Hola! Perdón por la tardanza de verdad perdón perdón pero en verdad la escuela no me había dejado y no quería subir cualquier cosa así que aunque el único tiempo que lograba escribir era cuando iba de la casa a la escuela o de la escuela a la casa pero pues hoy tuve el tiempo para acabar el cap y publicarlo antes de que vuelva a mi exilio pre-exámenes entonces pues espero que les guste, y si es así me den su opinión de verdad una disculpa por la tardanza y espero que nos sigamos leyendo pronto! Un abrazo psicológico y nos leemos :D
Cap 9
Comencé a reír mientras Elsa hacia un puchero un tanto enojada
-anda dime que lo hice mal- dijo mientras comenzaba a ver como abría las bolsas donde se encontraba todo lo que había comprado para esa noche, mi risa aumentaba con cada bolsa que exploraba, subiendo gradualmente hasta las carcajadas
sé que compre cosas que no tienen nada que ver con una fiesta para un joven pero no sabía que se necesitaba, nunca he ido a una fiesta como las que seguramente tú haces, y no quisiste acompañarme y no pienso hacer de la casa un proyecto X!- dijo mientras jugaba con sus manos
-Elsa no hay problema con lo que compraste y no sé qué concepto tengas de mí, pero aun que me guste la locura por lo menos yo no haré nada tan loco... Ahora si no te molesta -dije riendo- hay que acomodar todo lo que has traído… bien los vasos de colores comienza a agruparlos y dejarlos dispersos por toda la sala, los Nuggets en forma de dinosaurios a la cocina debemos prepararlos antes de servirlos, los gorros y estas cosas raras que hacen ruido déjalas por allá junto a las frituras -reí un poco mientras ella acomodaba todo donde le indicaba- y pensar que todo esto es para una fiesta... Una fiesta de un joven casi adulto, un joven casi adulto que alguna vez fue a dar al hospital por intoxicamiento con alcohol- mi risa no duro más que un instante cuando escuche la puerta abrirse, inmediatamente pensé en Jack, en que quizá Tink no pudo entretenerlo el tiempo suficiente y que había llegado antes a la casa eso arruinaría la sorpresa... Pero no... Y antes de haber visto a quien entró hubiera preferido que Jack hubiese llegado antes.
amor!- gritó belle desde la puerta, yo solo cerré mis ojos y me lleve mis dedos índice y pulgar al puente de la nariz sin disimular un poco lo mucho que me desagradaba su sola presencia cerca de mí –¿porque hay una piñata de colores en la entrada?- Pregunto mientras entraba a la sala cargando lo que parecía un tipo de caballo tapizado de muchos colores mientras yo retiraba los dedos de mi rostro y volteaba a ver a Elsa y movía mis labios preguntándole si era en serio lo de la piñata, aunque cuando la vi me di por su expresión pude ver que era cierto
-ahh hola- dijo Belle desinteresada mientras dejaba la piñata a un lado e iba directo hacia a Elsa para besarla, voltee hacia otro lugar mientras sentía que mi corazón se encogía, después de un momento se separaron y ella me miro – Anna dime que es una broma- dijo mientras miraba la piñata y paseaba su vista por los lugares de la casa que comenzaban a estar listos -en serio compraste ositos de gomas y jugos de frutas-
-yo no los compre, todo eso es cosa de tu novia- dije mientras me iba de ahí por un momento
-en mi defensa nadie me acompaño y entre en pánico! No sabía que comprar!-
-ok a la próxima recuérdame hacerte una lista de esa manera no olvidaras ni el más mínimo detalle y no compraras cosas raras la próxima vez Elsa, en fin solo pase a dejarte un café, ahora mismo debo ir a una entrevista de trabajo así que hasta la noche amor- dijo besando su rostro -Anna- dijo nuevamente fría y distante "y pensar que algún día fuiste tan amorosa conmigo" pensé mientras escuchaba sus pasos a la par que los de Elsa mientras la acompañaba hacia la salida de la casa el silencio inundo el lugar a tal grado que cuando ella se fue solo escuche el click al cerrarse la puerta seguido de los pases de Elsa hacia a mí, mire al suelo
yo...- dijo como si yo quisiera oír una explicación
-¿Le diste mis llaves?- dije interrumpiéndola
-si... En verdad yo- siguió intentando explicarme el porqué, cosa que no lograba entender ya que tartamudeaba cada don palabras
-Elsa... Basta... No quiero explicaciones, no las necesito, ni las merezco, no soy quien para escucharlas- comencé a caminar hacia la cocina cuando ella me detuvo, me tomo las manos y me miro a los ojos.
