DISCLAIMER: Saint Seiya pertenece a Masami .
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ADVERTENCIA: La primer parte de este cap tiene un poco de relleno ya que necesitaba hacer la presentación de otros personajes.
Perdón por a demora! Es que la universidad y mi nuevo trabajo (conseguí trabajo, yay!) me están robando mucho tiempo e.e Espero que les guste el primer cap.
Sólo Amigos
Por Aquarius-chan
Capítulo 1: Reunión
Los dos caminaban por el estacionamiento del edificio donde vivían con destino al automóvil de Camus. El peli turquesa iba a un paso más rápido al mismo tiempo que preparaba la llave del vehículo mientras que la joven pelirroja caminaba con calma, contoneando sutilmente su figura. El francés abrió la puerta del copiloto y le dio paso a su compañera.
-¿Con quién irás hoy? - dijo mientras se acomodaba en el asiento del conductor.
-Mmmm, no lo conoces - contestó - Es un chico de la universidad.
-Milo por favor ve con cuidado y cualquier problema que tengas llámame - imploró y la escuchó reírse -. ¿Qué?
-Es que pareces padre preocupado – no podía calmarse.
-Milo... - la llamó con molestia.
-Camus no tienes que preocuparte, además sabes que te llamaré si ocurre algo – le sonrió -. Ni mi padre se preocupa tanto.
-No claro - respondió con ironía -, por eso Kardia me dijo que si algo te sucedía, me mataba.
-Solo exagera - buscó calmarlo.
-Eso espero - mientras Camus se concentraba en el camino, Milo mensajeaba y reía por momentos.
Ellos eran lo que nadie creía: mejores amigos de la infancia. Se conocían prácticamente desde que nacieron. Milo era la alocada y Camus era el calmo. Complementaban muy bien, a tal punto que se habían mudado juntos para ahorrar gastos. Pero era un problema para sus relaciones.
-Marin dice que te apresures que nos quiere mostrar algo - comentó Milo
-Déjame enviarle un audio - pidió. La chica acercó el celular y apretó el botón para grabar -. La próxima avísanos más temprano, ¿si? Porque no pienso tener algún accidente de tránsito. Suficiente que a tu amiga se le dio por ayudar a Harry Potter para encontrar los horrocrux y salimos tarde – la aludido le alejó el celular con el ceño fruncido pero conteniendo la risa y no cortó la grabación - dijo en tono de enojo, tratando de camuflarlo como un chiste.
-¿Te das cuenta de lo malo que es tu amigo? No nos ama - envió el audio y sonrió - Tampoco tardé tanto.
-Pero salimos tarde respondió serio
-¿Estás enojado?
-No.
-No lo parece - suspiró y miró al frente un tanto afligida. Odiaba cuando él se comportaba así. De repente, el sonido de su celular la distrajo de sus pensamiento. Era un audio.
-¿El señorito amargura volvió a atacar? - resopló -. Bien, lleguen cuando quieran, PERO LLEGUEN – se escucharon algunas quejas -. ¡Dámelo Aioria!
-Escucha bien Frozen - Camus revoleó los ojos en cuanto escuchó lo que su amigo le decía -, tú y yo hablaremos seriamente en cuanto lleguen, ¿de acuerdo? - el audio se cortó y suspiró.
-¿Puedes hacerme el favor de recordarle que soy mayor que él? - ella asintió y comenzó a escribir hasta que terminó y lo guardó.
-Camus – lo llamó y lo miró.
-¿Qué? - preguntó serio.
-No, nada - bajó la mirada.
El resto del viaje transcurrió en silencio. Por momentos la pelirroja contestaba algún mensaje que su amiga le enviaba, pero en ningún momento le dirigió la palabra. Él, en cambio, se tomó el tiempo para pensar. Pero, ¿qué tenía que pensar? ¿En por qué estaba molesto? No era necesario, después de todo conocía bien la respuesta. Siguió hasta encontrarse con la universidad donde ambos estudiaban. Se dirigió al estacionamiento y allí divisó a sus amigos.
-¿Qué tal Milo? - saludó el rubio -. Olaf ven, tenemos que hablar.
-Marin - miró hacia la aludida -, ya te dije que debes dejar de ver Frozen con el idiota este. ¿No ves que le afecta a su cerebrito? - la chica, que estaba hablando con la otra pelirroja, rio ante el comentario.
-No es mi culpa, lo sabes - contestó.
-¿Pueden dejar de hablar mal de mi? - protestó Aioria.
-¡Jamás! - se sumó Milo riendo.
Las dos jóvenes carcajeaban mientras el rubio llevaba arrastrando a su amigo. Camus tironeaba para soltarse, pero el otro imponía mas fuerza.
-¿Me dirás que te tiene de tan mal humor?
-Nada, simplemente no dormí bien - contestó sereno.
