Harry regresó hacia donde se encontraba Xenophilius, lo encontró agitado y aún se veía con miedo en la mirada, Luna estaba con él. Tratando de no mostrarse preocupado, Harry se dirigió al padre de su amiga, se sentía mal debido al estado en que se encontraba, se sentía culpable de lo que le había pasado al hombre.
-Se encuentra mejor, Sr. Lovegood? –le preguntó y aunque tenía una sonrisa en sus labios, se podía ver que esto le afectaba. Xenophilius al verlo sonrió triunfal, sabía que era Harry Potter y seguramente en ese momento el enemigo ya se encontraría tirado inconsciente o quizás muerto en el piso.
-Estoy bien, Harry Potter –le puso una mano sobre su hombro- pero mejor dime cómo te encuentras tú? Seguro que ese hombre te ha de haber dado una buena pelea, acabaste con él, verdad? –le pregunto casi afirmando aquello; Ron volteo a ver a Harry quien sólo se mordía un labio pensando que contestar.
-No señor Lovegood, él escapó... pero peleamos con uno de sus seguidores; un mortífago... pensé que ya no habría más de ellos ahora que no esta Tom... –le respondió, mientras veía una chispa de decepción en la mirada de Xenophilius.
-Entonces... no acabaste con él?... se escapó? –le volvió a preguntar sin poder creer que "Harry Potter" había dejado escaparse al enemigo.
-Iba a pelear con él, pero había más mortífagos dispuestos a pelear... Harry no pudo hacer nada más... –intervino Draco tratando de explicar un poco la situación.
-A ti quien te metió en esto, rubio metiche? –se dirigió Ron a él con una mirada que reprochaba enfado y odio. Draco desvió su mirada hacia el pelirrojo regresándole una altiva; Harry los interrumpió antes de que empezaran con otra de sus tantas peleas.
-Draco tiene razón, señor Lovegood, cuando iba a pelear contra ese hombre desapareció dejando a sus aliados para combatir contra nosotros, no pude hacer más... –dijo algo cabizbajo, pero Xenophilius sonrió al ver su rostro.
-No te preocupes Harry Potter, seguro estuviste brillante allá atrás en la pelea... –le palmeó la espalda a lo que Ron y Hermione se miraron contristados, tal parecía que Xenophilius pensaba que para Harry no había imposibles y lo disculpaba por no haber dado muerte al nuevo enemigo; por su parte Draco miró al padre de Luna algo atónito, pues no lograba entender cómo era posible que en vez de preocuparse por sí Harry no había salido herido, se hubiera puesto tan triste debido a que había dejado escapar al enemigo. Harry interrumpió aquellos pensamientos.
-Gracias señor Lovegood, sí estuvo algo difícil...
-Lo sé, pero eres "Harry Potter"... que no se te olvide –le sonrió mientras le guiñaba un ojo. Harry volteo a ver a Ron quien lo miraba con la mirada más extraña que pudiera haber hecho- saben, voy a tener que ser más discreto en cuánto a mis cosas –dijo ocultándose el colgante debajo de su túnica- primero su amigo búlgaro casi me golpea, después destruyen mi casa la vez que ustedes pasaron a preguntar sobre este símbolo y ahora este loco me ataca y casi mata al pobre de Ferdinand, y no paraba de repetir "qué sabes sobre las reliquias?"
-Es cierto Harry –intervino Ron- la persona que salvaste traía una túnica adornada con el símbolo.
-Papá, mejor olvidamos la fiesta y vamos a casa a que descanses y te repongas de lo que te hicieron –dijo Luna muy preocupada, Xenophilius la miró y le sonrió.
-Claro que no Luna, estuviste preparando desde mucho tiempo esta fiesta... no la vas a cancelar sólo por que sucedió esto –vio cómo Luna iba a replicar, pero se adelanto- y no me digas nada "Lunita", yo ya me siento muy bien, ve y convive con todos tus amiguitos que ya todo esta listo para tu fiesta.
-Pero...
