigido su mirada hacia su hermana con expresión de todo menos agradable. - Y no me hagas esa cara.

Él, al ser el gemelo de María, técnicamente tenía el mismo físico, exceptuando que éste tenía bastante más altura y era delgado, cosa que María no era. Además que él tenía las ojeras más marcadas si era posible y su piel se veía afectada por la falta de sol... Y su cabello, que era negro en su totalidad generalmente estaba corto, pero al igual que su hermana tenía el flequillo dirigido hacia la derecha para desgracia de ésta.

Oh sí, y ambos tenían el mismo carácter chocante de ambos padres, por lo cual siempre estaban peleando. Eran como dos gotas de agua.

-Como sea, bájate a almorzar. Que ni yo ni mi mamá te vamos a servir de nuevo. - Dijo antes de darse media vuelta y cerrar la puerta de golpe, lo cual hizo que el azabache hiciera una mueca ante la punzada que le dio en la cabeza por el ruido y tomara sus gafas que eran de un marco más simple. Esa maldita... Bueno. Ya planearía una venganza después, que el hambre y el dolor de cabeza no lo dejaban pensar bien en ese momento.

...

-Hijo, siéntate por favor. - Se escuchó decir a Omar mientras el mencionado sólo asentía y se sentaba en el asiento que estaba enfrente del mayor, que para su suerte estaba lejos de María y de Darlene, que se secreteaban descaradamente frente a la familia con una sonrisa que era de todo menos agradable.

-¿Qué pasa? -Preguntó mientras vaciaba una caja de cereal en un cartón de leche, producto de la mala noche que tuvo de sueño y el repentino y agradable "Buenos días" de parte de su hermana, lo cual provocó las risas por lo bajo de ambas jóvenes y en parte de sus padres.

-Al igual que tu hermana y Darlene... - Decía con voz seria observando a su hijo atentamente. Una de las cosas que le llegaban a molestar bastante, era el hecho de que sus hijos mayores tuvieran cara de piedra la mayoría del tiempo y lo silenciosos que podían llegar a ser, para después cambiar totalmente esa faceta a una más... ¿Retrasada? Era la palabra más apropiada según su amplio criterio. - Llegó la hora que consigas un trabajo. No puedes estar toda la vida de niño bonito.

Y eso fue suficiente para que María y Darlene se soltaran a carcajadas olvidando el poco rastro que tenían de modales, tanto que a María terminó expulsando toda la leche por la nariz ignorando el dolor de ésta y Darlene casi se asfixiaba con un trozo de tostada que estaba comiendo.

Alejandro solamente rodó los ojos ante el comportamiento de ambas chicas, a la vez que su mirada se dirigía a su padre mientras que afirmaba nuevamente con la cabeza a modo de respuesta, ¿quedaba de otra? No podía negárselo de todas maneras.

-Está bien. Pero... - Hizo una pequeña pausa dudando un poco lo que iba a preguntar, ya que sabía que eso lo tenía que hacer eso él mismo. - ¿Dónde trabajaré?

-Oh, eso lo tengo arreglado. - Comentó Omar sonriendo de manera que puso alerta internamente al pobre azabache, ya que siempre que formaba esa sonrisa no pasaría algo bueno. - Comenzarás a trabajar junto a tu hermana, así que te me apuras y...

Pero no pudo completar la frase, ya que ambos se habían levantado de sus sillas de golpe y lo veían con cara de pánico, para luego soltar un dramático "¡NOOOOOOOO!" al puro estilo de Lucke Skywalker.

Tanto que resonó nuevamente por toda la manzana causando que esta vez llegaran hasta ambulancias.

...

Pero, como la desgraciada suerte siempre estaba en contra suya, Alejandro comenzaría al siguiente día, muy contrario a ella que tuvo que empezar ese mismo día.

Lo cual no se quedó así, ya que justo cuando el susodicho había llegado a casa lo siguió hasta su habitación a escondidas.

Pero como su hermanito no era idiota, se había dado cuenta que la otra lo seguía. No dijo nada durante el recorrido hasta que llegó frente a la puerta, volteándose hacia su igual sonriendo de manera altanera mientras se recargaba en el marco de ésta y cruzaba los brazos.

Y bueno, como era de esperarse le restregó toda su "suerte" en la cara de la más baja, la cual no tardó en reaccionar y lo logró callar con un jalón de cabello, ganándose por igual un lindo sonrojo por parte del azabache.

Pero...

Éste frunció el ceño repitiendo la misma acción que la castaña, la cual tuvo una reacción similar a la vez que le metía una patada tirándolo al suelo. Nadie se metía con su cabello y su suerte. NADIE JODER.

¿He mencionado que ambos tenían como zona erógena la zona del cabello? Pues ninguno lo dejaría así fácilmente, y más tratándose de aquella zona.

Así que esa patada había desencadenado una de las muchas peleas entre ambos jóvenes, de la cual ni entre ambos padres ni Darlene podría separarlos hasta que alguno se por fin rindiera.

