ÚNICO

Renuncia: Hidekazu Himaruya, los personajes son suyos.

Advertencia: No podré actualizar muy pronto, se acabaron las vacaciones -3-

Dedicado a: TaiFinIta Kirkland, para mí también eres única, y la mejor hermanita que pude haber tenido . espero que lo disfrutes ;)
Saludos a "El Circulo Monotono", a Nickte, I FAB WE FAB, harunablakrose, Frida, Jessy, Rafael, Aleida y demás amigos. En fin, todos disfruten la historia :3


ÚNICO

Capitulo 7: Único Intento fallido

Japón pov

Grecia-san el día de hoy me preguntó en qué pensaba, realmente me preocupa lo que pasó ayer con mis amigos el ambiente estaba realmente tenso, le conté del problema que había y, luego de escucharme atentamente se recostó sobre mis piernas y me miró extendiendo su mano parsimoniosamente para revolver un poco mi cabello.

—Creí que estaban saliendo hace un mes. — Me dijo, yo arqueé la ceja —había visto a Alemania recoger unas heliotropos, que, bien recuerdo, son del gusto de Italia, pero la situación les llevará sola, no hay necesidad de intervenir.

—Entiendo. Por cierto, sabe qué podría ser lo que tiene Italia-kun, creo que es algo más. — esperé un poco su respuesta y de pronto pareció encontrarla.

— ¿Dices que le dijiste que podría ser que cree estar enamorado de alguien por su parecido con quien realmente amas?— asentí, parecía seguir buscando, —…y aquella vez dijo "injusto si la muerte llega a alguien demasiado pronto" y "me dolería una muerte." ¿Cierto?— asentí igualmente, —Japón, creo que abriste una ventana que hubiese estado mejor cerrada, sobretodo porque… — oh, rayos, los afecté cuando quería ayudarles. —Alemania es el mismo territorio que fue el primer amor de Italia…

En aquel momento mis ojos se habían desorbitado, mi garganta se secó y un peso me había caído en la espalda. Ahora de nuevo lo sentí al ver el destellante brillo de tristeza asomarse por los orbes de Feliciano-kun. Sin embargo, la situación había mejorado notablemente, estaba menos tensa, Italia-kun casi parecía haber vuelto a la normalidad y Doitsu-san se veía más sereno. Sonreí, parece que este día será más tranquilo, todo ha ido bien y estamos acabando el almuerzo, he decidido seguir el concejo de Heracles-san y no intervenir.

Al final del entrenamiento voy de regreso a mi casa, creo que es lo más adecuado, aunque quisiera… pero debo comportarme, iré de regreso a mi hogar, llegando me daré un baño de tina relajante, les deseo suerte a mis amigos.…

Ya es sábado, estamos a 22, todo parecía casi como si nada hubiese pasado antes de hoy, pero decidí volver a pasar hoy con mis amigos luego de haber ido con Grecia-san. Encontré a Doitsu-san recargado frente a su puerta con los puños cerrados aparentemente temblaba de rabia, me acerqué algo exaltado por su estado.

— ¡Ludwig-san! ¡¿Se encuentra bien?!— dio un salto desde donde estaba debido a mi presencia.

—Sí, estoy bien, Japón, no te preocupes— me dijo ocultando su rostro, le pregunté que le pasaba sin lograr respuesta, entramos a su casa luego que me invitara a pasar, comenzó a preguntarme la razón de que estuviese ahí y le respondí sincero y con simpleza que fui a Grecia y volví para ver a mis amigos antes de volver a Japón, comenzamos con asuntos de trabajo y luego le propuse, ya que había ido para verlos, salir un rato con Italia-kun también. Entonces fue cuando dijo lo que me dejó perplejo en toda la extensión de la palabra:

—No creo que sea conveniente molestarlo ahora, que está con su novia— fue cuando se respondió la pregunta de por qué le había encontrado así.

— ¿Novia?— él asintió.

—lo encontré besándose con ella, n-no debemos interrumpir. — aquello me confundía, pero por el momento debía consolar a Alemania-san.

