N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Custodios De Tu Amor
Capítulo V
- ¡Puedo explicarlo Sakuno! - se apresuro a gritar el castaño que solto la mano de la chica de coletas que sostenía en ese momento, la cobriza solo lo miro con dolor en sus ojos y él solo quería sacarla de allí cuanto antes, la vio caminar hacía donde ambos se encontraban, esperaba de todo menos que ella abofeteara al castaño y después a su amiga que solo se mantuvo cn la vista baja - ¿Reuniones importantes? ¿Citas de negocios a altas horas de la noche? ¿Viajes de negocios de días? ¿Llamadas importantes más que nuestro tiempo juntos? ¿T-Todo eso era para estar con ella? C-Contesta por favor - le suplico on un hilo de voz Sakuno al que era su prometido.
Observo al castaño mirarla con miedo para después asentir con la cabeza, Sakuno simplemente sonrió asintiendo para dar media vuelta y caminar donde él limpiando poco a poco las lágrimas que resbalaban de sus mejillas - Mande las flores a la dirección que le dije por favor... podemos irnos a casa - dicho esto comenzo a avanzar, noto la mirada absorta de algunas personas sobre ella puesto que lo mínimo que esperaban eran golpes, gritos y otras cosas pero solo parecía un poco calmada, miro a la dependiente que estaba como ida pero se apresuro a apuntas las flores que había señalado su protegida.
Él solo camino hasta donde se encontraba la cobriza que siguio caminando sin mirara hacía atrás - ¿S-Se encuentra bien? - pregunto con un poco de miedo viendo que ella solo asentía continuando con su camino sin decir nada - Al día de campo de su familia, ¿es necesario llevar algo en especial?, según tengo entendido su madre dijo que eran dos días, entiendo que es el sábado pero estamos a míercoles y me vendría bien ir de compras - sentía raro que ella hablara como si nada cuando estaba completamente seguro de que estaba por quebrarse en cualquier momento.
- Podemos hacerlas mañana si le parece bien, es tarde - ella asintió mientras se detenían en la calle esperando por un taxi o algo puesto que la camioneta estaba en algún lugar de la ciudad después del intento de secuestro de la cobriza, un taxi paro y él se apresuro a abrirle la puerta con una leve sonrisa, ella entro en silencio para que después abordara él indicandole al conductor el camino que debía continuar - ¿Has estado en una situación en la cual esa persona se olvida de tu cumpleaños y aún así esperas por un mensaje de felicitación todo el día... aunque sabes qué no llegara? - pregunto de la nada ella y él solo la miro con un poco de tristeza en sus ojos.
Decidio guardar silencio y solo mirar por la ventana, lo mejor era no decir nada en esos momentos, algo se lo decía.
El auto se detuvo delante de la casa y ella se apresuro a bajar, le importo poco si estaba siendo maleducada con su custodio ella solo quería estar en su cama cuanto antes, abrio la puerta con manos temblorosas y al dar media vuelta choco con la mesita que estaba al lado de la puerta por lo que el florero de esta termino en el suelo - ¿Qué sucedio? - alzo la mirada vidrioso al ver a Ryoma pero ella solo corrio hacía las escaleras con dirección a su habitación, abrio la puerta de la misma y la cerro con seguro para dejarse caer al piso y llorar con fuerza.
Ahora entendía todo con Atobe, siempre lo que le decía acerca de la empresa era mentira, era una vil mentira, los viajes de negocios, aún recordaba cuando siempre se lo decía mientras estaban juntos, una llamada importante y el viaje en puerta, siempre llegaba tarde a las citas que ella preparaba en la cafetería, preparaba el pastel con ánimo, con amor y él a última hora cancelaba, había sido tan tonta al creer que su relación mejoraría, esperaba con ansias que él empezara a luchar de nueva cuenta por ella.
El llanto empezo a ser más fuerte mientras se convertía en hipidos, los gritos en su garganta salieron y no logro detenerlos mientras sacaba todo lo que tenía adentro, era demasiado y lo mejor era llorar, no guardarselo por mucho que le costara, se iba a lastimar la garganta pero le daba lo mismo... simplemente lloro por todo en ese momento, el intento de secuestro, los dos ataques, el engaño de su hermana porque Tomoka lo era, era su hermana de corazón, lloro por el engaño de Keigo, la persona que más había amado hasta ese momento... lo saco todo en un llanto desgarrador.
