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Un nuevo capítulo después de tanto tiempo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece


Custodios De Tu Amor

Capítulo XVII

Se removio en la cama sintiendo el frío en su desnudo cuerpo, habían pasado tres días desde que se hubiera acostado con Tezuka y durante ese lapso de tiempo había hecho lo mismo una y otra vez con este, olvidandose por completo de Shishido porque su corazón le dolía demasiado, dolía ver que no la recordaba, no quería eso, no lo deseaba en lo absoluto, miro hacía su derecha y vio el semblante apacible del castaño, sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, que si en algun momento Ryou recuperaba la memoria y se enteraba de esto la iba a odiar como nunca, sin embargo, era para que su dolor fuera menos que antes.

Se recosto más cerca de Kunimitsu sonriendo un poco, no escucho el momento en que alguien abrio la puerta, no escucho el momento en el cual la puerta de su habitación fue abierta y menos sintio que la persona que más amaba estaba en el marco de la puerta con una mueca de confusión en el rostro - L-Lo siento - este se disculpo girando el cuerpo para no ver esa escena y ella solo quería llorar porque los había encontrado así, enrollo una sábana alrededor de su cuerpo para levantarse tropezando con sus pies, se sentía tan culpable - ¿Q-Qué haces aquí? - pregunto sintiendo que lloraría en cualquier momento por la culpa.

- L-Lo siento Sakuno-san, es solo que era la única dirección que encontraron entre mis pertenencias así que pense que... - este giro el cuerpo pero ladeo la cabeza para no verla desnuda, giro la cabeza para ver que Tezuka estaba sentado en la cama intentando alejar el sueño que tenía aún - Este es mi departamento, escribire la dirección de tu casa - se arrepintio al momento de decir eso siendo consciente de que quiza este no querría volver a aquel lugar en el cual lo habían casi matado - Se lo agradecería Sakuno-san - noto que estaba un poco mejor, había dejado de ir al hospital porque le dolía pero se veía más saludable.

Camino hasta la mesita de noche escribiendo de prisa la dirección de Ryou cuando vio que Kunimitsu se despertaba por completo mirandolos a los dos sin entender la situación, camino de prisa hacía donde estaba Shishido y le extendio la dirección - Gracias, permiso - este hizo una reverencia y salio de ahí cerrando detrás de si, las piernas le fallaron pero se sostuvo como pudo, se aferro a las fuerzas que aún sentía, eso no estaba bien - Es lo mejor para los dos Sakuno, él no te va a recordar - aseguro Tezuka colocando sus manos en sus caderas mientras la abrazaba por la espalda, asintió sabiendo que si era lo mejor eso.

- Lo sé pero eso no quita el dolor - le indico a este que le dio la vuelta para tomar entre sus largos dedos su mentón, sintio una leve corriente por su columna cuando este sin previo aviso junto sus labios con los suyos, se quedo completamente quieta, sabía que Ryou no iba a recuperar la memoria por mucho que lo deseara, eso no iba a suceder así que lo mejor era olvidarlo, intentar dejarlo atrás, continuar con su vida - Sakuno, dejame amarte, dejame ser tu pareja - le pidio este mientras besaba su frente, asintió sin dudarlo, era lo que necesitaba, no estaba siendo egoísta, no lo estaba siendo ¿verdad?.


Abordo el auto que manejaba Ryoma, Ootori iba atrás y los demás los esperaban en su casa, miro por la ventana intentando no llorar, intentando no ser débil pero no lo estaba logrando en lo absoluto, se sentía demasiado dolido por lo que había visto, se había acostado con Tezuka, ¿tan poco lo había amado?, la respuesta era obvia porque de lo contrario no lo hubiera hecho, debía intentar hacer que la recordara pero sus acciones eran tan diferentes, no deseaba ayudarlo, simplemente había sido uno más en la vida de la cobriza cuando él solamente quería protegerla por eso estaba haciendo como si hubiera perdido la memoria.

