-Siento haberte dicho eso…-Se disculpó Haru secándose el rastro que sus lágrimas habían dejado.

-Da igual, sólo cállate. Creo que tenemos que ir ya a la piscina.-Dijo Sousuke mirando la hora en el móvil.

Los dos chicos caminaron prácticamente en silencio hacia los vestuarios, ambos tenían que ponerse el bañador, pero cuando entraron Rin estaba de pie, desnudo, sacando su bañador de dentro de una de las taquillas.

-¡Haru, Sousuke!-Exclamó girándose hacia ellos y la cara de Haru se puso totalmente roja. Cuando Rin vio el gesto de Haru también se sonrojó un poco ya que ni siquiera se había dado cuenta de que estaba desnudo.

-Estás desnudo…-Evidenció Haru bajando la mirada ligeramente hacia el pene de Rin y al verlo su cara terminó de ponerse totalmente sonrojada.-Es muy grande…-Pensó Haru sin poder apartar la mirada.

-No importa, sólo sois vosotros.-Dijo Rin sonriendo mientras se comenzaba a ponerse el bañador.-Pensaba que estabas enfadado conmigo o algo.-Confesó triste con el bañador a medio poner.

La mirada de Haru estaba totalmente fija en él, sus pensamientos, el exterior… Nada de eso importaba, lo único que fijaba su mente y su vista era el cuerpo de Rin y las ganas de tocarlo que lo abordaban. Los ardientes pensamientos de ser sujeto por los brazos de Rin calentaban todo su cuerpo.

Sus caderas, su espalda, todo su cuerpo bañado por su blanca piel.-Parece tan suave… Quiero que me toque… Rin… Tócame…-Pensó Haru imaginándose como se sentiría al notar las calientes manos de Rin acariciando cada parte de su cuerpo, pasando sus manos por su pecho, abdomen, acariciando su espalda, bajando hacia sus caderas.-Cómo serán los besos de Rin…-Sin poder evitarlo Haru siguió imaginando. Ambos en una cama, los besos de Rin cubrían todo su cuerpo, esa sensación tan placentera, el olor de Rin…

-Rin… Déjame ser Makoto… tócame como a él…-Los pensamientos de Haru cada vez lo hundían más profundamente dentro de sí mismo, abriendo sus heridas, haciéndolo sangrar sin sangre. –Tócame Rin…-Suplicó Haru en voz baja observando el bonito cuerpo de Rin. Sus ojos posados en él como una mariposa, suplicándole a la flor que la quisiera. Teniendo el mismo efecto que las súplicas de la mariposa, ninguno.

Sousuke miró a Haru, cuando se dio cuenta de que algo comenzaba a abultar su pantalón. -¡Pero qué pasa con el imbécil de Nanase, solo está mirando el cuerpo de Rin!-Pensó Sousuke sin poder creérselo. Rin estaba ocupado sacando las cosas que le hacían falta.-Joder si sigue así lo va a ver.

Sousuke necesitaba hacer algo, pero el qué. Rápidamente se puso delante de Haru y le tapó la mano con la boca para que no dijera nada más. Haru volvió en sí al momento y vio la cara que el más alto estaba poniendo. Tenía el ceño completamente fruncido y estaba asesinándolo con la mirada, sus verdes ojos clavados en los suyos. Mientras tenían ese duelo de miradas no se dieron cuenta de que la puerta del vestuario se acababa de abrir.

-¿Sou-chan? ¿Por qué estás tan cerca de Haru?-Preguntó extrañado Nagisa el cual acababa de entrar por la puerta con Rei y Makoto.

-Por nada.-Dijo Sousuke poniendo la toalla que llevaba en su hombro en la barriga de Haru para que la sujetara y así tapara su erección. -Eres todo un pervertido Nanase.-Dijo en voz baja cerca del oído de Haru mientras caminaba hacia Nagisa.

-Sou-chan hoy vamos a ir a tomar algo vendrás ¿Verdad?-Preguntó contento Nagisa tirándose encima de Sousuke y este le levantaba por encima de su cabeza como si de un niño se tratara.

-Puede que sí.-Sonrió Sousuke bajando finalmente a Nagisa al suelo y acariciándole la cabeza, haciendo así que el dulce rubio sonriera. Sousuke no se dio cuenta de que Haru no paraba de mirarlo, le resultaba muy raro ver a Sousuke actuando así, cuando con él se comportaba de una manera muy diferente.

-Nagisa-kun no te tires encima de la gente de repente.-Protestó Rei intentando ocultar que lo que estaba era un poco celoso de que se hubiera abalanzado sobre Sousuke.

-¡Rin-chan!-Exclamó Nagisa mirando asombrado a Rin.-La tienes muy grande-Dijo encantado Nagisa mirando el paquete de Rin, que ya tenía puestos los pantalones.

-¿Ah sí? Supongo que he crecido en todos los aspectos.-Dijo Rin sonrojado mirando a Makoto el cual se había puesto rojo hasta las orejas y estaba tapándose la cara con las manos.-Bueno, vayamos a la piscina ya.