-Sin "peros" Luna, anda, vayan a divertirse –le sonrió. Luna le devolvió una sonrisa llena de amor hacia su padre mientras Ron se sujetó el estomago que ya gruñía fuertemente.
-Hazle caso a tu papa Luna, será mejor no contradecirlo; él quiere que vayamos a la fiesta...
-Él o tu eres quien ya quieres ir a llenarte el estómago, Ron? –le preguntó Hermione apenada debido al comportamiento tan falto de modales de su novio. Harry rió de buena gana, en verdad que ya echaba de menos estar con sus amigos.
-Y va a haber muchos platillos Ron –sonrió Luna.
-También preparé una jarra de mi "famoso té" –agregó Xenophilius muy risueño. Ron se volvió a Harry y a Hermione para decirles al oído mientras recordaba el grandioso brebaje que les hubiera ofrecido Xenophilius ese día en su casa antes de que la hubieran atacado los mortífagos.
-Creo que mejor sería que cancelarán la fiesta... –Harry se rió entre dientes mientras Hermione le metía tremendo codazo a las costillas del pelirrojo.
-Vamos chicos –los invitó Luna mientras se adelantaba al lado de su padre. Ron y Hermione fueron segundos en seguirla mientras Harry se quedaba atrás viendo a Draco.
-Quieres venir a la fiesta Draco?
-No Harry, prefiero regresar a la mansión... además, estoy seguro que si voy le aguadaré la fiesta a Weasley.
-Vamos, no es cierto... ambos sabemos como es Ron, sólo dale tiempo.
-De todas maneras te lo agradezco Harry, pero cómo te dije antes, prefiero irme a la mansión, tengo algunas cosas de que hablar con mi padre.
-Bien, entonces nos vemos luego –se despidió Harry, pero luego se detuvo y se dirigió hacia el rubio nuevamente- por cierto, gracias por tu ayuda Draco.
-No tienes que agradecérmelo –le dijo contristado pues no estaba habituado a que Harry Potter le diera las gracias- tenía que hacerlo, tu sólo no ibas a poder contra esos mortífagos –terminó diciendo con la altivez que ya era habitual en él.
-Tienes razón, pero gracias de todas formas –volvió a decirle Harry y se alejó ahora sí a alcanzar a sus amigos quienes ya se veían algo alejados de ahí.
El lugar donde se llevaría a cabo la fiesta estaba completamente adornado con colgantes mágicos de colores, globos que reflejaban luces intermitentes de colores llamativos, un enorme adorno en el centro del sitio y el cual estaba frente a la pista de baile, a su alrededor habían varias mesas ya adornadas con arreglos hechos a mano los cuales definitivamente habían sido elaborados por Luna, pues llevaban su "toque mágico". Los chicos llegaron y se encontraron con que ya había varias caras conocidas en la fiesta. Harry sonrió y se dirigió hacia la mesa en donde estaba sentado Neville Longbottom luciendo un saco y corbata de moño algo ridícula, junto a él también se encontraba sentado Thomas Dean.
-Hola chicos, cómo han estado? –preguntó Harry mientras tomaba lugar a un lado de Neville y a la vez que Hermione, Ron y Luna le hacían segunda sentándose.
-Bien Harry.
-Cómo seguiste Neville?
-Mucho mejor Harry, ya me siento más restablecido, aunque no fue para tanto en verdad... pero lo que aún no me puedo perdonar es que no pude pelear contra él, ni siquiera defenderme del ataque...
-No te culpes, no tenías forma de saber que te iban a atacar, después de que ha pasado ya mucho tiempo en que no habíamos visto ataques de mortífagos por aquí...
-Neville me contó de lo que estuvo sucediendo Harry, ya no has sabido nada? –le preguntó Thomas Dean- me he vuelto a apuntar al ejército de Dumbledore ahora que supe esto...
-Ejército de Dumbledore? –Harry sonrió viendo a Neville- creo que ahora debería llamarse "el ejército de Longbottom", después de todo él es quien se ha esmerado en tenerlo vigente.
-No digas eso... –le respondió apenado.
