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Espero les guste. Lamento la tardanza.
Gracias por leer.
Disclaimer:
The Prince Of Tennis no me pertenece.
Custodios De Tu Amor
Capítulo XII
La mansión de Ryou era enorme, jamás había pensado que este tuviera algo como aquello pero no sabía mucho así que lo mejor era no preguntar algo relacionado con su fortuna, se conformaba con la poca información - ¿Te gusta? - pregunto este llamando su atención mientras la abrazaba por la cintura acomodando su mentón en el hueco de su cuello, aquel gesto le gusto demasiado si debía ser sincera, era demasiado lo que sentía por este que siempre lograba de alguna u otra forma colocarla nerviosa - Si... ¿alguien más vive aquí? - pregunto llamando su atención, él negó con la cabeza y eso no le gusto.
- No me gusta mucha gente a mi alrededor, puede que suene raro pero no me gusta, quiza por eso elegí ser custodio, tranquila aquí nada te va a suceder - aseguro besando su cuello arrancandole un ligero suspiro, se sonrojo demasiado ante aquello pero este solo la apreto con un poco más de fuerza respirando sobre su cuello, aquello la hizo jadear con fuerza y antes de darse cuenta este le había dado media vuelta para besarla con pasión, se entrego al beso, de verdad lo necesitaba más que nunca por que se estaba muriendo con el asunto de sus padres, quiza algún día los volvería a ver pero por el momento no podría ser posible.
No entendía el porque del comportamiento de su padre o quiza si, Shishido condujo sus manos hacía su cintura para levantarla por la misma, no le dio tregua alguna cuando la pego a una pared descendiendo por su cuello, le gustaba como la hacía sentir pero al mismo tiempo le daba miedo, demasiado miedo, la ropa comenzo a estorbar y antes de darse cuenta estaba dentro de ella, un grito salio de sus labios que fue acallado por un beso de parte de este quien comenzo a moverse, de verdad que amaba a Ryou con cada parte de su cuerpo, era algo que no podía entender pero de verdad sentía algo muy fuerte por este.
El clímax llego y ella se sujeto con más fuerza mientras este hacía lo mismo sosteniendola por los muslos con más fuerza - Necesitamos descansar querida - asintió con la cabeza mientras este pasaba por la sala como si nada con ella desnuda entre brazos para subir las escaleras, miro las habitaciones y solo se relajo sobre su hombro tomando aire, tenía demasiado sueño en esos momentos, este abrio una puerta y se encamino con ella hasta la enorme cama, suponía que esa iba a ser su habitación, la deposito con calma para recostarse a su lado, la sábana de seda los cubrio y ella cerro los ojos, tenía demasiado sueño.
Se removio un poco en la cama, hacía algo de frío, abrio los ojos poco a poco notando que era de noche, las ventanas estaban ligeramente abiertas, tan solo estaban cubiertas por las cortinas de la misma, no recordaba haberlas visto así cuando había entrado, giro la cabeza y la vio recostada, durmiendo profundamente, condujo una de sus manos hacía el cajón del mueble sacando un arma girando la cabeza en busca del acosador de Sakuno, una ligera risa le erizo por completo la piel, se concentro al frente viendo al aludido que estaba completamente vestido de negro además de que tenía una máscara del ejército.
- En este momento puedo acabar contigo pero desgraciadamente ella ya te ama, corregire el error de mi otro compañero, no somos un grupo... somos tan solo tres personas, la conocimos hace apróximadamente desde que tenía cuatro años, nos enamoramos de ella, no nos acercamos porque eso no es divertido así que preferimos verla de lejos justo como ahora - aseguro el tipo alejandose de la pared aunque no había mucha diferencia porque solo fueron centímetros, este llevo una de sus manos hacía un bolsillo para extraer algo, reconocio al momento una cámara - Su padre quiere tu cabeza - aseguro este y él se tenso ante aquella información.
- ¿Qué quieres? He notado que podrías tenerla si pasaras oficialmente de mi o en su momento de mis compañeros, ¿por qué no lo haces? - pregunto con calma sujetando con más fuerza el arma, Sakuno comenzo a removerse con lentitud para estirarse sobre la cama, guío una de sus manos hacía ella para que no se moviera más - Eso lo hace menos divertido... despiertala - señalo este y de inmediato negó con la cabeza, no quería causarle mas traumas a ella, solo quería protegerla y eso iba a hacer en esos momentos aunque le costara la vida - Hazlo - ordeno este y él solo trago duro, bien podía acabar con él pero no.
