Hola, estoy muy feliz con todo el apoyo recibido, realmente es todo un reto para mi pues Midorima es el "Uke" de esta historia y al "Juntarlo" con dos que son mas pequeños que el (de estatura) es una lata, pero tratare de que no sea un problema.

Espero les guste este nuevo acto.

Gracias por leer.

Acto III Reencuentro

Takao estaba ansioso, hoy comenzaban la Winter cup, y el equipo con el cual pelearían era relativamente sencillo, por lo cual estaba bastante confiado. Mientras se arreglaba y guardaba todo para salir de una vez por todas de su casa una idea se cruzó por su cabeza "Tal vez deba pasar por Shin-chan también, e ir juntos a encontrarnos con el equipo" No sería raro que lo hiciera, muchas veces ya había recogido a Shintaro en su casa e iban juntos a la escuela, ¿Por qué no hoy también?

Sin embargo, había algo que preocupaba un poco al pelinegro, y era que desde aquel día, no había podido hablar con Midorima, los entrenamientos habían sido muy duros la última semana, y por alguna razón sentía que eso iba a ser un problema.

Midorima se quedaba hasta muy tarde entrenando, claro que él lo acompañaba pero la razón por la cual el peliverde se quedaba hasta tarde en la escuela no se la podía imaginar el pelinegro.

Takao decidió no darle muchas vueltas al asunto, ya se enteraría después, corriendo se dirigió hacia la casa de Shintaro, y casualmente este ya estaba saliendo por la puerta.

"Hoy tu día brillara con intensidad Cancer, pero ten mucho cuidado, ya que será todo lo contrario si estas cerca de algún Sagitario, los signos más compatibles para este día son Virgo y Escorpión, mantente cerca de ellos."

-¡Shin-chan!- Shintaro dejo su celular a un lado cuando escucho que Takao le hablaba - ¿Estás listo para el torneo?- pregunto con curiosidad, Midorima asintió con la cabeza, pero…había algo mal.

-¿Estás seguro? Te vez…cansado- dijo Takao, y era verdad, se notaba a kilómetros que Midorima no había dormido bien, Takao no podía asegurarlo completamente –ideas tuyas, estoy completamente bien- dijo Midorima.

-como digas Shin-Chan…pero, ya vamos tarde así que corre- dijo Takao fingiendo no darle mucha importancia pero aun así…

Realmente estaba preocupado.

**00**

Mientras se dirigían al estadio donde se llevaría a cabo el torneo, Midorima no podía dejar de sentir un nudo en el estómago, la razón, un mensaje que le había llegado no solo a él, sino toda la generación de los milagros.

Akashi quería reunirse con todos en el estadio.

Y no podía faltar, de los nervios incluso no había comido muy bien últimamente ni tampoco había podido dormir, eso era malo, este torneo no iba a ser igual que las preliminares y él tenía que estar en su mejor forma…

**00**

-¡Llegan tarde!- los regaño su capitán una vez que al fin llegaron, Takao se disculpó torpemente mientras Midorima se mantenía en silencio, el capitán se acercó al peliverde, dando se cuenta del estado en el que venía, pues su mirada denotaba cansancio…

-¿Estas bien?- le pregunto con algo de cautela, Midorima asintió, ya era la tercera vez que le preguntaban eso, la primera había sido su hermana menor, y ahora Takao y el capitán "¿Acaso se nota mucho?" pensó Midorima algo preocupado.

-Bien…- dijo no muy confiado el capitán- entonces ¿Qué esperamos? Vamos a entrar – dijo a todo el equipo de Shutoku, pero entonces Midorima se excusó diciendo que antes tenía que ir a otro lado – de acuerdo…pero no tardes- dijo y entonces todos se fueron.

-Shin-chan ¿quieres que te acompañe?- pregunto Takao, tratando de no sonar muy entrometido, pero Midorima negó con la cabeza- lo siento Takao, pero es un asunto de la generación de los milagros-

-¿Qué? eso no es justo- se quejó el pelinegro un poco preocupado "eso significa que vera a ese tal Akashi…pero al menos ahí también estarán los otros" eso estaba mejor…

No estaría solo

Takao vio como Shintaro comenzaba a caminar a alguna dirección "pero no puedo confiarme…"pensó antes de comenzar a seguir al peliverde a una distancia prudente para así no ser notado.

Por otro lado, por cada paso que daba, sentía que sería su perdición, por suerte ese día si había llevado su Lucky Ítem, unas tijeras además de que había tratado de tomar todas las medidas preventivas para que no le fuera tan mal ese día… solo esperaba que realmente nada pasara.

Al llegar solo estaban Kise y Aomine, el rubio tecleaba en su celular mientras Aomine trataba de ponerse cómodo en algún lugar, al verlo llegar Kise lo saludo alegremente- ¡Midorimacchi! ¿!eeh!?- Kise soltó un grito al ver a Midorima. -¡¿Por qué vienes armado Midorimacchi?!

