ÚNICO
Nota: Sé que querrán matarme por tardarme tanto, pero no es mi culpa, además -con un poquito de inspiración que me dio un empujón- aquí está, así que espero lo disfruten
Renuncia: Hidekazu Himaruya que a veces me hace sufrir un poco, los personajes son suyos -3-
Advertencia: No podré actualizar muy pronto
Dedicado a: TaiFinIta Kirkland (ya tiene cuenta nwn), para mí también eres única, y la mejor hermanita que pude haber tenido . espero que lo disfrutes ;)
Saludos a Akari Yumei, y demás integrantes de "El Circulo Monotono", a I FAB WE FAB, harunablakrose, Frida, Dani, Jessy, Rafael, Aleida y demás amigos. También a Fredo Godofredo a ver si también se acuerda de sus actualizaciones sin ofender. En fin, todos disfruten la historia :3
Capitulo 5: Única complicación
Italia pov
Creí que no lo había notado, pero parece que sí, incluso intenté evitar que habláramos tan serios de nuevo, pero mi plan de comer los tres juntos para no crear tensión falló y me di cuenta muy tarde, aunque aún intenté ir por otro plato de comida para Kiku, pues se le había resbalado.
—Italia…— me llamó Ludwig.
—Voy a servirle otro plato a Japón, ve~ ¿me esperas Lud?— él se sobresaltó, tal vez no me veía tan bien, la verdad seguía afectado por lo de a noche, lo besé, pero no debo volver a hacerlo, estoy enamorado de él, pero tengo miedo.
Él se levantó de la mesa y fue hasta donde yo estaba, yo me sobresalté cuando sentí un abrazo, no sé, eso es poco común en Alemania, pero cuando lo hace se siente realmente bien, se siente que todo va a estar bien, se deja de sentir miedo, correspondí el abrazo, recargándome en su hombro y me atreví a suspirar sobre su cuello, luego de sentir su aroma, sentí un estremecimiento y que apretó sus puños tensándose, y de pronto se apartó de mí. Tenía el ceño fruncido y su semblante se veía realmente molesto.
— ¡¿Qué sucede contigo?! Haciendo cosas tan raras cuando sólo somos amigos ¡¿acaso pretendes enloquecerme?!— lo dijo en voz baja, pero muy exaltado y daba mucho miedo, yo tenía mucho miedo, otra vez, y ahora más fuerte. Me encogí y, tartamudeando, dije que lo sentía, fui a servir el otro plato antes de que me viese derramar las lágrimas que se acumulaban en mis ojos.
—p-per-perdono— dije en lugar del "pero ti amo, come tu" que deseaba decirle. Me dejé caer tras cerrar la puerta tras de mí y lloré, "tengo miedo, y él no puede ser quien me reconforte" eso pensé con tristeza, antes de levantarme y tallarme los ojos con las mangas, tampoco puedo dejar que me vean así, tengo que dejar de pensar en esto y seguir como siempre, debo sonreírle, ser un buen amigo y que esto no se repita.
Salí y Kiku me miró a mí y a Alemania, que estaba de brazos cruzados parado a un costado de la mesa, agachó la cabeza para soltar un suspiro ¿estará muy cansado, o acaso esperaba algo de nosotros? ¡La comida! No se la he dado, pensé, se la ofrecí sonriendo de nuevo y él la puso sobre la mesa, Ludwig limpió con lo que había traído Japón, a pesar de que le decía que él lo haría.
La comida pasó y decidí ir a mi casa, tal vez me quede con Romano, no quería que Alemania se enojara más, o volverle a besar, no debía, fui a mi casa corriendo antes de que él me dijera cualquier cosa o siquiera nos invadiera el silencio.
Encontré a España tocando la puerta de mi hermano que le gritaba que se fuera mientras Antonio hacía caso omiso.
—Oh, Ita, pequeño, hace tiempo que no te veo— dijo dejando un momento la puerta, sonreí, —y, ¿cómo has estado? Te veo un poco decaído— le respondí que realmente no era nada intentando poner mi habitual sonrisa. En ese momento Romano abrió la puerta. — ¡Romano~! ¡¿Me dejarás pasar?! Está aquí tu hermanito, sería adecuado que nos dejaras pasar a ambos. — Lovino miró críticamente a quienes nos encontrábamos afuera.
