A todo el mundo gracias por los comentarios, sobretodo el de la reciente kariko, que junto con los animos de muchas mas lectoras me ha ayudado para seguir TT!!

Espero que el final sea de vuestro agrado, si es asi espero saberlo; y si hay algo en lo que he fallado o en lo que vostros cambiariais, gracias tambn!

Siento no poder dejar un gracias a todo el mundo que me ha dado animos, pero hay tantos que una tardaria la menos una semana para enumerarlas a todas como os mereceis; asi que sin más demora... Aqui el ultimo capitulo!!

Ella deslizó una pierna a través de las de él y recostó su pantorrilla entre las suyas.

Kagome no conocía al nuevo Inuyasha, y para ser sincera no le gustaba. El Inuyasha que amaba era tímido y testarudo. Era un muchacho con inseguridades. En resumen un hanyou inmaduro.

Y por extraño que fuera la situación parecía haberlo hecho madurar. Algo que a ella no le había ocurrido. Si lo miraba detenidamente él había madurado y ella seguía mas testaruda e infantil que antes.

Amaba a Inuyasha, y todo lo que acababa de hacer con él, y lo que él le había dicho le ponía el corazón a un ritmo desorbitado. Estaba feliz. Se sentía feliz. Pero aún así sentía que algo extraño ocurría y no le gustaba.

Suspiró y decidió que hacer un número ahora con todo lo que en su interior revoleteaba solo la haría parecer más inmadura e infantil, y no quería que Inuyasha pensara eso de ella.

Quiso cerrar los ojos y dormir, pero la voz del hanyou la despertó cuando su ira parecía tranquilizarse transformándose en una llama que se ahogaba.

"No pensé que esto funcionará contigo."

Kagome hizo un ademán enfadado.

La llama se había convertido en una hoguera de pasión e ira.

Inuyasha dejó ir un gruñido y la apretó consigo.

"Sabes Kagome que nunca volveré a pedirte nada parecido. Ni siquiera se porque me esfuerzo en hacerte entender cuanto te amo cuando está claro que no confías en mí."

Kagome pensó que iba a ahogarse de la sorpresa. ¿Qué ella con confiaba en él? Cuando siempre era él quien empezaba las estúpidas peles con Kouga a causa de su estúpida posesividad.

Inuyasha le agarró de su muslo y la tiró fuertemente contra él al oler su enfado. Kagome no dijo nada ni se movió.

"Puedo hacerlo otra vez."

"Eres un pervertido Inuyasha." Escupió la chica haciendo fuerza con los brazos para separarse.

Ella todavía llevaba puestas sus calcetines, comprendió, y con las garras le bajo uno.

"Quiero lo que es mío."

Ella soltó un pequeño ruido gracioso, y no supo contestar si era por las cosquillas de sus garras en las piernas o por que se reía tontamente. Al menos la llama parecía extinguirse otra vez.

"No soy tuya Inuyasha, y no puedes obligarme a que lo sea solo por que ahora crees que sientes algo por mí."

"Keh." Ella era una estúpida sin arreglo. Maldición, si su pasión y su palabra no parecía hacerla entrar en razón como iba conseguirlo. Pero, maldita... estaba tan dulce entre sus brazos que tal vez podría hacerle el amor y lo entendería.

"¿Te rindes?" ella apuntó.

La chica quería enfadarlo y distraerlo. Pero la victoria estaba así de cerca.

"No me rindo Kagome. Solo intento entender por que sigues huyendo de mí."

Ella se tranquilizó y lo miro a los ojos.

"Confío en ti Inuyasha." Keh. Seguro. "Pe-pero tengo miedo."

"Ella no va a volver Kagome. Y aunque volviera no me iría con ella."

Ella bajó los ojos.

"La besaste. T-tu a e-ella…"

"La amé Kagome. Y ella debía irse, era nuestra despedida."

"Ll-llorabas y… y la abrazabas. Como si, como si… la necesitarás tanto qu-que y-yo…" Inuyasha supo exactamente en ése momento que por fin había llegado al quid de la cuestión.

"Keh." Kagome hablaba seriamente, y dejando ir por fin la piedra de preocupaciones que tanto tiempo había llevado en su espalda.

La grieta del muro de Kagome había derrumbado la barrera que los separaba, el pozo donde ella se escondía, y se dio cuenta que quizás, sólo quizás, por fin ella legaría a entenderlo.

