N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
Custodios De Tu Amor
Capítulo VII
- ¿Aquí es? - le pregunto a Sakuno que tan solo asintió con la cabeza para estacionar el auto, la miro por el espejo y sonrió, trataba de huir de su mirada solo que eso no podía ser posible cuando compartían el mismo espacio, bajo del vehículo caminando para abrirle la puerta con una enorme sonrisa, ella solo desvío la mirada para bajar con calma rozando su amno con suavidad lo que le arranco una sonrisa genuina, estaba nerviosa por lo que acababa de pasar en la habitación de la cafetería pero no tenía porque estarlo, al menos eso pensaba él.
- No es necesario que compres ropa para climas fríos, el bosque en el que acampamos siempre es templado - le recomendo con una leve sonrisa y ella solo asintió mordiendose un poco el labio emprendiendo la marcha hacía dentro del centro comercial con él detrás, como todo custodio - E-Es para el centro de beneficiencia del que soy presidenta - comento ella con una suave sonrisa, se sorprendio por aquello puesto que siempre había creído que en realidad eso no existía, es decir, que los ricos nunca hacían nada bueno por los demás.
- Entonces vamos - Sakuno asintió con una enorme sonrisa subiendo las escaleras eléctricas, se sentía un poco contrariado al verse solo con ella, Ryoma estaba en casa aún descansando mientras que Ootori estaba en una misión con Tezuka sobre algunas pistas del acosador, el nuevo equipo de seguridad estaba colocado en su casa así que sinceramente esperaba que no se volviera a presentar, quería evitarle malos tragos a Sakuno, entraron en una tienda de ropa y la vio comenzar con sus compras mientras él esperaba pacientemente.
Giro un poco la cabeza y entonces fue su turno de quedarse de piedra, el ex prometido de su protegida estaba en esos momentos sentado con su ex amiga quien lloraba en su hombro o al menos eso le parecía por las sacudidas de su cuerpo, el castaño se aferro a su cintura mientras murmuraba cosas en su oído, Sakuno salio de un pasillo de la tienda y justo cuando iba a girar en esa dirección se apresuro a tomar su mano llamando su atención, parecía confusa pero entre todo aquello noto una mueca de felicidad por sentir que la tomaba de la mano.
La condujo con paso rápido hacía uno de los vestidores que no se encontraban demasiado lejos, tomo cualquier cosa de allí para encerrarse con ella, se sorprendio que el espacio era demasiado, las tiendas de ropa que frecuentaba él nunca lo eran sino que por el contrario parecían más que reducidas, la noto morderse el labio y maldijo por lo bajo, se estaba dejando llevar demasiado y eso no podía ser así, lo menos que deseaba era verla mal por su culpa pero al mismo tiempo lo único que deseaba era hacerla suya... la deseaba más que a ninguna mujer que había tenido en su vida.
Descendio el rostro tomandola del mentón para besarla con suavidad, ella al instante se sonrojo y tardo en corresponderle pero finalmente lo hizo, disfruto de sus hermosos labios que en ese momento lo estaban llevando a la gloria, le encantaba aquella sensación de marcarlos como suyos, mordio ligeramente su labio inferior para colar su lengua dentro de la cavidad de ella arrasando con todo a su paso, la estampo contra la pared a la par que tomaba ambas de sus muñecas para sostenerlas por encima de su cabeza con solo una mano, su otra mano bajo directamente hacía sus caderas sujetandola firmemente.
Se separo de ella un poco jadeando notando las mejillas sonrosadas de ella - R-Ry... - no la dejo terminar al volver a besarla esta vez soltando sus manos para tomarla con más fuerza de la cadera elevandola un poco, automáticamente las piernas de ella se enredaron en su cintura, descendio por su cuello dejando uno que otro beso y se separo de ella juntando su frente, era mejor detenerse, tenía que hacerlo antes de que todo se le saliera de las manos, la observo mirarlo un poco confundida pero con una enorme sonrisa en sus labios y eso era lo que realmente le importaba.
