Único
Capitulo 8: Única Contradicción
RENUNCIA: los personajes no me pertenecen, son de su respectivo dueño, Hidekazu Himaruya
Advertencia: No sé cuando pueda volver a actualizar.
-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-
Capitulo 8: Única Contradicción
Alemania pov
Me duele verlo llorar, quería que se separaran, porque sinceramente tenía celos, celos de esa chica y sus labios, de que ella si pudiera besarlo y yo no, pero no quería que nada lo lastimara a él, ha pasado cuatro días, es entendible que su semblante no cambie, él intenta verse feliz, pero no lo logra del todo.
Ayer una sensación húmeda me despertó, yo le abrazaba y él acurrucado en mi pecho, aun dormido, lloraba, pero no fue sólo eso, habló dormido, primero estaba diciendo el nombre de la chica, luego escuché como si le hablara a Hungría "¿por qué? T' sabes, vd'd, Hungría, entesz dime por qué de… de siempre, desde m' primer… amor…" siguió sollozando. Entonces me vino la duda, ¿Quién fue su primer amor? Tal parece que Hungría lo sabía. Pero no sabía, tal vez él mismo me lo contestara, pero temo hacerle sentir peor de lo que se siente. Así que decidí mejor ir con ella, aunque a momentos quería huir sentía que pasaría una vergüenza.
— ¿Alemania? Qué extraño verte aquí, ¿pasa algo?— negué con la cabeza, ella arqueó la ceja y me invitó a pasar, intenté que la plática llevara las cosas poco a poco, pero parece que se percató de mi interés en la vida personal de Italia.
— ¿y qué más hacían en aquel entonces?
—Te veo interesado cada vez que menciono cosas de cuando cuidaba a Italia de pequeño— mi boca no pudo articular, — ¿hay algo que quieras saber en especifico? ¿Alguna razón por la que no le preguntes directamente?— suspiré y asentí.
—P-pues, hace poco intentó estar con una chica, pero era humana y… no quiso continuar, bueno, sabes que los humanos tienen una vida mucho más corta. Él había mencionado que tuvo un primer amor, pero no sé tengo curiosidad sobre eso pero no le pregunto porque podría lastimarlo más, y yo quiero consolarlo, pero debo tener cuidado, por eso. — sólo esperaba que mi argumento no fuera sospechoso ni nada. Asintió, un pequeño brillo destello pasó por sus ojos, me recordó a Japón.
—Bueno, Italia tuvo un pequeño amorío, con otro chico— me sorprendí un poco de que lo dijera así, dudaba un poco de decirme, —él acosaba un poco a Italia— ¿un acosador? Rogué por qué no hubiese sido Francia, bueno es el único país que conozco que tiene esas costumbres, pero sería terrible, —Alemania, ¿Qué sientes por Italia?— ¡¿a qué vino eso tan de repente?! —Es algo más que amistad ¿verdad?— mi cara ardía.
— ¿Por qué preguntas eso, Hungría?— respiró profundo y me miró seria, torció la boca y luego desvió la mirada y meneó la cabeza.
—Olvídalo, Alemania.
—No, espera, te respondo si me dices porque lo preguntas, o al menos quien era, o porque no continuó su amor. Ella me volvió a ver seria y respondió, apenas audible, algo que me dejó un tanto desconcertado, sus labios parecían moverse más lento, el aire tenía el peso exorbitante de un cruel pasado, ella como si no quisiera rasgar el ambiente con sonido, pronunció un suave, pero conciso, "Murió".
Quedé estático ante ello. El silencio sólo se rompió hasta que Elizabeta suspiró.
—Se dieron su primer beso y luego él se marchó a la guerra, nunca regresó. — me miró expectante, sabía con eso que debía dar respuesta ahora a su pregunta, mi rostro se tiñó inevitablemente.
—Sí, me enamoré— ella lo entendió, parecía querer decir algo más, pero no lo hizo.
Así terminó nuestra conversación, en silencio, hasta que me levanté y me fui, con un "Gracias" por toda despedida.
Al regresar a mi casa realmente no sabía bien qué hacer, mi hermano mayor me recibió con un golpe en la espalda, otra vez, parecía que quisiera desgastarla
—Hey, hermano, deja de hacer eso, a veces pienso que pretendes acabar con mis pulmones— Gilbert rió, yo me iba a retirar cuando me llamó:
—West, noto que hace mucho que no te cuento sobre la razón por la que más puedes elogiarme, Kesesesesese— noté que la ropa aun no estaba doblada. Le dije que no tenía problema si me ayudaba con eso, pero como siempre, no me dejó terminar y comenzó a hablar con su habitual tono de superioridad.