En esos momentos estaba Sakuno, si acababa mal entonces se la tomaría con ella y eso era lo que quería evitar a toda costa, paso su mano sobre su espalda con suavidad viendo que ella sonreía un poco para abrir poco a poco los ojos, aún no se daba cuenta de lo que estaba sucediendo - Cariño cubrete - pidio sin mirarla, estaba atento a los movimientos del tipo, era el momento de estudiarlo al menos un poco - ¿Por qué? - pregunto inocentemente ella y él solo gruño por la bajo, eso no estaba saliendo como debía, jalo las sábanas de seda indicandole que lo hiciera, ella lo hizo para sentarse sobre la cama solo mirandolo.
- No te entiendo Ryou, pareces raro - señalo ella acusatoriamente, no quería ni imaginar lo que iba a suceder una vez se diera cuenta de lo que estaba sucediendo... el tipo sonrió alzando la cámara y entonces el flash llego a los dos, Sakuno giro de inmediato, noto de inmediato que se tensaba ante aquello y temblaba, no era para menos si eso sucedía - Hola pequeña... la cámara te ama - aseguro este y él realmente quería golpearlo en esos momentos pero no hizo nada, tan solo subio un poco el arma cuando el sonido de la puerta llamo la atención, en la casa solo estaban ellos dos así que eso no estaba para nada bien.
- Si yo fuera tú no haría eso - ahí estaban sus temores, era otro tipo, bajo el arma y de inmediato Sakuno se acerco hasta él para abrazarlo con fuerza, estaba temblando de miedo, algo que nunca le había gustado, la sujeto por la cintura con fuerza besando sus cabellos intentando confortarla - Tranquila, no pasara nada - aseguro y ella solo negó con la cabeza para aferrarse más a su pecho, escucho el gruñido de uno de los dos tipos por lo que apreto un poco más el agarre en su cintura - No te haremos nada pequeña Sakuno, solo quiero hablar un poco contigo - aseguro el tipo que estaba más cerca a la pared.
Beso su mejilla intentando calmarla - Tranquila cariño, solo contesta lo que te preguntara, estaremos bien - aseguro dandole ánimos viendo que ella asentía pero no se despegaba de su pecho, no lo iba a hacer pero estaba bien, la iba a proteger y de verdad esperaba que nada malo sucediera porque si no entonces estarían en graves problemas.
- Bien, tranquila pequeña, primera pregunta... ¿recuerdas dónde te llevo tu padre cuándo tenías cinco años? - la voz de ese hombre se notaba distorsionada así que no la conocía, intento recordar porque lo único que deseaba en esos momentos era terminar aquella tortura, no, no recordaba mucho a esa edad, solo las peleas de sus padres - N-No, no recuerdo mucho - aseguro con la voz temblorosa sin mirar hacía donde se encontraba el tipo que solto un suspiro al igual que su compañero, eso no estaba bien en lo absoluto, temía más por la vida de Ryou que por la de ella misma y así iba a ser siempre.
- ¡Recuerda! - el grito de uno de ellos retumbo en sus oídos, apreto los ojos sintiendo más fuerte el agarre en su cintura, él también estaba preocupado, miedo no tenía, no lo sentía pero no deseaba que nada malo le sucediera a él y lo tenía en claro - Lo siento por eso pero para nosotros es importante - añadio el otro, no sabía quien era quien pero no quería saberlo, le daba pánico por absoluto el intentar ver a esos hombres - ¿Por qué es importante? - pregunto Ryou y escucho un golpe, gimio pero no se lo habían dado a él, él estaba bien y eso era lo importante, no deseaba que nada malo le sucediera a la persona que amaba.
Alzo un poco la mirada para verlo, este bajo la vista y le sonrió con calma aunque sabía que no estaba calmado - Eso no puedo contestartelo pero es importante para uno de nosotros... Sakuno también lo es, por eso no la hemos matado aún así que solo recuerda pequeña - eso no ayudaba mucho, cerro los ojos con fuerza intentando recordar, no entendía porque querían saber aquello pero si eso salvaba sus vidas entonces lo iba a recordar, se iba a obligar a recordarlo, apreto un poco más el agarre en el pecho del castaño que comenzo con caricias suaves en su espalda intentado calmarla y estaba funcionando en ese momento.
- D-Dijo que visitaríamos a un amigo, no dijo su nombre... no fuimos con guardia, simplemente él y yo, mamá no debía saber... el auto fue manejado durante dos horas... era un departamento vacío... n-no recuerdo nada más - aseguro sintiendo de pronto una opresión en el pecho, sintio un tirón en su brazo derecho por lo que se solto de Shishido en contra de su voluntad pero al parecer eso no les importaba a ellos, giro el cuerpo para sentir una mano sobre su mentón que la obligo a abrir los ojos, observo el rostro enmascarado que descendio un poco hasta quedar pegado a su rostro, aquello no le gusto pero no podía hacer nada.
