Hola!

Cuánto tiempo, ¿no? ;u; kjdhfdgjh venía para deciros que... vuelvo a publicar aquí en Fanfiction :D y he traído conmigo todos mis fics de wattpad ewe desde long-fics hasta one-shots (souharurin lemon entre otros 7w7)

Bueno... espero que este capítulo os guste mucho aunque es muy viejito sdfjhfkghfg fue escrito en el 2014 creo recordar xD así que no se parece mucho a como escribo ahora pero bueno ;u; Los últimos capítulos de Aprendiendo a querer si que se parecen más a cómo escribo ahora mismo º3º

Gracias a los que leíais mi historia y a los que la empecéis a leer ahora, gracias también

Nos leemos en los comentarios ^^

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-¿Rin se está acostando con Makoto ahora? ¿Otra vez?-Preguntó Haru sintiendo como su corazón palpitaba casi hasta el punto de sentir que se saldría de su pecho de un momento a otro. Ninguna de las respuestas que Sousuke le pudiera dar le bastarían como alivio. Pero la mera idea de pensar en el cuerpo de Rin, tocándolo como estaba tocando a Makoto, besando cada parte de su delgado cuerpo, hacía que todo el cuerpo de Haru ardiera en fuego.

-Nanase, hablas como si fueras virgen.- Bromeó Sousuke hasta que vio la cara de Haru totalmente sonrojada y agarrando las sábanas con las manos.

-Lo soy.-Dijo Haru girándose hacia Sousuke dejándole ver por completo su sonrojada cara, y algo más. El de los ojos verdes se fijó en que algo abultaba el pantalón de Haru y él tenía los brazos puestos entre sus piernas como si intentara ocultar algo, ambos sabían que era lo que el de los ojos azules ocultaba.

-No lo mires… Se irá en cuanto duerma…-Dijo Haru tumbándose en la cama de nuevo mirando hacia la pared. Le dolía, necesitaba aliviarse. La cara de Haru mostraba perfectamente que mantener esa erección le estaba produciendo mucho dolor.

Cuando el de los ojos verdes se iba a tumbar, todavía anonadado por la idea de que Haru fuera virgen a pesar de que iba a entrar en la universidad en apenas unos meses, vio el gesto de dolor de Haru, no podía relajarse, seguía levantada y cada vez dolía más.

-Joder, por qué no se va al baño o algo.-Pensó Sousuke sin dejar de mirar la blanca piel de Haru. Al mirarlo se acordó de que hasta hacía un par de días estaba enfermo, pasó dos dedos por el cuello de Haru para notar su temperatura corporal, estaba bien. Pero al pasar los dedos por su cuello el de los ojos azules se estremeció y lo miró con una mirada, que sin darse cuenta, le suplicaba que acabara él con su dolor ya que él mismo no podía.

-No me mires así.-Dijo sonrojado mirando directamente a los ojos del otro viendo cómo se acercaba hacia su oído.

-Por qué no puedes callarte Nanase.-Susurró Sousuke al oído de Haru, a medida que se iba retirando pasó su lengua por su oreja, haciendo que un escalofrío recorriera todo su cuerpo.

Sousuke se pegó más a su cuerpo y metió su mano derecha dentro de los pantalones de Haru. Todo su cuerpo estaba comenzando a sentirse mucho más caliente que antes, mucho más caliente que cuando pensaba en Rin o cuando vio su cuerpo. Notaba como su cuerpo emanaba calor a raudales.

-No toques ahí…-Dijo entre gemidos mientras era tocado por las calientes manos de Sousuke.

-Hablas demasiado.-Susurró Sousuke besando la espalda y el cuello de Haru, era realmente excitante.

El de los ojos verdes elevó a Haru con una mano de las caderas y comenzó a bajar sus pantalones dejándolo únicamente en ropa interior y camiseta. Sousuke levantó la camiseta del de los ojos azules hasta el cuello y comenzó a lamer sus rosados pezones haciendo que gimiera. Cuando Haru se dio cuenta de la clase de sonidos que acaba de hacer se tapó la boca sorprendido, la respuesta de Sousuke fue quitarle la mano y acercarse a su oreja.

-Déjame oír más.-Ordenó Sousuke besando a Haru en los labios y acariciando su erección por encima de los pantalones, pasando sus dedos por la punta del pene de Haru, cada vez estaba más y más duro.-Estás demasiado duro Nanase.-Susurró al oído del de los ojos azules metiendo su mano dentro de los calzoncillos de Haru y sacando su pene afuera.

-No… No lo hagas…-Dijo Haru sonrojado de oreja a oreja mirando a Sousuke. Cuando ambas miradas se encontraron Haru tenía una cara totalmente seductora y sensual.

