Para desgracia del alumnado, era diciembre. Alrededor de la segunda semana, para ser específicos. En las escuelas se seguían dictando clase, el calor era agotador y al ser esta una escuela pública, no contaban con aires acondicionados, simplemente un viejo ventilador que funcionaba cuando quería; dentro del establecimiento no se permitía vestir con pantalones por arriba de las rodillas, ni remeras musculosas. Claramente la mayoría delas jóvenes que asistían, no obedecían este reglamento. Por esta razón Yura se tomó la libertad de asistir a clase con un short negro y debajo unas medias negras, que disimulaba lo mucho que resaltaban sus posaderas, Kagura, al contrario, seguía asistiendo con pantalón largo, y una musculosa negra, pero cada tanto se ponía unos shorts blancos, sin medias, ya que no le molestaba la atención dirigida a sus piernas.
Dentro de unos días seria el cumpleaños de Kagura, y en lo único que se pensaba era, ¿qué prueba tendremos hoy? ¿Mañana? ¿Hay tarea? Todo esto molestaba mucho a Kagura, detestaba cuando no le prestaban la atención que merecía. Esto no es lo único que la tenía de malas, Inuyasha seguía sin hablarle desde el mensaje de hace unos meces, estaba tan enojada por enamorarse de alguien como él. Pero no todo era malo en su vida, se enteró de que su familia había invitado a Yura que pase las fiestas y las vacaciones con ellos, eso le alegraba, se irían de viaje, lejos de los problemas, lejos de Inuyasha, lejos de todo; Pero cerca de su amiga.
-¿En qué piensas?- Una voz femenina interrumpe su pensamiento
-En nada, ya quiero irnos de viaje, y olvidarme de todooo- Contesto Kagura recostándose sobre la mesa del aula.
-¿Olvidarte de Inuyasha? - adivinó Yura.
-…..estuve charlando con Sheshomaru, ¿Te conté? –cambiando el tema- Si… Por chat, ¿sabias que vive cerca de mi casa? Es divertido hablar con el…me hace sonreír - Se contestó a sí misma y cerró los ojos finalizando la conversación.
Yura solo rasco la cabeza de su amiga en señal de que la escucho y la dejaría dormir hasta que llegue el profesor. El tiempo pasó, el profesor nunca llego, y de la nada se escuchó el ruido de la campana que anunciaba el final del día, Kagura y Yura se pararon para despedirse, Yura fue a su parada, en cambio Kagura se dirigió a otra aula en busca de una persona.
Flash back:
La noche anterior, Kagura y Sheshomaru platicaban por chat, y llegaron a una conclusión.
- Mañana volvemos juntos - Sentenció Sheshomaru
- Si dale, ¿Nos vemos en la parada? - Propuso Kagura
- Na, veinte a mi aula y nos vamos juntos, además acompañamos a Koga a su parada. - Decidió Sheshomaru –me fui a dormir un beso ¡cuídate!
Y finalizo la conversación.
Fin del Flash back.
- Hola - Dijo tímidamente entrando en el aula de Sheshomaru, ya que él era un año mayor, ella lo consideraba como su Sempai (su maestro informal).
-Viniste! Él es Jaken, - dijo Sheshomaru señalando a un chico un poco más alto que el con cabello corto y negro - y a Koga ya lo conocías, ¿Verdad?
-Ah si, hola chicos - Dijo en vos baja Kagura.- bueno ¿Vamos?
- Antes pasamos por el baño, ¿No chicos?- Dijo Jaken.
Los chicos fueron al baño y finalmente salieron de la escuela, se dirigieron a la parada del colectivo de Koga, estuvieron ahi charlando y esperando, Kagura tomo más confianza y pudo hablar con más libertad, después de despedirse de Koga, siguió la parada de Jaken, entre la espera y la charla, empezó a oscurecerse, Kagura no estaba acostumbrada a llegar tarde a su casa, pero a su vez le encantaba este acto de "rebeldía" que estaba haciendo al llegar a esas horas. Finalmente el colectivo de Jaken llego y se despidieron.
-¿Vamos en colectivo o caminando?- Sheshomaru preguntó.
-¿Estás loco? Es de noche, vamos en colectivo.-dijo Kagura como si fuera lo más lógico del mundo.
Ante esa respuesta Sheshomaru solo rio un poco y se dirigió a tomar el colectivo. Esperaron el bondi que llego enseguida, Shesho acompaño a Kagura hasta su casa, aunque debía desviarse un poco de su camino, pero como todo un caballero la siguió sin reproche. Se despidió con un simple beso en el cachete, y se fue sin antes gritar desde la calle, "¡Feliz hanuka!" provocando una sonrisa en el rostro de Kagura.
Al concluir la cena, Kagura fue a acostarse sin antes enchufar el cargador de su celular en el enchufa más cercano a su cama, y como de costumbre le mandó un mensaje a Yura para conversar un rato.
Kagura! : Yuraaaaa! Me volví con Seshomaru, no pasó nada serio pero no se… me gustó.
Kagura! : ¿Qué onda con L?
Yura no le respondió en ese instante, sino que tardo 40 minutos con un mensaje diciendo:
"Tenemos que hablar."
