.

.

.

.

.

Final

Capítulo 4: Luz en la oscuridad

Soundwave.

Mi espalda crujía, renegando por las raspaduras que seguro ahora existían en ella. Pues mi Lord me aprisionaba contra la pared, esta vez sin piedad alguna, y no me molestaba en lo absoluto. Ya no era la primera vez. Ya han sido varias veces desde entonces. Y disfruto cada una de ellas como si fuera la última.

—Vamos... Abre para mí...

Jamás podría negarme ante semejante susurro. Solo acaté la orden, apretando bien mis piernas a la ancha cintura del líder. Sabía lo que venía, ahora ya lo sabía. El pico de Lord Megatron era bastante grande, y aunque aveces se podía sentir tremendamente invasivo; también lo disfrutaba como un loco.

Sentí su lengua recorrer mi cuello, a la par que su virilidad se acercaba a mi puerto. Mordí mis labios y aruñé un poco su espalda con todos mis tentáculos, aprisionándolo; cuando su fuerte pico se adentró en mí. Me encantaba, pero parecía que nunca me iba a acostumbrar a su tamaño.

—Ahh... Lord Megatron...

Gemí en voz baja, tampoco quería que fuéramos noticia. Aunque ciertamente, poco me importaba. Mi Lord me deseaba a mí, me buscaba a mí, y eso era lo que importaba.

Pero las estocadas se hacían más fuertes, bravas y profundas, no podría soportar mucho tiempo más callado. Los gemidos comenzaron a salir, dedicados totalmente a los receptores del líder.

Hubo un momento en que me cargó y me tomó por las piernas, haciéndome saltar sobre su hombría, y yo no podía hacer nada más que volverme loco.

—¡Mi Lord!

—Dilo Soundwave... Di mi nombre...

—¡Ahh Lord Megatron!

Las paredes de mi válvula se contraían de tanto placer, podía sentirlo; y mi propio pico chocaba con el abdomen ajeno, dejando a mi procesador en blanco. Solo podía pensar en el ahora.

No pude soportarlo mucho más, me corrí mientras sentía como mi amado Lord seguía penetrandome con gusto. Juro que me tocaba hasta el fondo, tanto física como sentimentalmente. Por más veces que lo hiciéramos, siempre iba a ser especial para mí.

Uní mis labios a los de él, cuando sentí ese líquido caliente recorriendo mi interior. Era una sensación indescriptible, me llenaba de calidez por dentro, pero también le daba tranquilidad a mi spark. Como si el Lord me marcara de su propiedad. Y era cierto, yo era suyo y nadamás de él.

—Lo amo Lord Megatron.

.

.

.

.

¿Y dónde estoy ahora? Con certeza no lo sé.

Por más vueltas que le de, por más cosas que pueda ver, no parezco estar en ningún lugar. Apenas puedo recordar los últimos momentos, la estúpida razón que me trajo a esta especie de zona fantasmal.

Iba a abrir el cerrojo omega, era mi misión. Solo un poco más y estaría listo. Pero esos humanos, esos estúpidos niños... Tuvieron que arruinarlo todo.

Nunca me agradó la raza humana. Aunque tenían buenas cosas como su música; su presencia me era despreciable. Tan idiotas, tan avaros, solo pensando en sí mismos. Y los autobots los defendían, otra razón más para odiarlos.

Pero justo ahora no me perdono a mí mismo. Porque no lo vi venir.

Solo entraron esos dos por el portal, la hembra cargaba la armadura E-pex. Pero eso no me iba a detener, planeaba sacarlos de ahí cuanto antes, vivos o muertos. Y no sé en que momento me pareció tan fácil abrir un nuevo portal y transportarlos a cualquier otro sitio, después de todo solo eran unos mocosos tontos.

O eso pensaba.

Puedo recordar perfectamente la desesperación que sentí cuando ellos mismos abrieron otro portal detrás de mí. Nunca en mi vida había hecho yo algo igual. Me apena aceptar que de verdad no sabía lo que estaba pasando, ni lo que me pasaría. Pero la presión de ambos espacios me jalaba, necesitaba hacer algo pronto o me despedazaría ahí. Y entonces no tuve otra opción, solo atravesé el portal.

También recuerdo mi inocencia. De creer que todo estaba bien, que podía alcanzar a esos estúpidos niños. Pero yo... No pude tocarlos.

Tuve que darme cuenta de inmediato que algo no estaba bien. Que ya no estaba en la nave, no realmente. Pero entonces, ¿dónde estaba?

Sigo sin saberlo desgraciadamente. Mi intuición me dice que es una especie de dimensión alterna. Aunque estén aquí, nadie puede verme, ni oírme.