La casa era inundada por el llanto de Sakuno, Shishido tan solo apreto el vaso de leche en sus manos, los tes se encontraban sentados en el comedor tratando de no ir donde la cobriza que llevaba más de tres horas llorando, los tres sabían que lo mejor era dejarla sola pero él estaba teniendo el impulso de ir para ver como estaba, les había dicho lo sucedido y se soprendio cuando los dos maldicieron al ex prometido de su protegida al igual que a su amiga - Tenemos que ir a verla - señalo Ryoma con intenciones de colocarse de pie.
Lo iba a detener pero su celular sonó, lo tomo con calma y abrio los ojos asombrado además de sonreir como un tonto, un mensaje de Nanako, retuvo el aire cuando ella le comento que una de sus amigas estaba en su departamento llorando por quien sabe que cosa y ella quería verlo y tomar unas copas para soportarla durante la noche, se levanto con cuidado llamando la atención de los otros dos - Surgio algo con la camioneta, creo que la encontraron, iré a ver, no suban a su habitación - les señalo tomando su saco para salir de allí.
El grito de Sakuno le helo los huesos pero solo continuo con su camino corriendo a abordar la camioneta, emprendio la marcha con dirección hacía donde Nanako lo esperaba, realmente se sentía mal por la cobriza pero no podía hacer nada por ella.
Ryoma se levanto con prisas de la mesa con intenciones de subir, noto que Ootori lo seguía pero no le importo, él simplemente quería consolarla en esos momentos, abrieron la puerta viendo que estaba recostada en la cama temblando ligeramente, no lo penso dos veces al correr a esta para sentarse en la misma y tomarla de la mano provocando que se medio levantara lo suficiente como para abrazarla con fuerza mientras ella se aferraba a su pecho con fuerza y sollozaba aún más fuerte.
Entendía lo que debía de estar sufriendo, su mejor amiga con su prometido, sonaba a cliché pero eran cosas que a gente como ella le sucedían, el dinero nunca iba de la mano de la felicidad - Shhhh tranquila - observo que su colega solo sonreía para dar media vuelta, quiza era que él también sintiera algo por la cobriza pero en ese momento solo uno podía estar con ella, escucho el sonido de la puerta cerrarse y pasos en las escaleras, la apego a su cuerpo por completo para que ella se aferrara a su espalda sollozando aún.
- D-Duele - le señalo ella y él solo deseo terminar con su dolor pero solo le sonrió tratando de calmarla, entendía que doliera porque después de todo eran dos personas a las que amaba, escucho un auto y supuso que Ootori se había marchado, la apreto contra su pecho y ella se fue calmando poco a poco, no entendía como era que podía llorar por alguien que no valía la pena porque era la verdad, el tal Atobe y la chica que lo había saludo o coqueteado en la cafetería no valían en lo absoluto la pena, al menos así lo pensaba él.
La recosto con cuidado sobre la cama sonriendole un poco - Tienes que dormir - le señalo con una sonrisa y ella asintió, la ayudo a acomodarse sobre la cama para verla cerrar poco a poco los ojos, sus mejillas estaban levemente rojas de todas las lágrimas que había derramado, notaba los rastros secos de las mismas, algo se removio dentro de si al verla de esa manera, beso su frente una vez estuvo dormida y salio de allí con dirección a su habitación, iba a ser un día largo el de mañana y él realmente deseaba un buen descanso después de todo lo sucedido.
Se removio en la cama al sentir el frío en su cuerpo, abrio levemente los ojos mirando su habitación la cual se encontraba a obscuras, miro la ventana que se encontraba abierta, no recordaba que estuviera así ero bueno sinceramnete no recordaba casi nada puesto que solo sabía que había llorado mucho después de lo de Atobe y Tomoka - ¡Keigo, subamos a este! ¡Anda di que sí! - ladeo la cabeza de inmediato ante esa voz que era la suya, recordaba ese momento con alegría, habían ido al parque de diversiones pero al final él había terminado marchandose por asuntos de negocios.
