Tus más grandes temores
Por alguna extraña razón cada año tenemos un nuevo profesor o profesora de Defensa, la maldición del cargo según muchos creen, ningún profesor ha podido durar más de un año en ese puesto, en algunos casos, mucho menos. Por lo mismo muchos terminaban renunciando a la materia, en el salón solo nos encontrábamos seis personas de todas las casas, al fondo se encontraban Finn y Puck charlando animadamente sobre quidditch, un poco más adelante Brittany discutía algo sobre dragones con Mike Chang, otro Raven igual que ella, pero el muchacho solo asentía ante lo dicho por mi amiga, yo me encontraba jugando con mi varita entre mis dedos mientras levitaba el libro del año anterior por las cabezas de mis compañeros, los cuales ninguno parecía tomarme atención, solo Rachel, que parece mirarme cada vez más desde que le pedí que me diera clases de pociones, dijo que lo pensaría… pues parece pensarlo mucho, cada vez me mira de modo más fijo y realmente me avergüenza.
Me pongo de pie al ver que el maestro aun no llega y me siento a su lado.
-¿Me maquille mal hoy en la mañana o me han hecho algún hechizo?
-Eh… ¿Por qué preguntas?
-Porque no dejas de verme… de verdad que si no quieres darme clases de pociones está bien, no es tu obligación, pero querría llevarme mejor contigo- le extiendo mi mano- te prometo que se acabaron las bromas… al menos para ti.
Veo como toma mi mano algo dudosa aun, de seguro espera que aun le haga una broma de mal gusto, intento sonreírle mientras la agito.
En cuanto el nuevo maestro entra me dirijo a mi asiento, pero Rachel me jala para quedar a un lado de ella, cuando giro a ver a nuestro maestro entiendo, el viejo, pero no hay otra palabra para él, parece no saber lo que significa la palabra sonreír y realmente un aura que espantaría a cualquiera, sus ojos negros entrecerrados y fijos en nuestros rostros, su caminar cojo de un pie que no logro identificar, su larga túnica negra y su ceñido traje del mismo color… realmente es imponente.
-Buenas tardes jóvenes, iré directo al grano, es su último año y los EXTASIS se encuentran a la vuelta de la esquina y su educación en los terrenos de defensa ha sido inestable, por lo cual este año se resumirá en absoluta y completa práctica de hechizos, superaran todos sus miedos y el que no pueda saldrá por esa puerta, porque si tengo que llegar a fin de año con un solo alumno lo haré.
Sus palabras fueron claras y directas, no habrá tiempo para tonterías en este curso, ni mucho menos para miedos, todos tiemblan, lo noto, menos Brittany… ella, es ella, no temblará con nada. De cierto modo este trato no me complica, lo miro y veo la misma pose de mi padre, ha de ser un auror frustrado de otro país, su acento no es ingles…
-Durante las primeras clases veremos hechizos de duelo, deben aprender a defenderse y a atacar por partes iguales, haremos un par de clases en los aires también, deben aprender que todo puede pasar- Rachel se ha tensado más de lo que ya estaba- en mi clase no habrán tareas escritas, ni informes, ni nada de esa tontería burocrática, solo hay dos colores para mi negro o blanco, reprueban o pasan. Para la siguiente clase los quiero con sus varitas en las cercanías del bosque prohibido, a un lado de la casa del profesor de Cuidado de Criaturas mágicas.
Nos da una mirada a todos, seguramente ya unos cuantos estamos pensando en marcharnos, me uno a eso, suficiente con papá, pero… Rachel está nerviosa, tiembla, por debajo de la mesa tomo su mano y la miro. Sus ojos chocan con los míos y me susurra un suave "Gracias" y por vez primera me siento bien, su tranquilidad es por mi y eso me alegra.
-Bien, es todo lo que tenía que decirles el día de hoy, se pueden marchar.
El maestro, del cual ni su nombre nos ha dicho, se sienta esperando a que alguno de nosotros se mueva y realmente ninguno parece querer moverse, solo nos mira con sus ojos y recorre nuestras caras, por experiencia se como es tratar con hombres como estos, así que hago lo que me parece mejor.
Me pongo de pie y con la mano de Rach aun tomada, la ayudo a ella a hacer lo mismo, me paso hacia el puesto de Britt, quien, con una sonrisa en el rostro, nos sigue y tras ella Mike Chan, de inmediato, Puck y Finn salen corriendo para no quedarse solos con el maestro seguramente.
Camino con la mano de Rachel a un lado y Britt al otro, y por una extraña razón con el trío de miedosos a nuestras espaldas, yo, solo camino para alejarme lo posible de ese salón, una vez a las afueras del salón, suelto un gran suspiro.
-¡Ese tío está loco! Renunciaré de inmediato…
-Yo también- Puck y Finn parecen querer tirar la toalla.
-Yo pienso que nos será muy útil tener un maestro como él.
-Britt…
Me despego de la conversación de los otros cuatro cuando siento a Rachel temblar, la aparto un poco y solo la miro, tiene miedo.
-No creo que sea tan malo como él se presenta, será duro pero no imposible- intento levantarle el ánimo.
-No me da miedo él- su mirada está en el piso e intento levantársela con mi otra mano.
-Hey pase lo que pase estaré a tu lado en esta clase ¿sí?
Ella solo asiente con una sonrisa y me siento realizada, ¡al fin he visto su primera sonrisa por mí!
Suelta mi mano lentamente y ya me siento vacía, pero me sigue sonriendo.
-Te veo mañana en la tarde en sala de pociones, la pediré para ambas,
-¿Ah?
-Acepto darte clases Quinn Fabray, solo debes prometer intentar no hacer explotar nada- ríe un poco y se siente bien.
-¡Acepto!
