N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Custodios De Tu Amor

Capítulo VI

La luz del sol entro por la ventana provocando que se removiera en la cama ante la misma, abrio poco a poco los ojos observando a Shishido que la mantenía abrazada con calma, su rostro se veía tan pacífico, nunca lo había visto así puesto que siempre tenía ese semblante serio debido a su trabajo, quizo levantarse pero entonces se dio cuenta de que no quería hacerlo por lo que solo cerro de nueva cuenta los ojos, dormiría un poco más al lado del castaño excepto porque al parecer su celular no deseaba que hiciera aquello cuando comenzo a sonar inundando toda la habitación.

Se removio en la cama maldiciendo por lo bajo cuando vio a Shishido estirarse abriendo poco a poco los ojos, al darse cuenta en donde estaba de inmediato se levanto de la cama mirandola con una leve sonrisa - Lo siento, me tome demasiadas molestas - negó de inmediato y tomo de mala manera el celular, el castaño hizo el intento de levantarse pero ella de inmediato lo tomo de la manga de la camisa de vestir pidiendole que esperara - ¿Bueno? - contesto con calma aun con su vista en el castaño que simplemente se solto de su agarre pero se mantuvo sentado en la cama.

- ¡Sakuno, no cuelgues por favor! Tenemos que hablar - la voz de Tomoka inundo por completo su sistema emocional, sentía las lágrimas inundar sus ojos, tomo aire tratando de calmarse, no podía darse el lujo de ser buena con ella, con la persona que la había lastimado, estaba disgustada con su hermana porque lo era de corazón - N-No quiero hacerlo, solo no me hables más... q-quiza necesite tiempo - dicho esto colgó ante la atenta mirada de Shishido que estaba mirandola con seriedad pero al mismo tiempo con preocupación en los ojos.

Apago su celular y tomo aire - Nos vamos en media hora, tengo trabajo... gracias por quedarte conmigo y no me hables de usted nunca más - le pidio con seriedad y este asintió con una enorme sonrisa para levantarse de la cama de inmediato caminando hacía la puerta - Estaremos listos en media hora - aseguro para salir y ella solo se levanto de prisa con dirección hacía el sanitario, aunque estuviera dolida tenía trabajo y no podía darse el lujo de olvidarse de este solo porque la habían traicionado, ella no era así en lo absoluto.


Bajo las escaleras con prisa mirando la hora en su reloj, eran las diez de la mañana - Nos vamos en media hora - les dijo a sus dos compañeros que estaban sentados en la mesa de la cocina, sintio la mirada de muerte de ambos y solo entro a su habitación para tomar una ducha, hablaba en serio cuando decía que Nanako pasaría a ser la segunda prioridad porque la primera era Sakuno, solo quería verla sonrier de nuevo, quería ver ese sonrojo en sus mejillas pero al parecer iba a tardar un poco porque aún estaba mal.

Tomo lo necesario para caminar a la ducha, necesitaba refrescarse para salir cuanto antes, tenía que asegurarse de que esta vez nadie se le acercara a Sakuno porque simplemente quería protegerla, deseaba hacerlo, necesitaba hacerlo porque simplemente no quería verla volver a sufrir, eran más ataques de los que había planeado, le había mentido un poco a Ryoma porque antes de reunirse con la pelinegra había ido donde el padre de la cobriza para hablar seriamente sobre su acosador, incluso había recibido los regaños por los ataques y por no defenderla.

Era momento de dejar de juguetear y concentrarse en ella porque deseaba protegerla a como de lugar.


Se detuvo frente a las dos camionetas que estaban listas para salir - Bien, entonces Chotarou se queda para esperar al equipo de técnicos del sistema de seguridad, asegurate de cuidarlos bien, el primo de Ryoma y Oshitari-san vendrán en unos momentos a ayudarte para que solo te concentres en tu misión, fueron mandados por Tezuka para que ayuden, Ryoma y yo iremos con ella, en cuanto lleguemos él se regresara y yo me quedare, los quiero en la cafetería en cuanto terminen aquí - sonrió al verlo dar órdenes puesto que nunca lo había visto así pero era divertido de cierta manera.

- ¿Nos vamos? - pregunto llamando la atención de los tres que asintieron con una sonrisa, se sentía protegida con ellos y eso estaba bien, se sentía por primera vez calmada sin ninguna preocupación por si fuera poco, justo cuando iba a entrar en la camioneta el sonido de un auto llamo la atención de todos, reconocio de inmediato el deportivo rojo de Keigo, sintio miedo, demasiado miedo por lo que comenzo a retroceder sobre sus pasos, este apenas estaciono y se bajo del vehículo sin siquiera apagar el motor, siguio retrocediendo con calma.