- ¿Quieres saber qué más sucedio pequeña? Tu padre hizo algo muy malo contigo en ese entonces... tú no eras virgen corazón - abrio los ojos desmesuradamente ante aquellas palabras, claro que era virgen, ella no había estado con ningún hombre y si eso insinuaba el tipo entonces eso quería decir que... su padre... - N-No... ¡m-mientes! - el pánico se apodero de cada porción de su cuerpo, eso era una vil mentira, el acosador negó con la cabeza mientras pasaba algunos de sus dedos por sus mejillas, sintio que este tiraba de su cabello un poco, Ryou se apresuro a intentar apartarla de este pero el segundo tipo se adelanto.
Ryou se vio contra la cama en cuestión de segundos - Gritabas mucho pero él no se detuvo... tu querido padre abuso de ti pequeña... hay fotos pero no te preocupes nosotros nos encargaremos - aseguro este mientras las lágrimas salían por si solas, quería evitarlo de verdad pero aquella acusación no era para tomarse a la ligera ni en sus más remotos sueños - Te mostraremos las fotos pero después, por el momento no salgas de aquí - pidio uno para salir de allí por la ventana, las manos de Shishido la sujetaron por la espalda mientras temblaba con fuerza... deseaba que alguien le dijera que eso era una pesadilla.
- ¡Sakuno! ¡Sakuno, espera! - el tiempo había sido récord para llegar a la casa de los padres de ella quien en esos momentos entraba en su casa como un huracán, la sujeto por la cintura escuchandola llorar - Nena, debes calmarte - pidio pero ella negó con la cabeza, se solto de su agarre y comenzo a caminar de nuevo - ¡Papá! ¡Padre! - grito entrando a la sala, miro más allá a sus compañeros quienes estaban en la sala, los custodios de Nanako igualmente estaban allí, eso iba a ser un alboroto - ¡Padre! - la sujeto con suavidad del brazo pegandola a su pecho para que no avanzara más, era un territorio hostil estar allí.
- ¿Sakuno? Pequeña, ¿por qué estás gritando? - el aludido bajo las escaleras junto con una mujer que suponía era su madre, ambos los miraron con preocupación o mejor dicho solo a ella, Sakuno se solto de su agarre una vez su padre hubiera bajado por completo las escaleras y estrello su puño contra este sin ningún miramiento, la sostuvo de la cintura mientras ella pataleaba, se escucharon los gritos de su madre - ¡Sakuno, ¿qué te sucede?! ¡Es tu padre! - grito esta mientras los otros custodios entraban en la sala al escuchar el escándolo, ella intento soltarse pero la sujeto con más fuerza para que no pudiera hacerlo.
- ¡N-No es mi padre... dile, dile a mamá lo que me hiciste cuando tenía cinco años infeliz! ¡Dile! - grito ella y él como último recurso le dio la vuelta para abrazarla, sus pequeñas manos se aferraron a su espalda mientras lloraba con más fuerza, si él mismo pudiera claro que haría pagar caro a su padre, lo mataría con sus propias manos por hacerle daño pero sabía que eso no estaba bien - N-No se de que hablas hija - aseguro su padre, noto el temblor en su voz que no era por su puño... él mentía, era experto en saber aquello y él estaba mintiendo, su padre en verdad había abusado de ella y eso la iba a matar.
- ¡Di la verdad! ¡Me llevaste a algún lugar... abusaste de mí, dijiste que mamá no debía saberlo! - le grito al soltarse de su agarre con intenciones de volver a golpearlo pero la sujeto con más fuerza no permitiendolo - H-Hija... - su padre intento acercarse pero ella solo se aparto y él se encargo de que no se acercara más presionandola contra su torso - ¡¿De qué estás hablando Sakuno?! ¡Este tipo te metio ideas en la cabeza... maldito! - su madre intento golpearlo pero la cobriza fue más rápida al empujarla con los brazos mientras lloraba con más fuerzas, era suficiente, lo mejor era salir de allí porque no quería verla mal.
- ¡No te atrevas a hacerle daño a Ryou... él no es mi padre, abuso de mi! ¡A-Abusaste de mí, de tu hija... de una niña de cinco años! ¡¿C-Cómo pudiste?! ¡Soy tu hija, era tu hija... maldito, te odio, te odio! ¡Nunca quiero volver a verlos en mi vida... los odio a los dos! - grito ella presa de la decepción, ira, de todo, la sujeto contra su pecho para sacarla de allí cuanto antes, no era bueno que estuviera más tiempo en esa casa, la sujeto con fuerza escuchando como comenzaba a llorar histéricamente, se la llevo de allí con prisas para subir al auto y emprender la marcha... de verdad quería que les dijeran que era una pesadilla.