—… yo solía ser bastante modesto en aquel tiempo…— ¿Por qué no pudo seguir siendo modesto y se volvió tan egocéntrico? — ¡… gracias a el Hohenzollem obtuve poderes increíbles! — Habla como un niño, ¿"poderes increíbles"? —…necesitamos formar un grupo alemán adecuado, ¿no? Así que eché a Austria primero y…, — que bueno que sólo nosotros estamos presentes, no quisiera conflictos. —dirigí a ese fragmentado grupo a la unión, que hace la fuerza… así es como naciste… ¡sí, soy impresionante! ¡Puedes adorarme tanto cómo tú quieras!— sé esa historia de memoria, y él nunca se cansa de repetirla —Kesesesese…
—Eso está bien, pero te necesito para que vengas a doblar la ropa.
— ¡Venga, no seas tímido!— seguía evadiéndome, le miré firme y se dirigió a donde estaba con la ropa. — ¿Por qué eres tan estricto?— yo le contesté que más bien él era muy relajado, —Por qué no puedes ser un poco más como yo, soy tu hermano mayor.
—Sería demasiado ruidoso si hubiera dos como tú— le respondí y continué con la ropa.
―Vaya, eres como mi otro hermano―. No le tomé importancia, a veces hablaba de un hermano mayor que tuvo, pero que casi no le hablaba.
Vi que Feliciano se asomaba, mi hermano al notarlo se acercó a él dejando de lado su tarea. Me avisó que volvería en un momento y se apartó llevando a Italia con él, ¿Qué rayos? Me acerqué a ver qué pasaba.
—Je, je, Italia, no escuchaste nada ¿cierto?— él ladeó la cabeza.
— ¿De qué, Prusia, ve~?— mi hermano dio un suspiro de alivio, —de nada, después te contaré también a ti historias del maravilloso yo, Kesesesese. — vino de regreso mientras yo me preguntaba ¿Por qué no quería que Feliciano supiera de la conversación…?
En ese momento pude conectar "en ese tiempo Austria mantenía unificados a los pequeños países de la zona, uno de ellos, era un niño, igual que el pequeño Italia…", lo que dijo Hungría, "Con este poder en mis manos me puse cómodo entre renombradas super-potencias… eché a Austria primero y… más tarde se unificó en Alemania.", lo que dijo mi hermano; "Se dieron su primer beso y luego él se marchó a la guerra, nunca regresó." Lo que le pasó a Italia… el país que amó, probablemente fue la misma época, las mismas naciones que le rodeaban, Austria se lo debió haber llevado a la guerra, y mi hermano… terminó con la vida de él…
—Hermano…— mi voz era una mezcla de dolor, él me miró descolocado.
—West, ¿estás bien? Tu cara se ve… no muy feliz— levanté la vista intentando no caerme, pues mis piernas perdían fuerzas.
—Prusia, tú… ¿a quién mataste para que yo esté hoy aquí?— sus ojos no cabían de desconcierto.
— ¿Eh? E-espera, West, no…, creo que no entendiste bien…, es decir… ¿crees que maté a alguien? Además, por qué la pregunta, nunca te había interesado, y bueno no es como si hubieran muerto quienes te formaron...
― ¡¿Por qué no quieres que Italia sepa como nací?! ¿Acaso fue algo malo para él?
―E-espera…, hermano, creo que te esas haciendo una idea equivocada, lo que yo no quería que oyera Feli es que mencioné a mi hermano… ¿Pero por qué ese repentino… interés?― mi rostro se puso como semáforo, me había apresurado a las conclusiones sin siquiera saber con certeza quién era a quien amó Italia.
―Perdón―. Dije simplemente y me apresuré a irme, aunque me quedaba la duda, ahora, de quien o quienes eran nuestro hermano mayor, y el amor de Italia, pero estaba demasiado apenado para pararme a preguntar, sin embargo Gilbert me tomó de la mano, deteniéndome.
―West…, si quieres saber. No quería que Italia oyera que mencioné a mi hermano, Sacro Imperio, porque él fue su primer amor, y no creo que recordarlo le ayude…― sin necesidad de nada más se habían resuelto mis dudas―. Tu hermano sí que es sabio, kesesesesese―, pensaba agradecer, pero él tenía que arruinarme esa disposición, con su enorme ego.
Me retiré y fui mejor a ver a Italia, necesitaba verlo… Tal vez no me quería por sentir que sustituía a mi hermano, quería saber… ¿Cómo lo ve él, acaso cree que mis sentimientos no son propios? Francamente, aunque puede parecer ilógico, yo estoy seguro que mis sentimientos son propios, que soy yo, y nadie más quien lo ama. Sin embargo, pensé que tal vez él no piensa igual, por eso debía preguntarle, pero no quería lastimarlo preguntando aquello, aun así…tenía la imperante necesidad de verle.
Decidí que sería un mal entendido lo que le llevaría la situación que le haría saber la verdad a Alemania, de una vez por todas. ¿Qué les pareció?
Espero lo hayan disfrutado, ¿Merece comentarios?
El siguiente capitulo por fin avanzarán más en su amor :3
Lo malo es que no sé cuando pueda tenerlo listo, pero me esforzaré por tenerlo pronto.