Por eso estaba fingiendo que no la recordaba, para protegerla y atrapar a las personas que la acosaban pero mientras tanto Sakuno se acostaba con la persona que casi provocaba su muerte - Era obvio el porque no te fue a visitar... estaba con Tezuka, con la persona que te hizo esto - señalo el peliverde mientras colocaba el auto en marcha, por mucho que quisiera golpearlo no lo hizo, tan solo se acomodo en el asiento cerrando por un momento los ojos - No seas cruel con él Ryoma, además Sakuno es la mala... no debería de estar con el enemigo - declaro Ootori y él solo rió un poco, técnicamente ella no sabía eso último.

- Por si se te olvida Ootori, ella no es la mala del cuento pero si Tezuka así que deja de ayudarla - la última palabra fue hablada con sarcasmo por parte del de mirada gatuna, sabía que en eso tenía razón pero eso no cambiaba en lo absoluto que hubiera jugado con sus sentimientos porque eso había hecho, había pensado que estaba sumida en un tipo de depresión y que por eso no lo había visitado pero ahora veía que era lo contrario, ¿cuántas veces se había acostado con Tezuka?, solo tenía unas tremendas ganas de entrar de nuevo y maldecirlos a los dos de por vida, eso de alguna manera aliviaría un poco el dolor.

- Deberías ser tú quien deje de ayudarla Ryoma, lo único que haces es protegerla, creo que es lo suficiente mayor como para saber las decisiones que toma - sentencio el peliplateado y él miro de uno al otro, una sonrisa se formo en sus labios mientras Echizen pisaba el acelerador furioso, wow eso era una sorpresa en serio - Ni una palabra - sentencio Ryoma mientras lo fulminaba con la mirada, no iba a decir nada de lo que pensaba así que no entendía porque estaba a la defensiva - Coincido con Ootori - murmuro seguro mientras volvía la vista hacía el frente revisando las calles para ver si encontraba algo anormal.

- No, no coincides con él, lo único que te interesa es hacerme enojar - sentencio este y tan solo se encogio de hombros, eso no era así pero si lo creía entonces él no era nadie para rectificarlo - De verdad eres malo Ryoma, entiende de una vez que ella no te ama, solo ama a Shishido o como mínimo lo actuo bien - esas palabras dolían un poco pero no pensaba quejarse en lo absoluto, todo lo contrario al peliverde que freno de golpe para girarse hacía su compañero y mirarlo con odio puro - Cállate Ootori, guarda silencio - le siseo en un tono demasiado frío para volver a conducir con más rápidez que antes, estaba enojado.

El resto del camino fue en completo silencio, la verdad no le apetecía en lo absoluto escuchar más discusiones entre esos dos teniendo en cuenta de que la verdad no le apetecía nada después de ver como estaba en la cama con Tezuka, no quería saber como la había acariciado... realmente estaba empezando a pensar seriamente que ya no quería ayudarla.


El ambiente era un tanto incómodo o quiza solo era su imaginación, Tezuka estaba sujetando su mano con fuerza delante del resto de sus custodios, después de lo sucedido con Ryou los había contratado de nuevo a petición de su ahora nuevo novio además de que él no sería su custodio, tan solo su pareja - A sus guardias - les sentencio a los demás que asintieron con la cabeza para separarse, Nanako estaba más allá llevando pedidos al igual que sus demás empleadas, Shishido tomo asiento junto con su equipo original puesto que estos lo pondrían al tanto de la situación en la que se encontraban sobre sus acosadores.

- Jefa - la llamo una de sus empleadas así que solto la mano del castaño que camino hasta una de las mesas para tomar asiento, camino hasta la cocina cuando el sonido de la campana llamo su atención, giro el rostro por curiosidad y el aire se le fue de los pulmones cuando vio a Keigo entrar junto con Tomoka, su sorpresa crecio cuando los compañeros de Ryou se levantaron y estos dos tomaron asiento, por instinto camino hacía estos pero la mano del de lentes la detuvo - Sakuno, no, eres mi novia, no la de él - se mordio el labio pero termino asintiendo con la cabeza para soltarse del agarre y caminar hacía la cocina.