-Bueno, pues realmente si sucedió algo apenas unos minutos...
-Sucedió otra cosa? –preguntó Thomas Dean.
-Otro ataque? –esta vez fue Neville.
-Así es... –Harry dejo la sonrisa atrás y la seriedad se dibujo en su rostro- esta vez atacó al padre de Luna... –ambos chicos voltearon a ver a la rubia quien aún veía sonriente a Harry relatar lo sucedido.
-Atacaron a tu padre, Luna? –preguntó Neville muy molesto, tal vez debido a que recordaba a sus padres siendo atacados por Voldemort- ese maldito!... cómo se atrevió... –Harry y Ron voltearon a verse contristados- dime Luna, cómo esta tu padre?
-Oh, el está bien Neville, gracias por preocuparte por él... pero mi padre es un hombre muy fuerte, debido a que ha tomado mucho jugo de "strongphants" –respondió muy risueña y tan confiada en eso que Neville aún la miraba con un dejo de incógnita en la mirada, a su vez Harry trataba de descifrar en su mente que clase de animal sería ese y Ron no quitaba la mirada de completa rareza y duda. Hermione por su parte solo se limitó a girar los ojos al haber escuchado otra más de las tantas "explicaciones Lovegood".
-Bueno... –interrumpió Dean tomando el tema nuevamente y habiéndose sacudido de la cabeza aquella respuesta- cuéntanos que fue lo que sucedió Harry, conoces a ese tipo?
-No, nunca antes lo había visto en mi vida... pero lo que sí te puedo asegurar es que el ya me conocía...
-En serio? Qué le dijiste?
-Le dijo, "mi nombre es Potter... Harry Potter" –dijo Hermione destornillándose de la risa, haciendo que Harry también le siguiera el juego mientras Ron, Neville y los demás los miraban en completa duda sin tener idea de que era lo que les hacía tanta gracia.
-De que se ríen? –interrumpió Ron- es Harry... no le hallo la gracia al nombre... o fue algo que me perdí?
-No –dijo sonriendo Hermione al comprobar que en verdad tanto su novio como sus amigos no tenían ni idea de lo que les había hecho gracia- lo que pasa es que es un viejo chiste muggle...
-Un chiste? –preguntó Ron con una cara de soberbia y sarcasmo- vaya que esos muggles sí que cuentan chistes tan graciosos... vaya que saben como divertirse...
-No, no es eso, lo que sucede es que existe una película ...
-Qué es película? –preguntó Neville bastante confundido.
-Pues... es... una historia actuada por personas que encarnan a los personajes de los cuales se hablan en dicha narrativa –trató de explicar Hermione.
-Esos muggles, cómo les encanta complicarse la vida! –dijo Ron quien no había entendido ni una sola palabra de aquella explicación.
-Bueno, el caso es que en esa película sale un agente secreto o espía que es muy bueno en su trabajo y muy famoso; todos lo conocen. Entonces cuando llega a pelear, antes de enfrentarse le preguntan que quien es y él responde: "me llamo Bond... James Bond"... –terminó de explicar Hermione.
-Y el chiste está en...? –preguntó Ron tratando de descubrir lo que causaba tanta gracia y que a el en particular no le parecía tan divertido como a Harry y Hermione.
-Olvídalo Ron –le respondió la castaña bastante molesta y apenada de que su novio se hubiera encargado de arruinarle su "primer instante de comedia". Harry sonrió más al ver el rostro indignado de Hermione y el signo de interrogación en el rostro de Ron. Volteo y se encontró que Neville sí había reído con el comentario, al menos él sí había entendido el chiste.
-Oye, pero aún no entiendo, porqué atacar a Xenophilius? –preguntó Dean contristado.
-Aún no estoy seguro, pero tengo la sospecha de que ese hombre esta buscando algo que según yo creí ya se había olvidado...
-A que te refieres Harry? –preguntó Neville.
-Creo que ésta buscando las reliquias de la muerte... –respondió dirigiendo la mirada hacia Ron y Hermione.