- ¡Sakuno! - ella solo negó con la cabeza mientras sentía sus ojos llorosos, no podía creer que estuviera allí delante de ella pero no podía esconderse para siempre y lo sabía, era solo que aún no estaba preparada, ni siquiera había pasado un día - Vete Keigo... por favor - le súplico con la mirada baja apretando el bolso que cargaba, no quería verlo, aún no - Tenemos que hablar, tengo que explicarte, por favor - le pidio este y ella solo negó con la cabeza señalando su auto para que se fuera, noto que Shishido daba un paso y temio por la vida de su ex prometido.

- Con todo el debido respeto esta molestando a Sakuno-san así que marchese ahora - noto el cambio en los ojos de Keigo que solo quería matar a su custodio por lo que de inmediato tomo de la mano a Ryou negando con la cabeza - Vete ahora - le pidio y este intento tomar su mano, la aparto de inmediato pero en un movimiento ágil la sostuvo de la cadera, su tacto la quemaba, no podía soportarlo cuando sabía que había estado en la intimidad con Tomoka, miles de recuerdos llegaron a su mente, los besos compartidos, las cenas románticas, todo aquello era mentira porque siempre iba con su amiga después de estar con ella.

- S-Sueltame - le exigio con un hilo de voz pero al contrario de que la soltara este la abrazo con fuerza mientras ella trataba por todos los medios de separarlo - Juro que yo no quería lastimarte, era lo que menos deseaba... te amo más que a mi vida Sakuno, sabes que siempre quise contraer matrimonio contigo, eres la persona a la que más amo así que por favor dame otra oportunidad - se separo temblorosa de su cuerpo mientras lo abofeteaba, sin embargo, no paro allí lo comenzo a golpear en el pecho con sus puños mientras sentía un nudo en la garganta.

- ¡T-Te odio, te odio! ¡¿C-Cómo pudiste?! ¡Siempre te di todo, todo y nunca pedí nada a cambio, siempre estaba para ti, siempre eras tú! ¡Mientras yo lo daba todo, ¿qué hacías tú?! ¡E-Estabas con ella, a ella es aquien amas y no a mí... tú ni siquiera me amaste! ¡Te quiero fuera de mi vida, te odio, te odio... y nunca más quiero volver a verte! - trato de golpearlo pero unas manos alrededor de su cintura se posaron en la misma alejandola del castaño que solo la miraba con vergüenza por haberla orillado a aquel estado.

Sintio los brazos de Ryou alrededor de su cintura que la encaminaron hacía la camioneta, esta emprendio la marcha y ella solo atino a enterrar su rostro en el pecho de este que la acuno en sus brazos tratando de darle algún tipo de consuelo, solo que había un problema... nada la iba a calmar durante un buen tiempo.


Termino de decorar el pastel delante de ella, sus ojos estaban hinchados, por esa razón no había salido de la cocina, sus empleadas simplemente le sonreían con calma, agradecía que no preguntaran nada por que no estaba para contestar nada en esos momentos - La orden esta lista - le señalo a una de sus meseras que asintió para tomar la bandeja y retirarse, miro la siguiente órden, abrio los ojos sorprendida al ver lo que ella pediría estando en su cafetería, apreto los puños furiosa y salio de la cocina buscandola con la mirada.

La encontro sentada en una de las mesas finales, camino directamente hacía ella con aires de querer matarla, estrello su mano en la mesa llamando su atención, Tomoka la miro sorprendida mientras la miraba arrepentida pero eso no le importaba, no la quería cerca de ella, no quería que estuviera donde ella se encontrara, la odiaba y no quería verla en un buen tiempo porque para su suerte eso que ella llamaba odio no lo era del todo porque siempre terminaba perdonando a las personas aunque estas no lo merecieran en lo absoluto.

- Vete ahora mismo de mi cafetería - le siseo fríamente y esta negó con la cabeza señalando la silla delante, la miro y negó al tiempo que le señalaba la puerta, la quería fuera en ese mismo momento, no la quería allí porque la iba a desnucar, la iba a golpear hasta estar satisfecha - Tenemos que hablar Sakuno, lo haremos en algún momento y es necesario que sea este, no me jusguez si no sabes los hechos - le pidio su amiga de toda la vida, a la que le confesaba cada secreto, la que sabía cada duda de su relación con Keigo.

