Finalmente llego el día del tan esperado encuentro.

2 De diciembre, se pronosticó una mañana soleada. Durante el mediodía aumentaría la temperatura, y a eso de las 16 se nublaría pero no llegaría a llover. En fin, un gran clima. Las jóvenes, pasaron mucho tiempo pensando si se disfrazarían o no, Kagura decidió ir con un pobre disfraz de "Ash Katchup" con un jean azules, una zapatillas convers negras, una camisa arremangada y desabotonada azul, por debajo una camiseta negra, sin olvidarse de la famosa gorra, (fabricada por ella misma) y por ultimo un peluche de Pikachu . A diferencia de Kagura, Yura decidió vestirse de "L" un personaje de un anime policial, y para darle un toque tierno, se puso unas orejitas de "neko" (gatito).

Al iniciar el encuentro, emocionadas las dos chicas se dedicaron a pasearse por todo el lugar contemplando todos los puestos deseando comprar todo. Sin embargo el cansancio pudo con ellas y se acomodaron en un asiento al mismo tiempo que , un hombre con pelo azul, el cual amistosamente se acercó para platicar.

-Waw orejitas de neko, que kaguaioso(genial tierno adorable) – dijo el hombre con una sonrisa de oreja a oreja.
-Eh? Ah! Gracias!- dijeron las dos con cara de no entender del todo.
- Vengan con migo, tengo un puesto en el 2do piso- dijo tomando a Yura de la mano y empezando a caminar.
- Si claro, vamos Kagura- dijo Yura llamando a su amiga.

En el segundo piso, se encontraron a más personas, que también alagaron sus disfraces, pero un chico en particular, que también estaba disfrazado del personaje "L" pero con un pequeño cartelito en su pecho con una frase escrita" besos y abrazos gratis", se dedicó a abrazar a Yura todo el día, se llevaron bastante bien. Yura estuvo todo el día hablando y riendo con todos los hombres, a diferencia de Kagura que se sintió un poco excluida por parte de su amiga.

-Che, Nekita, el cartel es de abrazos y BESOS – Dijo el chico con cabello azul quien todavía no había dado su nombre, dirigiéndose a Yura.

-Ah… si, ¿pero en donde… sería el beso?- Respondió Yura tan roja como un tomate

-Donde prefieras – Remató el joven con cara de pervertido.

-Pero primero decime cómo te llamas.

-Soy Totosai, pero decime L.

Después de eso, Yura le beso el cachete y siguieron charlando hasta que el cielo empezó a oscurecer. Yura y Kagura se estaban despidiendo, sin embargo faltaba algo, ese "tic" de este amor que había quedado inconcluso. Fue cuando de pronto vino L, agarro a Yura del cachete y la beso, fue un simple pico, de 2 segundos, pero para ambos fueron horas, días, tal vez años. Para el amor no hay tiempo ni edad

-Se veía un tus ojos que querías que te bese. – Concluyó Totosai con una sonrisa satisfactoria.

La respuesta de Yura simplemente fue una sonrisa boba, la cual reflejaba que L habia acertado. Por reflejo Kagura tomo la mano de su amiga y la arrastro a la salida mientras saludaba a los demás por las dos.