"Kagome, ya te le dije. Kikyou quería convertirme en humano y estar juntos. Ella deseaba ese futuro. Nunca sabré como hubiera sido ese futuro; pero te juro que en el ultimo momento los dos llegamos a la conclusión de que no podíamos estar juntos. Kikyou nunca hubiera dejado de ayudar a los demás, de ser sacerdotisas, y de desconfiar en mí por lo que era. Y yo nunca hubiera podido vivir con ello. Al menos no ahora que se lo que es que te amen por quien eres y no por quien quieren que seas. Kikyou me amaba, y la amaba lo suficiente como para abandonarlo todo. Pero aún así nada de ello hubiera sido suficiente para que pudiéramos estar juntos."

Él hizo una pausa y esperó hasta que Kagome contestó con un hilo de voz:

"Estoy segura de que hubierais sido muy felices."

"Tal vez. Pero al final ese no era nuestro destino. No hay nada más que pueda decirte para que cambies de opinión Kagome, así que tendrás que confiar en mí."

"¿Si?"

"Tendrás que confiar que nunca dejaré de estar detrás de ti como un estúpido perro en celo. Y que aunque ahora parezca muy maduro, mañana volveré a ser el mismo estúpido hanyou tímido y con mal humor que se pasara el rato pidiéndote ramen para comer, y pegando a Shippo por cualquier estupidez."

"Ah. Eso es un alivio."

Fue un sonido diminuto, y su respuesta la encontró muy divertida.

"Me alegro que sea un alivio para ti. Todo esto me esta poniendo de los nervios."

"¿El gran Inuyasha está nervioso?" Cambiando de tema otra vez pequeña perra, Inuyasha pensó.

"Keh." La sostuvo en sus brazos, acercándola con la esperanza de qué, si las palabras no la alcanzaran, lo hiciera la proximidad. "No te abandonaré Kagome, cuando hayamos encontrado todos los fragmentos y hayamos derrotado a Naraku, no te abandonaré; soy el medio demonio Inuyasha, hijo de un noble capitán inu youkai, y no creo que pueda encontrar otra perra del futuro que me aguante y me de ramen para comer."

"Serás…" Kagome intentó darle un par de golpes al pecho. Pero Inuyasha se apretujó más contra ella debilitando sus protestas.

"Oh venga¿no querrás que me ponga romántico otra vez?" Kagome no dijo nada, y aunque Inuyasha estaba esperando una respuesta, una palabra, un resoplido¡lo que fuera! Kagome no habló.

Inuyasha estaba nerviosa, por supuesto. Necesitaba saber en donde los situaba ahora. Pero no se atrevía a forzar a Kagome ha hablar de ellos si la chica del futuro no lo tenía claro aún. Inuyasha le había explicado que podía confiar en él, que no la dejaría. Tenía mido que ella también se pasara la vida desconfiando de él, igual que Kikyou, pero sabía que la desconfianza de ella había reaparecido después del regreso al antiguo templo Higurashi y a los antiguos mal recuerdos y maldiciones de las mujeres Higurashi.

Kagome oyó que el aliento de Inuyasha se hacía más profundo y supo que era porque estaba durmiéndose. Notó que su apretón no se aflojaba, y le recordó la otra noche que habían compartido, igual que esta vez… abrazados como dos amantes tranquilos y correspondidos. Incluso en las profundidades del sueño, Inuyasha la protegía, algo que hasta en ese momento no se había dado cuenta.

¿Podía confiar que él seguiría con ella después de terminar la batalla¿Después de perder la libertad de poder estar siempre viajando por el sengoku como si nada más importará?

Él era un hanyou salvaje, le gustaba viajar, estaba acostumbrado a la libertad, al sengoku. Incluso si decidiera quedarse entre los dos mundos para siempre, al cabo de los años el pozo podría perder su magia y separarles a quinientos y cincuenta años de diferencia. ¿Creía que permanecería con ella sin tener en cuenta sus necesidades? Lo que era más importante ¿podría llevar en sus hombros ser igual que Kikyou¿Una persona que obligaba a la persona que amaba cambiar solo por su egoísmo o sus comodidades? Y cuándo pelearan, como les ocurría siempre¿no regresaría al sengoku, sino que se perdonarían como dos personas maduras y la besaría para desearle buenas noches?