Y que irónico. Si era apenas visible para todos aquí. Ahora simplemente estoy atrapado en esta porquería de realidad y no sé que hacer.

Lo peor es que eso no es lo que más me preocupa. Mi procesador ahora solo tiene un pensamiento que me está volviendo loco.

La noticia que me dio Knockout.

.

.

FLASHBACK.

.

.

La victoria era casi nuestra. Teníamos el cerrojo omega y más gente de nuestro lado. Perder sería imperdonable.

Y yo solo pensaba en que una vez que revivieramos Cybertron, al fin podría vivir feliz al lado de mi amado Lord. Últimamente solo me busca a mí, solo me quiere a mí. No puedo estar malinterpretando las cosas, él de verdad me quiere, yo lo sé. Enserio quiero creer en eso.

Lo único que me molestaba ahora eran estos estúpidos malestares.

Comenzaba a marearme al despertar de una recarga y la spark me dolía. Me hacía una especie de presión, como si me apretara.

Intenté ignorarlo, pero la incomodidad aumentaba cada día más. Y no estaba en mis planes enfermarme, disminuiría mi utilidad. Así que no tenía otra opción, le haría una visita al doctor. Si, a ese que no es de mis personas favoritas en el universo.

Pero el único médico en la nave, de todas formas.

Cuando entré a su consultorio el llamado Knockout me miró raro. No tengo idea de que habrá pensado pero no me interesa. Me expliqué de forma rápida sobre mis malestares, y entonces él se dedicó a escanearme mientras yo solo esperaba recostado sobre la plataforma.

Pasó un rato considerable para que el doctor descartara todas las posibilidades y viniera a mí con un resultado correcto.

Se paró delante de mí con un semblante tan serio que mis ópticos se entrecerraron con curiosidad. Y porqué no, algo de miedo a decir verdad.

Vi como se cruzaba de brazos y luego desviaba su vista al suelo.

—Bueno, Soundwave... No sé cómo decirte esto.

Sonaba enserio. Algo un poco raro viniendo del fanático de las carreras. Así que me incorporé hasta quedar sentado sobre la plataforma. Aunque no lo demostraba, comenzaba a asustarme. No necesitaba malas noticias ahora, no ahora que estaba a punto de lograr toda mi felicidad.

Lo miré expectante y sin decir nada. Quería que él me lo dijera, lo que sea que tuviera que decirme.

—Tú me conoces, Soundwave.

Si, desgraciadamente, lo conozco.

—No voy a mentirte. Es algo tan terrible. Me toca darte el pésame.

Mis ópticos se terminaron de abrir al máximo. No por favor, no ahora. Ahora estoy a punto de lograr lo que siempre he querido.

.

.

Estuve pensando, muchísimo en lo que me dijo Knockout. Aun no podía creerlo, no terminaba de caer en cuenta. Esto era... Tan difícil, tan importante. Algo que definitivamente le tenía que contar a mi Lord, él debía saberlo con prontitud.

Aunque era obvio que el metal ahora no estaba para este tipo de abolladuras, yo sentía esa necesidad de decírselo, de hacerlo ya. Como si no pudiera hacerlo nunca en otro momento.

Cuando lo llamé, sonreí de una forma estúpida bajo mi visor. Me estaba dejando cegar por la emoción del momento, tanto que casi olvido que prácticamente estábamos en guerra. Las cosas que pasaban ahora, eran de suma importancia.

—Lord Megatron, yo, tengo algo que dec...

—¡Soundwave, abre el cerrojo omega ahora!

Fue la orden que recibí, la que me hizo despertar rápidamente de mi ensimismamiento. Solo asentí y corté la llamada, sintiéndome... de alguna forma tan mal. Siempre tan callado, y cuando tenía algo que decir, ¿no importaba?...

Pero no podía portarme así. Únicamente debía acatar las ordenes y cuando todo esto acabara, al fin tendría todo lo que quería.

Me puse a trabajar en la orden. Supongo que podía dejar esto para después, ¿cierto?

.

.

END FLASHBACK.

.

.

Ya ha pasado una semana desde que estoy encerrado aquí y no sé cómo salir. Yo poseo la tecnología de los portales, pero no sé cómo reproducir dos a la vez. No creo poder así nadamás.

Aquí, en el cuarto de control, lugar que fue muchas veces testigo de mi amor con Lord Megatron. Sin poder hacer nada, solo lamentándome y torturándome con los recuerdos.

Estuve ahí, di vueltas, desquiciado, como un loco.

Viendo como ese estúpido autobot amarillo le quitaba la vida a Lord Megatron, atravesándolo con esa maldita espada. Y yo, sin poder hacer nada.