La bajo al suelo acomodando un poco su cabello mientras besaba su frente, la tomo de la mano vigilando que nadie los viera para salir de allí, miro más allá y sonrió un poco al ver que esos dos no estaban por lo que solto su mano y ella solo se apresuro a ir con una dependiente indicandole quien sabe que cosas, sonrió al verla tan entusiasmada, esa era la Sakuno que le gustaba... descubría que no le gustaba verla llorar en lo absoluto.
Se acomodo en sus piernas con calma mientras aumentaba la intensidad del beso, sus manos se colaron sobre aquel polerón que en esos momentos estorbaba, beso su cuello dejando su marca para que todos estuvieran enterados de que ella era solo de él, se acerco para besarla de nueva cuenta mientras su mano se colaba debajo del pantalón de pijama... - ¡La cena esta lista! - abrio los ojos agitado mientras miraba que estaba en su habitación con solo la pijama colocada y que nadie más estaba allí, sintio el calor en cada parte de su cuerpo.
¡¿Qué carajos estaba soñando?! Trato de calmar su respiración aunque estaba siendo un poco complicado debido a lo que acababa de soñar, se apresuro a caminar a la ducha para lavarse el rostro, él jamás había soñado algo como aquello, ni siquiera en sus años de adolescente - ¿Ryoma? - giro la cabeza hacía la puerta escuchando la preocupada voz de su amigo peliplateado, negó con la cabeza, no se había dado cuenta de que este había abierto la puerta y no podía darse aquel lujo - Estoy bien - tomo una toalla quitando todo rastro de agua en su rostro mientras su amigo asentía dando vuelta para salir de allí.
Camino fuera de su habitación cerrando la puerta, se sentía extrañamente nervioso, no podía creer lo que había soñado, la mujer con la que estaba era Sakuno, su protegida y no podía tener una relación con ella - Nos iremos mañana a las siete de la noche de aquí así que tengan todo preparado - les llamo la atención Shishido, él solo asintió, no le gustaba demasiado acampar y mucho menos con extraños porque eso era la familia del castaño pero no iba a decir nada, si a Sakuno le gustaba la idea él no era nadie para quitarle esa felicidad sino que por el contrario quería verla feliz.
La vio colocar su plato con una sonrisa que solo era para él, le daba lo mismo si a los otros dos igualmente le sonreía, esa sonrisa era solo suya y punto, dio un leve suspiro tratando de alejar aquellos pensamientos de su cabeza, no podía permitirse por nada del mundo pensar que tenía una oportunidad, si, claro que había descubierto que estaba enamorado de ella pero no necesariamente quería decir que tenía una oportunidad porque no la tenía en lo absoluto, ella no podía quererlo como algo más que a un amigo y saberlo lo mataba un poco.
La vio tomar asiento al lado de Shishido que solo llevo su vista hacía su celular marcando algo en el mismo, la noto llevarse a la boca un poco de la comida y sus ojos se perdieron en el movimiento de sus labios, desvío de inmediato la mirada mirando que su amigo Ootori lo miraba inquisitabamente, estaba en serios problemas por no poder controlar sus sentimientos, comenzo a cenar con calma ignorando a todos incluyendola a ella, no deseaba que algo malo pasara si seguía viendola, se concentro solo en su plato hasta que sintio un golpe en la pierna.
Miro con furia a Chotarou que le señalaba al frente - ¿R-Ryoma-kun? - miro a Sakuno que parecía perdida y él solo ladeo la cabeza en señal de confusión mirando que ella solo reía suavemente, las miradas de los otros dos los fulminaron pero le dio lo mismo - Lo siento, estaba pensando en otras cosas, ¿necesitas algo? - pregunto y ella asintió un poco mientras señalaba la sal que estaba a su lado, la tomo entregandosela, el suave roce de sus dedos con los de ella mandaron una descarga eléctrica a cada parte de su cuerpo... eso no estaba bien en lo absoluto.
