Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Supermassive Games y Sony Computer © No busco lucrar con esto.


"Feliz cumpleaños, Sam"

Abrió la puerta con sumo cuidado en tanto se mordía el labio inferior, en el interior de su casa todo estaba en penumbras… aparentemente sus padres y hermanas se encontraban dormidos, suspiró aliviado, eso automáticamente lo hizo sentir más tranquilo, al menos no tendría que soportar los gritos de sus progenitores, éstos no parecían tolerar que ya no fuese un niño pequeño, tampoco parecían comprender que tuviese nuevas formas de entretenerse. No entendía por qué se alteraban tanto cada vez que salía a divertirse con sus amigos, tenía diecisiete años, después de todo, era bastante normal que un chico de su edad frecuentara fiestas hasta altas horas de la madrugada, más aun tratándose de una persona extrovertida y popular como él lo era.

Miró a su izquierda y luego a su derecha. Nada, absolutamente nada, nadie parecía estar despierto ahí dentro, ni siquiera su perro. Cerró la puerta despacio y quitó las llaves con la misma delicadeza, sólo debía sacarse las zapatillas para subir sigilosamente las escaleras y de ese modo finalmente llegar a su cuarto, pasar desapercibido no podía ser tan difícil, aunque claro, sería mucho más fácil si su casa no fuese tan grande.

Echó un vistazo hacia la cocina sintiendo la enorme tentación de orientar sus pasos hacia dicha estancia, quería un vaso de agua con urgencia, había fumado demasiado y su garganta seca se lo estaba recordando. A diferencia de sus amigos, esa noche Josh decidió no consumir ninguna gota de alcohol, le costó bastante trabajo hacer dicho esfuerzo, a final de cuentas, para nadie era un misterio saber que tenía una afición por los tragos fuertes, sin embargo, estaba tratando de controlar varios de sus vicios y la oportunidad de autoproclamarse como conductor designado fue la mejor opción para hacerlo.

No lo sopesó por más tiempo y simplemente caminó en dirección a la cocina, no podía tener tanta mala suerte como para que su madre se despertase y apareciera en dicho lugar, había llegado muy lejos para que sucediera algo como eso y terminase siendo descubierto.

A oscuras y procurando no chocar con ningún objeto, el castaño se aproximó al lavaplatos, tomó un vaso de la alacena, estaba dispuesto a llenarlo de agua, pero se quedó inmóvil cuando la luz del cuarto se encendió.

«Mierda» pensó, antes de girar sobre sus talones y observar de quién se trataba.

—Demonios, Sam… —siseó, al tiempo en que destensaba sus hombros —, por un instante llegué a creer que eras mi mamá.

La chica arqueó una ceja, indignada.

—Prometiste llegar antes de medianoche, Josh, y ya son las cuatro de la madrugada —el chico la miró con cierto ápice de diversión. La rubia se veía muy graciosa con aquella expresión de ofuscación y aquel dedo acusador apuntándole el rostro, ¿desde cuándo Sam controlaba sus horarios? Más bien, ¿desde cuándo le importaba lo que hacía? —. No estoy bromeando.

—Lo siento, mamá, se me pasó la hora —contestó, sarcástico.

No le preguntó qué hacía en su casa, estaba acostumbrado a encontrarla allí, la chica era muy cercana con sus hermanas y éstas constantemente la invitaban a pasar la noche con ellas, cosa que a Josh no le molestaba en lo más mínimo, por el contrario, Sam le simpatizaba bastante, demasiado para su gusto, y francamente aquello comenzaba a preocuparle. Decidió no pensar en eso, al menos no en frente de ella. Se volteó de nueva cuenta para llenar el vaso con agua y finalmente beberlo. Sam lo observó de reojo y se cruzó de brazos sin decirle nada. Se sentía molesta y realmente no sabía si su enfado se debía a que Josh no cumplió su promesa o porque había olvidado su cumpleaños.

Hannah y Beth organizaron una junta con los más cercanos, la reunión se llevó a cabo en casa de los Washington, estuvieron compartiendo hasta muy tarde, y a pesar de excederse en al horario Josh nunca apareció. La muchacha fingió que aquella ausencia no le afectaba en lo más mínimo, incluso se rió y contestó con indiferencia cuando Chris le preguntó si estaba enfada con Josh por no estar ahí, pero tenía que reconocer que en cierto modo sí se encontraba dolida. Hubiese esperado que personas como Emily, Mike, Matt o Jessica lo olvidasen, pero de Josh jamás lo imaginó. Sabía que él no tenía ninguna responsabilidad con ella, sólo eran amigos y tampoco podía crucificarlo por haberse olvidado de su cumpleaños… quizás estaba siendo un poco inmadura.