Kagome no sabía las respuestas. Ni siquiera aunque confiara que le pozo permanecería siempre abierto, o que los sentimientos de Inuyasha no cambiarían de un día para el otro. Ni siquiera si consideraba al hanyou suficiente fuerte como para aguantar el cambio de época y lo que ello comportaba. No importaba la decisión que tomara, Kagome sabía que podría perderlo.

¿Podría aguantar vivir sin Inuyasha¿O quizás otra vez vería la espalda del hombre que amaba mientras el pozo lo devoraba¿Sería tan cobarde?

De una cosa estaba segura: si rechazaba a Inuyasha otra vez, vería su espalda de todos modos.

Con un suspiro, se soltó de su abrazo y se incorporó.

Él despertó inmediatamente y la asió.

"¿Qué haces perra?"

No puede rechazarme como si nada, pensó. De hecho, Inuyasha recordó, había tomado hasta la medida extrema de extender aquellas estúpidas diosas de la fertilidad por todas partes en la torre. Si ellas habían hecho su maldito trabajo...

"Kagome" gruñó, "¿adónde vas?"

"Tengo frío. Voy a buscar otro kimono."

Todavía la mantuvo sujeta de una mano mientras ella se alejaba, pero Kagome debía haberse dado cuenta que no podía escapar, e Inuyasha de que ella no iba hacerlo, y los dedos de el la soltaron y de mala le gana dio permiso.

"No tardes perra."

"Qué amable." Ella refunfuñó mientras caminaba a través del cuarto.

Y cuando Kagome volvió, kimono en mano, no se sorprendió cuando las manos del hanyou se elevaron para encontrarla.

Ante la luz del sol de la mañana y el extraño susurro inteligible de voces, mantuvo sus ojos y oídos fuertemente cerrados. No le gustaba la idea de ser interrogado después de pasar una noche en una cama provisional en el suelo, tratando de dormir con un ojo abierto asustado por si Kagome se alejaba de él-cosa que nunca había pasado.

Y que por suerte no pasó. Después de aquel viaje por una maldita manta, se había enroscado en su lado y había dormido inocentemente.

Maldita perra. Después de despertar una docenas de veces, habría dado la bienvenida a un poco de lucha. Ahora tenía hambre y estaba malhumorado. Kagome todavía dormía, calentando su lado¿entonces quién demonios subía y bajaba por la escalera?

Abrió sus ojos, e intentó coger los kimonos.

"Señora Higurashi¿qué hace aquí?"

"Yo podría preguntarte lo mismo" Contestó cariñosa la mujer.

Los dulces ojos de la madre de su pareja, por extraño que fuera, lo hizo consciente de su extensión de pecho desnudo, y la fulminó con la mirada cuando tiró las mantas. La mujer no pareció darse por aludida, pero si pasó la vista al pequeño Sota que miraba curioso a su lado.

Prudentemente Inuyasha arregló los kimonos sobre la ya cubierta Kagome, ajustándolos a su barbilla.

"¿Qué hacen aquí?" La mente del hanyou saltó de la ira a la vergüenza. "¿Esto es obra de usted señora?"

"Oh Inuyasha una mujer de mi edad no tiene tiempo de niñerías." La madre de Kagome hizo un ademán profundo y suavemente apartó a Souta de la puerta. "El abuelo te envía su enhorabuena, y te pide un nieto antes de terminar el año."

Un extraño tic apareció en las espesas cejas del hanyou.

"Si fuera tu madre Inuyasha estaría muy orgullosa de lo que has hecho hijo." La mujer sonrió encantada y juntó las manos como si estuviera hiriendo algún tipo de plegaria.

"Y Yo Inu niichan" Souta se dio un golpe en el pecho, e Inuyasha lo entendió como si hablara de que el como un supuesto hermano, también orgulloso.

La mujer y el niño parecían satisfechos, pero Kagome rompió el extraño momento e estrés del hanyou dando un pequeño grito de sorpresa

"¿Inuyasha?" Kagome susurró¿Qué hace mi madre y mi hermano aquí?"

Él casi gimió. ¿Cómo iba a explicarle eso cuando no podía explicárselo él mismo?

"No tengo ni maldita idea Kagome" murmuró.