-¿De qué hablas-nanodayo?- pregunto confundido Midorima, Kise señalo las tijeras- es mi—

-se lo que es pero ¿Por qué las trajiste así? ¿Piensas atacar a alguien?- Kise realmente parecía preocupado por las tijeras, pero Aomine lo callo dándole un golpe en la cabeza.

-Ignóralo, está nervioso por el torneo y no sabe de qué habla- dijo el moreno mientras se levantaba y se acercaba a Midorima y lo vio extrañado- sí, estoy bien- dijo el peliverde adelantándose a su pregunta.

-pues no parece ¿estas enfermo o algo así?- pregunto el moreno, Midorima negó con la cabeza, en ese momento llego Murasakibara, quien no tardo en preguntar lo mismo que todos a Midorima- Traigo dulces ¿quieres Mido-chin?- le ofreció el peli morado, Midorima dijo que no quería nada.

En ese momento llego Kuroko, pero no venía solo, venía con Kagami y otro de sus compañeros, lo cual extraño mucho al resto, Midorima entonces se reprimió mentalmente "Tal vez sí debí de haber traído a Takao"

Por otro lado Takao; quien se ocultaba detrás de unos arbustos, también pensó lo mismo "Oh… no es justo" , en ese momento entonces la plática de la generación de los milagros se vio interrumpida por la llegada de Akashi Seijuro, el ahora capitán de Rakuzan. Todos guardaron silencio al verlo llegar – " ¿Es el?… pero ¡si es un enano!" pensó Takao tratando de no soltar una carcajada "¿Cómo es que esos gigantes lo respetan tanto?"

Esa pregunta se contestó por si sola, ya que cuando Takao se dio cuenta sintió la mirada de Akashi sobre de él… "¿Me…está viendo?" ; El contacto visual había sido mínimo, casi inexistente, pero aun así, Takao podía jurar que sintió su alma salir de su cuerpo por esos instantes.

Había sido una sensación horrible.

En cierto modo, ahora entendía a Shintaro

No…

A todos ellos.

Takao estaba tan sumido en sus pensamientos que solo un grito lo logro despertar, por alguna razón Akashi había terminado con las tijeras de Midorima y había atacado a Kagami.

"¿Qué acaso está loco?"

"¿Qué clase de persona era esa? "Pensó Takao – "o a un peor… ¿Qué rayos tiene que ver con Shin-chan?" eso preocupo mucho al pelinegro, sus pensamientos se detuvieron cuando escucho algo que lo puso de nervios.

-Nos veremos en el torneo…- dijo al pelirrojo con aquel tono de voz tan…indescifrable y entonces- Shintaro…quédate…tenemos que hablar- Takao pudo notar que no solo él se tensó al escuchar eso, todos lo hicieron y el más afectado fue Midorima. Pero lo que más extraño a Takao no fue eso, sino la forma de pedirlo, cualquiera hubiera dicho "¿Podemos hablar?" pero en este caso había sido una especie de orden…

Algo que no se podía cuestionar…

¿Quién era realmente Akashi Seijuro?

Takao se acercó un poco más para poder escuchar y ver mejor, mientras lo hacia los demás comenzaron dejar el lugar, Takao observo como Kuroko y Kise se miraron preocupados "¿Por qué…?" Takao trataba de entender de alguna forma que era lo que pasaba, o mejor dicho ¿Qué había pasado?

Pero pronto se enteraría.

-Shintaro- comenzó a hablar Akashi una vez que estaban completamente "solos", debido a que Akashi estaba unos escalones arriba, estaba a la altura de Midorima con solo unos centímetros de separación- ¿seguirás desafiándome?-

-las veces que sean necesarias para que te alejes de mi – contesto Midorima con seguridad, falsa seguridad, quería irse de ahí… y por alguna razón…

Deseaba tener a Takao cerca.

Akashi rio abiertamente al escuchar la respuesta de Midorima, esa risa puso de nervios a Takao- Shintaro ¿Cuándo dejaras de mentir?- dijo Akashi- tu más que nadie es quien quiere regresar a esto- dijo el pelirrojo al momento que tomaba la mejilla de Shintaro. Al sentir el frio contacto Midorima lo detuvo y alejo su mano de él.

-Yo no quiero nada que venga de ti- le aseguro Midorima- ¿Ah no?...- pregunto desafiante Akashi- veamos si es verdad…- dijo y entonces sorpresivamente tomo el rostro de Midorima con ambas manos y lo beso.

Era un beso sin tacto

Robado

Forzado de muchas maneras

Midorima trato de alejarse, trato de alguna forma alejar a Akashi de él…

Pero no fue así

Inconscientemente Midorima comenzó a dejar de luchar y a dejar que Akashi siguiera con aquel beso.

Takao quien estaba viendo todo la escena tuvo que contenerse para no salir de su escondite y golpear al "enano de rojo"; como había decidido llamarlo, pero aun así, por muy molesto que estuviera había algo que no le permitía ir e interrumpir.