Y muchas veces habían terminado en poses comprometedoras... Y ésta no era una excepción.

...

Y al final el vencedor... O más bien vencedora había sido María, quedando un morete sobre el otro morete y unos cuantos rasguños en la cara. Y Alejandro... Bueno, él había ganado que le reventaran el labio, unos cuantos golpes en el abdomen y claro, los típicos rasguños que quedaban cada vez que peleaban. Nada de qué preocuparse.

Ah, lo que es el amor de hermanos, ¿verdad?

Noche 2

12 am.

-Ese maldito desgraciado... - A estas alturas aún la castaña seguía insultando a su igual que de pobre no tenía nada. Porque vamos, si algo también los identificaba, es que ambos tendrían el resentimiento de una pelea por las siguientes 24 horas, ni más ni menos.

Oh sí, ya llevaba insultándolo entre dientes fácilmente 5 horas sin parar. Y lo peor de todo, es que Darlene tenía que aguantar toda grosería que viniera de la boca contraria, y sumando que el eterno mensaje de voz que dejaba el Chico del teléfono, deseaba golpear a la morena con la caja (grande he de decir) que habían llevado de pockys. Pero no lo hacía por respeto al pobre dulce.

Y cabe decir la misma tenía unas inmensas ganas de lanzar el pobre aparato que no tenía nada de culpa por la ventana para que se callara de una buena vez, pero por su seguridad y en parte la de María decidió no hacerlo.

Y así se pasaron un buen rato.

2 am.

-Oye. - Se escuchó por fin algo que no fuera cualquier insulto salir de los labios de María. ¡Rápido, pidan un deseo! - ¿Y si aprovechamos para hacerles boliche un rato? - Preguntó mirando las cámaras mientras una sonrisa surcaba su rostro, Bonnie estaba en el armario y Chica estaba en el área de los baños, aún tenía algo de tiempo para pensar en algo bueno.

La otra sólo río, sabía que cuando ella decía algo sobre hacerlo, iba en serio. Nadie se había salvado, ni siquiera su persona.

Y menos cuando estaba junto a Alejandro... Las veces que esos dos acordaban, eran como dos engendros sacados del mismísimo infierno. Qué bonito, ¿verdad?

-Mejor espera hasta mañana. Que la cosa se pone buena cuando está Alex. - Sonrió cómplice, recibiendo sólo un asentimiento de la parte contraria además de una señal hacia la puerta, la cual entendió al momento y se acercó hacia la izquierda con un lindo Bonnie asomándose por esta.

-¡Hola Bonnie! ¡Adiós Bonnie! - Sonrió de manera estúpida intencionalmente mientras le cerraba la puerta en la cara, recibiendo un insulto por lo bajo de parte de éste. Soltó una carcajada junto a la otra yendo a revisar por lo tanto si no estaba Chica cerca.

Tenía tantas ganas de fastidiar a la pobre pollito... Pero decidió esperar mejor hasta el siguiente día que ambos hermanos estuvieran juntos. Oh sí.

Pero dejó eso de lado y se fue a sacar la enorme caja de pockys que cargaban, que el hambre es algo que no se puede ignorar.

3 am.

El conejo solamente se fue de ahí refunfuñando hacia el Comedor, ahí tendría algo de tiempo para esperar y agarrarlas desprevenidas. O simplemente esperar que se agotara la energía y cierto oso hiciera el trabajo por él.

Oh sí, la pereza está presente hasta en androides, señores.

...

-Culiá, Chica está ahí. - Dijo viendo a la rubia sin la necesidad de siquiera prender la luz del pasillo. Si bien tenía una pésima vista, agradecía el hecho que podía ver en la oscuridad con sus inseparables gafas.

No dudó ni un momento, de un segundo a otro se había metido debajo de la mesa mientras escuchaba cómo Darlene cerraba la puerta y se escuchaba un golpe de afuera. Cualquiera sabría que era Chica bastante enfadada, pues aún no había olvidado lo que le habían dicho la noche anterior.

-¡Ni siquiera habían prendido la luz!

-Deberías entrarle a la dieta, que los kilitos de más no te ayudan a llegar. - Dijo la chica de la coleta en tono de burla, empezando a reír ante la expresión retorcida de la rubia que no podía hacer nada ya que la jodida puerta interfería en su camino.

Tenía unas inmensas ganas de exprimirlas en los trajes lentamente mientras rogaban por sus miserables vidas... Y no se rendiría hasta lograrlo.

Y las ganas cada vez le invadían más al escuchar a la azabache que no le paraba la boca. ¡Ah!

4 am.

-¡DEJA DE BOBEAR Y APÚRATE! ¡QUE EL PINCHE ZORRO VIENE! - Gritaba María al borde de la histeria. Pero al ver que Darlene estaba bastante entretenida molestando a la rubia, le importó un comino esta vez su rodilla, echándose a correr a la puerta del lado izquierdo.

Solamente se pudo escuchar el sonido de un hueso tronando, la puerta cerrándose y un golpe seguido de un insulto de parte del adorable zorro causante de infartos en serie.