Sonriendo, Kagome habló:

"Mamá, si no te importa, necesitamos un poco de intimidad." Con cuidadosa deliberación, extendió la mano, agarró el borde de uno de los kimonos, y lo tiró sobre sus cabezas.

El yukata era tan delgado que la luz pasaba a través de él, y podía ver a Kagome en la almohada al lado suyo, Kagome con sus rizos salvajes, ojos soñolientos y una sonrisa maliciosa.

"Aquí está" Él dijo inconscientemente.

Ella pareció perpleja.

"¿Qué?"

"Tu sonrisa. Tuve miedo de que la hubieses perdido."

Su sonrisa tembló y creció, y sus ojos comenzaron a brillar con la clase de luz que le daba un pellizco de esperanza. La sonrisa que le daba fuerzas.

"¿Creo que mamá está aquí para la boda?" susurró.

Maldición, ¿hablaba de lo qué pensó que hablaba?

"Nuestra boda" ella susurró. "Una boda no es tan trascendental como la unión de tu raza, pero para los humanos es importante. Mi madre tiene un sexto sentido para ello. Es por lo que debe haber venido." Inuyasha estaba todavía demasiado confuso para hablar, entonces ella añadió. "Sé que es repentino Inuyasha, pero si me quieres deberás hacer este pequeño favor a mi familia"

Inuyasha agarró su mano.

"Kagome, haré lo que quieras."

"Lo sé Inuyasha."

"Te juro que si debo ser más considerado contigo a partir de ahora, y si quieres que deje de pegar tanto a Inuyasha, o de decirte perra a todas horas yo…"

Ella puso su dedo sobre sus labios.

"Te digo lo que quiero, en más de una manera. Quiero a Inuyasha, el hanyou que eres. No quiero que dejes de ser tú solo para contentarme, seas como seas y hagas lo que hagas, mientras sigas siendo tú, no me importa. Confío en ti Inuyasha, y aunque todavía tengo miedo de que termines aburriéndote de mi, te amo."

Su corazón, congelado y angustiado por demasiado tiempo, se ensanchó con alegría. Tomando sus muñecas, la acercó.

"Kagome…"

"Si te fijas, verás que ya te he aceptado."

Miró alrededor, pero no podía ver nada. Nada excepto -se rió en voz alta- sobre su cabeza, el kimono matrimonial negro, rojo y azul de los Higurashi.

FIN.


Bien quiero dar las gracias a todas las personas que me animaron, que me hanesperado, que me han rewinidado, los que me pusieron en alerta, y los que estoy en FAVS.

MUUUCHAS GRACIAS TT!!

Ultimamente hay bajon de animos, y yo hago todo lo posible para que la gente a la que leo sepa lo mucho que me gsuta su historia! Como Shirushi de InnerAngel, POR EL AMOR DE KAMI QUE ESTA GENIAL, hay Lemon y todo TT!!!

Bien, las gracias a las personas que me dejaron un animo en el anterior cap!!

Como a: Kariko-me animaste más de lo que crees!. Lady-Nats, a ti debo darte las gracias por halagarme, estuvo leyendo y sonriendo sonrojada con todo lo que me decias, pero me gustaria pedirte que no dejes un RW solamente a mi, hazlo en cualquier otra escritora que veas que su historia es increible, pero parece tener pocos RW, es el mejor regalo de navidad!. A Hibi-chan gracias por explicarme que sentiste al leer mi historia, clqr escritor de FFcs te lo agredecera XP. Izuko, gracias por darme prisa! Gracias a ti pensaba cada dia que debia seguire para no dejarte en ascuas. a Catumy, decirle que me encanta cuando me comentas! Eres la que hace las cosas mas simples y mas directas, estaba estresada con la conti, asi que como ves no me fije en ello, espero cambiarlo enseguida, y te aseguro que si hago mas adaptaciones me fijare mucho en ello. Gracias de corazon a ti tmbn por tu coment!!

Se que hay MUCHA MAS GENTE QUE ME LEE. Recibo las alertas y los favs!!

jejje. Ademas 76 RW en 8 caps PARA MI no es moco de pavo. Si fuera mas rapida en las actus estoy segura que me animariais mas XD!!

Besos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

PD: Si alguien le gusta el SASUSAKU, pasad por mi profile, tengo cositas de ese par!!