- ¿Qué me vas a decir? - pregunto con calma aunque no la sentía en lo absoluto, sino que por el contrario se sentía peor que antes, el solo verla le recordaba que su amiga era mucho mejor mujer de lo que ella alguna vez iba a ser en su vida - Lo siento, de verdad, sin embargo, quiero que escuches... yo amo a Keigo, lo vi antes que tú pero él no me tomo en cuenta, siempre eras tú, una noche en un bar cuando cumplían dos meses bebimos demasiado y terminamos en la cama, juramos nunca volver a hacerlo pero fue algo que no logramos hacer... él no me ama simplemente me quiere pero yo si lo amo, sin embargo, preferí que se quedara contigo a luchar por él así que me debes eso - al escuchar esa frase apreto los puños.

Ahora resultaba que ella le debía a Tomoka el estar con Atobe, eso si era el colmo - Vete, ahora de mi cafetería - señalo la puerta de nueva cuenta y la chica de coletas simplemente se levanto de su silla para tomar su bolso, la rodeo pero antes de alejarse la tomo del brazo con fuerza mientras la miraba con arrogancia además de que la veía con dolor, quiza en su parte porque la quería demasiado - Atobe estuvo conmigo porque tú no lograste complacerlo, crees en la tontería de que te entregaras al hombre que amas hasta el matrimonio, él no podía esperar, es un hombre así que debiste de abrirle las piernas - abrio los ojos asombrada ante aquella confesión.

¿Quién se creía? Su mano se movio por si sola al abofetearla de lleno volteandole el rostro por completo llamando la atención por completo de los clientes y de sus empleados - ¡Claro, debí abrirle las piernas como tú a todo lo que se mueve! - le grito y esta simplemente le regreso la bofetada mientras le sonreía con burla, con sentimientos mezclados - ¡Atobe siempre quiso que te entregaras a él pero estabas demasiado ocupada siendo la santa que lo cansaste, así de simple! ¡Él nunca te amo porque entonces no hubiera venido conmigo! - ataco y ella simplemente tomo lo que estaba en la mesa de un cliente y le avento una malteada escuchando su grito.

- ¡Eras mi hermana Tomoka, eras mi hermana y me traicionaste! ¡¿Cómo pudiste hacerme esto?! - le grito y ella simplemente la miro con furia en sus ojos, sin embargo, si sabía que ella en verdad amaba a Atobe, ambas lo habían amado porque ella estaba dispuesta a olvidarlo así le costara toda la vida - ¡Porque yo lo amo, siempre lo he amado, él siempre fue mi amor y te lo obsequie a ti, a mi hermana! ¡Me debes eso! - le grito en respuesta mientras la jalaba del cabello, como respuesta la golpeo con el codo en los labios escuchandola gritar.

No esperaba que esta se lanzara contra ella derribandola sobre una mesa, su espalda le dolio así que grito, escucho los gritos de los clientes - ¡Sakuno-san! - sus empleadas también gritaban pero estaba concentrada en jalarle el cabello, la mano de su ex amiga se estampo en su labio, y antes de poder seguir con aquella pelea alguien aparto a Tomoka de su cuerpo permitiendo que a sus pulmones llegara un poco de aire - ¿Te encuentras bien Sakuno? - pregunto Ryou mientras la ayudaba a levantarse revisando sus heridas.

Este se había marchado al recibir una llamada de su padre pero por suerte había regresado a tiempo, Tezuka sostenía a su amiga que tenía los ojos vidriosos - ¡Tú me debes todo! ¡Sin mi no eres nada, yo te enseñe todo lo que sabes! - le grito mientras intentaba zafarse del agarre del de lentes que la sostuvo con más fuerza mientras ella intentaba estirar sus manos para acercarse a su persona, se pego por completo al pecho de Ryou negando con la cabeza - ¡Yo no te debo nada, jamás te lo he debido, eres una mujerzuela, una maldita así que te vas a quedar sola! - grito en su respuesta mientras de sus ojos resbalaban lágrimas.

Tomoka solto una carcajada mientras negaba con la cabeza - ¡A ti nadie te quiere Sakuno, todo mundo te odia, por eso tus padres salen de viaje siempre, por eso fundaste este negocio para intentar hacer amigos! ¡¿Qué no recuerdas tu niñez Sakuno?! - miles de imágenes regresaron a su mente como si de un tornado se tratara, era la primera vez que ocurría eso o mejor dicho era que había olvidado todo aquello, Tezuka sujeto con fuerza a su ex amiga para llevarsela con prisas ante sus gritos de protesta y ella simplemente comenzo a llorar en brazos de Shishido que la apreto más fuerte.