Los primeros en salir fueron Nagisa y Rei, seguidos de Haru y de Sousuke. Antes de salir Sousuke escuchó algo que Rin le estaba diciendo a Makoto.

-Tú qué opinas… ¿Ha crecido?- Preguntó Rin poniendo una voz muy seductora.

-Rin…-Dijo Makoto sonrojado mientras recibía un beso por parte del pelirrojo.- ¿Vas a entrar a la piscina de esta forma?

Sousuke estaba muy molesto con Rin, haciendo esta clase de cosas al lado de Haru, sin tener en cuenta como podría sentirse si los ve o si los oye como él estaba haciendo, el de los ojos azules se sentiría muy mal, eso lo tenía claro.

En el entrenamiento en conjunto los chicos del equipo de Iwatobi perdieron el relevo en la última parte, Haru no nadaba como siempre, notaba como si el agua no lo dejara avanzar. En vez de ser un delfín con un nado bello era más bien un pez fuera del agua tratando de no ahogarse.

Al terminar todos fueron a un restaurante de comida rápida a tomar algo, Haru no iba casi nunca a esa clase de sitios y no sabía muy bien ni siquiera como hacer un pedido. Los chicos ya habían pedido solo quedaban Haru y Sousuke, quien todavía no había encargado su comida porque iba detrás de Haru.

-¿Te pasa algo Nanase?-Preguntó sorprendido el de los ojos verdes al ver que Haru estaba parado sin pedir nada.

-No sé qué pedir… ni como pedirlo…-Admitió Haru sin dejar de mirar la carta de hamburguesas como buscando algo concreto.

-Tsk… ¿A ver de qué la quieres?-Preguntó Sousuke cogiendo un papel en el que estaban escritos todas las clases de pedidos que podías hacer.

-Caballa.-Respondió al instante con un brillo especial en la mirada mirando a Sousuke directamente a los ojos.-Quiero una hamburguesa de caballa.

-Nanase, no hay hamburguesas de caballa.-Dijo Sousuke, casi dándole pena arruinar las esperanzas que Haru tenía de que esa hamburguesa existiera.

-Oh… Vaya…-Dijo desilusionado Haru y acto seguido miro la carta que Sousuke tenía entre sus manos.- ¿Esto qué es?-Preguntó señalando un tipo de carne que tenía una hamburguesa.

-Es pavo.-Contestó Sousuke. Haru siguió preguntándole por muchas variedades de carne que nunca había comido ya que prácticamente su única dieta era comer caballa día y noche.- No sabía que Nanase podía ser así… Es un poco… mono…-pensó Sousuke mirando a Haru a la cara cuando este estaba fijándose en las hamburguesas.

Finalmente los dos chicos pidieron comida, Haru no se decidía así que cogió la misma hamburguesa que Sousuke, una hamburguesa con doble de carne, queso y sin pepinillos. Pasado un rato casi todos habían ya acabado de comer, cuando de repente Makoto y Rin empezaron a actuar como una pareja actuaría.

-Rin di "aaa"-Dijo Makoto cogiendo una patata y llevándola hasta la boca de Rin, el cual la acababa de abrir. Cuando Makoto le metió la patata en la boca este hizo que le mordía pero solo apretándole con los labios, provocando que Makoto se riera sonrojado con la dulzura que era propia de él.

Haru se quedó blanco de envidia al ver como estaba tratando Rin a Makoto, al ver lo felices que eran y sobre todo al comprender que no importaba cuanto pudiera intentarlo, cuanto pudiera desearlo, Rin quería a Makoto.

Sus ojos volvieron a sumirse en lo más dentro de sí mismo sin posibilidad de salir, todo esto estaba hundiendo a Haru en un pozo sin fondo del cual sin ayuda no podía salir. Necesitaba alguien, alguien que le tirara una cuerda y parara su caída.

En ese momento Sousuke lo miró y vio que estaba poniendo de nuevo esa expresión tan lastimera que puso cuando comenzó a llorar delante suya. No entendía por qué pero algo dentro de él se removía al verle así.

Al rato los chicos salieron, se había hecho muy tarde y los trenes ya no circulaban, no podían ir a Samezuka de ninguna forma.

-Sousuke, no hay trenes.-Dijo rin mirando la hora, habitualmente estaban muy pendientes del tiempo para no perder el último tren, pero hoy no fue así.

-¿Qué hacemos Rin?- Preguntó Sousuke llevándose las manos detrás de la cabeza y estirándose.-Podríamos ir a un hotel.-Bromeó poniendo una mirada muy lasciva.

-Podéis quedaros en mi casa-Dijo Haru mirando a Rin un poco sonrojado. Haru quería volver a estar en la misma cama de Rin, sentir su calor, tenerle cerca, aunque no pudiera tocarle bastaba con tenerle a su lado. Cuando de repente vio la cara de Makoto, sin duda él también quería dormir con Rin.

