Disclaimer: Nurarihyon no Mago no me pertenece, sino a Hiroshi Shiibashi. Sólo la historia es mía.

Summary: Una guerra, un nuevo líder y el inminente invierno que llegó intempestivamente para cambiarlo todo • AU


Invierno


La miraba de nuevo.

Después de aquel día, cada tarde se escabulló de sus subordinados para verla tocar a sólo unos metros.

Parecía que escucharla ya no era suficiente.

Porque para su total vergüenza, se había dado cuenta que esa joven le producía una enorme curiosidad. No sólo eran sus ojos, sino el sentimiento que imprimía en cada nota rasgada de las cuerdas de su shamisen, la forma tan sutil de sus movimientos.

Y el tiempo parecía volar, mientras despertaba de esa ensoñación, de ese hechizo en el que parecía caer con su música por lo que parecían ser apenas ínfimos segundos y el cual lograba alejar todos sus problemas sin ser consciente de ello; mientras finalmente observaba como se retiraba.

Siempre era la misma rutina, cada día.

Ella por su parte, desde días atrás sentía algo diferente cada vez que salía al corredor a practicar por las tardes, mientras disfrutaba el sol otoñal que llegaba al jardín trasero de la casa.

Por extraño que sonara, ya no se sentía sola.

Era por eso, que había empezado a poner más empeño en cada pieza interpretada, dejando que un poco de su corazón y sentimientos llegaran hacia aquel desconocido que, aunque su lado racional le dijera que era una alucinación, ella se empeñaba a creer silenciosamente que existía.

En ese instante el sonido cesó de repente, sorprendiéndolo. Ella jamás dejaba una pieza inconclusa, y ahí estaba, yéndose antes de tiempo por una razón que era desconocida para él.

Y sin darse cuenta, dio un paso hacia enfrente; olvidándose por un momento de medir cada uno de sus movimientos para pasar inadvertido…

− ¿Quién está ahí?

…sobra decir, claro, que casi se da un golpe a si mismo por su descuido al pisar una pequeña rama que se interpuso en su camino. En ese tiempo, pudo darse cuenta que la chica contaba con un muy buen oído, pero eso no fue impedimento para que dejara de usar su miedo cuando se acercaba a ella.

−Disculpe, ¿quién está ahí? – trata de calmar un poco el temblor de su voz mientras repite la pregunta. Pero sólo obtiene silencio.

Se quedó totalmente inmóvil, tratando de captar cada uno de los sonidos en el ambiente, inclusive tratando de ignorar los latidos de su corazón… pero no escuchó absolutamente nada.

Por su parte, el joven peliblanco no dejó de llamarse imbécil mil veces en menos de un minuto. ¿Por qué actuó tan impulsivamente? Y de repente, apareció un pensamiento tan lógico que lo hizo enojarse aún más consigo mismo:

No debió estar ahí en primer lugar.

−Hace una semana que viene, ¿no es así?− lo sacó de sus pensamientos – A decir verdad, es la primera vez que toco para alguien que no sea mi madre o la señora Abukara, espero no tocar tan mal… he perdido práctica. – y de nuevo, silencio.

"De seguro parezco una demente" Piensa mientras trata de escuchar algo, cualquier sonido.

¿Lo habrá imaginado? No, no pudo haberlo hecho, está segura de que escuchó un ruido a su izquierda.

Pero el silencio es tan brutal que la hace dudar como hacía mucho tiempo no ocurría.

Toma el shamisen fuertemente entre sus brazos acunándolo, como si este de alguna forma la protegiera aunque no sabe por qué. Da pequeños pasos hacia su derecha, buscando la puerta corrediza con una de sus manos.

Solamente fue su imaginación, que jugó con ella.

De cara a la puerta, no dejó de pensar que fue una tonta, pero aun así no se resistió a hablarle al aire una última vez, en un suave susurro – Mi nombre es Tsurara…

Él ya había dado media vuelta para marcharse, esta vez de forma definitiva, cuando lo que pareció un susurro llegó hasta sus oídos y lo hizo detenerse en el acto.

Su nombre. Dicho con una mezcla de pena y vergüenza. Y por alguna razón, eso no le gustó.

¿Pero que iba a hacer? El que él estuviera ahí era un error, y no podía hacer nada… pero por otro lado, ante él se acababa de presentar la respuesta a la mayor interrogante que tenía sobre ella y eso, más que dejarlo finalmente satisfecho para poder partir de una vez y para siempre −por más difícil que fuera, aunque no lo admitiría − únicamente había servido para dejarlo profundamente insatisfecho –aunque no lo supiera.

Por eso, se vio haciendo lo que jamás se imaginó que haría, y cuando se dio cuenta, ya era demasiado tarde.

−Tocas muy bien.−y no conforme con haberle contestado, sonrió brevemente.