La cafetería estaba cerrada, los clientes se habían marchado con cortesía de la casa así que nada malo había pasado, los empleados de Sakuno ya se habían marchado así que ahora todo estaba bien, se encontraban en la segunda planta de la cafetería donde habían habitaciones, ella estaba recostada en la cama con una mano en el labio donde tenía el golpe de su amiga que solo había causado un rasguño pequeño, aunque ardía, lo noto por el dolor en sus ojos, estaba bien así que eso era lo importante en esos momentos.

Tomo asiento en la cama y ella se sento sobre la misma mordiendose el labio, era obvio que le dolía un poco la espalda aunque el médico le había dicho que no era nada de gravedad - ¿Estás bien? - pregunto llamando su atención y ella asintió con la cabeza aunque no la veía demasiado convencida, se notaba que quería llorar, noto que en sus ojos había demasiado dolor pero al mismo tiempo recuerdos, se preguntaba si tenía algo que ver con la pregunta de la que era su ex amiga, jamás había esperado que esta le dijera algo como aquello, si se notaba que habían sido muy unidas.

- No lo estas, ¿quieres decirme qué sucede? - pregunto de nueva cuenta y ella solo se acerco hasta quedar recostada sobre su pecho, si ella se sentía cómoda no la iba a mover de allí, sin embargo, no supo muy bien que sino que simplemente la tomo de la mano con suavidad para jalarla y dejarla sentada sobre sus piernas no sin antes que ella abriera un poco las piernas lo suficiente como para sentarse a horcajadas sobre él, acaricio su espalda con sumo cuidado sintiendo como ella solo acomodaba su mentón en su cuello respirando con calma.

- Los niños me molestaban demasiado, siempre se burlaban de mí porque lloraba demasiado, peleas con mis padres porque no quería volver a la escuela, me jugaban bromas pesadas, una de ellas consistio en encerrarme en los baños hasta que alguien me sacara, mi profesor me encontro pero yo solo me quede callada porque decían que seguirían si no guardaba silencio, una vez me encerraron en las duchas de la escuela, el agua estaba helada y quien me encontro fue un compañero, no volví a ir a la escuela hasta pasado un año, conocí a Tomoka, ella me ayudo mucho, ella tiene razón... le debo todo - de inmediato negó con la cabeza ante aquella declaración.

Más valía que nadie de sus compañeros de escuela se cruzaran en su camino porque entonces iba a arder Troya de verdad, nadie le iba a hacer daño, absolutamente nadie - No le debes nada, ella puede haberte dado un empujón pero tú simplemente continuaste con el camino así que no le debes nada, en serio - le aseguro con una sonrisa llena de paz, la cobriza lo miro con esperanza en los ojos, sus ojos estaban vidriosos pero al mismo tiempo con un brillo especial en los mismos, le encantaba verla con esa sonrisa con la cual la había conocido.

No midio sus actos al inclinarse lo suficiente como para besarla con suavidad, los labios de Sakuno sabían a sal, a menta, a dolor, a todo, a sentimientos llenos de paz pero al mismo tiempo de sufrimiento, fue una caricia sutil que subio de tono en menos de cinco segundos, mordio ligeramente su labio inferior pidiendo acceso a su boca que le fue permitido, la puerta estaba cerrada con pestillo así que por el momento estaba bien, indago en esa cavidad con calma, llenandose de las mieles que la misma le ofrecía.

Noto lo tímida de su respueta pero le encanto que le correspondiera, se separo de ella jadeando dispuesto a pedirle perdón o algo pero ella se inclino de nuevo juntando sus labios, fue colocando poco a poco su peso sobre el de él terminando completamente encima de su persona mientras seguían besandose, en un movimiento ágil invirtio posiciones para quedar encima de ella mientras se separaba de sus labios para besar su cuello, mordio ligeramente escuchando sus suspiros - R-Ryou - murmuro su nombre provocandole escalofríos en cada parte de su cuerpo.

Se separo de ella y negó con la cabeza, no podía hacerle eso a ella, sabía que sería demasiado - Lo siento pero no creo que sea conveniente, no quiero ver que te arrepientas de esto - le señalo y ella solo sonrió negando con la cabeza mientras se mordía ligeramente el labio - N-Nunca me arrepentiría de que me hicieras el amor Ryou - aseguro y tan solo con decir aquellas palabras su corazón latio con fuerza, ella de verdad que parecía segura de lo que acababa de decir y él solo quería terminar lo que habían empezado pero solo atino a recostarse sobre su pecho disfrutando del latido de su corazón... era la primera vez que se sentía demasiado tranquilo y quería quedarse así por siempre.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.