Un Primer-Segundo Encuentro

La noche es madre los sueños, pero también de las pesadillas y los remordimientos… Kagome una joven de cabello negro sufría al dormir porque su cabeza le mostraba imágenes que deseaba no ver y escuchaba cosas que jamás quiso oír, se repetía a si misma en sus sueños "si tan solo… si tan solo yo hubiera sido mas fuerte,no tendría que a ver pedido ese deseo y aun estaría con ellos… inuyasha, shippo , sango, miroku…" Al despertar, lloraba al no ver a sus seres amados y saber que no los volvería a ver jamás.

Pero aun así debía continuar, tal vez fue por eso que su madre la envió lejos, a una nueva ciudad donde pudiera conocer gente nueva alejarse del pozo que ya no funcionaba y de todos esos recuerdos, comenzar en una nueva escuela le haría bien si… la escuela superior Meiou era perfecta para ella ahora, no es que no quisiera estudiar en la misma escuela que su primo Yusuke, simplemente no se sintió atraída hacia esta, pero la escuela de dos estaciones mas lejos esas si que le encantaba, el color rojizo del uniforme le encantaba sin contar que parecía ser una escuela un poco mas organizada.

Yusuke le había dicho que encontraría a un amigo suyo en ese lugar, un muchacho de cabello rojo y ojos verdes, que no demoraría en encontrarlo… cabello rojo y ojos verdes, donde había visto ella aquella combinación en un hombre? En aquel momento no lograba recordar, pero las cosas serian mas fáciles para ella si había alguien que pudiera guiarla al menos al principio.

-Se llama Shuichi Minamino, pero todos le decimos Kurama, parece ser un tipo que a las chicas les gusta así que imagino que te agradara- había dicho Yusuke, la noche anterior antes de que Kagome se fuera a dormir. Pero ahora ya era de mañana, y a pesar de estar cansada gracias a las pesadillas, debía ir a su primer dia en la escuela Meiou.

Escuela superior Meiou

Kagome luchaba contra el sueño mientras traba de escuchar la clase de historia, había entrado a mitad de año cuando ya todos habían avanzado en sus estudios, sería difícil para ella acomodarse al principio pero solo estaría allí ese medio, luego volvería a Tokyo y continuaría con su vida… o bueno la vida que tenía antes de a ver conocido a Inuyasha, pero esto era solo si ella quería, su madre le había dicho que si era su deseo podría quedarse en ese lugar que arrendaría un apartamento para no tener que molestar más a su tia Atsuko –señorita Higurashi, señorita, podría repetir lo que acabo de decir?- esa era la voz del profesor que la hacia salir de sus pensamientos solo para ponerse roja al no saber la respuesta a la pregunta ¿Por qué había creído que esta seria una buena idea?. La mayor parte del dia cosas como esas eran las que habían ocurrido, ella se distraía fuera pensando en que hacer para poder seguir el ritmo, por el sueño que hacía que cada cierto tiempo cerrara los ojos y quedara en una estado de trance, o por el simple echo de que se sentía perdida, hace tanto que no asistía ala escuela con regularidad que ya hasta olvidado como funcionaba el ritmo académico. Un año… un año había pasado desde que volvió a la época actual, en ese año dedico la mayor parte de su tiempo a investigar mas sobre que había pasado con la perla, como funcionaba ahora el mundo, que podía hacer ella sobre los pequeños espíritus y demonios que merodeaban la ciudad, era muy poco lo que iba a al escuela ahora, solo deseaba saber.

La campana para tomar el almuerzo había sonado y Kagome fue la primera en salir, aun no se sentía en condiciones de hablar con nadie, no tenia muchos deseos de socializar en ese momento, empezó a caminar por los pasillos buscando la salida, pues para llegar al salón había tenido ayuda de uno de los instructores, pero estaba tan distraída y soñolienta que apenas y supo cuando llego. En el camino pudo ver una lista de los mejores puntajes de los exámenes, pero el puntaje que mas le llamo la atención fue el de Shuicihi Minamino que obtuvo el primer puesto.

-debe ser un chico un muy inteligente- dijo casi en un murmullo mientras miraba la tabla de puntuaciones

-Gracias, eres un muy amable- había respondido una voz detrás de ella. Cuando Kagome volteo para mirar, se encontró de frente con un apuesto muchacho de Ojos verdes, cabello largo y rojo, un uniforme color vinotinto y de una estatura considerable, sin duda el era el chico con quien se había cruzado aquel día en la para de bus.