—Ludwig-san, debe estar tranquilo, tal vez es una confusión, ¿está seguro que la besaba?

—Sí, estoy seguro, y ¿Por qué intentas calmarme? No tengo porque alterarme por eso, es algo totalmente normal. — ¿acaso sería que Alemania no aceptaba sus sentimientos? Bueno, tal vez era de esperarse, después de todo él parece ser un poco Tsndere, aunque no al grado de Inglaterra, que es como el modelo perfecto de esa personalidad.

—Doitsu-san, sea sincero, no entiendo por qué en todo este tiempo no han comenzado ninguna relación si ambos se sienten así. — le dije ya que probablemente era sólo eso.

— ¿ambos… qué?— le dije con seguridad que el aura entre ellos, de un tiempo hacia acá, era así, iba a decir también lo de las charlas con Feliciano-kun, pero me interrumpió, —espera, Kiku, eso es imposible, ¡y bien, lo aceptó! No por mí, pero él no me quiere como algo más que amigo, me lo dijo, desde hace poco de hecho. — Estaba desconcertado porque dijera eso, "¿podrá ser que tenga miedo?" me pregunté en voz audible, Ludwig-san bajó la vista y no dijo nada más. Rompí el silencio al levantarme decidido — ¿A dónde vas, Japón?

—Con Italia.

Italia pov

Vaya lío el de ayer y antier, ya pasó, pero aún sentí mucha tensión hoy, domingo. Verás, este sábado iba a ir con Hungría, la verdad, aunque parecía que; luego de que Lud se disculpó por alterarse tanto después del abrazo que me dio la vez de la comida; todo parecía volver a la normalidad, pero yo por dentro cada vez me derretía más, al dormir junto a él, un par de días y ya deliraba por el resistir besarlo, necesitaba un concejo, y a ella le tengo mucha confianza. Sin embargo me encontré con Luise, la chica que había invitado varias veces ya a comer, que se parece a Alemania y es muy linda.

—Hola, Luise, que gusto verte, ve~— ella parecía un poco enfadada, pero se abstuvo de decir cualquier cosa y se fijó en mi aspecto.

— ¿Estuviste enfermo?— me preguntó, yo no reaccioné en el momento, — ¿qué te había dicho sobre cuidarte bien? No lo estás haciendo ¿verdad?— comenzó a regañarme por ello, luego llegó una de sus amigas y le interrumpió, en ese momento Suiza se me acercó.

—Vash, ¿Qué tal? Ve~— él me miró serio y se acercó.

—Bien Italia, intentarlo con otra persona, y que mejor que con una chica, es lo mejor que pudiste hacer, además de seguir como amigo de Alemania, disfruta cada momento con ella, se ve que te quiere.

Luego de eso se fue, pero sus palabras llegaron directo, era lo mejor, olvidarme de un romance con él, y ella, bueno, merecía una oportunidad ¿no? Cuando su amiga se fue me le acerqué, para empezar debía saber mi naturaleza, tenía derecho a saberlo.

—…Luise, necesito hablar contigo, — asintió, —primero que nada, necesito que sepas que no soy exactamente un humano, ve~…— arqueó la ceja incrédula, —llevo siglos de existencia, yo soy, Italia Veneciano, represento a la parte del norte de Italia, soy una nación, no un humano, y quería que lo supieras porque…— su mirada era de desconcierto.

—…Entonces, eso era verdad ¿Qué nunca habías andado con chicas por más que coqueteas con ellas?— asentí, — ¿es porque desprecian lo insignificantes que creen que somos?— tenía el seño fruncido, ladeé la cabeza.

—Pero qué dices, no les creemos insignificantes, es sólo que pasaría el tiempo y probablemente me quedaría llorando del día de tu muerte a siglos después, además de los asuntos internacionales y relación entre nuestra salud y el estatus económico y social del país, cualquier cosa en mi nación me afecta, no sé si me puedo llamar a mi mismo persona y alguien así, ¿podría merecerte?— ella se dio cuenta de lo que le decía, y se sonrojó.