-No me puedes pedir que pare mirándome así.-Pensó Sousuke bajándose hasta la altura del pene de Haru y pasando su lengua por su glande. Haru nunca se había tocado en su vida, él era totalmente nuevo en esta clase de cosas tan sucias y placenteras. Haru no pudo evitar gemir cuando notó el roce de la lengua de Sousuke por su delicada punta. Los gemidos de Haru no eran normales, era demasiado, apenas acababan de empezar, Sousuke sospechaba algo.- Eh waterboy hace cuanto que no te tocabas.-Preguntó Sousuke besando las ingles de Haru.

-Yo… nngh… nunca…-Gimoteó Haru sintiendo que todo su cuerpo pedía más y más y más. Estaba demasiado caliente, tenía demasiadas ganas de que lo tocara, de que besara su cuerpo, quería hacerlo con él.

-No puede ser… como puede ser tan tonto e inocente a la vez. Tan irritante y tan bello. Joder Nanase…-Pensó Sousuke acariciando el cuerpo de Haru con ambas manos, como siempre Haru había soñado que Rin se lo haría, pero esta vez no era el pelirrojo, pero en esta situación ni siquiera se estaba acordando, todo lo que tenía en mente era Sousuke, el dulce tacto de sus manos acariciando su piel, el placer de ser besado por los labios del de los ojos verdes, la suavidad de la lengua de Sousuke lamiendo su cuello e incluso partes que él mismo desconocía que tenía-Dime que quieres que haga.-Susurró Sousuke pasando su lengua desde la base de su pene hasta la punta, notando como todo el cuerpo del de los ojos azules temblaba de placer.

-Hazlo…-Suplicó Haru agarrando las sábanas con ambas manos implorándole al de los ojos verdes que acaba con su sufrimiento, pidiéndole que paliara todo el calor que asolaba su cuerpo. Sousuke siguió jugando preguntándole al inocente Haru que qué quería que hiciera, que lo dijera exactamente.- Lame…lámelo… mi… pene- Dijo completamente sonrojado mirándole directamente a los ojos.

-Muy bien waterboy, eres un buen chico.-Bromeó Sousuke masturbando con una mano el pene de Haru. Lo hacía con delicadeza, al ser su primera vez. Primera vez. Ese pensamiento rondaba continuamente por la mente se Sousuke, estaba siendo el primero en tocar a Haru, el primero en rozar su lengua con la de él, quería ser el primero en todo, quería hacerlo con él, quería acostarse con Haru.

A medida que masturbaba el pene de Haru comenzó a lamer su culo, pasando su lengua por el pequeño agujerito del de los ojos azules.

-N-no… Ahí… no…-Los gemidos de Haru podían escucharse en toda la habitación, era tan sensual, tan erótico.

Sousuke volvió a lamer la polla de Haru, estaba liberando el líquido pre seminal, estaba a punto de correrse. Antes de que lo hiciera Sousuke lamió sus dedos mirando a Haru y los llevó hasta el culo de de este, comenzó a introducir lentamente uno.

-No… sácalos…-Dijo Haru gimiendo, pedía que los sacara pero lo que realmente estaba disfrutando, era una sensación muy extraña pero tan placentera que sentía como si todo su cuerpo fuera a elevarse hasta el edén.

Sousuke comenzó a golpear la próstata de Haru y un espasmo recorrió todo su cuerpo haciendo que se corriera al instante, lo hizo en la boca de Sousuke, su ceño estaba totalmente fruncido. Estaba enfadado de que lo hubiera hecho sin avisar porque al hacerlo tan rápidamente tuvo que tragárselo.

-Lo siento…-Dijo Haru con la respiración agitada, su corazón latía a mil por hora. Había sido genial, nunca hubiera podido imaginar lo genial que podría ser entregarse a los placeres de la carne, aunque fuera con otro chico, aunque fuera con alguien que él pensaba que le odiaba.

-Bien. Ahora me toca la revancha.-Pensó Sousuke quitándose la camiseta, dejando ver al de los ojos azules su bonito cuerpo moldeado por cientas de horas trabajándolo en el gimnasio. Cuando Haru volvió a mirar a Sousuke su cara ya no era la suya, tenía la cara de Rin.

-Eh Haru… Déjame hacerte sentir bien.-Besó el pelirrojo mordiendo con suavidad y sensualidad el labio inferior de Haru haciendo que se sonrojara completamente.-Déjame hacerte mío.

-R-Rin… ¿Dónde está Sousuke?-Preguntó extrañado el de los ojos azules más desconcertado que excitado. Cuando Haru posó la mirada en el que se suponía que debía ser Rin ahora tenía media cara que correspondía a Rin y media correspondiente a Sousuke.