Paso justo al lado de sus dos principales custodios y los miro rabiosa por dejar que se quedara con esos dos - ¿Qué diablos piensan al dejarlos con esos dos malditos? - les pregunto en un siseo viendo que el peliverde la miraba impasible, en cambio Ootori tan solo concentraba su mirada sobre la mesa de aquellos tres - ¿Ellos son los malditos? ¿Qué hiciste estos tres últimos días que no fuiste a visitarlo? Yo no te veo intentando hacer que Shishido recupere la memoria - le señalo con voz calmada Ryoma dejandola por completo en blanco, eso no se lo esperaba en lo absoluto, es decir, él no iba a recordarla nunca más.

- ¿De qué me serviría que recupere la memoria? Por si lo olvidan, lo que le sucedio fue mi culpa, esos tipos le hicieron daño por mí - aseguro viendo que estos tan solo se miraban entre si para comenzar a caminar, quería gritarles que por eso no ayudaba a la persona que más amaba - Esa decisión no la tomas tú... la toma él pero por lo visto lo que le suceda te da lo mismo, si alguna vez recupera la memoria no creo que te perdone lo que estas haciendo - aseguro Ootori siguiendo con su camino, ella solo se quedo allí de pie sin saber que decir, es que quiza no había manera de defenderse de esas palabras que le dolían.

- Sakuno - ladeo la cabeza viendo a Tezuka, le sonrió mientras depositaba un casto beso en sus labios provocando que este le devolviera la sonrisa mientras la abrazaba pegandola a su pecho, sus brazos eran diferentes, los de Ryou destilaban cálidez y los de este eran cálidos pero al mismo tiempo fríos, quiza templados, miro más allá y noto la mirada de Shishido sobre los dos, se acomodo mejor en el pecho de Kunimitsu para no verlo a este, no tenía la fuerza necesaria para hacerlo, se mordio el labio intentando no llorar porque eso era lo único que quería hacer, era demasiado para ella en ese momento, era mucho.

- Salgamos de viaje, escapemonos una semana Sakuno, ¿qué te parece? - era la mejor idea que se le ocurrio a su nuevo novio porque necesitaba separarse de Ryou, necesitaba alejarse un tiempo y tomar fuerzas de donde no las tenía para poder ser feliz, para poder dejarlo atrás, para poder olvidarlo y que nadie lo atacara después... para aprender a amar a Tezuka por eso no dudo en asentir con la cabeza aceptando la proposición.


Se acomodo en el asiento del conductor, no sabía si era mala suerte tener que llevarla por algunas compras o buena suerte porque la tendría a su lado, cerro los ojos colocandose el cinturón de seguridad, aún le dolía el cuerpo pero había movido algunas influencias para que lo dejaran salir de prisa del hospital, necesitaba verla pero al parecer la cobriza no porque estaba más feliz que nunca con el de lentes quien la besaba cada cinco segundos y bueno, Sakuno no estaba poniendo mucha resistencia que digamos, eso era lo que le dolía, que ni siquiera pensara un poco en él, que no pensara que lo lastimaría con eso.

- S-Siento el retraso - su dulce voz se escucho en todo el auto mientras subía al mismo acomodandose en los asientos traseros, era como sino quisiera en lo absoluto estar cerca de él, bueno eso le dolía - No se preocupe - ante todo tenía que actuar normal, se preparo para salir del estacionamiento comenzando con su camino en completo silencio - ¿T-Te sientes mejor? Si no es así puedes descansar más tiempo - reprimio los deseos de decirle que no preguntara algo como aquello cuando no quería saber la respuesta porque de lo contrario no estaría con Tezuka, no se estaría acostando con él cuando le dolía.

- Estoy bien - contesto intentando que su voz no saliera enfadada pero al parecer no lo logro y se dio cuenta por la manera en la que la cobriza se mordio el labio bajando la cabeza - ¿Te molesta algo Shishido-san? - pregunto con un tono un tanto dolido mientras que él solo estacionaba el auto, hablaría de algo con ella, la empujaría para ver si de verdad lo había amado - Sakuno-san, ¿fuimos algo más que jefe y trabajador? - noto la sorpresa en su mirada pero de inmediato negó con la cabeza, ni siquiera lo había pensado, ignoraba las razones por las cuales había respondido eso pero no las creía suficientes.

