ÚNICO
Renuncia:Hidekazu Himaruya que a veces me hace sufrir un poco, los personajes son suyos -3-
Advertencia:No podré actualizar muy pronto
Dedicado a: TaiFinIta Kirkland (ya tiene cuenta nwn), para mí también eres única, y la mejor hermanita que pude haber tenido . espero que lo disfrutes ;)
Saludos a Akari Yumei, y demás integrantes de "El Circulo Monotono", a Nickte, I FAB WE FAB, harunablakrose, Frida, Dani, Jessy, Rafael, Aleida y demás amigos. En fin, todos disfruten la historia :3
Capitulo 6: Único Lamento
Alemania pov
Soy un verdadero estúpido, estoy alejándolo de mí, a pesar de que le pedí que no se acabara nuestra cercanía, le reclamé por acercarse, por ser imprudente, tal vez no fue su intención, pero en el momento yo me sentí tentado, ahora que lo pienso él suele ser muy inocente, probablemente ni se dio cuenta que el respirar en mi cuello es altamente sugestivo, a veces es muy descuidado en ello, pero ayer sólo me sentí furioso por ello, sólo somos amigos, pero hace esas cosas.
Aunque a veces parece pretender que me vuelva loco, como en esta ocasión, yo reaccioné muy agresivo, creo que lo asusté, le reclamé y también estaba enfadado con Japón por inducir la situación. Pudo haber sido una comida normal entre tres amigos después del trabajo, pero al parecer Kiku notó algo de lo que siento acerca de Italia, o al menos la preocupación que tenía en ese momento porque Feliciano se notaba un poco extraño, afligido; pero Japón nos dejó solos para que hablara con él, sinceramente no sabía que decirle, así que lo abracé, luego su respiración sobre mi cuello me hizo exaltarme, me enfadé con él porque sentía como que era un acto de burla, para jugar conmigo, ya que me confundía, ¿él no me quiere de esa forma o sí? Seguro fue únicamente un descuido de su parte, pero lo espanté tanto que cuando acabo la comida se fue, no se quedó a dormir como siempre, él parecía estar sensible y probablemente lo herí.
Aunque quería correr detrás de él, tiene una rapidez para huir que es inhumana, no le pude alcanzar, quería, también ir a su casa a donde probablemente había ido, pero escuché a Austria cuando me dirigía a comprar un boleto.
— ¿Alemania?
—Austria ¿qué haces aquí?— le pregunté aunque en ese momento no quería detenerme a hablar con él.
—Vengo de ver a Hungría, ¿Acaso ni siquiera notaste mi ausencia?— en realidad no, había estado ocupado, mi casa era grande y él casi siempre me veía hasta la noche, en la merienda, o, si es que tenía tiempo, en la sala por la tarde, como a la hora en que estábamos, precisamente, —¿Tienes algún lado al que tengas que ir o puedes acompañarme a casa?— abrí la boca pero no me salieron palabras, quería ir con Italia, pero me daba vergüenza decirlo, temía que me fuera a preguntar algo, o que se diera cuenta, él sabe lo que paso el mes pasado con Italia. Negué con la cabeza y me resigné a acompañarle.
—…Vamos a casa.
— ¿Alemania, estás bien?— me preguntó, yo asentí, no debía percatarse de mi estado, tendría que reconciliarme con Italia después, llegando le llamaría, sí, eso sería perfecto, estuve más tranquilo el camino a mi casa.
Al llegar me dirigí al teléfono, pero, al ver que Austria se quedaría en la sala de estar, decidí ir a hablar en mi oficina con el teléfono que hay ahí. Iba camino allá, cuando sentí un manotazo en la espalda que casi me saca los pulmones.
— ¡West!— tosí por el golpe, —Habías tardado más para llegar, oh, ¿era porque el señorito había salido? Ya veo que están de regreso, ja, ja, ja, bueno quería que llegaras porque estoy pensando en algo maravilloso, Kesesesesese, pronto será el cumpleaños de uno de mis amigos, así que estoy planeando una fiesta, sé que me ayudarás con los preparativos, Austria puede hacer el pastel y…
—No pienso hacer nada para ti o tus planes— le interrumpió Roderich, tajante; mi hermano se enfadó con él y comenzó a meterme en sus líos, encima de todo ni siquiera escuchaba lo que le decía, al final no quedamos en nada, y habíamos perdido mucho tiempo, estábamos a altas horas de la noche, cómo iba a llamarle a esas horas, seguramente estaría dormido, me decidí por enviarle un mensaje "Italia, lamento haberme enfadado contigo, somos amigos y debemos conservar nuestra amistad, no tomes importancia la desesperación que mostré, por favor, si quieres hablar de algo conmigo, hazlo, y no te alejes " me sentí ridículo, pero era lo mejor que podía hacer.
Por la mañana me dispuse a ir, no había podido dormir bien, así que, en medio de la madrugada, tomé un café y fui a dónde Feliciano, seguramente, estaría. Toqué esperando que no fuese su hermano quien saliera, pero era lo más seguro de todas formas.
Romano pov
Maldición, no hay un día en que alguien no venga a mi casa a arruinarme el día, casi siempre es España, ayer no fue la excepción, pero también vino Veneciano, en realidad es bueno que venga de vez en cuando, o más bien mi tonto hermano debería quedarse aquí. Para acabar de hacerme mierda los nervios me dijo ¡que ama al maldito macho patatas! Después de querer matarlo, matarlos, me calmé un poco, mi hermano es muy directo, muy sincero, por eso me detuve, dijo "Amo a Ludwig" siempre me dio celos, digo… siempre odie que ese bastardo estuviera con él, en verdad odio a ese maldito, pero yo también tengo maldita cola que me pisen, la verdad, luego nuestro cumpleaños pasó algo que me hizo aceptar un poco más que ese tipo de maldiciones que son inevitables, no por eso lo aceptaré, pero debo ser comprensivo con Feliciano, aunque tal vez tiene demasiada comprensión, mi hermano menor es un tonto y mimado estúpido, se quedó a dormir, pero a lo que iba no es a eso.