Sakuno parecía tan ajena a las miradas de los tres que solo lograba que su corazón se acelerara... por primera vez estaba enamorado y le daba miedo sentir algo más profundo que aquello, no quería sufrir como aquella vez.
Acomodo el vaso de leche donde pertenecía después de lavarlo y secarlo pero se arrepintio, un vaso más de leche no le iba a hacer daño por lo que camino hasta el refrigerador abriendo el mismo tomando el envase de leche, la suave luz inundo la estancia por unos segundos hasta quedarse en la obscuridad de nuevo solo que esta vez no estaba solo, dio un leve respingo al mirar a Sakuno entrando en la estancia con una leve sonrisa que a él solo le helo los huesos, no se había dado cuenta de que allí estaba.
- Lo siento, no quise asustarte - se sincero ella y él de inmediato negó con la cabeza, claro que no lo asustaba era solo que lo sorprendía porque era de madrugada, al menos eso marcaba el reloj - No, no pasa nada - aseguro y vio que la cobriza le sonreía de nueva cuenta mientras tomaba un vaso para caminar al refrigerador del cual tomo el envase de leche descremada, camino hasta la alacena abriendo las puertas hasta que sonrió como niña pequeña intentando tomar algo que estaba fuera de su alcance, sonrió al ver que no alcanzaba.
- C-Chotarou-kun - lo llamo y él la miro como no sabiendo que quería aunque sabía muy bien lo que deseaba - ¿La de chocolate o la de fresa? - le pregunto caminando hasta donde se encontraba, se refería al chocolate en polvo que venía en pequeñas bolsitas, ella solo señalo la de fresa por lo que se detuvo detrás estirandose pegando un poco su cuerpo, descendio con la bolsita que coloco delante de ella quien tomo aquello mientras se mordía ligeramente el labio, le gustaba colocarla de esa manera... lo hacía sentir bien.
- G-Gracias - agradecio y negó con la cabeza, tomo un poco de aire mientras tomaba su vaso de leche, había notado a Ryoma perdido en sus pensamientos durante la cena y estaba un poco preocupado a pesar de saber por quien estaba de esa manera, era solo que no quería verlo deprimido de nueva cuenta, se revolvio un poco el cabello en señal de desesperación viendo como ella solo bebía poco a poco la leche, parecía una niña tomando alguna golosina, sabía que algo se traía con Ryou y la sola idea lo estaba matando un poco.
Camino donde ella para alejar el vaso de sus labios y colocarlo en un rápido moviento sobre la mesa, sujeto su mentón con una mano y se inclino para besarla con suavidad, disfruto del contacto helado de la leche fría en sus labios, penso que se separaría pero solo se quedo quieta, lo que le dio ventaja para pasar una mano por su nuca y atraerla un poco más hacía si, mordio su labio y ella gimio un poco, adentro su lengua mientras la empujaba un poco para apresarla entre la alacena y su cuerpo, disfruto de lo que sus labios le ofrecían perdiendose en aquel contacto.
Jamás besar se había sentido así de bien, era una locura en todo el sentido de la palabra, la pego por completo a su cuerpo notando su estremecimiento lo que le gusto demasiado, se separo de ella y la noto con un enorme sonrojo en sus mejillas, se separo un poco más mientras se daba cuenta de lo que acababa de hacer... había besado a su protegida, asustado la miro - L-Lo siento - y dicho esto salio corriendo como un rayo, acababa de pasar el límite por completo, eso nunca debio de haber pasado, por todos los medios debio de haberlo evitado pero no había sido así en lo absoluto.
Se llevo algunos dedos a sus labios... se había sentido tan bien aunque no quisiera admitirlo.
Cerro la puerta de su habitación sintiendose demasiado confundida, quería que aquello no pasara pero no era como si hubiera intentado detenerlo, miro la puerta de la ducha abriendose y observo a Ryou que estaba más dormido que despierto pero al mirarla solo sonrió levemente y ella bajo la mirada sonrojada, no entendía como es que este había terminado en su habitación dormido a su lado o al menos intentandolo porque ninguno de los dos dormía realmente, se mordio un poco el labio... se sentía culpable por el beso con el peliplateado.