"¿Por qué Shintaro ya no lo detiene?" se preguntó Takao, un extraño sentimiento comenzó a perturbarlo "¿Le esta…correspondiendo?"

No lo sabía, y deseaba con todas sus fuerzas que no fuera así.

No podía ser así.

Finalmente, Akashi se separó de Midorima triunfante - ¿ahora lo ves Shintaro? Tu cuerpo aún recuerda al mío- le aseguro, Midorima tenía la mirada perdida en aquellos intensos ojos rojos.

Aquellos ojos tan controladores y manipuladores.

-deja de luchar ya Shintaro…- dijo el pelirrojo- A...Akashi, yo…- comenzó a decir Midorima, pero el portador del Ojo de emperador lo interrumpió volviéndolo a besar, esta vez no hubo forcejeo alguno.

Takao se mordió el labio "Ya es suficiente" pensó bastante molesto y dispuesto a salir y alejar a Midorima de aquel sujeto, pero entonces algo lo detuvo. Midorima se lajeo de Akashi de nuevo.

-No…no Akashi, yo no quiero "Esto" de nuevo…- comenzó a decir el peliverde – yo…

-Shintaro, lo importante aquí no es lo que "Tu" quieras ¿recuerdas?- dijo fríamente el pelirrojo, Takao se alejó del lugar y saco su teléfono celular – "Tal vez lo mejor no es salir de la nada así, le llamare por teléfono" pensó mientras marcaba el número de Midorima.

No estaba muy lejos por lo que pudo escuchar como este sonaba.

-¿Takao?- Hablo Midorima una vez que contesto la llamada.

-Shin-chan ¿Dónde estás ya tardaste mucho y todos te están buscando?- dijo Takao tratando de sonar lo más natural posible. A lo lejos aún podía verlos, y entonces vio que justo cuando Midorima iba a contestarle, Akashi le quito el teléfono – Aléjate de Shintaro…- le hablo de forma amenazante.

Midorima intentó quitarle su teléfono y recuperarlo, pero con solo una mirada Akashi lo detuvo y siguió hablando – sé que estuviese espiando… y no lo volveré a repetir, aléjate de él…es mío.- dijo y corto la llamada regresándole el teléfono a Midorima quien estaba completamente confundido.

-Nos vemos en el torneo Shintaro- dijo y comenzó a caminar, pero se detuvo poco después – y eso también va para ti – dijo volteándolo a ver – tu eres mío…- le recordó, Midorima sintió que perdía el equilibrio por un momento y observo como Akashi dejaba el lugar.

Una vez que el "Peligro" paso, Takao salió de su escondite y se acercó a Midorima.

-Shin-chan…-

-¿Qué tanto viste?- pregunto Midorima interrumpiéndolo, se le oía molesto, y Takao sabía que tenía todo el derecho de estarlo…- Todo…- respondió el pelinegro apenado. Midorima comenzó a avanzar dándole la espalda – s- ¡Shin-chan! ¡Espera!- lo llamo Takao y corrió a detenerlo.

-¡Lo siento! Sé que no debí de haber venido… Shin-chan yo –

-Midorima – lo interrumpió el peliverde – llámame Midorima…

-¿Cómo?- Takao no lo entendía "¿Acaso está tratando de distanciarme?" se preguntó confundido, pues no esperaba que Midorima le pidiera que lo llamara por su apellido.

Eso lo desconcertó mucho.

¿Tanto mal había hecho?

Midorima comenzó a avanzar de nuevo dejando a Takao atrás…

Solo

-¡espera!- lo detuvo el pelinegro – no me digas que vas a hacerle caso, ¡tú no le perteneces!

-no sabes nada Takao y no te metas – pidió el peliverde zafándose de su agarre- acaso tu…- comenzó a decir Takao- ¿sientes algo por el?- Takao no quería admitirlo pero esa idea le molestaba mucho…

El había querido acercarse a Midorima incluso antes de que entrara a Shutoku… lo admiraba.

Aun que esa admiración se transformó en otra cosa

Algo más problemático

Midorima no respondió a su pregunta y de nuevo le rectifico que no se involucrara y se fue del lugar, dejando al pelinegro solo.

"Oh no Shin-chan, ese enano ya tuvo su oportunidad…"- ahora es la mía- murmuro el pelinegro decidido.

**00**

Mientras tanto por los pasillos del estadio caminaba Midorima con semblante serio -ese tonto- murmuraba Shintaro molesto, pero no estaba molesto con Takao por haber "espiado" .

No

Simplemente…

No podía involucrarlo

Por qué Akashi es capaz de hacer muchas cosas, con tal de conseguir lo que desea.

Fin del Acto III

Espero les haya gustado, muchas gracias por su apoyo, cualquier duda o comentario la esperare ansiosamente: D

Próximo Acto:

Lazos rotos.