—Pasen…, Maldición, escucha, España, de no ser porque Veneciano está aquí seguirías afuera, sele agradecido y no se te ocurra andar de entrometido entre mis cosas, bastardo, y, Feliciano, no debes hablar con tantos idiotas (como Antonio), se te pegará lo imbécil, además es tu culpa que tenga que soportarlo, y ¿Qué mierda te pasa? El 17 y el día de ayer que viniste debiste quedarte, maldición… no volveré a dejar entrar a ese bastardo después de hoy, así que tampoco quiero que me vuelvas a obligar a soportarlo.
—Ve~— ambos asentimos sin poder hacer más, Romano se veía más enojado que de costumbre.
—Veneciano, por qué esas ojeras de mierda, tu cara se terrible hoy, no estás enfermo ¿verdad?—negué, y le di el abrazo de saludo que siempre le doy, él soltó unas maldiciones y después observó un momento más mi semblante, de pronto se exaltó y de súbito me jaló, —quédate ahí, bastardo.— dijo para que su extutor nos esperara ahí. —Maldición, Feliciano, dime qué pasó, te ves terrible. —por un momento le iba a decir lo de el sueño, pero decidí serle sincero, él esperaba expectante.
—Fratello, ve~, no creo que te guste, — aun así insistía en que le dijera, —pero no te alteres, — asintió de nuevo, —m-me di cuenta… de que me…— afiló sus ojos, le dije que no hiciera ese gesto ni se alterara, él aceptó poco después, —Amo a Ludwig— Romano quedó en shock, y luego de un rato de tensión, gritó:
— ¡MALDITO MACHO PATATAS! ¡Te sedujo! ¡¿Es por eso que estás así?! Ahora si lo mato, ¡lo matooooo!— le detuve de su carrera por venganza de algo que ni había pasado.
— ¡Romanoo, no es así! No hemos tenido nada, pero me siento… enamorado, apenas lo descubrí, esa inquietud no me dejó dormir bien, eso es todo, ve~, ve~, ve~, ve~— me miró bastante enojado y suspiró fuertemente.
—Eres un estúpido, idiota, imbécil, ¿Cómo se te ocurre?, maldición, mierda, te dije que no te debías ir con él, ahora todo esto pasó, es tu culpa maldito ¿Por qué carajo te enamoras de ese bastardo?— apretó los puños, — ¿Por qué? Rayos, parece que el amor nos odia a los italianos. Yo enamorado de… una persona imbécil ¡y tú de ese maldito apretado cara cuadrada de papa, maldición! — Asentí con sonrisa quebrada, mientras él seguía maldiciendo — ¿de verdad…? ¡Maldición! ¿Estás tan afectado por lo cerrado que es, te rechazaría?— me quedé un poco extrañado por aquello.
—B-bueno… en realidad parece sentir lo mismo, ve~, pero él sufre shocks emocionales, no puede sobrellevar algo así, ve~— a mi hermanito mayor le saltó una vena en la frente, — ¡Ese #%*… (Groserías en italiano)…*%#! ¡No puedo creerlo! Y tú, maldito… aun así… ¡waaa fligio di…!— de pronto Antonio le tapó la boca sin dejarlo continuar —huhmhmh— y le dijo al oído:
—Tienes la boquita sucia, voy a cepillártela si no dejas de gritar tantos insultos— Romano se puso rojo, creo que de gritar tanto en la mano de España, la cual mordió enojado. — ¡Auch!, Romano deja de portarte así, no me muerdas la mano.
— ¡Te morderé donde no te alumbra el sol si no dejas de meterte, bastardo!— Antonio rió y mi hermanito lo comenzó a golpear y se fue al baño después de escuchar la frase "pareces un tomate" de la boca de España. — ¡Maldito, bastardo, imbécil!
— ¿Sabes? Te entiendo, Italia, amar a alguien emocionalmente complicado— me sonrió, —hablo de…
— ¡¿Qué le dices a Veneciano, bastardo?!— Mi hermano había salido del baño,
—nada Lovi, creo que me voy— despeinó su cabeza y se fue, él suspiró y de la nada me sonrió y me dio un pequeño abrazo.
—Supongo que querrás quedarte a dormir conmigo hoy ¿cierto?— agaché la cabeza un poco apenado.
—Ve~, creo que es mucho más conveniente que con Alemania.
—Bien, eso es cierto, agradece que te hago ese favor, imbécil. — "Gratzzie" agradecí. Nos fuimos a dormir luego de cenar algunos dulces, al final pude dormir más tranquilo.
Gracias por leer :3
perdono: perdón
pero ti amo, come tu: pero te amo como tú
Fratello: Hermano
fligio di: hijo de...
Gratzzie: Gracias