-Haru. HARU. ¡HARU!- El de los ojos azules escuchaba una voz de fondo y comenzó a abrir los ojos. Era Rin, estaba sentado al lado suya sacudiéndole para que se despertara.

Cuando Haru miró a Rin no pudo evitar recordar a Sousuke y eso le molestaba mucho, cuando miraba a Rin no quería ver a Sousuke, de verdad que no quería, él estaba enamorado de Rin. Además su estado anímico estaba bastante alterado por el sueño que acababa de tener con Sousuke y Rin, pero en su sueño no estaba haciendo esa clase de cosas con Rin y eso le había frustrado mucho, no entendía por qué había soñado eso y más con Sousuke.

-Yo estoy enamorado de Rin. No hay hueco para nadie más ni siquiera colándose en mis horas de descanso.-Intentó imponerse a sí mismo esa idea. Haru se incorporó, quedándose a apenas unos centímetros de Rin.- Rin, te quiero, quiero estar contigo.-Exclamó Haru besando a Rin en los labios, el pelirrojo se quedó parado no se lo podía creer, estaba totalmente paralizado, no sabía que hacer o cómo reaccionar. Aprovechando esa debilidad Haru tiró de él y lo tumbó boca arriba en la cama, sentándose encima de él. –Déjame ser él.- Haru volvió a besar a un paralizado Rin.

-Haru… no puede ser… no puede estar… enamorado de mi…-Pensó Rin abstraído totalmente del mundo.- Cómo te has tenido que sentir Haru… Cómo de roto tienes que tener el corazón para besarme sabiendo que estoy con Makoto…-Los pensamientos de Rin cada vez eran más profundos sin darse cuenta de que Haru se estaba acercando a sus pantalones mientras tímidamente lo besaba en el cuello.- Te has debido sentir tan solo…-Los ojos de Rin se comenzaron a poner vidriosos y una lágrima cayó por su mejilla.

Cuando Rin volvió en sí, se dio cuenta de que Haru le estaba a punto de bajar los pantalones.

-Lo siento Haru… No puedo hacerlo. De verdad que no puedo.-Dijo Rin mientras lágrimas caían de sus ojos fruto del pensar el dolor que su pequeño amigo debía estar sintiendo, él nunca hubiera querido por nada del mundo que se sintiera así. Él hubiera preferido que le rompieran a él el corazón que rompérselo él a Haru.

En ese momento la puerta del cuarto de Haru se abrió de par en par, eran Sousuke y Makoto.

-Chicos, hemos traído algo de desayuno.-Exclamó sonriente Makoto pero cuando miró dentro de la habitación el paquete que llevaba en sus manos cayó al suelo, no se lo podía creer. –R-Rin…-Makoto se dio la vuelta, bajó la mirada con infinita tristeza y caminó hacia su casa.

-¡Makoto!-Rin se quitó de encima a Haru y salió corriendo a buscarle.

Sousuke estaba parado en la puerta, pero comenzó a acercarse a Haru con el ceño fruncido y realmente furioso, empujó a Haru contra la cama y se sentó encima de él agarrándole del cuello del pijama.

-Qué cojones pasa contigo Nanase, eres idiota o qué.-Recriminó Sousuke mirando a Haru, él simplemente estaba con la cabeza girada hacia la derecha y comenzó a llorar, mucho, sin poder parar, sin posibilidad de hacerlo, su corazón ahora de verdad que se había roto.

-Yo le besé.-Dijo Haru llorando y posando sus dedos en los labios.-Y él no hizo nada…

-Un beso eh. Tu justo castigo será recibir otro waterboy.-Sousuke giró la cabeza de Haru y sujetando su cuello por detrás alzó la cabeza del de los ojos azules y lo besó.

Haru se sorprendió muchísimo ante ese cálido beso de Sousuke, era como en el sueño que acababa de tener, él era brusco pero tremendamente gentil. El corazón de Haru comenzó a palpitar muy rápido, estaba nervioso, nunca lo habían besado, su primer beso fue el que le dio a Rin unos días atrás.

Qué estaba pasando, por qué se estaba poniendo nervioso, por qué le estaba gustando el beso que Sousuke le estaba dando, no era profundo, era dulce, simplemente sus labios estaban juntos, pero podía notar como acariciaba tímidamente su pelo. No entendía qué era ese sentimiento de calidez que todo su cuerpo recorría, ya no lloraba, estaba a gusto con Sousuke, demasiado a gusto y no entendía nada. Simplemente no quería que acabara, no sabía si era fruto del shock que le había producido todo lo que acababa de pasar o que hacía mucho tiempo que nadie le acariciaba con tanto amor.

Su corazón estaba siendo despojado de él sin darse cuenta, Sousuke estaba robando su corazón ya robado y se estaba metiendo dentro por la fuerza, se metía para quedarse.