Advertencia: hay lemon en este capítulo, no es necesario que lo lean, solo al llegar al tercer recuerdo de Greil, cuando esta en su habitación, saltenlo y asegurense de leer cuando termine el Flashback.
CAPÍTULO 2: RECUERDO CUANDO...
Estaba realmente nervioso. No había sabido que ninguna de sus novias anteriores hubiese quedado embarazada de él o si este era el caso, al nacer el infante y realizar la prueba de paternidad esta era negativa. Pero, debía haber algo diferente en este muchacho como para que la corte de Crimea quisiera su presencia y discutir sobre la custodia del joven.
Aún faltaba rato para la hora de su cita, por lo que releyó la carta que se le había enviado.
"SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE CRIMEA
6 de noviembre del 2014
Estimado Señor Greil Gawain,
Por este medio deseo informarle que se le ha citado a las 10 de la mañana del día 7 de noviembre del año en curso, para discutir la custodia de su hijo, Vancutten Ike, quién a sus quince años de edad perdió a su madre, Vancutten Elena, el pasado 30 de octubre, en un trágico accidente.
Le pedimos de la manera más atenta que se presente, tanto como si desea la custodia o no, ya que que al ausentarse, se dará al muchacho en adopción, así como si no desea cuidar de él por lo menos hasta su mayoría de edad.
Atentamente
TITANIA KNIGHT
HON. JUEZA DE LA SUPREMA CORTE"
‒Elena...‒Quería poder decir que había olvidado a la única mujer que había amado, pero estaría mintiendo. Pensaba en ella cada día de todos los días desde que la conoció. Ella era perfecta, era hermosa, inteliente, valiente, noble y humilde, todo eso a pesar de ser hija de la segunda familia más poderosa en Daein, los Vancutten. De costumbres extrañas y grandes riquezas, los Vancutten eran considerados una segunda familia real que poseía la mayoría de las compañías Daeinitas y daba trabajos a la mayoría de la población, siendo así durante casi dos siglos. Nunca llegó a pensar que alguien de orígenes más humildes llegaría a tener la oportunidad de conocer a uno, e incluso, llegar a conocerla lo suficiente para sentir algo más que un simple cariño por ella.
‒O más aún que ella sintiese algo por mí…
Recordaba muy bien cómo fue que la conoció a la única mujer con la que llegó a conectarse mejor que nadie.
FLASHBACK:
Volvió a caer tras otro puñetazo de su compañero. Le vio con odio, realmente odiaba tener que recibir todos los días un golpe de parte de ese patán por el simple hecho de ser un becado en la mejor Universidad de Daein.
‒Son un asco...‒Pensó mientras se limpiaba la sangre que corría a toda velocidad por la comisura de sus labios mientras un grupo de estudiantes lo señalaban y se reían de él.
‒¡Miren como ese muerto de hambre no se defiende!...‒Reía uno.
‒¡Es una nena!‒argumentó otro.
Realmente tenía ganas de dedicarle el puñetazo de su vida a todos y cada uno de ellos, sin embargo, si lo hacía, le quitarían su beca y haría que todos los esfuerzos de sus padres se irían a la basura, por lo que simplemente podía dedicarles miradas de odio que, aunque sabía que los intimidaba, estos no lo harían notar.
‒¡Ya es suficiente!
Todos prestaron atención entonces a aquella femenina y molesta voz. Ante ellos, una bella joven de largos y bellos cabellos azules hasta la cadera, blancas pieles y enfurecidos ojos celestes. Ella si que daba miedo, cosa que Greil jamás había sentido y que le llamó la atención de la chica.
‒Miren quien vino a admirar a otro muerto de hambre caer...‒comentó su agresor divertido‒...Elena Vancutten, ¿Quieres terminar lo que empecé?
La chica alzó la ceja unos momentos y después sonrió de lado.
‒Seguro, porque no…
Vio entonces como se acercó a quien le acababa de golpear, pero en lugar de pegarle a él, le pegó al agresor en la nariz, ocasionando que emitiera un fuerte grito de dolor.
‒¡Ya largate!
Y como si su vida dependiese de ello, corrió lejos de la escena. Con su simple mirar hizo que el resto de sus compañeros abandonaran el área de la misma manera tan cobarde que hizo su líder. Greil no podía creer que un Vancutten lo hubiese ayudado, más aún que lo hubiese defendido.
‒¿Estas bien?
Vio como la chica se arrodillaba a su lado para atenderle. Notó que el enojo fue sustituido por preocupación. El sonrió con el fin de calmarle.
‒Sí...gracias...‒contestó.
La chica entonces esbozó una sonrisa y su rostro se relajó.
