¿Clases particulares?

Es el primer día de clases y trato de desayunar lo suficiente, tendré una semana pesada, no solamente con el volver a las tareas diarias, debo encontrar nuevos integrantes para el equipo de quidditch, pensar en definitiva cual será mi opción de carrera a tomar y… que hacer con Rachel…

Siento un fuerte empujón y algo que saca mi desayuno de la mesa… ¡Mi tocino!

-¡¿Quién carajos ha tirado mi tocino?!- grito furiosa mirando al lado y veo a Santana con una sonrisa en su rostro cogiendo mi nuevo horario.

-Tenemos pociones ahora…

-Tiraste… mi… tocino…

-Que tenemos pociones las dos juntas ahora…

-¡MI TOCINO!

-¿Qué prefieres una Rachel Berry en sus faldas cortas en pociones o tu tocino?

Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas… Rachel Berry en faldas cortas…

-¿Qué dijiste de pociones?

La risa de Santana es estridente, pero no me pueden culpar, es que esas falditas que ocupa son tan… deberían estar prohibidas…

-Tienes suerte Fabray, Slytherins y Gryffindors tenemos clases juntos de pociones, transformaciones y Defensa durante todo el año… así que tendrás oportunidad de interactuar con ella- ¡Perfecto!- pero pon cuidado de no hacer explotar tu poción a su lado-… eso no es tan perfecto…- ¡Bien a clases!

Santana me jala hacia las clases y me sostiene fuerte como si me fuera a escapar, bueno… ganas no me faltan de escaparme para siempre de pociones, pero no puedo, tal y como dijo Britt "Deberás esforzarte mucho" y entre esos esfuerzos esta pociones… hablando…

-¿Dónde está Britt?

-Adivinación primera hora, la fui a dejar antes de ir por ti al gran comedor, sabes que le gusta llegar temprano a sus clases favoritas.

-Santi… ¿Tú y Britt durmieron juntas?

Me empuja directo a la sala de pociones, donde terminó tropezando con alguien.

-Hey, miren a quien tenemos aquí… ¿Cómo estás leona?

-Noah Puckerman ¡Tu y yo tenemos una conversación pendiente referente a tus intenciones con Kitty!

Oh si… tiembla Noah, tiembla… porque si le haces daño a mi pequeña y nada adorable primita… te irá mal… muy mal.

Puck solo se aleja asintiendo, de seguro preguntándose si lo mejor para su integridad física será continuar con Kitty, giro a ver a toda la clase, no somos más de 10 alumnos, después de quinto año podemos elegir las clases que queremos tomar, de hecho yo me habría marchado de esta si mi padre me dejara… pero, tiene sus ventajas.

Todos parecen estar perdidos en ponerse al día con los demás, salvo Rachel, observa detenidamente el escaparate con calderos, veo como intenta tomar uno de los más altos ¿Peltre será? Pero no llega a el por mucho que estire sus bracitos y sus piernas… ¡Bien! Es mi oportunidad… ¡Vamos nueva Quinn Fabray tu puedes!

-¿Cuál necesitas?

-Ah…- se gira sorprendida y sus ojos se abren aun más al notar que soy yo- yo…

-¿El de peltre?- solo asiente y al instante me estiro para bajarlo y ponerlo en sus manos- ¿Por qué no lo hechizaste?

-La magia con varita no va bien con las pociones, las sacan de equilibrio y puede ser peligroso- sus ojos brillan al ver el caldero.

-Lo recordaré, quizá por eso siempre termino explotando…- la veo mirarme con un entrecejo fruncido.

-Terminas explotando porque eres demasiado acelerada, quieres todo para ese mismo instante y apresuras los tiempos de las pociones.

-Oh… vaya, yo… lo siento… no sabía que…- me siento como una tonta, realmente una tonta.

-Odias las pociones, no sé qué sigues asiendo aquí- veo como intenta alejarse y tomo su mano, se que se ha tomado personal mi mala suerte con pociones.

-No odio las pociones solo… no las entiendo- como a ti a veces…- al menos deberías darme puntos por seguirlo intentando ¿no?

Me le acerco y sonrío, es tonto que yo siendo como soy siga manteniendo tanta distancia. Sus mejillas se ponen rojas y en mi estómago comienzan a volar mariposas.

-Al menos lo intentas…

El profesor Slughorn entra y como de costumbre me queda mirando antes de lanzar un sonoro suspiro, claro no soy suficiente para estar en su clase, pero si en sus fiestas pomposas… quien entiende a este tipo…

Durante la clase él solo se digna a explicarnos lo que haremos durante el año y como serán tomados los EXTASIS que presentaremos, todos prestamos atención menos Rachel, como es la alumna más aventajada de todos ella está preparando una poción que el profesor necesita.

-Señorita Fabray… me pregunto qué cosa la hace insistir tanto en mi clase.

-Ehm… pues… ehm… -a mí alrededor todos giran a verme y Santana tiene esa sonrisa como si me dijera "Anda dile que es por Rachel"- pues yo…

-¿Sí?

-¡Solo quiero ser mejor! No tengo nada de buena en pociones y si he llegado aquí es solo por suerte, pero prometo este año superarme.

-Sabe que los aurores solo aceptan calificaciones iguales o superiores a un "Supera las Expectativas" ¿Verdad?

Por suerte la hora ha acabado, vaya… pensé que solo mi circulo cercano sabía lo de los aurores…

-Necesitará ayuda señorita Fabray…

Es lo último que el profesor me dice antes de que salga de su salón, solo quiero huir de ahí, se supone que nadie debía saber sobre lo de ser aurora, digo… es algo que ni siquiera he pensado, mucho menos decidido.

Siento como un brazo me cubre y se de inmediato que es Santana, se con el solo gesto que tiene que me dice "No te preocupes, no pienses" he intento no hacerlo, pero me voy dando cuenta que poco a poco me quedan cada vez menos meses para decidir que hacer con mi vida y aun no se nada…

Veo como Britt nos espera bajo las escaleras, su rostro cambia, de estar sonriendo como siempre cambia a una mirada de preocupación, seguramente porque Santana me trae así y por mi mirada, intento sonreírle pero de verdad no me sale, no puedo sonreír. Tras unos instantes de conversación entre Britt y Santana, siento como vuelven a guiarme por los pasillos, simplemente me dejo guiar, confío en ambas, además mi cabeza ya está muy lejos para intentar evitarlo.

-¡Rachel!- ¡¿Qué?!

-¡Hey Berry!- ¡¿Qué?!

-Brittany, Lopez, Fabray… díganme.

No puedo levantar el rostro ni siquiera para verla, es que… ¿Cómo puedo intentar tener algo con ella? Ella ya tiene decidida su vida desde hace años, siempre ha sabido lo que quiere, mientras yo… digo yo, sigo siendo una niña pequeña, no se ni lo que quiero, ni lo que voy a hacer de aquí a un año, siempre me he dejado llevar y ahora…

-… por favor Rachel ¿Sí?

-Pero, no veo a Fabray muy entusiasmada con la idea.

-¿Qué idea?- debo reaccionar.

-De que Rach te de unas clases particulares de pociones, necesitas ayuda y Rachel es la mejor en esa área.

-Gracias Britt por eso, pero creo que tú estás tan bien capacitada como yo para…

-Por favor Rachel- digo interrumpiéndola- ayúdame, sé que no he sido muy buena contigo durante estos años, es más he sido una tonta… pero me arrepiento de todo lo hecho y todo lo dicho, solo era una niña- cada vez me voy poniendo más roja y eso que ni siquiera se lo digo mirándola a los ojos- por favor ayúdame a convertirme en una mejor persona.