Paso 1.2: Reunir ayuda
Santana López tiene tres risas, la primera es la que conocen todos en Hogwarts aquella que utiliza para burlarse de las demás personas, la segunda es su risa irónica de cuando algo no le gusta por lo general cuando yo le hago una broma o cuando le ganan a Slytherin en quidditch, y está la tercera, la verdadera risa de Santana López, aquella que utiliza solo cuando algo le da verdadera gracia, por lo general solo el circulo cercano conoce aquella, claro hasta el día de hoy, porque ahora está riendo como loca en el piso de mi cuarto y creo que toda la calle conoce su tercera risa.
Y claro, como era esperarse de Santana que su risa es a causa mía, lo peor es que no ha sido por lo que yo he creído.
Cuando le conté que estaba enamorada de Rachel Berry solo me dijo "¿Y te acabas de dar cuenta?" la risa estalló en el instante en que le dije que necesitaba ayuda para conquistarla, ahí su risa comenzó a aumentar, hasta llegar a caer al piso apretando su estómago y repitiendo la frase "Estas loca"
Yo no la veía, es más, no quería ni siquiera oírla, solo quería hacer un agujero en mi cama taparme hasta la cabeza y no volver a salir de mi cuarto, mucho menos volver a la escuela.
-Tu… tú estás loca… - tras unos quince minutos riendo, en que incluso mis padres llegaron a mi cuarto preocupados de que haya hechizado a Santana, Satán, como le digo de "cariño" ha parado de reírse de mi- es que… es ¡imposible! Le has hecho la vida un infierno a Berry y ahora quieres que salga contigo ¡Por las barbas de Merlín! Fabray ni Albus Dumbledore podría hacer una magia tan poderosa como para que ella se fije en ti.
-¡Santy! Yo de verdad pienso que Quinn tiene muchas posibilidades de enamorar a Rach.
Ahora soy yo quien se ríe, claro, bajó la almohada y tratando de que ellas no me escuchen, pero igual me río, es que no hay modo en que Santa pueda llevarle la contraria a Britt.
-Ahora – siento como una mano me saca de mi resguardo y nos deja a las tres cara a cara- debemos planear el modo en como Quinn conquiste a Rachel.
La sonrisa de confianza de Brittany me animaba bastante, pero la cara de Santana no.
-Necesitarás un milagro Fabray y mucha más ayuda que la de Britt-britt y la mía.
Sin decir nada, como costumbre en Santana, desapareció de mi cuarto, mientras Brittany solo me sonreía con su cara de inocencia, mientras yo… no sé cómo lograrlo, es que todo lo que dijo Santana es cierto, le he hecho la vida un infierno a la pobre de Rachel, siempre molestándola y riéndome de ella, y ahora, querer que se enamoré de mi… es como pedirle a la directora Mc Gonagall que se transforme en perro en vez que en gato y haga un par de trucos, algo tonto, absurdo, loco y que seguramente llevará a un castigo o, en el mejor de los casos, mi muerte segura… y el castigo ahora es que, si le digo así como así a Rachel que me tiene enamorada, es que seguramente no me creerá y se alejará mucho más de mí, lo que en este punto para mi corazón, podría significar la muerte.
-No estés nerviosa, se que Rachel se enamorará perdidamente de ti, solo debes mostrarle a la verdadera Quinn- la mano de Britt en mi rostro me hace tener un poco más de fe- y la primera forma en que tienes que hacerlo es mostrándole a la leona que llevas dentro.
-¿Qué? Pero… Britt, ser toda una Gryffindor es lo que me ha metido en líos con ella.
-¡No! Todos piensan que para ser un Gryffindor hay que ser bromista, pero el sombrero dice claramente que una de sus cualidades es la caballerosidad.
Y ahora entiendo el primer paso que me está haciendo dar Britt, madurar, no puedo seguir siendo la niña de las bromas, ya no más, debo convertirme en una verdadera Gryffindor y darle a mi casa el respeto que no le he dado en estos años, valor, nobleza y caballerosidad, eso distingue a un verdadero Gryffindor y es lo que debo de ser.
-Además de una linda melena de león.
-Claro una melena de… ¡¿Qué?!