Ella por su parte, al escuchar su voz no pudo evitar sobresaltarse un poco, a la vez que sonrojarse profundamente. Su voz no era como ninguna otra que hubiese escuchado antes: era profunda, a la vez que aterciopelada...

Esperen… ¡Era una persona, una persona real! Hombre. Y ella se encontraba sola. Aunque eso pasó a segundo plano cuando se dio cuenta de que seguramente él había escuchado parte de sus balbuceos anteriores. Y literalmente quiso morir de la vergüenza.

−Gracias… −musitó una vez que se dio la vuelta parcialmente antes de entrar, donde ella suponía que estaba parado. – Mi nombre es Tsurara. –repitió con algo de timidez, creyendo que no la había escuchado anteriormente− Tsurara Oikawa… ¿puedo saber tu nombre?

Y él, sabiendo que aun podía arrepentirse, decidió mandar todo al diablo y dejar que las cosas siguieran su curso.

−… Rikuo.

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Ese fue, el inicio de todo.


¡Sorpresa! Aquí el segundo capítulo. Debo decir, que no estaba en mis planes actualizar tan pronto, pero como tuve algo de tiempo libre y la inspiración acudió a mí, pues la aproveche :)

Bueno, aquí como que ya se van develando algunas cosillas, ¿no? O al menos la más importante: ¿Quién demonios era la chica? Y pues sí, era Tsurara. Una Tsurara ciega y humana… surprise again! (?) xD Con respeto a Tsurara: la Tsurara de mi fic está inspirada en las fantásticas imágenes de KoNan03 de DA, ahora Hachiretsu; específicamente en unas donde Tsurara no tiene el característico pelo azulado, sino totalmente negro (he ahí que a lo mejor no relacionaran a la "chica misteriosa" con Tsurara de inmediato). Porque para mí, resulta un poco chocante imaginarme a una Tsurara totalmente humana y con el pelo azul natural o con reflejos de ese tono de azul, aun cuando contamos con su versión humana y totalmente canon…perdónenme pero no xD, especialmente para la época en el que transcurre el fic (por ahora, esta es ambigua, ni yo me he puesto de acuerdo aún en ella…pero digamos que no es una época en donde se conseguían tintes xD) Ademas, en el canon siempre me pregunte como era posible que los amigos de Rikuo con semejantes ojos y pelo no se les pasara ni tantito por la cabeza que ella tenia algo raro y no era humana, porque aunque su disfras humano era bueno se podria deducir xDD (me puse muy intensa, pero me acorde de ese pequeno detalle :P)

Y los ojos azules, bueno, es una característica totalmente canon, ya que cuando toma su apariencia humana sus ojos dorados cambian a un tono azul marino/ violeta… yo suelo imaginarme que si fuera realmente humana, Tsurara tendría los ojos de la hermosísima Elizabeth Taylor en sus mejores años (claro, sin las espirales xD): unos hermosos ojos azul profundo con resquicios violáceos (sip, azules, no violetas como todo el mundo cree que la Taylor los tenia. A lo que he leído, el color violeta de los ojos es imposible genéticamente, y el que se le vieran violetas en algunas fotos era porque sabía maquillarse muy bien los ojos y la iluminación muchas veces jugó a su favor…aunque la verdad eso de la genética en verdad no es lo mío xD)

Y si, de hablar del fic me pase a hablar de estrellas Hollywoodenses, pero no pude evitarlo xD Esa mujer realmente era preciosa y esos ojos aún más.Y perdonenme por la perorata sin sentido e irrelevante, pero ya saben que me explayo mucho en las notas de autor xD

A partir de aquí, creo que me la pasaré jugando a los malabares, porque no quisiera que tanto Rikuo como Tsurara quedaran OOC, en especial esta última por obvias razones. ¡Haré mi mejor esfuerzo! :) Espero que este capítulo les haya gustado.

Gracias por su comentarios: Suki, Lonely y mis queridiisisisisisisimas Tsurara's: Yo también las extraño muchoooooooooo! ¡No saben cuánto extraño hablar con ustedes chicas! ¡En especial en esas platicas sin sentido en las que nos morimos de risa por tonterías varias, que aunque no estemos muy en contacto últimamente no quiere decir que no me acuerdo de ustedes, siempre las tengo presentes! Las quiero :')...y a Citsimsan: no mi buen amigo, no entendiste mal. No sé por qué siempre que quiero escribir el tilulo "Nieve y Cenizas" termino escribiendo "Bajo la luna". Este último si acaba en la boda y salta a "Consecuencias" Son: Consecuencias, Nieve y Cenizas e Invierno…mea culpa xD Y gracias por el consejo, que ya lo estoy aplicando, solo era simple curiosidad de escritora. ¡Se te agradece! ;)

Bueno, me despido porque mañana tengo escuela, ya me dio sueño y además, en vez de parecer nota de autor esto ya casi parece otro capítulo jajajaja

¡Saludos y espero leerlos pronto!