—No dije que no me merecieras— con eso supuse que estaba aceptándome, me acerqué lentamente, aunque por un lado me sentía mal, por el otro me alegraba de poder estar con ella, la besé, un beso tímido en que las imágenes de dos rostros pasaban al mismo tiempo por mi cabeza.

Tal parece que Ludwig lo vio, pero eso lo supe después. Ella y yo íbamos de la mano cuando llegó Kiku, me miró de frente con un semblante que nunca había visto en él, estaba ¡enojado!

— ¿J-Japón, qué pasa?— le pregunté desconcertado,

—Necesito hablar con usted Feliciano-kun. — Asentí, no sabía de qué se trataba, me disculpé con Luise y fui con él. — ¿Por qué está haciendo esto, realmente no lo entiendo? Alemania está sufriendo porque vio el beso que le dio a esa chica.

—No le reclames por eso, Japón, está en todo su derecho, espero que estés feliz con ella... — lo decía algo dolido, Ludwig había llegado en ese momento, —Kiku, no te esfuerces por eso, Italia no me quiere de esa forma, y además me ahorro el tener que estar en una relación tan complicada y vergonzosa, yo con Feliciano, por favor, Japón, es imposible. — una estocada atravesó mi corazón, al oír eso, evité hablar para que no se quebrara mi voz, no me sentía yo ocultando tanto y lastimando a quien amaba, pero, lo que dijo sólo me confirmaba que era lo mejor.

Japón meneó la cabeza y se retiró, detrás de él Alemania, yo me fui a mi casa con un sabor amargo, le conté a mi hermano, y no pudo evitar ponerse feliz.

—Que alegría, has besado a una linda chica, — vio mi semblante decaído así que intentó animarme, —vamos, no estés triste, es lo mejor, rayos, si van a seguir siendo amigos, por favor, no seas tonto Feliciano, deberías disfrutar con ella en lugar de estar triste, idiota. — sonreí.

—Tienes razón— lo abracé, — ¡gracias hermanito!

— ¡Suéltame, maldición!— luego de eso pasé una buena parte más del día con ella y finalmente fui con Alemania, que parecía más tranquilo, aunque se veía un poco enojado al principio. Las cosas parecen ir bien ahora, procuro no mencionar a Luise, delante de Lud, y estaba disfrutando de salir con ella un rato hoy. Pero parece que hay algo en mi contra al respecto. Iba paseando con ella bastante contento cuando tocó su cabeza y se desvaneció, me aterré y en seguida la llevé al hospital, fue un alivio saber que no era nada grave, recibí la llamada de Alemania y Japón, quienes me dijeron que iban para allá en cuanto les conté la situación.

Cuando ella recuperó la conciencia me pidió que habláramos a solas, mis dos amigos se quedaron afuera mientras nos quedábamos en medio de aquella sala color blanco.

—Feliciano— comenzó, mirándome firmemente a los ojos, los cuales tenía abiertos y aun un poco preocupados, — ¿te asustaste?— asentí, —Perdón…— seguía viéndome fijo, —terminemos esto aquí, no quiero que te aferres a algo tan efímero, no quiero algo tan triste, yo moriré pronto, si no hoy ni mañana… es decir, has vivido siglos y los seguirás viviendo, mientras yo en unos años envejeceré y moriré sin remedio, te dejaré, aun si te aferras a mí. Por eso y porque no quiero ver cómo me desvanezco mientras tú sigues lleno de vida por delante, no quiero tampoco aferrarme yo a algo tan ilógico, ¿para qué continuar con una relación si no es en serio que realmente estará siempre uno para el otro? Si únicamente yo te dejaré solo, si existe la posibilidad de que de vieja ya no te guste…— yo negaba con la cabeza, —pero no puedes negar que entre más estemos juntos más difícil te será saber que cada día mi vida se acorta más.

Una lágrima resbaló por mi mejilla, bien, para que me engañaba, no era posible lo que intentaba. Al salir de ahí no pude evitar llorar, Lovino y España también estaban afuera igual Francia y Prusia, cuando salí de la sala todos me recibieron y consolaron. Pero mi tristeza seguía presente ¿acaso todas las veces que intentara ser feliz sería lo mismo…? ¿Imposible?


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