Ambos chicos aceptaron, Rin no podía ir a casa de Makoto porque Ran y Ren estaban haciendo una fiesta de pijamas con sus amigos y no había ni una sola cama libre, y a pesar de ser pareja no podía dormir en la misma cama que él o sus padres sospecharían. Los cuatro chicos estaban caminando hacia las casas de Makoto y Haru. Rei y Nagisa ya habían tomado caminos diferentes para ir a sus casas, aunque esa noche Nagisa se fue a casa de Rei porque le había dado envidia que fueran a dormir juntos.

-Rin… Te voy a echar de menos…-Dijo Makoto sin que nadie salvo Rin lo escuchara y este le dio un dulce beso mientras le acariciaba la cara.-Te quiero Rin.-Sonrió feliz Makoto.

-Como puede ser tan dulce…-Pensó Rin sin poder dejar de mirar al de los ojos verdes a la cara.-Ojala pudiera dormir contigo.-Dijo Rin devolviéndole la sonrisa a Makoto y esta vez dándole un tierno beso en la mejilla.

Haru veía por el rabillo del ojo todo lo que sus amigos estaban haciendo, lo que el amor de su vida le hacía a su mejor amigo y no podía evitar sentir envidia por el de los ojos verdes. Mientras caminaba los cuerpos de Haru y Sousuke estaban casi pegados porque la acera era muy estrecha, Haru estaba en manga corta igual que Sousuke, pero este tenía una chaqueta colgada de su hombro derecho. La piel de Haru estaba fría en comparación de Sousuke.

-Está helado… Sigue estando enfermo…-Pensó Sousuke descolgándose la chaqueta del hombro.-Eh waterboy. Póntela, estás congelado.-Dijo el de los ojos verdes poniendo su chaqueta en las manos de Haru.

-Sousuke… ¿Por qué haces tantas cosas por mí? Somos rivales.-Dijo Haru agarrando con fuerza la chaqueta de Sousuke.

-¿Por qué…? No lo sé…-Pensó Sousuke mirando al de los ojos azules a los ojos.- No creo que necesite una razón para hacer algo por alguien.-Dijo mirándolo como se ponía la chaqueta, sus mangas, el tamaño de la chaqueta, todo le quedaba grande pero no le quedaba mal, al contrario.

-Me queda grande-Dijo Haru enseñándole a Sousuke lo grande que le quedaban las mangas de la chaqueta.

-Si no te gusta puedes quitártela.-Contestó molesto Sousuke sin dejar de mirar el delgado cuerpo de Haru.

Cuando llegaron a casa de Haru subieron a su habitación. Sousuke ya había estado ahí, el día que Haru bebió mucho y tuvo que subirlo a su habitación.

Rin dio un gran bostezo y se estiró mientras se tiraba encima de la cama de Haru.-Tu cama huele muy bien Haru.-Dijo Rin mientras olía sus sábanas.-Oye, ¿dónde vamos a dormir?

El de los ojos azules se quedó callado un momento y comenzó a hablar.-Uno debe dormir conmigo…-Dijo algo ruborizado por las mejillas mirando a Rin como suplicándole que fuera él el que paliara su frío durante la noche.

-Yo lo haré.-Dijo con rapidez Sousuke, no quería dejar que Haru y Rin durmieran juntos. La respuesta de Sousuke fue seguida de una fulminante mirada de Haru.

Era la una de la mañana y los tres chicos se fueron a dormir. Rin estaba en el suelo en un futón, ya estaba totalmente dormido mientras que en la cama de Haru ambos estaban despiertos, la cama era muy pequeña y sus cuerpos estaban pegados, Sousuke notó como todo el cuerpo de Haru estaba helado y comenzó a oírlo tiritar.

-Tan frío…-El cuerpo de Sousuke actuó por sí mismo girándose hacia él, abrazándolo y tirando de él hacia sí mismo.

-¿Sousuke?-Preguntó extrañado Haru mientras era abrazado por el gran cuerpo de Sousuke, estaban completamente pegados.-Qué estás haciendo Rin te va a ver.

-Sólo cállate Nanase.- Dijo Sousuke abrazando con más fuerza en cuerpo de Haru hasta que este se quedó dormido, Sousuke quería acabar con todo el frío que asolaba el cuerpo de Haru.

Pasadas las 5 de la mañana el de los ojos verdes estaba dormido al lado de Haru con un brazo puesto por encima de éste. Haru escuchó el ruido de una puerta cerrarse y se incorporó en la cama, girando su cabeza hacia el futón de Rin, y ahí no había nadie. Por culpa del brusco movimiento de Haru, Sousuke se despertó.

-Se ha ido ¿verdad?-Dijo intuitivamente Sousuke sin apartar la mirada de los tristes ojos de Haru.

-¿A dónde ha ido…?-Preguntó con inocencia Haru esperando que la respuesta de Sousuke no fuera la que él esperaba.- ¿Qué va a hacer a estas horas…?

El de los ojos verdes se incorporó hasta quedarse al lado de Haru.-Sexo.-Susurró Sousuke al oído de un desconcertado Haru, haciendo que éste se girara hacia el con la cara totalmente roja hasta las orejas.