Se recosto a su lado con un poco de sueño viendo que ella estaba un poco más calmada, bueno después de todo el calmante había hecho un buen trabajo en esos momentos, acaricio su rostro viendo que ella abría un poco los ojos, los cuales se encontraban rojos e hinchados, había llorado demasiado tiempo, el teléfono de su casa sonó por lo que se estiro para tomarlo, miro el identificador de llamadas, maldijo cuando dijo número privado, se sento sobre la cama no sin antes jalarla un poco para que quedara en medio de sus piernas mientras el aparato seguía sonando, beso sus cabellos para contestar.
- ¿Bueno? - se escuchaban llantos, gritos y mucho más ruido - S-Sakuno decía la verdad... é-él abuso de ella... su padre, su padre esta muerto - reconocio la voz de la mamá de ella pero nunca había esperado aquella declaración, detuvo las caricias tomando aire, quiza aquellos dos hombres lo habían matado - L-Lo siento señora - se escucho un grito desgarrador y después movimiento en el teléfono, escucho un suspiro que reconocio, Tezuka - Diselo ahora, quiero estudiar su reacción - debía estar loco si pensaba que ella había tenido algo que ver, por Dios si la habían visto, estaba destrozada pero eso no quería decir nada.
- Sakuno estuvo conmigo todo el tiempo, ustedes la vieron... ella no mato a su padre - siseo sintiendo que ella se tensaba para girarse y verlo directamente a los ojos con la pregunta en su mirada, muy a su pesar asintió con la cabeza y sus ojos se llenaron de lágrimas más no las derramo, no tenía porque, ella no le debía nada, no tenía porque llorar solo se lanzo a sus brazos, la apreto contra los mismos con fuerza mientras hacía figuras imaginarias sobre su espalda - Tengo que investigar todas las situaciones - aseguro el de lentes y él realmente deseaba estar frente a este para golpearlo por ser de esa manera tan exasperante.
- ¿Cómo sucedio? - pregunto con calma sintiendo que Sakuno se apretaba más contra su cuerpo sollozando un poco - Veinte minutos después de que se marcharan entraron tres hombres con lo que parecía un ejército, derribaron a los primeros guardias y después entraron, los tres hombres empezaron una guerra contra nosotros, antes de darnos cuenta lo tenían en sus manos, fue demasiado rápido hablando en serio, no dijeron nada, solo dispararon al mismo tiempo contra él y aventaron unas fotos... donde ella y él, ya sabes... lo siento - tomo un profundo suspiro, no era la mejor forma de pagar lo que había hecho en definitiva.
- No fue Sakuno, mañana les dire todo... quiero contratar sus servicios pero lo veremos después... necesito estar con Sakuno - no espero respuesta alguna sino que solo colgó mirando a Sakuno que en esos momentos estaba llorando con más fuerza, la apreto con más fuerza para intentar calmarla, no deseaba verla así de esa manera - Pasara, lo prometo - aseguro mientras besaba su mejilla derecha con amor, ella asintió con la cabeza, fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba demasiado caliente por lo que la tomo en brazos para bajar de la cama y caminar de prisa hacía el sanitario, ella necesitaba una ducha.
Abrio la puerta del mismo para apretar la llave de agua fría sintiendo que se removía, quiza no era lo que quería pero era justo lo que necesitaba en esos momentos - M-Me siento... a-asqueada - asintió mientras tomaba asiento en los azulejos con ella abrazada a su pecho sintiendo que poco a poco el agua caliente caía sobre los dos, era templada justo como lo que quería, la separo con suavidad de su cuerpo viendo sus hermosos ojos caoba que lo miraban con amor pero al mismo tiempo con miedo, odiaba ver aquella expresión en sus ojos porque eso quería decir que en verdad estaba sufriendo y acababa de descubrir algo.
Odiaba que sufriera, odiaba verla de aquella manera, beso castamente sus labios mientras la miraba intensamente a sus ojos - Te amo Sakuno - quiza no era el mejor momento para decirlo pero lo sentía así, sentía que era necesario decirselo, la vio asentir con la cabeza mientras una sonrisa tierna aparecía en sus labios - También te amo Ryou - sonrió aún más ante aquella respuesta, no importaba lo que viniera, estaba listo para cuidarla porque a pesar de que era su pareja siempre iba a ser su custodio principal y se lo iba a empezar a demostrar porque la amaba y la cuidaría por siempre... y para siempre.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