-¿Seguro que es solo por eso? - el aludido asintió - ¿No será también porque Milo saldrá con alguien hoy luego de clases?
-¿Cómo es que...? - cuestionó extrañado para ser interrumpido.
-¿Recuerdas quién es la mejor amiga de ella? - suspiró - Mira Camus...
-No empieces de nuevo. Ya te dije que ella es mi mejor amiga.
-¡Camus por favor!
-Juro que odio cuando te pones así. Si estuviera interesado en ella, ya habría hecho algo - comentó molesto.
-¿Y no lo hiciste ya? ¿O hicieron? - Camus se detuvo a mirarlo con el ceño fruncido mientras Aioria seguía caminando como si nada.
-Eres un idiota - bufó molesto
-¿Sabes cuántos en esta universidad darían lo que fuera por estar en tu lugar? - contestó riendo al saber que estaba molestando a su amigo.
-Confirmado, eres un idiota - escuchó como su amigo reía.
Los dos siguieron su camino hasta el aula donde cursarían su materia correspondiente mientras hablaban de cualquier tema.
-¿Qué harás hoy? -cuestionó la pelirroja mientras caminaban con paso calmo hacia las instalacio9nes de la universidad.
-Un chico me invitó a salir, pero no se si ir.
-¿Por qué lo dices? - preguntó sorprendida.
-No lo se - bajó la mirada -. Es lindo y divertido, pero...
-No es él.
-Exacto - sonrió con amargura -. Pero no importa, algún día lo superaré.
-Entonces ve si quieres hacerlo – le sonrió.
-¿Sabes qué Marin? - se paró con porte de fortaleza -. Iré.
-Me parece muy bien – la japonesa la abrazó y siguieron caminando -. Cambiando drásticamente de tema, ¿hiciste las actividades que habían para hoy? ¡Eran imposibles!
-Ni que lo digas, Camus tuvo que ayudarme y hasta a él le costaron – se expresó frustrada.
-Fueron horribles - suspiró -, yo agradezco que mi papá es bioquímico. Y le agradezco fervientemente al creador de las video-llamadas.
Las dos caminaron hasta llegar a un aula muy espaciosa. Exhalaron cuando vieron prácticamente todos los asientos ocupados y se dispusieron a encontrar lugar para ellas. Solo estuvieron unos breves minutos buscando hasta que vieron dos juntos libres. Se sentaron y comenzaron a sacar sus útiles hasta que a Milo le llegó un mensaje a su celular. Lo buscó en su bolso y leyó el contenido.
-Lee – le alcanzó el teléfono móvil a su amiga.
-"Iremos al cine y luego a mi casa, ¿te parece? La pasaremos muy bien" y un emoji de carita sonriente – la miró -. ¿Irás?
-¡Claro! Me invitó a ir a ver Avengers Age of Ultron – se exaltó -. Sería muy idiota de mi parte no ir - escuchó a la de cabellos enrulados reír.
-Tienes mucha razón.
La clase dio inicio, terminando con las charla de las jóvenes amigas. Anotaban lo que decía y escribía en la pizarra el profesor. Pasada la clase, con su respectivo receso, ambas pelirrojas se apresuraron en salir hacia el comedor, mientras algún que otro compañero se disponía a observar ambas bellezas. Corrieron y divisaron a los otros dos que la esperaban.
-Mi amor - gritó Marin y se abalanzó sobre un Camus distraído que, por poco, se caía.
-Creo que te equivocaste de persona - advirtió Aioria un tanto molesto mientras Milo reía. Marin miró al francés y negó.
-Es Camus, así que no me equivoqué.
-Marin esto es un tanto incómodo - confesó el de cabellos agua marina -. ¿Podrías ir con tu novio?
-¿Por qué eres tan malo y no quieres aceptar la tensión sexual que hay entre nosotros? - cuestionó mientras simulaba llanto.
-¡Marin, por favor! - exclamaron Camus avergonzado y Aioria molesto, haciendo que la chica se ría.
-Marin, me vas a dejar sin amigos – carcajeaba Milo -. Déjalo o el gatito va a saltar directo a la yugular.
-¡No me llames gatito! - la de cabellos enrulados se soltó y abrazó a su novio.
-No te enojes, sabes que es una broma – le dio un beso en la mejilla -. Sabes que te amo a ti.
-Aw que bonitos - sonrió Milo.
-¿Tú crees? - preguntó cínico Camus -. En momentos como este es cuando me arrepiento de haber ayudado a Marin para que el idiota este le haga caso – se masajeó el hombro mientras empezaron a caminar al mostrador del lugar -. ¿De dónde sacas tanta fuerza?
-Como todas mis verduras - contestó sonriente.