Primero la nariz rota, ahora posiblemente la rodilla por cerrar la puerta. Conclusión: vale miau la vida.

...

Darlene al escuchar el escándalo del otro lado y asegurarse que la pollito se fuera, se encontró a una morena hecha un ovillo.

-¿Qué te pasa? ¿Te asustó el...? - Pero no pudo completar la frase ya que su compañera la había volteado a ver al borde de las lágrimas, agarrándose con firmeza la rodilla derecha.

Oh, demonios... Sólo esperaba que esta vez no fuera una fractura o estaría en serios problemas.

...

Lo único que se limitó a hacer fue a ayudarle a levantarse con cuidado y sentarla en la silla giratoria. Ya se las arreglaría en un rato para irse a casa.

5 am.

-Hey. - Le llamó a la chica que estaba sentada contra una pared esperando a cualquier inesperada visita que podría llegar en cualquier momento, que solamente abrió un ojo en señal de que la escuchaba, ya que su amigo el sueño le estaba ganando en ese momento. - ¡No te pongas así! Mejor hay que embriagarnos pa ahogar las penas.

Dicho esto se agachó con cuidado para tomar su mochila que para su suerte estaba pegada a la silla, sacando de ésta un pack de pequeños botes de Yakult* y otro de jugos de manzana. Darlene saltó de la pared casi soltando un chillido.

-Ya dime, ¿de dónde sacas tanto? - Dijo casi babeando mientras sacaba un cartón de jugo y lo abría con un papiro para darle un trago, observándola en busca de una buena respuesta.

-"Manipulación Darlene, Manipulación". - Respondió internamente a la vez que alzaba los hombros en señal de "¿Y eso importa ahora?" y tomaba un pomo de Yakult. Ahora quería disfrutar lo que quedaba de la noche...

Unos 20 minutos después.

-It's been so long~ Since I last have seen my son lost to this monster~ To the man behind the slaughter~ - Cantaban con sentimiento ambas jóvenes sujetándose de los hombros. Beber demasiado de aquellos adictivos líquidos les hacía mal... Demasiado mal.

Y es cuando María ponía su faceta de retrasada.

-Your sweet little eyes, your little smile is all I remember~ Those fuzzy memories mess with my temper~ - Musitó María antes de soltarse a llorar. Joder, que esa canción era demasiado para lo poco que tenía de sentimientos.

Y aprovechando que hasta hace un rato aún tenían un 35% de energía, cerraron ambas puertas para seguridad suya mientras se "embriagaban", por lo cual unos muy anonanados Foxy y Bonnie por el lado izquierdo, y una aún más anonada Chica del lado derecho las observaban por ambas ventanas. ¿De verdad ésa era la cara de piedra y la "normalita" que los habían apodado y cerrado las puertas en sus caras?

Qué vergüenza les daban. La verdad.

6 am.

-SECOOOOOND NIIIIIGHT BITCHEEEES.~ - Celebraron arrastrando exageradamente las sílabas, a lo cual María se levantó como pudo de la silla y empezó con bailes "sensuales" a modo de "celebración".

¿Qué causaba tal cambio en alguien tan joven?

Nadie reaccionó ante aquello, exceptuando a Bonnie, que se quedó perplejo, agregándole que sus mejillas se pintaron de un leve rosado.

Las jóvenes lo ignoraron por el momento mientras sólo acomodaban lo necesario en la mochila, sin siquiera molestarse en recoger el desastre que habían dejado. Así de guandajas* podían llegar a hacer si se lo proponían.

-Nos vemos mañana.~ Y con boliche incluído. - Dijo María pasando a un lado de Bonnie y Foxy mientras se apoyaba en los hombros de Darlene para poder caminar. Se rió al ver la expresión de "uke" que se cargaba el conejo.

Mañana sería tan divertido.~

O al menos para ellas, ya que los androides habían quedado con una épica expresión de póker. Sin mencionar que tendrían que soportar el sermón de Freddy por no lograr matarlas... De nuevo.

Y Bonnie se quedó con la duda. ¿"Uke"? ¿Boliche?

O.o.o.o.o.o

*Yakult: producto lácteo fermentado que contiene más de 8 mil millones de Lactobacillus casei Shirota. Mejora la flora intestinal pero puede hacer daño si se consume en exceso. No sé si los haya en otros países.

*Guandaj : persona que hace los deberes a medias, los hace a lo idiota dejando algo peor o simplemente no los hace.

¡Y eso es todo por hoy! Espero les haya gustado 8D - se esconde en su buncker anti Nokias(?) -

Como habrán notado bajé un poco las groserías, pero meh (?).

Oh sí, a la siguiente boliche a los androides junto a Alex /o/ y una María casi incapacitada :c

¿Qué merezco? Recibo críticas constructivas, oro, un harem de sexys androides (ewe), golpes, insultos o hasta amenazas de muerte (okey, eso no x'D). ¿O quizás un review? *-*

¡Hasta la próxima actualización!