No podía ser que prefiriera mentir a decirle la verdad, si lo estaba protegiendo de los tipos entonces lo estaba haciendo mal porque juntos podrían hacer algo, él estaba fingiendo que había perdido la memoria pero no iba a ser por siempre, solo sería como mínimo una semana pero ahora no estaba dispuesto a hacerlo durante ese tiempo, no cuando Sakuno estaba disfrutando el acostarse con Tezuka - No, no fuimos nada, ¿por qué la pregunta? - dio un suspiro y negó con la cabeza, lo mejor era no seguir insistiendo en el tema, ella de verdad no le iba a decir algo, tan solo estaba aceptando que no lo ayudaría para nada.

- Hay algunas fotos en mi casa de lo dos en... situaciones de parejas, Sakuno-san si fuimos algo por favor digamelo - le pidio casi con desesperación viendo como ella solo se mantenía calmada, de verdad ni siquiera lo estaba considerando un poco - No tuvimos nada, lo mejor es que la próxima vez no me acompañe usted - señalo mientras salía de ahí con prisas, una triste sonrisa surco sus labios, quiza Sakuno no lo había amado como le hizo creer... quiza ella de verdad quería ser feliz con Tezuka Kunimitsu.


Las maletas habían sido llevadas a la camioneta de Tezuka, el servicio las había traído de su departamento - No te ves feliz - ladeo la cabeza viendo a Keigo, le estaba hablando como si nada, quería decirle tres verdades por atreverse a hablarle como si nada - ¿Disculpa? ¿Te pregunte a caso? - pregunto de mala manera viendo como este tan solo sonreía como siempre lo hacía, no le gustaba para nada que se le acercara - Solo espero que cuando él recupere la memoria esto no sea un obstáculo - sentencio este y ella lo miro como si le hubiera salido dos cabezas, eso no le interesaba a este, su vida le daba lo mismo.

- Guarda silencio Atobe, debería darte lo mismo mi vida, después de todo el engañarme te dio lo mismo - siseo en un tono frío y este la miro sorprendido, ella no hablaba así, jamás le hubiera reclamado así, algo le estaba sucediendo, quiza la presión era demasiada con lo del asunto de Shishido - Sin duda tu novio te esta haciendo mucho bien - sentencio este para entrar de nuevo a la cafetería, eso lo había dicho con sarcasmo pero Tezuka la estaba protegiendo, la estaba ayudando a superar lo scuedido así que no tenía ningun derecho a decir lo contrario, no tenía porque la verdad, dio un profundo suspiro intentando calmarse.

- Sakuno-san - miro al frente y se encontro con una hoja extendida de la mano de Ryou que le sonreía ligeramente, tomo la misma y vio que era una hoja de renuncia, eso no podía ser, su corazón se oprimio al pensar que este se iría de su lado - Renuncio, creo que es lo mejor, fue un placer conocerla y cuidar de usted - este hizo una reverencia para dar media vuelta y caminar hacía una de las camionetas que manejaba Ryoma, seguro lo iba a ir a dejar a su casa, dio dos pasos intentando que alguna palabra saliera de sus labios pero no podía, no podía hablar, nada salía de sus labios pero quería detenerlo cuanto antes.

- Sakuno, es hora de irnos - sin embargo, no lo detuvo, dio media vuelta y subio al auto con Tezuka mientras Shishido se alejaba con Ryoma... no estaba luchando para nada por la persona que amaba, simplemente la estaba dejando ir, el auto emprendio la marcha, se mordio el labio para no llorar a pesar de que quería hacerlo, Kunimitsu detuvo el auto para tomarla del rostro, le sonrió con cariño - Ve por él, si es lo que quieres ve - negó de inmediato, no iba a ir en lo absoluto, era lo mejor para los dos, era lo mejor para todos, lo estaba protegiendo de las personas que le habían hecho daño, lo estaba protegiendo.

- N-No... no ire, sigue conduciendo - aseguro limpiando las lágrimas que se habían derramado de sus ojos... era por el bien de ambos, solo era por él bien de los dos.


N/A

Gracias por leer.

Espero les haya gustado.