Cada uno ordenó su pedido, esperando mas de quince minutos a recibirlos. Luego buscaron una mesa con cuatro asientos disponibles y se sentaron a disfrutar de su apetecible almuerzo. Milo y Marin pidieron cuarto de libra con papas, Camus carne asada con papas noicette y Aioria una presa de pollo con ensalada.
-¡Espera Marin! - se apresuro en decir Milo al verla morder su hamburguesa -. No la mastiques - sac{o su celular y se puso su comida en la boca al igual que su amiga para sacar una foto de las dos -. Esto será un éxito en Instagram - sonrió.
-La próxima vez avisa con mas tiempo - reprochó divertida la oriental.
-Espero que ustedes dos le den me gusta - advirtió a sus amigos.
-Claro – dijeron al unísono mientras comían, desinteresados de lo que hacían las dos jóvenes.
Los cuatro dejaron pasar esa hora de descanso comiendo y charlando. Camus había conocido a Marin en su primer año de universidad y se hicieron amigos al poco tiempo mientras que en otro curso conoció a Aioria. Y fue gracias al francés que ambos terminaron saliendo juntos.
Una vez que terminaron, se levantaron y se fueron a las aulas. Esta vez Milo y Camus asistían juntos.
-No me vas a decir con quien saldrás, ¿verdad? - cuestionó el de cabellos aguamarina caminando.
-¿Te interesa? - retrucó la pelirroja de manera altanera.
-Si te pregunto es porque si me importa – la chica no contestó -. ¿En verdad no lo conozco?
-Bueno, tal vez lo conozcas un poco – se mordió el labio inferior -, es Bian.
-¡Bian! Con...ese saldrás - expeló con reproche -. Es un imbécil.
-Eso es lo que tú dices, conmigo fue amable.
-Milo, contigo todos son amables - suspiró y pensó -. "Con tal de llevarte a la cama".
-Entonces dime una cosa – lo miró de reojo -. Según tú, ¿quién es lo suficientemente bueno para mí? - el aludido no contestó, simplemente siguió su trayecto con el ceño apenas fruncido -. Bien, cuando te dignes a contestarme te haré caso. Mientras tanto seguiré saliendo con imbéciles.
Milo se adelantó y abrió la puerta del aula para poder entrar siendo seguida por su amigo. Una vez adentro pudo divisar al chico que la llevaría al cine esa tarde a pocos metros de distancia y le dedicó una sonrisa. Camus, por su parte, le destinó una mirada frívola que Bian supo captar, haciendo que agache la mirada un tanto intimidado. Por supuesto, sin que la joven se diera cuenta de ese detalle.
Las otras cuatro horas pasaron rápidamente, siendo solo interrumpidas por un breve intervalo en el que el par de amigos se quedaron sentados conversando. Aunque Camus quería ocultar su mal humor, Milo había notado su estado de ánimo desde el principio, motivo por el que permaneció a su lado a pesar de que Bian le envió un mensaje para que lo acompañe.
El reloj marcó las seis de la tarde y el profesor dio por terminado el día. Los estudiantes salieron, algunos apresurados y otros con calma. Milo y Camus quedaron entre los últimos.
-Tal vez llegue un poco tarde – le avisó la chica.
-Esta bien.
-No te preocupes por la comida.
-De acuerdo – la pelirroja suspiró.
-Me voy.
-Adiós - tomó su bolso y se marchó un poco dolida por la actitud que había tomado el francés. Él, por otro lado, se mantenía serio.
-Debes dejar de molestarte, imbécil - se dijo muy bajo a sí mismo y salió.
Cuando iba camino hacia su auto, vio que su amigo se acercaba. Aioria estaba solo, por lo que dedujo que Marin ya se había ido.
-Oye Camus – lo llamó -, ¿quieres ir a una reunión?
-¿Una reunión?
-Si, la invitaron a Marin y ella me dijo a mí que la acompañe y que te pregunte a ti si querías ir – vio la duda en su rostro -. Vamos, ven. Ella conoce a todos allí, llegará algún momento en el que me gustaría tener a un conocido con quien hablar. Además no tiene nada que hacer
-No se Aioria, estoy un poco cansado...
-Por favor, no me hagas suplicarte - imploró juntando las palmas de sus manos.
-Aioria... - pensó -. De acuerdo, pero no pienso tomar mas de dos vasos de cerveza en el caso de que haya.
-¡Gracias! - lo abrazó - ¿Vemos en tu auto? Le dije a Marin que se lleve el mío.
-Bien, súbete.
La película había acabado. Milo comía las últimas palomitas que habían en el balde donde figuraban los protagonistas de la película.
-No fue la gran cosa - manifestó -, esperaba algo mejor.
-Para mí estuvo bien - siguió Bian.
-Winter Soldier estuvo mucho mejor, no se por qué les habrá costado llegar a ese nivel.