‒Me alegro mucho…
Empezaba a sentirse nervioso junto a ella y no sabía muy bien porque. Vio entonces la mano de la chica, estaba completamente roja, incluso podría decirse que morada, por lo que le vio con el ceño fruncido, pero por preocupación.
‒¿Que te pasó?
La chica vio a su extremidad.
‒Ah, esto...‒habló como si no fuese nada por lo cual preocuparse‒...no soy alguien muy fuerte, por lo que ese golpe también me dolió…
Entonces y sin preguntar, Greil tomó su mano con cuidado, sintiendo una calidez y sensación que nunca había sentido, los levantó, quedando aún más cerca y analizó mejor aquellos ojos celestes, que no se negaban a ser observados. Sonrió y sin decir más, llevó a la chica a la enfermería, siendo el inicio de una bella amistad.
FLASHBACK
Ojalá se hubiese quedado solo en amistad, era mucho pedir que una Vancutten se relacionara con alguien común como él.
Pero no…
Se enamoró de ella…
Y ella de él…
FLASHBACK:
Nunca había estado más seguro en algo. Sabía que la muchacha tenía mejores candidatos que él para ser su novio, pero por lo menos debía expresar sus sentimientos. Le estaba matando el seguir tratando a Elena como solo su amiga, siendo que se moría por probar aquellos rosados labios y abrazar con fuerza ese delgado y delicado cuerpo, solo para transmitirle algún día todo el amor que sentía por ella.
La había citado después de clase en el jardín frente a la universidad donde se habían conocido, se había puesto su mejor ropa, usó su mejor perfume, se peinó de la manera que su madre le había indicado e incluso boleó sus zapatos, aun a sabiendas que podía ser rechazado, quería que viera que cambiaría lo que fuera con el fin de poder estar con ella.
‒¡Greil!
Vio nervioso a la chica de sus sueños alzando la mano con entusiasmo y con una amplia sonrisa, notando que aceleró su paso para alcanzar al muchacho.
Lucía más bella de lo normal…
Le sonrió nervioso y con el corazón retumbando en los oídos.
‒Ho-Hola Elena…
Se acercó más a ella para acortar su distancia, notando que la chica sonreía más al analizar las prendas del joven.
‒Te ves...muy bien…
Notó un ligero sonrojo en sus mejillas, tal vez no estaba tan lejos de su meta.
‒T-Tú también…
Se quedaron unos momentos en silencio, donde Greil se ponía cada vez más nervioso, sintiendo que si tardaba más iba a estallar.
‒E-Elena…
Sintió un tremendo calor en su rostro así como que este se tornaba completamente rojo, cosa que pareció preocupar a su compañera.
‒Greil, ¿te sientes bien?...‒colocó sus manos en sus mejillas, notó que tenía que ponerse de puntas para alcanzar su rostro‒...te ves tan rojo…
El solo retiró con cuidado sus manos y se perdió en sus celestes orbes.
‒Elena...‒se arrodilló ante ella, sin perder el contacto con esos bellos ojos‒…¿Q-quieres...ser...‒detrás de él, sacó una rosa blanca, las favoritas de esta joven, haciendo que ahora ella fuera quien su tono de piel se volviera rojizo‒...mi novia?
Se había preparado para cualquier escenario, excepto para el cual la peli azul empezara a llorar. Bajó la vista pensando que la chica se sentía mal de la declaración.
‒N-No te sientas obligada a…
‒Si quiero…
La vio incrédulo. Su rostro estaba rojo y seguía llorando, pero lucía feliz, tal vez demasiado y le sonrió de la misma manera y la abrazó. Sintió como ella le correspondía, sintiendose el hombre más completo de Tellius…
Aunque claro, eso fue después de probar esos rosados labios.
FLASHBACK
Su primer beso fue el más especial que cualquiera pudiera tener. Había besado a su primer amor, su primera ilusión y suspiro…
Regresó a la realidad unos momentos y analizó las evidencias que tenía...
Había algo que no cuadraba…
Y no porque dudara que el niño fuese fruto de su relación, pues aún recordaba bastante bien la única ocasión en la que se habían hecho uno solo…
FLASHBACK:
Nunca había sido alguien muy apegado a sus padres, eso no lo excluía de su cumpleaños. No pasaba de alguna llamada para felicitarle o como máximo una tarjeta de felicidades, más aún cuando estos estaban de viaje siendo este el caso.
Estaba completamente solo…
Aunque eso cambió al escuchar el timbre de su casa y sin querer hacer esperar a su novia que iría a estudiar para sus exámenes finales.
Sonrió al ver a Elena arreglada de una manera que le hacía perder toda cordura, más aún de lo normal, no siendo la primera vez que se sentía así por ella.