Se escuchaban las risas de ambos no sabía de donde provenía - Ese día fue donde tu querida amiga pequeña Sakuno... quedaron de verse en la casa de la misma y se que no eres tan tonta como para saber que no hicieron - giro la cabeza de inmediato al escuchar una voz que le helaba los huesos, la de su acosador, que en esos momentos estaba tranquilamente recargado en la puerta de su habitación, quizo gritar pero la voz no salía - Me entere de lo sucedido, lo siento tanto aunque bueno era más que obvio que iba a pasar porque después de todo... él es un hombre y tiene necesidades que tú no puedes complacer - se tenso ante ese comentario, ella quería reservarse al hombre que amaba y eso no era malo en lo absoluto.
- ¿Q-Qué quieres? - pregunto tratando de no sonar calmada, bien podía gritar para que sus custodios llegaran y terminaran con el sujeto pero por alguna razón algo le decía que este tenía algo importante de ella - Sere alguien bueno y te dare esto... - lo vio extenderle un libro de cubierta azul algo grueso - Cada cita que tuviste con él esta aquí pequeña, cada que él te dejaba esta aquí, cada que se veía con tú amiga esta aquí, en fotos y alguno que otro DVD, solo tienes que darme algo - quería ese libro, quería dejar de vivir engañada pero no quería darle nada a ese tipo.
- N-No - susurro apenas y este solo solto una suave risa para acercarse, el pánico se apodero de ella por completo, intento levantarse de la cama pero no sentía sus piernas - No te molestes cariño... te he dado un sedante... procurare ser bueno contigo y te dejare el libro porque se que quieres dejar de vivir engañada - algo se removio dentro de ella ante el acercamiento de ese tipo, su cabeza le estaba dando vueltas - R-Ryou - susurro sintiendo sus ojos pesados, no quería dormirse, no quería porque sabía lo que ese tipo le iba a hacer.
- ¡Ryou! - grito antes de sentir que este gruñía para darle una bofetada que la dejo sobre la cama, sintio un peso sobre ella mientras intentaba removerse con fiereza, había algo que aún no entendía, ¿porqué no atacaba a sus custodios?, es decir, de esa manera podría llegar más rápido donde ella pero siempre hacía las cosas al revés, siempre iba primero donde ella y después escapaba, ¿qué quería en verdad el tipo?, escucho golpes en la puerta - ¡Sakuno! - sintio los labios del tipo sobre su cuello mientras pasaba su lengua, cerro los ojos fuertemente ante ese contacto que le repugnaba.
- ¡Sakuno! - la voz de sus custodios se escuchaba lejos... la puerta cedio y sintio que alguien tiraba de su mano con fuerza para después sentir el frío en contacto con su piel, algunas voces se escuchaban lejanas, después todo simplemente fue calma.
Dio un enorme suspiro al verla recostada sobre la cama en busca del calor que quería en esos momentos, tomo otro edredón y lo coloco encima de ella - El equipo vendrá mañana para implementar más seguridad en la casa - señalo su compañero Ryoma mientras se recargaba en el marco de la puerta, él solo asintió con la cabeza para ver que su ritmo cardíaco era más estable - Chotarou - giro la cabeza ante el llamado del peliverde, sabía que le iba a preguntar y quiza que le iba a decir sobre Sakuno pero él tenía muy en claro sus sentimientos hacía la misma.
- Si Ryoma... si siento algo por ella - aseguro y vio que su amigo claramente apretaba los puños pero no era su culpa y él debía de saberlo, lo vio dar un suspiro para girarse y salir de la habitación, cuando el sonido del timbre lo alarmo, escucho pasos, después silencio y de nuevo pasos, giro la cabeza al tiempo justo para ver a Kunimitsu al lado del peliverde que lo miraba de muerte, el de lentes se veía realmente alarmado por la condición de la cobriza que en esos momentos giro con rápidez sobre la cama para quedar en la linde de la misma.
De inmediato se apresuro a acomodarla no contando con que esta lo jalara de la mano haciendolo trastabillar quedando en la cama con ella abrazada a su cuello, sintio el apretón en el mismo y no logro quejarse porque le gustaba demasiado estar así a su lado - Levantate de la cama ahora - miro a su colega Echizen que lo miraba de mala manera, intento colocarse de pie pero la cobriza paso una de sus piernas entre las suyas para que no se marchara y en verdad que sonrió por dentro para mandarle una mirada de disculpa a su amigo que solo gruño por lo bajo.
