Sousuke comenzó a leer el mensaje que Rin le había mandado sin que Haru se enterara de lo que ponía.
Sousuke, discutí con Haru y no lo encuentro, Makoto y yo vamos a estar en su casa esperándolo a que vuelva así que hoy no iré a dormir a Samezuka, por eso te escribía. Cúbreme, que no se den cuenta de que no estoy. Llegaré por la mañana y si ves a Haru llámame.
Cuando Sousuke terminó de leer el mensaje de Rin miró a Haru, seguía con una triste mirada posada en el agua, ni siquiera podía mirarlo a los ojos.
-Debo llamar a Rin… debo llamarle…-Pensó Sousuke sin poder dejar de mirar a Haru, no podía hacerle algo así a alguien que estaba pasando por lo mismo que él por muy mal que le cayera esa persona.-Nanase, Rin y Makoto están esperando en tu casa, Rin me dijo que le llamara si te veo.-Cuando Haru escuchó eso levantó la cabeza con rapidez y miró a Sousuke, con una expresión que lo decía todo.
Haru se quedó en silencio durante unos segundos y volvió a bajar la mirada.-Antes de que les llames…
-No llamaré a Rin así que cállate.-Cortó Sousuke la frase de Haru y este volvió a mirarlo, esta vez sorprendido.-Si te fijas bien, la pescadilla ésta es bastante expresiva…-Pensó Sousuke al sorprenderse de lo bien que podía leer las expresiones faciales de Haru.- Pero tienes que salir ya del agua o te encontrarán aquí.
-Esto… salir…-Dijo Haru nervioso mientras se sonrojaba ligeramente por las mejillas.-Estoy desnudo…-Dijo Haru en voz baja.
-¿Qué dijiste?-Preguntó extrañado Sousuke pensando convencido que había escuchado mal lo que el moreno acababa de decir.
-Que no tengo la ropa puesta, me tiré al agua con ella, luego me la quité y ahora está mojada.-Dijo Haru en voz más alta mientras la cara de Sousuke se ponía totalmente roja con el ceño fruncido.
-Tsk eres un incordio Nanase.-Exclamó Sousuke molesto mientras se quitaba la camisa y se la dejaba a Haru en la orilla de la piscina.-Es larga, póntela, no se te verá nada.-Dijo con el torso descubierto dejando ver una pequeña rojez en su hombro derecho, Haru se fijó pero no dijo nada. Sousuke se giró para no ver el cuerpo desnudo de Haru o iba a ser realmente incómodo para los dos.
Cuando Haru se vistió finalmente Sousuke se giró y lo miró, la camisa de Sousuke le llevaba casi hasta la mitad de los muslos y las mangas le quedaban grandes, había abotonado la camisa dejando los dos últimos botones sin abrochar dejando ver su blanco pecho.-Vaya… le queda mejor de lo que pensaba… es como una chica llevando la camisa de su novio.-Pensó Sousuke algo avergonzado al pensar que Haru podía estar un poco lindo y molesto a la vez por tener que estar cuidando así del delfín.
-Gracias por no llamar a Rin, ya me voy, te devolveré la camisa.-Dijo Haru disponiéndose a irse cuando Sousuke le agarró del brazo con fuerza.
-¡Pero tú eres tonto! A dónde vas a ir así, medio desnudo, te detendrían por exhibicionismo inconsciente.-Dijo Sousuke enfadado, Haru le estaba poniendo realmente nervioso.-Tsk… Rin no va a venir hasta por la mañana, puedes quedarte aquí a dormir, pero no hagas ruido ni me molestes.
-Supongo que debo darte las gracias…-Dijo Haru colocándose las mangas de la camisa, le quedaban bastante largas porque el cuerpo de Sousuke era más grande que el suyo.
Sousuke lo llevó a la habitación sin dejar que nadie les viera. Fue fácil llegar hasta allí porque no había nadie por los pasillos. Al llegar a la habitación Haru se fijó en la cama de Rin, estaba algo deshecha, se había tumbado encima de las sábanas antes de irse y la había dejado así.
Sousuke se acercó al armario y le sacó unos calzoncillos.-Son míos, quizás te queden grandes pero póntelos.
-Si…-Contestó Haru a la vez que se ponía de espaldas a Sousuke y se los ponía, le quedaban un poco grandes por la zona del paquete.
Los labios de Haru comenzaron a ponerse blancos, tenía frío, mucho frío.
-Eh waterboy ¿Qué te pasa?-Dijo Sousuke mirando a Haru a los labios y acto seguido le tocó la frente. Haru lo miraba a los ojos con la mirada un poco perdida.-Joder estas ardiendo Nanase, corre túmbate en la cama de Rin, te traeré una medicina.