-Anna de verdad lo siento-
-Elsa no tienes nada que sentir quien lo siente debería ser yo... Comprendo que tus besos no son míos y que seguramente jamás estaré tan cerca de ti como para contar tus pecas o verme reflejada en tus ojos y sin embargo aún así te quiero y es por eso que no importa lo que pase seguiré contigo, a la mierda lo demás, nunca vi esto como una pelea pero sabes algo... Me rindo quizás Belle tenga razón... Quizás ella es la mejor opción para ti, no tienes por qué sentirte mal y no tienes por qué estar dudando... Cuando ya has elegido... Así que Elsa prometo hacer mi mejor esfuerzo para olvidarte- dije ultimo para después escuchar que el timbre de la casa sonaba aproveche para entrar a la cocina mientras Elsa iba a abrir. Era Vidia.
La primera hora desde las últimas palabras que le había dicho a Elsa había sido larguísima sin embargo pronto el tiempo comenzó a volar mientras me ocupaba en arreglar todo lo que faltaba poner bebidas en la nevera y otras fuera esparcidas por ahí en pequeñas hieleras para que todo mundo pudiera tener cervezas a la mano mientras Elsa y Vidia platicaban de no sé qué cosas en el patio trasero mientras arreglaban unas mesas y rellenaban la piñata, suspire y mire la hora, faltaba una hora antes de que la gente comenzara a llegar y todo ya estaba listo lo único que faltaba era que tanto Elsa como yo dejáramos atrás la ropa que traíamos y usáramos algo más adecuado que un traje de oficina o un uniforme escolar. Suspire y grite desde la cocina que me iba, seguramente no escucho nadie ya que ninguna de las 2 respondió, tome mi mochila y de ahí y fui camino a casa, tome un baño rápido, y me vestí con jeans grises junto a una camisa blanca y una chamarra de cuero negra un tanto holgada, unas zapatillas negras y una bufanda, tome el camino de regreso.
-Anna!- gritó Tink desde antes que entrara a la casa -por un momento creí que no vendrías!- Dijo mientras tomaba mi mano y me llevaba dentro de la casa que ahora estaba llena de adolescentes y tomando y comiendo dentro de la casa aunque pareciera extraño todos usaban todo lo que Elsa había llevado "después de todo creo que hasta en sus errores es perfecta" me dije observando a todo el mundo en la sala
Wow a este paso creo que si llegaremos a un proyecto X- dije
-ya lo creo! ya hay gente ebria en la alberca y aun no son las 9!- dijo Tink mientras me guiaba a fuera -además creo que hay buenas noticias Vidia y yo ya estamos saliendo… saliendo de verdad verdad- dijo con una sonrisa de oreja a oreja, y luego suspiro -desearía que tú y Elsa tuvieran la misma suerte, me entere de lo que paso… lo siento-
-tranquila no importa- dije ultimo mientras tomaba un puño de panditas y comenzaba a comer -ahora que te parece dejar de pensar en eso y disfrutar la fiesta!- dije al escuchar la música de la sala
-ANNA!- gritó otra pelirroja desde el otro lado de la sala
-bendita seas Anna!- dijo un rubio platinado que venía con ella -no puedo creer que en verdad tú y Elsa hayan organizado todo esto, no creí que Elsa algún día permitiera algo así y ahora está pasando- dijo abrazando a la pelirroja -además que acabo de conocer a Merida ella se ve muy bien- dijo bajito mientras veía a Merida platicar con Tink -y oye me entere de lo de Elsa... Lo siento mucho- dijo mientras me ofrecía un vaso con cerveza suspire
-no importa todo está bien- tome el vaso
-bueno igual seguiré por aquí quizás entre a la alberca o busque al puerco que trajo Al y Jazmín al parecer lo ensebaron o también hay una piñata- dijo ultimo para después irse, suspire
-que gran suspiro- dijo Elsa que apareció de la nada, vestía un pantalón negro delineando su figura y una camisa blanca de tres cuartos su cabello recogido en una trenza y no en su usual peinado formal de siempre, si no la Conociera con solo verla podría decir que se veía tan bien como aquellas chicas que salen en las películas donde hacen fiestas, se veía hermosa.