‒Hola amor...‒ comentó con una sonrisa y alzó un regalo hacia el castaño‒…¡Feliz cumpleaños!
Se acercó a ella y la abrazó antes de recibir su regalo, siendo correspondido por la joven para después robarle un beso, controlando sus impulsos para no devorarla en ese momento.
Se separó después de unos momentos para cerrar la puerta de su hogar con el fin de que la lluvia no mojase más a su amada y evitarle esas terribles fiebres que solían darle.
‒¿Te mojaste algo más?...‒le preguntó retirando el abrigo de la peli azul.
‒No cielo...‒contestó acomodándose su cabello antes de verlo sonriente‒...estoy bien.
‒Me alegro...‒le sonrió antes de ofrecerle su brazo para guiarle a su habitación. No siendo una habitación fuera de lo normal y teniendo todas sus características, una cama, un escritorio, mesas de noche al lado de su cama, así como una lámpara a su lado y un reloj despertador. Solía ser una fría habitación, pero con Elena a su lado, era el lugar más cálido del mundo.
‒Es bella...‒notó algo de nerviosismo en su voz.
‒¿Ocurre algo?...‒le preguntó alzando un poco la ceja.
‒No...‒le contestó igual de sonriente, aunque Greil pudo notar que tenía los ojos al borde del llanto, por lo que tomó dulcemente su barbilla y la hizo verlo a los ojos.
‒Sabes bien que no te creo...‒contestó y le vio con firmeza‒…¿Que te pasa?
La chica simplemente abrazó a su novio con fuerzas y ahogó sus sollozos en su pecho.
Entonces entendió...otra pelea con su madre...y sabía muy bien el tema...
‒Elena...‒la tomó de la barbilla y le dio un beso. Uno simple y dulce que logró su objetivo de calmarla.
El beso comenzó a ganar intensidad y calor y los suaves y finos gemidos de Elena solo provocaban a Greil a empezar a ser más atrevido con la chica en su habitación, así como el estar completamente solos en su casa.
Sin el darse cuenta, sus manos empezaron a recorrer el cuerpo de su amada, provocando unos placenteros sonidos de parte de la muchacha.
‒G-Greil…
Calló con un beso a la peli azul, siendo este mucho más pasional que el anterior, haciendo que los gemidos de Elena simplemente se volvieran más potentes. Cada momento que pasaba conectado a ella olvidaba más y más sus problemas y estaba seguro que ella le pasaba igual.
Tomó a la joven de la cintura y sin separarse de ella la llevó a su cama, donde empezó a deshacerse de las incómodas prendas superiores de la chica, revelando ese par de montañas que su blusa guardaba celosamente y las acarició con el mayor cuidado posible, besando al mismo tiempo su cuello.
Ella sabía tan bien…
Debía probar más, por lo cual dirigió sus labios a la cumbre más alta y la saboreó como si su vida dependiera de ello. No se molestó al sentir como ella se aferraba a su cabeza mientras transformaba esos gemidos en leves gritos de placer, pues sabía que iba por el camino correcto, por lo que continuó mimando su otra cúspide…
Pero no era suficiente…
Aún había otra sección de su cuerpo que explorar, por lo que la soltó unos momentos y se deshizo del resto de sus vestiduras, revelando el resto de su bello cuerpo.
‒Greil...Greil…
Los jadeantes llamados de la joven no le detuvieron y dirigió un suave pero profundo beso a aquel paraíso que se escondía en lo más profundo de su ser, sintiendo que enloquecería con cada grito de placer de su amada quien se dedicaba a acercarle más a su intimidad y mantenerlo ahí, sintiendo como se humedecía cada vez más por el hecho de él estarle consintiendo.
Cuando sintió que no podría más, se alejó de ella para quitarse su ropa de manera desesperada. Ya no quería esperar más, ya no iba a esperar más, su instinto le ordenaba hacerse uno con su novia, que aprovechara que ella estaba jadeante y con su perfecto cuerpo dispuesto solo para él, por lo que la besó con esa misma pasión que ya le había demostrado y se hundió en ella de una manera firme pero suave para no herirle.
Nunca había sentido un calor así, por lo que continuó moviéndose a pesar de los quejidos de la joven. Sin embargo, se detuvo unos momentos tras destruir una fina telita dentro de ella que le hizo llorar y la besó con amor. La idea no era solo disfrutar él, sino también ella y era evidente que no lo estaba logrando, aunque cambió de parecer al escuchar como ese dolor se transtornaba en placer. Sonrió triunfante y continuó su conquista, haciendo movimientos cada vez más rápidos que terminaban sincronizados con la angelical voz de Elena.
