Siento muuuuuchiisimo no haber subido nada! T^T Tuve un poco de lío por aquí...Sin más dar la chapa, espero que os guste el capítulo! :3
Despertó por la mañana con la misma sensación de ser observada. Miró su mesilla de noche, y sus ojos y boca se abrieron sin que ella se diese cuenta. En un pequeño jarrón descansaba una rosa negra, con solo dos pétalos, pero tan erguida como si estuviese aún en el rosal. Se abrazó las rodillas y un susurro escapó de sus labios.
-Ymir...
Las sombras a su derecha se espesaron, y en apenas unos segundos la figura encapuchada estaba a su lado.
-Ama-hizo una reverencia-¿Qué deseas?
Una risa amarga salió desde lo más profundo de su pecho, para convertirse poco a poco en llanto.
-Perfecto. ¡Esto es perfecto! ¡Por fin me volví loca!-negó con la cabeza, y escondió el rostro entre las manos-Ni siquiera sé porqué estoy aún aquí...
-¿Tan poco precio pones a tu vida que deseas venderla solo porque me ves?
-¿Qué? ¡No! Es solo...una gota más...Espera. ¿¡Que hago hablando contigo?! ¡Eres un producto de mi imaginación!
-¿Uh? ¿Cómo?-por primera vez su voz sonó como la de un ser humano, en vez de con la frialdad impersonal que había tenido hasta el momento.
-¡Ya basta!-se dio un fuerte bofetón y volvió a mirar a su derecha-¡Deja...de...verla!-entre sus palabras, seguía golpeándose-¡YA!-antes de poder tocarse de nuevo, algo detuvo sus manos. Miró hacia arriba con los ojos enrojecidos.
-¡No vuelvas a hacer eso nunca! ¿¡Me entiendes!? ¡NUNCA!-de un fuerte empujón, la tiró contra la cama-¡Si vuelves a hacerlo, haré que te duela de verdad!
De pronto su voz se entrecortó y cayó al suelo de rodillas. Se llevó las manos a la espalda, tratando de arrancarse la capa con desesperación, pero la temblaban tanto las manos que la era imposible. Krista lo miraba todo desde la cama, demasiado en shock como para poder moverse. Por fin la prenda se soltó, y la rubia consiguió reaccionar. Se tapó la boca, aterrada, y gritó. Gritó con tanta fuerza que la garganta la ardió, pero no por ello fue capaz de parar, hasta que el aire en sus pulmones de agotó. Ante ella, una preciosa ángel de rostro pecoso y facciones marcadas, con el pelo corto y castaño y ojos ámbar lloraba mientras sus alas ardían en llamas azules. Saltó de la cama como un resorte, se arrodilló ante ella y puso ambas manos en sus mejillas.
-¡Ymir! ¡Ymir! ¿¡Qué pasa!?
-Krista...
las llamas desaparecieron tan súbitamente como habían llegado. Sus hermosas plumas azabache eran ahora de un color carbón sin ninguna viveza, y varias habían caído al suelo. Abrió la boca, tratando de hablar, pero ningún sonido salió de ella. La miró unos instantes mientras su mirada se iba apagando más y más y, de pronto, cayó desmayada sobre la pequeña. Cuando ésta quiso recostarla en el suelo, su cuerpo sencillamente se desvaneció en el aire. Una última pluma planeó lentamente hasta rozar el suelo y desaparecer al igual que el ángel, dejando a la rubia sola en mitad de su cuarto, dudando entre si había perdido totalmente el juicio, o si acababa de presenciar algo mágico. Algo mágico, horrible y maravilloso al mismo tiempo que no terminaba de entender. Solo tenía clara una cosa. La daba igual si era imaginaria o real, necesitaba ver a aquella chica de nuevo.
Qué, algún comentario por aquí? Plzz