-si bueno no creí ver tanta gente-
-ni yo jaja- dijo riendo
-y Belle?- pregunte debido a que no tenía más platica para con ella
-Ahh ella no vendrá, dijo que le han dado un trabajo y debe checar algunas cosas-
-Ahh- dije mientras veía por fuera de la ventana como alguien partía la piñata en dos y comenzaban a pelearse por los dulces y justo al lado de esa escena estaba el cerdito que habían traído -¿quieres ir a jugar?- dije señalándolo- Solo hay que atraparlo-
-eso es cruel y denigrante para el pobre- dijo Elsa llevándose una mano al pecho como ofendida por mi oferta -pero acepto- dijo ultimo dejando su bebida a un lado y caminando conmigo hasta donde estaba Aladin parecía que todos comenzaban a ir hacia allá
-bueno amigos como lo he dicho este chanchito está cubierto por todo aquello que se puedan imaginar es resbaloso y asqueroso por lo que en unos momentos lo soltaremos y el primero que logre traerlo se llevará nada más y nada menos que un cupón para un año de licor en cualquier especie de la compañía de mi hermosa novia Jazmín!- todo el mundo enloqueció y no tardo más que unos segundos para que Al bajara hasta donde estaba el cerdito y cortara la soga que mantenía atado al animal fue entonces que comenzó la odisea.
El puerco comenzó a correr por todo el patio trasero y en un momento estuvo en los brazos del musculoso Hércules pero no duro mucho hasta que se le escapo, pronto el puerco comenzó a correr por todo el lugar llenando todo y a todos de lodo era algo lógico, lo que no era lógico es que a algún idiota se le olvido cerrar la puerta hacia la casa y si el puerco entro, tome la mano de Elsa y comenzamos a correr ambas tras el animal pasamos por la cocina y por la sala, cayero personas entre el vestíbulo y la sala y para nuestra mala suerte alguien abrió la puerta principal y todos salimos a la calle en su búsqueda
-Hey Anna!- gritó otra pelirroja señalando al puerco que ahora quería entrar a una casa abandonada
-voy por Jack- dijo Elsa mientras yo iba con Mérida y todos seguían buscando al puerco por toda la calle -Hey ¿cómo estás?- me pregunto Merida sin quitarle los ojos de encima al puerquito- yo bien y ¿tu?-
-Segura que estas bien escuche lo que paso con Elsa y wow eso no es para estar muy bien-
-¿quién rayos les dijo a todos!?- dije pero fui interrumpida por Jack y Elsa que en ese momento llegaban más de un grupo como el de nosotros habíamos notado donde se encontraba el porcino por lo que todos fuimos entrando en el lugar comenzamos a rodearlo entre los cuatro -te tengo!- gritó alguien pero su grito fue silenciado con el sonido de un disparo de escopeta al cielo
-ahora todos ustedes malditos rufianes salgan de mi casa o tendrán más hierro en su cabeza del que wolverine en todo su jodido cuerpo!- Gritó una señora con el cabello blanco y alocado con una facha de loca, haciendo que todos y cada una de las personas que habían ingresado al lugar salieran huyendo despavoridas
-esa casa estaba vacía! según yo era un baldío!- gritó Jack
-pues ahora puedes ver que de vacía no tienen nada ahí vive la loca de mándame Mim así que ahora corre corre hasta que la gente te hable en portugués!- dijo Mérida mientras todos corríamos
-un momento ¿y Elsa?- dije al notar que ella no estaba más con nosotros, di la vuelta y aun escuchando los disparos de esa vieja loca entre a la casa Elsa parecía congelada –oye tu vamos- dije tomando su mano y comenzando a halarla hacia mí -si nos quedamos aquí moriremos a manos de esta loca y no quiero morir así, no aquí, no ahora! Soy demasiado sexy para morir no pueden matar a este mana!- dije haciendo un gesto que hico que riera pero su maravillosa risa eso se esfumo tan rápido como el siguiente disparo que le dio a las maderas detrás de nosotras -Elsa! Vámonos- le ordene mientras corríamos hacia fuera y veíamos como todos comenzaban a desalojar la casa incluso Jack que huía con Mérida y los chicos del patito modosito abrí la puerta y metí a Elsa para después entrar yo cerrando todo, la casa estaba vacía.