En ese momento solo importaban ellos y naide más. No importaba que los padres de ella nunca le vieran bien a pesar de todo lo que hacía para demostrar lo mucho que amaba a su hija. Lo único que importaba ahora era aquel mágico momento donde ambos se unían.
Una nueva y fuerte sensación en la parte baja de su vientre se hizo presente sin incomodarle, todo lo contrario, se sentía muy bien. Una descarga eléctrica robó sus energías y fue usada para derramar su semilla en ella jadeante.
La besó nuevamente con amor y salió despacio de ella, haciendola respingar un poco, aunque realmente lo que deseaba era transmitirle todo su amor por ella, dandole un hermoso significado al acto tan íntimo que acababan de realizar.
FLASHBACK
En realidad jamás se arrepentía de haber hecho el amor con su novia, todo lo contrario. Tampoco le molestaba saber que de ello nació un muchacho, todo lo contrario, estaba realmente feliz de que su más grande deseo se hubiese vuelto realidad antes de lo que realmente estaba de lograrlo.
Su incomodidad y duda era otra…
‒Pero…¿Por qué no me dijo nada?...
¿No tenía derecho acaso del saber que era el padre de un varón?, ¿Será acaso que no debió irse a Archanea y quedarse con ella para el nacimiento de su hijo?, ¿Debió rechazar la oportunidad de conseguir una mejor calidad de vida para ellos?
No…había algo más…
Cierto era que tras el irse de Daein hacia el antiguo continente de Archanea perdió toda comunicación con ella a pesar de que siempre le envió cartas. Todas y cada una de ellas le fueron devueltas sin explicación alguna. A excepción de una que le informaba a la joven que tras seis años de ausencia, volvería a casa para verla y que tenía algo importante que decirle, o más bien dicho proponerle.
FLASHBACK:
Estaba más nervioso que la vez en la que le pidió ser su novia y esto aún más cuando no había hablado con ella en años. Tenía la esperanza de que con hablar con ella se arreglara el asunto y se entendiera todo mejor.
Vio el anillo en su caja antes de volver a ver su reloj. Justo la hora con la que había quedado con ella de verla. Se había arreglado lo mejor posible, puesto su mejor perfume y traje y comprado el mejor anillo así como las flores más frescas que encontró para asegurarse que su respuesta era positiva, aunque no iba a presionarla.
El tiempo transcurrió sin piedad. Cada segundo le hacía sentirse más y más olvidado, hasta que a las dos horas decidió retirarse de aquel parque donde había sido rechazado de la manera más cruel que podía ser rechazado.
FLASHBACK
Intentó olvidarla de tantas formas, pero sus recuerdos con ella siempre se presentaban de tantas formas, ocasionando el no poder continuar en alguna relación al darse cuenta que realmente no había olvidado a su primer gran amor.
‒Aunque ella no me hubiera amado igual…
‒¿Greil Gawain?
Prestó atención entonces a la pelirroja de ojos verdes que lo buscaba y alzó la mano.
‒Soy yo…‒Se acercó a ella. Tenía tantas preguntas que hacer, entre ellas que había pasado con Elena en todos esos años y si el niño, su hijo, estaba bien, que iba a pasar con todos sus documentos‒…¿El niño esta bien?
La jueza le sonrió lo cual calmó al castaño.
‒Si, no se preocupe por él…
‒¿Dónde esta ahora?, ¿Lo puedo ver?
La dama le indicó con la mano que se calmara y le dejara hablar.
‒Por ahora solo puedo decirle que esta bien, esta ahora en una casa-hogar y no puede verlo hasta haber discutido su custodia…
‒Entiendo…‒entonces decidió hacer la pregunta que más temía hacer‒…¿Qué pasó con Elena?
La sonrisa de la jueza desapareció como por arte de magia y su rostro se volvió lúgubre al mencionar las siguientes palabras:
‒Hablemos en mi oficina…
Ya era hora TwT
Lamento tardar tanto, pero me pasaron tantas cosas que no sé ni por dónde empezar x.x entre ellos el hecho de la falta de inspiración y el regreso a clases u.u pero aquí esta :D
PINKDIAMOND4000: me alegra que te haya gustado, ;u; "víctima inesperada" fue algo que me encantó, aunque ahora noto que tiene muchos errores u.u si lo terminare tal vez tarde , pero si lo haré uwu
xD poco a poco irás viendo que pasó uwu y si :v le molestó que lo interrumpieran en su momento con Andra ¬w¬ aunque a ella también xD
.31149: Aquí esta, uwu lamento haberme tardado n.n' ;u; gracias, no tienes idea de lo mucho que me alegra escuchar eso ;u; uwu espero no tardar tanto para el siguiente x.x
Les invito a dejar review y a leer mis otras historias.
Nos leemos :D