Haru se metió en la cama como pudo y notaba el olor de Rin por todos los lados, su perfume, también se notaba un ligero olor a cloro. –Rin… Por qué no puedo estar abrazado a ti… por qué fui tan cobarde… por qué jamás te dije lo que sentía por ti…- los pensamientos que Haru nunca podría decirle a su amigo se hundían más y más dentro de su dañado corazón hiriéndolo cada vez más profundo.
Momentos después Sousuke entró en la habitación, tenía la respiración fatigada, había ido corriendo a buscarle la medicina a Haru. Se acercó a la cama y se sentó en el borde.
-Eres todo un incordio Nanase.- Protestó Sousuke pasando la mano por la frente de Haru, seguía muy caliente y el cuerpo de Haru temblaba ligeramente.-Tómate esto.-Añadió el moreno ofreciéndole una pastilla y un vaso de agua.
-Gracias…-Dijo Haru incorporándose ligeramente y cogiendo la pastilla y el vaso de agua que Sousuke le estaba dando.- ¿Por qué haces esto por mí?-Dijo Haru con los ojos vidriosos y con la cara roja de una mejilla a otra por la fiebre.
-No puedo dejar a alguien enfermo así… por muy bobo que sea.-Dijo Sousuke apartando la mirada de Haru- Además supongo que es porque me siento igual que tú…-Cuando acabó de hablar notó como todo el cuerpo de Haru estaba temblando de frío por la fiebre. Cuando Haru se tumbó en la cama de nuevo Sousuke inconscientemente lo tapó como siempre lo hacía a Rin. Haru se sorprendió mucho de lo que Sousuke acababa de hacer, incluso el mismo Sousuke se sorprendió. Por un momento la cara de Haru se volvió la de Rin, realmente le recordaba mucho a él en esta situación.
Sousuke no podía evitar recordar su infancia con Rin. Una tarde Rin estaba enfermo en su casa, tumbado en su cama a medio tapar con sus sábanas rojas con tiburones y con la cara totalmente roja por la fiebre.
-Eh Rin, tienes que comer algo…-Dijo Sousuke preocupado poniéndole cerca un plato de sopa.-Venga, tómate un poco.
-Sousuke…-Balbuceó Rin con los ojos vidriosos por culpa de la fiebre, apenas podía moverse, tenía todo el cuerpo entumecido y con un gran malestar.
-Está bien no me dejas opción, yo te la daré.-Bromeó llevando hasta la boca de Rin una cucharada de sopa y este abría la boca con el ceño fruncido.
-No me trates como a un niño.-Protestó Rin mientras cogía el mismo la sopa y la cuchara. A los pocos minutos ya se la había tomado toda.
-Creo que debo irme Rin, se hace tarde.-Dijo Sousuke levantándose del fijo de la cama pero Rin lo agarró de la mano.
-No te vayas, quédate un rato más.-Pidió Rin sin soltar la mano de Sousuke hasta que este volvió a quedarse donde estaba.
-Supongo que está bien quedarme un rato más.-Dijo sonrojado Sousuke a la vez que tapaba a Rin hasta el pecho.-Me quedaré contigo…
En la habitación de Samezuka Sousuke se esforzaba por darle una explicación a ese comportamiento tan extraño en él.
-No le des importancia, Rin siempre me pide que le tape porque cuando duerme se mueve mucho, supongo que ha sido un acto reflejo.-Sousuke se puso realmente triste de decir eso, porque desde que Rin estaba saliendo con Makoto el pelirrojo nunca le había vuelto a pedir que lo tapara.-Duérmete, estaré en la cama de arriba.
Sousuke le levantó y Haru lo agarró de la mano, una vez más los paralelismos entre Haru y Rin bombardeaban la mente de Sousuke.-No quiero dormir en la cama de Rin… Su olor está por todas partes…-Confesó Haru avergonzado de no querer dormir en el mismo sitio en el que Rin lo hacía.
-Eres demasiado exigente Nanase.-Protestó Sousuke.-Está bien, sube a mi cama…
Durante la noche la respiración de Haru era tranquila y pausada, estaba durmiendo plácidamente. Sousuke estuvo un poco preocupado, un par de veces controló la temperatura de Haru sin despertarlo. Sousuke era muy protector y no podía evitar admitir que ver así de dócil y frágil al cargante de Haru le producía ternura, además de recordarle a Rin.
A la mañana siguiente Sousuke amaneció y Haru ya no estaba, se había ido antes de que despertara.
-Ese desagradecido…-Sousuke se levantó molesto de la cama y cogió su móvil para ver si Rin le había escrito, pero al desbloquearlo vio que Haru había apuntado su teléfono y le había mandado un mensaje –Te devolveré la ropa.- Ese fue el breve mensaje de Haru que hizo que el enfado de Sousuke cesara un poco.
