Disclaimer: la Tierra Media y sus personajes pertenecen a nuestro querido J.R.R. Tolkien y a sus herederos. Demás personajes y lugares inventados son míos.


Un poeta frustrado

Nuevo día en la consulta de Gandalf. El mago estaba disfrutando de sencillo desayuno compuesto por churros, tostadas, napolitanas de crema, galletas, un trozo de tarta, pasteles, una taza de chocolate, cereales y café, cortesía de la cocinera del palacio, a quien ahora le hablaban las coles. Apenas había empezado a desayunar cuando llamaron a la puerta. Rápidamente se preparó e hizo pasar al primer paciente del día.

Buenos días el señor tenga

perdone que molestarle pretenda –dijo el hombre al entrar.

–No hay problema, por favor sientese –le pidió Gandalf extrañado por su modo de hablar.

Un problema tengo,

y a que me ayude vengo –recitó el hombre.

–Entiendo -Gandalf asintió con la cabeza. –Digame de que se trata.

En verso hablo seguido,

por eso ayuda le pido –rogó el hombre desesperado.

–¿Y desde cuando sucede eso? –inquirió el mago anotando unas palabras en su libreta.

Desde hace unos días,

en casa de mis tías.

–¿Lee usted mucha poesía?

Yo no leo esas cosas,

porque me parecen muy sosas.

–Tal vez ese sea el problema. De alguna manera, su mente le está intentado decir que le interesa ese tipo de composiciones. Pruebe durante unos días a leer libros de poesía. Si el problema persiste, venga a verme de nuevo –ordenó el mago con aire profesional.

Muchas gracias le doy.

Ahora yo me voy.

El hombre hizo una reverencia y se dirigió a la puerta. Gandalf carraspeó y su paciente se detuvo.

–Mi couta por consulta es de...

Ya sabía que olvidaba algo.

No se preocupe, que yo lo valgo –interrumpió el hombre con una sonrisa.

Gandalf lo miró con una mueca de extrañeza y ladeando la cabeza hacia la derecha.

Erase un anciano mago

que se tomó un trago.

Topose con un amigo

y allí fue testigo,

de un crimen atroz

cometido con arroz.

Y estado así la cosa

el amigo, cual mariposa,

o tal vez cual vampiro

se fue gritando "me piro".

Dicho esto, el hombre salió corriendo de la consulta mientras se reía a carcajadas. Gandalf, en ese momento, sólo pudo apreciar que hasta riéndose, el listillo hacía pareados.


N/A: tengo que confesar que de psicología yo poco o nada, pero como la intención es hacer reír a consta de tomarle el pelo al istari, pues considero que no necesito mucho conocimiento de esa rama de la medicina.

Denisse: me alegro mucho de que te encante la historia. Espero que sigas leyendo y que te siga gustando. Un abrazo enorme.

En fin, espero tener el siguiente pronto, pero no prometo nada, estoy intentando sacar al tiempo tres fics largos y tengo que acabar Cazando al elfo...un día me volveré loca. Bueno, eso es todo. Un abrazo.