Grité, grité hasta que mi caja de voz dolió. Hasta que se rasgaron todos mis cables internos de la faringe.

Yo, el callado Soundwave, grité con todas mis fuerzas. Y nadie me escuchó, nadie.

¿Acaso podía existir un castigo peor que este? Pues si, lo existía.

Bebí un poco de energon del cubo que cargaba en ese momento. Me la he pasado bastante hambriento. Por suerte y al menos, si dispongo de la reserva de energon de la nave.

.

.

FLASHBACK.

.

.

—¿Me voy a morir?, ¿es cycrosis?

Es lo único que me pasaba por el procesador. Aunque ciertamente yo no tenía tanta edad como para desarrollar esa enfermedad, nunca se sabía. Y para tal cosa no había cura.

Entonces el auto rojo se rió, y tuve unas ganas tremendas de golpearlo.

Ya lo conocía, sabía lo lacra que era. Si ni siquiera le lloró a su conjunx caído, o al menos yo no lo vi hacerlo.

Pero me contuve, yo no era un escandaloso y aun faltaba la confirmación de lo que dije. Él doctor se atrevió a ponerme una mano en el hombro, y seguía sonriendo. No me extrañaba que esto le pareciera gracioso.

—Soundwave, Soundwave... No te vas a morir... O quien sabe.

Levanté mi cabeza, y segundos después también mi cuerpo para darle frente a ese tonto. Ya era demasiado jueguito y yo no lo iba a tolerar. Él tembló, sé el miedo que provoco en muchos, así que no me parece raro.

—¡Quiero decir... no! No en teoría. Pero yo te daba el pésame porque no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Y no, no morirás; por el contrario.

Me petrifiqué por un momento. ¿Ahora de que hablaba? Quería sacarle ya toda la información a golpes, pero era preferible solo esperar.

De su brazo derecho desplegó un holograma verde. Yo era todo menos un científico, pero no necesitaba ser un genio. La información que vi ahí me dejó sin habla. Irónico otra vez, ya lo sé.

Por inercia, mi mano derecha fue a caer sobre mi visor, lugar donde detrás estaba mi boca. Por la imagen en el holograma, sabía lo que venía. Pero de alguna forma, aun quería oírlo.

Quería sentir que era verdad, que todo lo que sospechaba era verdad.

—Tienes la spark creciente, Soundwave. En medio ciclo solar se partirá. En pocas palabras, estás en gestación. ¿Felicidades?

No me importa de que forma lo dijo, si le interesa o no el asunto. No me importa nada de eso.

Mi spark fue bendecida... por Megatron. Ahora tendría un sparkling de él.

¿Darme el pésame? Realmente Knockout es un estúpido. Voy a dar vida. Estoy feliz, claro que lo estoy.

Dejé que una lágrima corriera por mi mejilla. La felicidad era demasiada.

—Y... ¿Te gustaría saber el género de la spark?

Lo escuché decir y, asentí.

.

.

END FLASHBACK.

.

.

—Tu progenitor no está... Se ha ido.

Me parecía tan estúpido hablar hacia la nada, acariciando mi pecho. Pero si no lo hacía me iba a volver loco. Este sparkling es lo único que me mantenía cuerdo, lo único que me hacía desear salir de aquí con todas mis fuerzas.

Necesitaba cosas, muchas cosas. Un médico, cuidados... una protoforma. Si no la conseguía, la pequeña spark moriría.

No, no puedo permitir eso. Este sparkling vivirá así sea lo último que haga.

Intenté decírselo. Darle la noticia a mi Lord antes de que... todo pasara. Pero no pude. El cerrojo omega era más importante. Obviamente más importante que yo y mis noticias.

¿Quien diría que acabaría así?...

No, no puede acabar así. No permitiré que la sparkling fallezca. Ella tiene que nacer. Antes muero yo, pero no ella.

—Vas a vivir, mi pequeña luz. Te lo aseguro. Porque eres superior.

Dije más que nada para aliviarme a mí mismo, acariciando mi pecho. Puedo escuchar claramente los ahora más fuertes latidos de mi creciente spark, y eso es lo único que me da fuerzas actualmente.

Ahora, solo queda esperar. Esperar a que pueda encontrar una forma de salir de aquí. Y lo haré, tengo que hacerlo. Por ti, mi pequeña.

Y cuando lo haga, haré y diré todo lo que tengo que decir. Ya no seré más el callado Soundwave.

Aunque por ahora... Por ahora solo quiero llorar sentado aquí, escuchando tu latir, pequeña.

.

.

.

.

.

FIN.

Nos leemos en otra historia de Transformers. (?)