Días más tarde Haru no supo nada de Sousuke, ni de Rin, ni Makoto. Debido a su resfriado se quedó en la cama en vez de ir a clases y cerró la puerta por la que Makoto entraba cuando Haru no le abría la puerta. Por un mensaje de Nagisa se enteró de que esa misma tarde tenía que ir a la escuela de Samezuka para un entrenamiento conjunto. No estaba curado del todo pero no podía negarse a ir a una piscina.
A las 6 llegó a la academia, llegó antes de lo esperado y fue a los vestuarios, antes de entrar escuchó una serie de ruidos extraños que venían de dentro.
-Rin… no… aquí no…-Dijo entre tímidos gemidos Makoto, Haru reconocía perfectamente su voz.
-Qué están haciendo-Se preguntaba Haru extrañado por la clase de sonidos que Makoto estaba emitiendo.
-Venga Makoto… Te prometo que seré gentil, además no hay nadie…-Dijo Rin en voz baja acompañado de un gemido por parte del moreno.-Abre más las piernas.
-nngh… está bien…-Dijo entre gemidos Makoto mientras sus palabras se cubrían por besos del pelirrojo.
Haru se quedó blanco, no hacía falta ser muy inteligente para darse cuenta de lo que estaban haciendo, Haru se agarró el lado izquierdo del pecho, su corazón latía muy rápido, sentía como si se fuera a salir de su pecho. No, más bien sentía como si de un momento a otro fuera a resquebrajarse en mil pedazos.
Lo único en lo que podía pensar era en que quería salir de ahí como fuera, no quería seguir oyendo algo así. Haru corrió con los ojos llorosos y la cabeza llena de pensamientos hacia el cuarto de Rin y de Sousuke, por el camino se encontró con Momo pero no le saludó, sólo siguió corriendo hacia el único lugar de la academia que conocía bien.
-¿Nanase? Qué haces aquí has llegado muy pronto-Preguntó Sousuke mientras Haru se acercaba, a medida que caminaba hacia él vio la expresión que tenía en su cara, estaba casi llorando.- ¿Eh que te pasa?
-Les he oído…-Dijo Haru mirando al suelo subiendo la mirada hacia los ojos de Sousuke, podía ver perfectamente como sus ojos estaban llorosos, estaba a punto de llorar.
-¿Oír el qué?-Preguntó extrañado a la vez que Haru entraba y se quedaba parado en medio del cuarto.
El chico sin expresiones, el que más frío parecía ser, estaba resquebrajándose delante de los ojos de Sousuke y no sabía que hacer.-Están haciéndolo en el vestuario…-Continuó diciendo Haru.
Sousuke se quedó en silencio no se lo podía creer, pero menos se podía creerse la reacción de Haru. Realmente era duro ver como alguien estaba sufriendo tanto delante de sus ojos, debía de querer mucho a Rin, más de lo que él nunca se podía haber llegado a imaginar.
-¡Por qué le has dejado irse con Makoto!-Recriminó Haru. No tenía ningún sentido lo que estaba diciendo pero ahora mismo en su cabeza y en su vida nada tenía sentido.
-Qué te crees que estás diciendo waterboy ¿Me estás echando la culpa de que Rin se esté tirando a Makoto?-Sousuke se levantó y empujó a Haru contra la puerta poniendo su mano derecha entre el cuello y el hombro de Haru.-No es la primera ni la última vez que lo ha hecho, asúmelo ya.-Cuando Sousuke acabó de hablar se dio cuenta de la dureza de sus palabras y al segundo se arrepintió de haberlas dicho.
Haru en un primer momento se sonrojó al oír lo que Sousuke acababa de decir porque para él era bastante vergonzoso pero después tornó a una expresión mucho más lastimera y miró al de los ojos verdes a la cara.
-Supongo que nunca podré estar en el lugar de Makoto…-Dijo Haru intentando sonreír mientras una lágrima caía por su mejilla.-Nunca podré ser el elegido de Rin…
La cara de Sousuke era todo un poema, al igual que sus pensamientos. Sin saber el motivo estaba más preocupado por los sentimientos de Haru que por que Rin se estuviera acostando con Makoto a unos metros de él. Las semejanzas entre Rin y Haru eran bastantes si lo mirabas como Sousuke lo veía.
-Te vas a volver un llorica como Rin…-Intentó bromear Sousuke apartándose de Haru. En ese momento Sousuke sintió que no quería volver a ver llorar a Haru de esa manera.-Este imbécil… llorando delante de mí con esa clase de expresión en su mirada… Joder Nanase.