- ¿Estás bien? ¿Necesitas algo? - pregunto él y ella negó con la cabeza ante la respuesta de la segunda pregunta, solo lo necesitaba a él y dormiría com nunca, de eso al menos estaba segura - La respuesta de la segunda pregunta... - asintió con la cabeza viendo que este caminaba hasta donde se encontraba para tomarla del mentón, se perdio en sus ojos, le gustaba demasiado Ryou, era algo que no sabía como explicar pero le gustaba demasiado, claro que antes lo único que pensaba era querer matarlo pero en esos momentos solo lo quería para ello.
Claro que no iba a olvidar que se había acostado con Nanako pero lo importante era que estaba allí con ella y con nadie más, eso era lo mejor, este se inclino para rozar suavemente sus labios y ella se dejo hacer, sus manos viajaron hacía su espalda instintivamente mientras él se aferraba a su cintura cuando el beso subio de tono, sintio una leve mordida que la hizo sonreir internamente, los besos que tenía con Atobe solo eran roces, ella no podía ir más allá porque era inexperta y no quería sentirse avergonzada además no era como si él hubiera hecho algo para cambiar aquello... Keigo se conformaba con ello.
Alejo aquellos pensamientos mientras él descendía con suavidad por sus piernas tomando una para alzarla a la altura de su cadera por lo que entendio el mensaje de inmediato y se sujeto de su cuello, el sonido de la lluvia hizo acto de prescencia, sabía por el canal del clima que iba a caer una lluvia torrencial pero le daba lo mismo porque en esos momentos estaba en los brazos de Shishido quien la pego a la puerta mientras la lluvia se hacía cada vez más fuerte pero eso a ninguno de los dos parecía importarle.
El castaño se separo del beso descendio por su cuello arrancandole suspiros que por todos los medios intentaba acallar aunque no se la ponía fácil con las pequeñas mordidas que daba, enterro sus uñas en el cuello de este cuando bajo el tirante y mordio sus clavículas, podía jurar que en ese momento él solo reía un poco aunque no escuchara aquel sonido, las manos del castaño viajaron por sus muslos arrancandole más suspiros y antes de darse cuenta este camino a la cama con ella, pensaba que ella quedaría debajo pero fue todo lo contrario cuando él la dejo arriba de sus persona.
Sus manos se deslizaron por el pecho de este para subir poco a poco la camisa, ella nunca habría hecho algo como aquello pero con él quería hacerlo, las manos del custodio viajaron hacía sus caderas haciendo un movimiento que le arranco un suave gemido que estaba segura se hubiera escuchado en toda la casa pero las paredes estaban insonorizadas, ningún sonido se escucharía para nada pero aún así no quería hacer mucho ruido, la camisa de él cayo junto a la suya al suelo, sus dedos pasaron por el broche del sostén y se sonrojo demasiado... nunca lo había hecho con alguien pero sabía que no se iba a arrepentir nunca, lo sabía muy bien.
Un sonrojo se apodero de sus mejillas por lo que termino recostada en el pecho de su custodio quien desabrocho el sostén con cuidado pasando sus dedos por los tirantes del mismo para despojarla poco a poco del mismo, no quería levantarse pero sabía que tendría que hacerlo en algún momento por lo que haciendo fuerza de acopio levantandose mientras jalaba la sábana para cubrir su desnudez, Ryou la tomo de las caderas para posicionarla debajo de su cuerpo llevando sus manos hacía el pantalón del pijama de ella que cayo al suelo junto con la demás ropa.