-dios no puedo creer que haya disparado- dijo Elsa
-creí que Madame Mim estaba muerta!- dije mientras me tomaba el pelo con las manos y luego volteaba a ver a Elsa que estaba tan preocupada o quizás más que yo fue entonces que nos miramos las caras y sin más nos echamos a reír -no lo puedo creer jajajaja una vieja loca nos persiguió con una escopeta Jajajaja-
-además el cerdo se quedó en su casa, pobre animal-
-Jajajaja ya lo sé- la rubia suspiro y se limpió las lágrimas que tenía por tanto reír miro a su alrededor -todo esto es un desastre- su rostro entonces volvió a ser el rostro severo que tenía la mayoría del tiempo.
- esto... No está bien...-
-Elsa respira y recuerda que fue por tu hermano-
-nada bien...- dijo mientras se tiraba en un sillón y yo me arrodillaba a su lado
-pero la meta que teníamos se cumplió él ahora está mejor míralo hasta logro huir de una francotiradora chiflada con una sonrisa en el rostro-
-hay un pedazo de pizza en el techo y no logró caminar sin escuchar envases de cervezas o latas chocando-
-Elsa tran...-
-y es... Genial-
-claro que es genial porque... ¿Qué? Espera que?-
-aun no puedo creer que de verdad hicimos esto- dijo Elsa mientras en sus labios se formaba una sonrisa, me levante y me senté a su lado -nunca había hecho algo como esto o tomado alcohol así en mi vida, nada como hoy- dijo mientras me dedico una mirada de sus hermosos ojos de cielo
- gracias-
-. . . Espera ¿qué?- repetí irguiéndome para mirarla incrédula ante sus palabras,
-aunque suene extraño, siempre quise hacer cosas como estas pero nunca tuve el valor como para hacerlo, hasta que bueno... Llegaste tú- dijo sonriendo del lado mientras miraba al suelo y sobaba su nuca, se veía tan tierna al hacer eso.
-bueno en ese caso, creo que no hay nada que agradecer- dije sonriendo mientras golpeaba en forma de juego su pierna mire el reloj de pared que colgaba a un costado de nosotras y entonces suspire me puse las manos en los ojos un momento y después me levante de ahí –bueno pues es tarde y debo irme o Hans me matara- dije mientras ella intentaba levantarse pero la detuve –bueno pequeña próxima rebelde sin causa nos vemos luego- dije acercándome a ella para despedirme, vi sus delgados y pálidos labios que parecían decirme "bésame" ella cerro sus ojos, como dándome permiso de volver realidad lo que me moría por hacer, sin embargo hice mi mayor esfuerzo por ignorar mis pensamientos y me trague mis ansias de besarla, rosando apenas mis labios en su frente –buenas noches Elsa- dije comenzando a caminar en dirección a la puerta
-Anna!- Grito desde su lugar
-que sucede?- dije mirando en dirección a ella
-ven aquí y. . . Repite lo que hiciste de nuevo. . .- dijo mientras se sonrojaba e intentaba poner una cara firme sin lograrlo- pero esta vez… no beses mi frente- dijo mientras intentaba levantarse del sillón, acto que no sucedió porque mi peso inundo sus hombros y piernas
-sus palabras son ordenes su alteza- dije atrapándola entre mis brazos y raptando sus labios en un profundo beso, quizás en serio tenía una oportunidad con ella, quizás era solo el alcohol haciendo efecto dándole el valor de hacer esto pero fuese lo fuese que estuviera pasando debo admitirlo no quería despreciar esta oportunidad donde por fin podía saborear sus labios, sus manos comenzaron a hundirse en mi cabello y lo que en un momento fueron dos trenzas ahora era cabello suelto, me levante y la levante como pude y lo único que pude hacer fue cargarla y entre besos recorrer la sala, las escaleras y el corredor hasta su habitación, la recosté con cuidado y mientras sus brazos se enredaban en mi cuello, acaricie su rostro y sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo cuando sus manos comenzaban a deshacerse de mi chamarra y mi bufanda -¿porque usas tanta ropa?- dijo con su voz entre cortada -por la misma razón que tu usas ropa ajustada- dije mientras batallaba un momento para retirar sus pantalones y camisa, escuche su risa tras mi comentario y después de eso volví a besarla como si en eso se me fuera la vida. Y es que aquellos autores que alguna vez había leído solo entonces tenían la razón "es que no hay mejor resaca, que la produce una noche de amor".
gracias por leer :D