-Eres.. el muchacho del otro dia-dijo un poco sorprendida pero a la vez feliz, por que en cierto modo ya se conocían, por lo cual no era necesario sufrir esa tensión que se siente al conocer a alguien con quien nunca has hablado

-Tu debes ser Kagome, me sorprende un poco que seas la prima de Yusuke, pero también creo que debio ser algo que debi a ver imaginado el dia que nos conocimos… Mi nombre es Shuichi Minamino es un placer- dijo el chico de cabellos rojos con un tono cordial y carismático

-el mio es Kagoem Higurashi es un placer conocerlo Minamino-san- decía estas palabras con el mayor respeto posible, no quería ofender al muchacho.

-es una forma muy formal para llamar a alguien que es amigo de un familiar tuyo, dime solo Minamino o Kurama si asi lo prefieres-

-mmm Kurama-kun estaría bien?-

-si, perfecto, quieres almorzar mientras charlamos sobre la escuela? Debes sentirte perdida, deja que te ayude-

Como si se tratase de un caballero Kurama "escolto" a Kagome por la escuela Meiou, explicándole cada lugar de la instalación tanto adentro como afuera, le enseño un buen sitio para almorzar y conocer gente nueva, y uno a donde ir cuando se quiere estar solo. Cuando sono la campana para la siguiente clase del dia, Kurama le pidió que le mostrara su horario –bueno, tendremos algunas clases juntos alrededor de la semana, puede que logre ayudarte con algunas cosas dentro de ellas- había dicho con un poco de entusiasmo. Era extraño, nunca antes se había sentido hacia, acaba de conocerla pero ya le agradaba mas que muchas personas que conocía de mas tiempo, tal vez fuera el echo de que las pequeñas conversaciones que tenían mientras el le mostraba el lugar le resultaban agradables al oído, no eran cosas profundas o muy interesantes, solo comentarios que tenían un tono de agrado en la voz de ella que simplemente le había encantado o puede que fuera esa mirada que tenia, sus ojos cafes cambiaban de animo de un momento para otro, disputándose entre el cansancio, el agrado y una melancolía que lograba conmoverlo, y que en ese momento deseaba hacer desaparecer.

Kagome y Kurama solo tuvieron una clase juntos, pero en ella Kurama logro hacer algo que ella no había logrado hasta el momento, mantenerla distraída concentrada en algo que no fueran sus pensamientos, tal vez Yusuke tenia razón, era un muchacho que le agradaba a las chicas, pero no por su belleza física o su inteligencia, a ella le había agradado el echo de que sentía que había encontrad algo familiar en el, le recordaba al periodo edo por alguna razón, -existe algo especial en el-pensaba Kagome-no se que pueda ser, pero con el tiempo, si sigo cerca del lograre descubrirlo- Al finalizar las clases, él se ofreció a acompañarla hasta el lugar donde cogería el transporte de regreso a su casa, ella asintió amablemente. Una vez se hubiera ido fue que lo vio.

Para de autobus

Una lucierna, pequeña y solitaria se había postrado en el hombro de un Youkai, parecía viejo, el mas viejo que Kurama allá visto en toda su vida, tanto como Shuichi Minamino como Yoko Kurama. No se sintió amenazado, el Yokai no parecía querer causar ningún alboroto simplemente se encontraba allí mirándolo fijamente a los ojos.

-Entonces…-dijo al fin el Youkai –¿que opinas de ella?- pregunto antes de sacar una botella de alcohol y bebe de ella –tal vez ustedes los mas jóvenes no puedan sentirlo, la atracción y sensación que produce encontrar a un ser tan extraordinario y poderoso en el mundo de los humanos, o quizás son tan tontos que simplemente lo confunden con cualquier humano normal-

-no logro entender a que te refieres anciano- dijo Kurama, aunque no había hostilidad en sus palabras si lograba reflejar su estado de alerta, no solo por la presencia del Youkai si no también por sus extrañas palabras.

-es solo un principio elemental, muy elemental, la barrera esta cediendo y ahora nosotros podemos pasar mucho más fácil, acaso no te das cuenta? El mundo esta cambiando por eso ella ha regresado, debía hacerlo… pero eres muy joven, demasiado joven tal vez, ya nadie lo recuerda… pero yo si, yo si…-el Youkai tomo mas de su botella mientras desaparecía… una vez echo esto la luciérnaga voló del lugar donde permanecía hacia unos arbustos que se encontraban cerca.

Kuramana no comprendió que era ese suceso , y aun cuando le parecía extraño, no le tomo la suficiente importancia para indagar mucho en el, por lo menos no al principio, quizás lo hubiera dejado ir, pasarlo por un viejo Youkai borracho hablando disparatas, de no ser por los acontecimientos de los días posteriores a este.