—Espera… ¿a quién le prometí llegar a media noche? —Preguntó de repente.

Sam suspiró, ya no tenía deseos de seguir con esa charla.

—A tus hermanas —contestó sin ganas. Josh entrecerró sus ojos e intentó recordar aquello, pero en los vestigios de su mente no hallaba nada que se relacionase a lo que Sam estaba diciéndole.

Su celular vibró dentro de uno de los bolsillos de su pantalón, de forma inmediata llevó su mano hacia el lugar en donde se encontraba el móvil, observó la pantalla encontrándose con varios mensajes, ignoró el más reciente, sabía que se trataba de una chica con la cual estuvo en la fiesta y no tenía deseos de responderle, así que directamente puso su atención en los mensajes restantes, la mayoría eran de Chris, de sus hermanas, de Ashley e incluso de Emily, con quien no cruzaba muchas palabras. Pero eso no era precisamente lo que tenía a Josh impactado. Más bien se trataba de los mensajes y de su contenido.

23:45 PM. Ash.

«Josh, ya estamos todos, sólo faltas tú. Sam llegará pronto y queremos que se lleve una sorpresa. Apresúrate »

00:48 AM. Chris.

«Hermano, ¿dónde demonios estás? Sam llegó hace bastante rato»

01:26 AM. Chris.

«Josh, ¿no me digas que olvidaste el cumpleaños de Sam?»

01:40 AM. Hannah

«Me prometiste estar aquí antes de la medianoche, Josh»

02:10 AM. Beth.

«No puedo creer que olvidarás el cumpleaños de Sam»

02: 35 AM. Emily.

«No es por ser entrometida, pero Sam se ve decepcionada»

02:58 AM. Chris.

«Sam finge que no le importa tu ausencia, pero la conozco, sé que está triste y enfadada»

—Maldición, lo olvidé por completo —exclamó, llevándose una mano a la frente.

Era una basura, o al menos así era como se sentía en esos momentos, ¿cómo podía ser tan idiota y olvidar el cumpleaños de Sam? Quería que la tierra lo tragase vivo, quería desaparecer, jamás se había sentido tan avergonzado y al mismo tiempo tan culpable ante una persona, ¿y cómo no sentirse de ese modo si esa persona era precisamente Sam? La chica más buena y considerada que podía conocer, la que siempre estaba dispuesta a entregarle su ayuda y apoyo, una amiga que él estúpidamente no estaba valorando.

Se encontraba dispuesto a disculparse, pero antes de que pudiera hacerlo la joven realizó un gesto con su mano indicándole que aquello no era necesario. Cosa que lo hizo sentir aún peor de lo que ya se sentía.

—Josh, no importa…

—No, Sam —refutó, acercándose unos cuantos pasos —, sí importa y mucho. Soy un desconsiderado, en verdad lo lamento.

No era la mejor forma de pedirle perdón, disculparse nunca había sido algo que supiera realizar, estaba consciente de eso y de hecho, no se sentía orgulloso, pero en situaciones así, Josh no era muy bueno con el uso de palabras, y lamentablemente no encontraba otra manera de expresar o definir con mayor precisión lo que estaba sintiendo.

—Aún estás a tiempo de felicitarme —musitó, entregándole una pequeña sonrisa.

Josh la miró sorprendido, cada segundo al lado de Sam no hacía más que confirmar lo magnifica que podía llegar a ser, cualquier otra persona en su lugar se habría enfadado bastante, mas no ella… actitudes como esa la hacían ser única, Sam no parecía albergar ningún sentimiento impuro o negativo en su corazón, la admiraba mucho por eso.

Sin decirle nada, terminó con la distancia que los separaba y envolvió ambos brazos alrededor de su cuerpo.

—Feliz cumpleaños, Sam.

Aquel murmullo ronco la estremeció por completo, quería contestarle con un «gracias» o decirle cualquier otra cosa, pero no podía, las palabras estaban aglomeradas en la punta de su lengua, ni siquiera había sido capaz de corresponder el abrazo, pues su esqueleto se había vuelto de gelatina al momento de recibir semejante muestra de afecto.