-Esa no la vi, no soy muy fanático del Capitán América - expresó.
-Yo tampoco, pero si soy seguidora de Marvel - tomó el ultimo sorbo de su gaseosa -. Con Camus siempre miramos muchas películas los fines de semana y hace poco vimos casi todas del MCU.
-Eres muy unida a él, ¿verdad?
-Por supuesto - contestó con una sonrisa -, somos amigos de la infancia. Nos entendemos mutuamente y, gracias a eso, formamos un buen equipo, por lo que convivir con él no es difícil.
-¿Y alguna vez te sentiste atraída a él? - preguntó dubitativo. Luego de unos segundos, Milo rió.
-Es una broma, ¿verdad? - el joven no contestó -. Camus es mi amigo, nada mas.
-¿Ni siquiera tuvieron algo? Porque él siempre actúa muy sobreprotector conmigo.
-Mira – se detuvo frente a él y lo miró seria -, no te voy a negar que nos besamos porque si, lo hicimos. Pero Camus siempre me cuidó y estuvo conmigo tanto en los mejores como en los peores momentos. ¿Entiendes? Él está por sobre muchas personas.
-Es que es muy sospechoso. Siempre se la pasan juntos de un lado al otro, por lo visto él es celoso y...
-¿Sabes qué? Me voy – se giró y comenzó a caminar hacia la salida del cine.
-Milo espero – Bian la alcanzó -. Discúlpame, solo ponte en mi lugar – la chica lo miró y le sonrió.
-No te preocupes, me pagaré un taxi. Adiós.
Sin más salió del lugar dejando al joven allí. Luego de una leve espera y el viaje, llegó al edificio y se adentró en el ascensor. Pasaron siete pisos para que al fin llegue a destino. Sacó las llaves de su bolso y abrió la puerta.
-Camus, espero que hayas preparado la comida porque... - se calló al ver que las luces estaban apagadas -. ¿Camus?
Lo buscó en su habitación y no estaba allí. Le resultó extraño hasta que recordó la reunión a la que iban a asistir Marin y Aioria y supuso que lo habían invitado. Dejó sus cosas y se dispuso a bañarse. En cuanto salió comenzó a realizar las tareas de la universidad sin preocuparse. Pero la hora pasaba y el francés no llegaba. "Ya es tarde" se dijo a sí misma al ver que eran las 23:15. Suspiró y siguió con lo suyo.
Media hora más tarde, el ruido de las llaves advirtieron su llegada.
-Buenas noches – lo saludó intrigada.
-Buenas noches, Milo - pasó por al lado suyo. La pelirroja se extrañó al ver en su rostro una leve y constante sonrisa -. Pensé que no estarías por aquí aún.
-Llegué temprano – el de cabellos agua marina la miró -. Tenías razón, Bian es un imbécil.
-¿Te hizo algo?
-No, me dijo algo que es distinto, pero no fue algo que no pudiera solucionar – le sonrió -. ¿Y tú dónde estabas?
-Aioria me pidió que lo acompañe a una reunión - se acercó y le acarició la cabeza -. ¿Quieres que hable con él?
-No por favor, la última vez que dijiste eso, terminaste a los golpes - rió -. ¿La pasaste bien?
-Si – se arrimó al refrigerador, sacó una botella con agua y se la sirvió en un vaso -. Conocí a una chica.
-¿Una...chica? - lo miró sorprendida.
-Si, es simpática, lista, divertida y linda – le ofreció un vaso a su amiga, quien lo tomó por inercia al aun seguir sorprendida.
-¿Ah si? - titubeó.
-El sábado saldremos y tendré la oportunidad de conocerla aun mas - tomó un poco de agua -. Menos mal que Aioria me invitó.
-Si, al final saliste ganando - forzó una sonrisa -. ¿Cómo se llama?
-Su nombre es Hilda.
-Así que Hilda - suspiró -. No te imaginas las ganas que tengo de conocerla.
Continuará...
Comentarios de la Autora: No tengo perdón. Casi tres meses para actualizar T-T Pero fue todo una acumulación de cosas: luego de esta historia actualicé otros fics, falta de inspiración (que solo aparecía para dibujar), universidad y mi nuevo trabajo. Además desde ya les advierto que posiblemente me tarde un poco en actualizar porque, entre mis planes está hacer el cosplay de Seraphina con la escama de Poseidón de TLC! Voy a concursar con ella, así que le voy a poner todo mi empeño :D
Me costó muchísimo escribir este cap, pero ya le di el pie para que la actualización sea mas sencilla :D Les gustó? Si es así por favor déjenme su review así la continúo n.n Su opinión es muy importante :D Ah! Y no tengo nada en contra de Hilda (incluso la adoro), pero se las va a ver densa xD
Sin mucho que decir, me despido. Saludos y nos leemos lue