Su custodio se inclino para besar sus labios descendiendo por su mentón hasta llegar a sus clavículas donde mordio con fuerza arrancandole un sonoro gemido, quiza eso tenía que detenerse allí pero ella sabía que ninguno de los dos lo deseaba, el camino continuo hasta su vientre donde él deslizo su caliente lengua por esa parte sensible de su cuerpo logrando que se arqueara con fuerza al sentir la mordida en el hueso de su cadera, lo vio levantarse un poco para admirarla y los colores regresaron a su rostro mientras él le sonreía con suavidad.
- ¿Te han dicho qué tienes un cuerpo digno del pecado? - le pregunto este y ella solo se mordio el labio antes de sentirse que este acercaba su boca hacía sus pechos, los truenos empezaron a caer a la par en la que sus sensaciones se desataban por completo, se perdio en el limbo del placer y al mismo tiempo en el limbo del dolor cuando noto la preparación para hacer el amor, sus nervios aumentaron al tiempo que tomaba las sábanas con más fuerza ante el dolor que estaba sintiendo, él lo noto por lo que se apresuro a besar sus labios.
Sabía que mañana iba a tener dolor pero eso no le importaba en lo más mínimo, solo quería entregarse a alguien que en poco tiempo se había convertido en alguien tan importante en su vida - Tranquila, no te haré daño, si te duele me detendré - aseguro y ella solo asintió demasiado nerviosa como para llevarle la contraria, enredo sus piernas en la cintura mientras afuera caía una tormenta digna de ser recordada, podía detenerse en ese momento, decirle cualquier cosa porque aunqueno se fuera a arrepentir algo le decía que si se entregaba al castaño no sería lo mismo después y ella... no quería eso.
No era estúpido, sabía lo que estaba pasando por eso no dudo en tocar a la habitación, o no, eso no era jugar limpio pero en esos momentos le importaba lo más mínimo, escucho pasos y pudo jurar que una maldición pero no iba a permitir que Sakuno fuera suya, no, claro que no, primero tenía que conocerlo por eso mismo disfruto de ver como Ryou abría la puerta con una furia palpable en su mirada, miro un poco más allá y la noto dandole la espalda la cual estaba descubierta, pequeño detalle que para él no paso desapercibido en lo absoluto.
- Tezuka llegara en diez minutos, tiene que hablar de algo que encontro - dicho esto dio media vuelta escuchando la maldición del castaño lo que lo hizo sonreir con suficiencia - Ryoma - ladeo la cabeza mriando a Ootori que parecía haberse despertado, miro al castaño que se apresuro a entrar a la habitación, tendría que tener cuidado con él sino quería que se la quitara, ella no era una posesión pero él la necesitaba a su lado costara lo que costara, la amaba y no se iba a rendir además de que no iba a permitir que ella se entregara primero a él... claro que no.
- ¿Sucede algo? Tezuka llega en diez minutos - le señalo a este que solo asintió desviando la mirada - ¿E-Ellos... t-tú... - sonrió un poco, su amigo podía ser el mejor en desarmar bombas, ser un buen francotirador, bloquear o desbloquear sistemas de seguridad en menos de cinco segundos pero seguía siendo un niño en aquello a pesar de tener experiencia con chicas con las cuales si que había intimado pero siempre terminaba siendo como un niño asustado que le pedía consejos, asintió con la cabeza ante su pregunta y este solo maldijo dando media vuelta.
Descendio las escaleras cuando tocaron el timbre por lo que se apresuro a abrir e internamente sonrió al ver a Nanako entrar con Tezuka, su hermano y Oshitari, la noche o mejor dicho la madrugada a penas comenzaba, ladeo la cabeza mirando a Sakuno que bajaba sonriente con Shishido quien al ver a su prima se separo de la cobriza y corrio a abrazarla, lo bueno es que iban a hacer el amor... eso era lo bueno después de todo, ahora todo comenzaba y él quería ver en asientos de primera fila como sucedía todo, no quería verla sufrir pero a él no le venía mal ver que se diera cuenta quien era Shishido porque necesitaba con desesperación que ella se fijara en él e iba por una buena senda desde cualquier punto de vista.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