- Vamos, tenemos que buscar si dejo algo, más te vale que te libres de ese agarre - sonrió ante el tono de niño pequeño empleado por su amigo pero no dijo nada, solo ladeo el rostro para verla dormir plenamente, las lágrimas habían dejado secas sus mejillas, le dolía verla así y realmente era algo que no deseaba ver porque en verdad le gustaba Sakuno y mucho.
Entro a la casa con paso calmado caminando hacía su habitación, había disfrutado de su tarde con Nanako, se había divertido más que nunca, camino hasta la cocina cuando diviso a Tezuka bajando las escaleras mientras tecleaba algo en su celular - ¿Qué haces aquí? - pregunto molesto por ver al de lentes en la casa de Sakuno, este solo lo miro como si estuviera loco por preguntarle aquello pero solo se limito a sonreir con calma - Hago tu trabajo, mientras tú te diviertes con mi protegida me encargo de que Sakuno este bien... la volvieron a atacar - señalo con furia este y él solo abrio los ojos ante la noticia.
- ¿C-Cómo esta? - pregunto con intenciones de subir pero observo que Ryoma bajaba con cara de pocos amigos las escaleras para mirarlo como si quisiera matarlo, algo le decía que este sabía que no había ido precisamente a ver como se encontraba la camioneta - Preguntale cuando despierte, Ootori esta en este momento con ella - dicho esto lo rodeo para salir, las luces del auto le indicaron que se había marchado y suspiro un poco - Quiero que me digas la verdad, seras el custodio principal pero si no piensas hacer tu trabajo dilo ahora - sentencio fríamente el peliverde y él solo quería un hoyo en ese momento.
Sabía que tenía que dejar de salir para concentrarse solo en la cobriza y era justo lo que iba a hacer a partir de ese momento, Nanako podía esperar porque en esos momentos Sakuno era lo más importante - Menti, lo siento... salí con Nanako - contesto y este solo solto un suspiro mientras lo miraba como si quisiera matarlo en esos momentos - No te lo pienso repetir pero es necesario que dejes tu vida social ahora, ese tipo estuvo aquí dispuesto a abusar de ella, hablo en serio, entramos justo en el momento en que ella grito, por cierto, ¿quieres saber a quién le pidio ayuda? - pregunto este matandolo con la mirada pero él no entendía tanto porque.
- Grito tu nombre en busca de ayuda, ese tipo esta burlando el sistema de seguridad por eso vendra un equipo mañana a implementar uno mejor y que te quede claro que o dejas a esa chica y te concentras en Sakuno o hablare con los supervisores y puedes despedirte de este empleo para siempre - sentencio mientras bajaba por completo las escaleras y lo rodeaba con dirección a su habitación, no entendio porque una sonrisa se formo en sus labios al saber que ella le había pedido ayuda, al parecer como mínimo lo quería o lo respetaba y eso ya era algo.
Subio con pasos calmados cuando vio a Ootori salir de la habitación - Esta durmiendo - sentencio este y él solo lo miro con una sonrisa para igualmente caminar hacía la habitación hasta abrir la puerta, ignoro la mirada de muerte del peliplateado y entro en la misma cerrando detrás de si, camino hasta la cama donde la vio dormida aunque se estaba removiendo, era como un animalito en busca de calor, no logro evitar caminar donde ella para sentarse sobre la cama sintiendo como ella se estiraba un poco hasta dar con su pecho.
Se acomodo a su lado y termino recostandose en la cama con ella entre sus brazos, acaricio su espalda un poco con suavidad depositando un suave beso en su frente y cerrando poco a poco los ojos - R-Ryou - murmuro ella y él sonrió... le gustaba un poco Sakuno, era consciente de que en algún momento todo se le iba a ir de las manos porque ella era adinerada y él no tenía dinero en lo absoluto pero por el momento simplemente iba a disfrutar su tiempo a su lado, dejaría a un lado a Nanako para concentrarse plenamente en ella y poder disfrutarla porque algo le decía que la cobriza era una buena persona y él realmente ansiaba conocer cada faceta suya.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