En la mañana tocaron la puerta, "rayos, desde tan temprano y ya están jodiendo" fue lo que pensé, dispuesto a quedarme otro rato en cama, mas siguieron insistiendo y me harté de la maldita puerta, vaya sorpresa cuando vi a ese bastardo come papas frente a mí.
— ¡Maldito!— dije por todo saludo y le caí a golpes, quería destrozarlo, realmente quería, lo odio.
—R-Romano… ¿está tu hermano?— me preguntó descaradamente, ¡¿pues qué pensaba ese imbécil?!
—No te aparezcas por aquí, ¡maldición! ¿No lo entiendes?, te odio, y ahora más, ¡te odio maldito pedazo de…!
— ¡Necesito hablar con él, disculparme, por favor!—me interrumpió suplicante, yo le miré arqueando la ceja, un color rojo le invadió el rostro y su mirada no era tan dura en ese momento.
—Eres terrible, — le dije, —eres tan cruel con él y además cobarde, realmente un idiota, ¿Por qué vienes aquí? ¿Vas a afrontar las cosas como se debe?— le seguía torturando, pero esto le ayudaría, esos bastardos deberán agradecerme cuando las cosas vayan mejor.
—yo…— estaba algo nervioso, fui directo, ya no quería dar más vueltas a esto, "¿Qué sientes por Feliciano, qué quieres con él y, qué estás dispuesto a afrontar por él?" fue mi pregunta, no quería que mi hermano fuera a comenzar algo que lo lastimara, de por sí no sabía si realmente había superado ya lo que le sucedió de niño con su primer amor… ahora que lo pienso… el territorio, ¡¿Qué mierda, acaso estaba cayendo en la misma?!... escuché un suspiro fuerte, al ver al estúpido me di cuenta que, aunque se parecían en apariencia, tenían el mismo territorio y cara de miedo, tenía algo distinto, era totalmente distinto a Sacro Imperio, y su mirada… se veía como... se veía realmente enamorado, maldición.
—Yo… lo amo— el sonrojo había llegado a sus orejas, me daba algo de risa verlo así, siempre ten rudo y ahora se veía hecho un lío, es gracioso.
— ¿Estás consciente de que es hombre?— asintió nervioso, —no confío en ti, bastardo, lo sabes ¿cierto?
—Pero yo… en verdad, le amo. — se defendió.
— ¡Pero no eres como él, le lastimarás como ahora, imbécil!— mi miedo no podía evitar relucir, che palle.
—Yo no quería, por eso estoy aquí, yo no quiero perderlo, aun si no me acepta como… pareja, no quiero dejar de ser su amigo. — pero ¿qué mierda estaba diciendo? ¿O acaso no sabía lo que sentía Feliciano? En tal caso sería mejor.
—entonces, ¿realmente te quedarías como su amigo?, eres tonto, pero también sabes tomar decisiones a veces, rayos, — sonreí, —no te metas en lo que no sabes manejar, así evitaras lastimarle, además de eso, ¡y no se te ocurra abrir la puta bocota y revelar que dije esto!, cumple tus promesas, no te metas en problemas estúpidos y, sobre todo, nunca lo abandones, no lo dejes solo y desaparezcas. No seas tan idiota como para eso. — Me miró sorprendido — ¡¿Qué?! ¡Che palle, en lugar de agradecerme pones tu cara de bobo! ¡Maldición!
—No,… muchas gracias. — le miré molesto, le cerré la puerta, espero haberle golpeado la nariz.
―Ve~ hermanito ¿Qué pasa? ve~ si todavía es temprano ve~, ve~—me dijo Veneciano cuando le levanté de la cama.
—El imbécil macho patatas te quiere pedir disculpas, no sé que haya pasado ayer, pero se quiere disculpar. — Él abrió sus ojos con cara esperanzada
— ¿en serio? ¡Qué alegría! ve~— iba directo a donde estaba el estúpido alemán.
—Veneciano, — le llamé, —no le digas lo que sientes, es un estúpido, pero si quieres que sea tu amigo…, prefiero eso a que sean algo más— me miró con la cara iluminada y me abrazó con fuerza, — ¡no lo estoy aceptando ni nada idiota! ¡Todavía lo odio! ¡Suéltame maldito! ¡No lo dije por ti, sólo no quiero escuchar tus chillidos si hasta con él fallas amorosamente! ¡Estúpido niño molesto! ¡Malditoooo!
Así fue como se despidió casi asfixiándome mi hermano, todavía le tuve que recordar que se cambiara antes, es un tonto, luego de eso todavía llegó el bastardo de España a molestar, ahora le patearía el trasero por todo lo que me hacía pasar, sobretodo la vergüenza de ayer, carajo quien le daba derecho a tocar mi trasero con una de sus sucias manos, y frente a alguien más, maldición, aunque creo que Veneciano no se dio cuenta de eso, no protesté por eso porque también tenía mi boca tapada, además me da pena decir, que él hizo algo así, frente a alguien más, rayos. También pagaría por lo que me jodió antes. Pero aun no logro vengarme de ese imbécil, ¡es tan frustrante!
Merece Comentarios?
