Las clases volvieron y todo volvía a la rutina de siempre, lunes a la mañana, Kagura se levanta, se viste y solo puede pensar en llegar a la escuela y ahí finalmente verlo a él, con el que había soñado esas últimas semanas, con el que iba a pasar todos sus días desde entonces, ese a quien puede llamar novio.
Flash back.
La noche previa a iniciar las clases ,Kagura chateaba con Inuyasha como todos los días, pero algo esa última noche se tornó feo:
-cómo andas?-Kagura
-bien preciosa- contesto el-y vos?
-ah, bien creo-preciosa? Yo? Pensaba confundida Kagura
-que? te pasa algo hermosa?-comento Inuyasha.
-No, estoy bien. .puedo preguntar algo?-pregunta confundida Kagura.
-Obvio mi amor.
-¿Por qué me hablar así? ¿Hermosa, preciosa, mi amor?
-no entiendo
-nunca me hablaste así ¿qué cambio?-algo irritada Kagura
-¿te molesta?
-¿Qué? No...Pero es raro-respondió honestamente Kagura.
-Bueno si te molesta chau.
Fin de la conversación.
Fin del flash back.
Pero nunca creyó lo que iba a pasar, al llegar al colegio ,el simplemente la ignoro todo el día, actuó como si no existiera…así durante toda la semana sin ningún contacto, con la excepción de las miradas que tenían una vez cada tanto.
Unas semanas después Kagura con el corazón destrozado tomó todo el valor que le quedaba y lo llamo, pero él le corto, y al ratito sonó el celular, era un mensaje de Inuyasha.
"que queres?"eso era todo, semanas sin hablarse ,y el solo le dijo esas dos palabras vacías, Kagura escribía y borraba, pensaba, volvía a escribir y borrar, finalmente se decidió.
"quiero saber si me odias"
Fue todo lo que pudo formular con un mínimo de sentido .Esperó unos instantes para saber la respuesta de él, y efectivamente a los dos minutos sonó el teléfono. Era un mensaje, dudo en abrirlo ,sintió tanto miedo, pero la curiosidad gano.
"Sí. Te odio."
Termino de leerlo, volvió a leerlo y así un par de veces, hasta que algo empezó a empapar la pantalla del celular, ahí se percató de sus lágrimas, dejo caer su celular y simplemente se acostó en su cama, con lágrimas cayendo, con nariz tapada ,el insistente dolor de cabeza provocado por el llanto, y se quedó así hasta el día siguiente, deseando que algo pasara, que lloviera, que callera un rayo en la escuela, que una tormenta inundara la ciudad, cualquier cosa que le permita faltar a la escuela mañana, cualquier cosas que le permita no volver a ver a Inuyasha en toda su vida.
Por la mañana se asomó a su ventana y pudo divisar los rayos del sol, de esa maldita esfera lumínica que planeaba iluminar todo el maldito día, pero como siempre, encontró la forma de convencer a su madre para no ir, cuando se dirigía nuevamente a su cama recordó a su amiga Yura y le mando un mensaje explicándole la situación y que no sabría cómo iba a estar el resto del día y simplemente se echó a dormir.
Las horas se convirtieron en días, los días en semanas, semanas en meces y el asunto de Inuyasha ya estaba olvidado, o eso se decía en público, después de todo Kagura tenía una imagen de niña inocente que quería a todo el mundo, y ella planeaba conservar esa reputación.
Kagura era una chica sencilla, pelo marrón, ojos igual, grandes cachetes ,un pecho bien dotado, pero nada de otro mundo después de todo solo tenía trece años. Tenía figura de pera, con caderas importantes y unas posaderas potentes, generalmente vestía unos jeans celestes gastados y una musculosa negra que dejaba ver bastante de su escote. A diferencia de Yura, que tenía pelo negro, ojos castaños y un cuerpo flaco, no tenía demasiado pecho ,pero si un buen posterior ,generalmente vestía unas calzas negras, con buzos de talla mayor a la que deveria ,sin dejar piel a la vista, llevaba el pelo largo y con flequillo.
Un día, durante la primavera, Yura llego al colegio emocionada, advirtiéndole a Kagura que la acompañaría a un encuentro organizado por amantes del anime, las dos emocionadas por ir empezaron a planear sus disfraces, y a imaginarse que clase de personas conocería
¿Y quien sabe que podrá llegar a pasar?