Olvidó por completo su enfado, olvidó que Josh era el hermano de su mejor amiga y con valentía le regresó el abrazó, olvidó que su corazón se disparaba frenéticamente cada vez que se acercaba a él más de la cuenta, recargó la mejilla en su pecho y no le importó que su rostro enrojeciera al hacerlo. Olvidó en dónde estaba, olvidó su nombre y olvidó fingir que Josh no le interesaba en términos románticos. Lo olvidó todo.

Perdió la noción del tiempo y de sus pensamientos con un simple abrazo.

Ni Josh ni ella podían ocultarlo, estaban deleitándose demasiado… ambos lo sabían, pues inconscientemente estaban moviendo sus manos hacia lugares que deseaban tocar, por más agradable que aquello se percibiera, no estaba bien sentir tanto frenesí. Sam se alejó poco a poco de él, los ojos verdes de Josh estaban clavadas con fijeza sobre los suyos, la observaban con un brillo especial, como si pudiera estar pensando lo mismo que ella. Eso la hizo sentir pequeña y por sobre todo muy vulnerable, básicamente porque en esos momentos sus pensamientos no eran muy pulcros. Tragó saliva al notar que la mirada de su amigo se dirigía hacia el resto de su cuerpo.

Josh sonrió desconcertándola un poco. ¿Qué era tan gracioso?

—¿Esa camisa es mía? —Preguntó, levantando una ceja.

Fue entonces que la chica asimiló su apariencia, por inercia guió sus pupilas hacia la prenda que llevaba encima, y en efecto, se trataba de una de las tantas camisetas escocesas de Josh.

—Es que no tenía con qué dormir, entonces fui a tu cuarto y la tomé —explicó, mientras sonreía un poco nerviosa —. Espero que no te moleste.

Josh se cruzó de brazos.

—Claro que me molesta —respondió, dejándola desconcertada por segunda vez —, es injusto que luzca mejor en ti que en mí. Aunque eso es normal.

—¿Me estás coqueteando?

El muchacho fingió inocencia en tanto se apuntaba el pecho con exagerado dramatismo.

—Además de mi camisa no veo que lleves nada más puesto —dijo al tiempo en que la inspeccionaba con la vista —, creo que quien está coqueteando es otra.

—Rayos, me descubriste… pues sí, mi misión en la vida es seducir hombres —articuló, irónica —. Es una lástima que contigo no haya funcionado.

—¿Y quién dice que no ha funcionado?

La rubia sonrió de medio lado, antes de negar con la cabeza y girar sobre su eje para regresar al cuarto de huéspedes. Diálogos como esos eran típicos en ellos, constantemente bromeaban de ese modo, pero en el fondo, ambos sabían que existía cierta cuota de verdad en esa falsa tensión sexual.

Antes de cruzar el umbral de la puerta, se giró de nueva cuenta para mirarlo.

—Buenas noches, Josh. Me debes un regalo.

—Claro, espérame en la alcoba, en unos minutos te lo doy —le guiñó un ojo, haciendo que Sam esbozara otra sonrisa.

La estudiante abandonó la estancia y rápidamente subió las escaleras. Dios, cómo desearía que esos comentarios en son de broma fuesen una realidad… Sam no sabía definirlo con palabras, pero… estaba segura de que tenían una conexión especial. Con sus manos cogió parte de la camiseta que llevaba puesta y la guió hacia su nariz. Sonrió. Olía a Josh.

El castaño por su parte se vio en la obligación de servirse otro vaso de agua y beberlo con la misma rapidez que bebió el anterior. Necesitaba enfriarse, había experimentado muchas cosas con su reciente abrazo con Sam, sin mencionar el hecho de que estaba vestida con una de sus camisas, siempre lucía atractiva, pero verla así había sido alucinante. Realmente no sabía de dónde demonios sacaba tanto autocontrol con ella.


N/A: Hola gente, se me cae la cara de vergüenza en serio, sé que prometí actualizar pronto y lamentablemente no lo hice, pero se me juntaron muchas cosas, mis exámenes finales, problemas personales, la llegada de mi sobrinito y una infinidad de cosas más. Perdónenme. Trataré de que no vuelva a pasar.

El próximo one-shot probablemente sea de Chris y Ash

Agradezco a quienes siguen el fic y lo pusieron en sus favoritos. Y agradezco el triple a los valientes que se animan a comentar y a darme ánimos para seguir.

Gracias por sus reviews en el cap anterior a:

EliMustang, albalamas, Vidian (hermanita preciosa, te amodoro mucho) y a Flor de Cerezo Kawai.

¡Abrazotes de oso y mil gracias por leer!

PD: escriban fics de Until Dawn en español hacen faltaaaaaa