-Las reliquias? –preguntó Hermione extrañada- pero cómo pudo saber de ellas? Poca gente las conoce...
-Que son las reliquias de la muerte? –preguntó Dean confundido.
-Ves a lo que me refiero? –señaló Hermione.
-No lo sé, pero cómo te explicas el que haya atacado a Xenophilius?... solamente él sabía de eso, aparte de Dumbledore y Tom Ryddle.
-Pero... te deshiciste de ellas –dijo Ron en un susurro quien aún recordaba ese día en que habían guardado la varita de sauce en el cuadro de Dumbledore.
-Sí... –le respondió mientras su pensamiento estaba en la piedra que antes de su enfrentamiento con Voldemort, había tirado en el nido de las arañas.
-Draco también quería saber de las reliquias de la muerte –intervino Luna mientras comía un pedazo de pastel.
-Qué dices? –le preguntó Harry contrariado- cómo sabe Draco de las reliquias, qué fue lo que te dijo?
-Lo ves? –repuso Ron- ese maldito hurón, estoy seguro que él también tiene que ver en todo esto, que casualidad que se encontrara ahí sacándole información a Luna acerca de las reliquias justo en el momento en que estaban atacando a su padre.
-No... no lo creo –dijo Harry pensativo, pues encontraba bastante creíble el comentario de Ron- Luna, qué fue lo que hablaste con Draco?
-Pues casi nada, él solo me preguntaba sí acaso yo sabía algo de las reliquias y que sí sabía en donde se encontraban... pero le respondí que no sabía de lo que me estaba hablando, después fue cuando tu llegaste y ya sabes todo lo que sucedió después...
-Maldito rubio imbécil... estoy seguro que los Malfoy otra vez están metidos en esto, Lucius fue mortífago Harry, y bien lo sabes, quien no te dice que ahora también este tratando de quedar bien con este nuevo "fulano" para granjearse su favor así como lo hizo con Voldemort –dijo Ron casi rechinando los dientes.
-No lo sé Ron –respondió pensativo, se le hacia difícil de creer eso, realmente había pensado que los Malfoy habían cambiado; luego esas palabras de "tengo algunas cosas que hablar con mi padre" que le hubiera dicho Draco antes de irse le giraban en la cabeza, y si Ron tenía razón después de todo?... no, simplemente no podía aceptarlo, él estaba seguro que Draco aunque fuera altivo y orgulloso debía tener algo de bondad dentro de sí, no podía ser tan malo como Ron lo dibujaba. –Aun no podemos asegurar nada.
-Pues en el caso de que sí tenga que ver con los enemigos, quizás sería bueno tenderle una trampa al presumido de Malfoy para que nos diga que es lo que están planeando, no lo crees Harry? –preguntó Dean.
-Tenderle una trampa? –preguntó extrañado- no veo motivos para actuar así cuando aún no sabemos que esta sucediendo, nosotros no somos cómo ellos... sí acaso vamos a sacar información será de otra manera.
-Y cómo?
-Hablando con Draco...
-Hablando? –se rió Ron- lo dices cómo si eso fuera posible y facilísimo... ah, es cierto, es que me había olvidado que ese "hurón rebotador" ahora es tu amigo.
-No empieces Ron...
-Yo estoy con Harry –intervino Hermione.
-Tu también?? –volteo Ron a verla entre incrédulo y ofendido- esto es un complot contra mi!!
-Ron, nosotros no vamos a tender trampas ni actuar de mala manera, no somos como ellos, voy a hablar con Draco y preguntarle que es lo que esta sucediendo y porqué tanto interés repentino en las reliquias...
-Sí claro, y te va a contestar... –sarcasmo- qué tal si es uno de los malos Harry!! Sólo conseguirás que te capturen y te lleven con el maniático ese!!
-No creo que Draco sea aliado de ellos Ron –le respondió calmadamente- en tal caso, porqué molestarse en ayudarme a pelear contra los mortífagos cuándo hubiera podido ayudarles a ellos a capturarme?
-Tiene razón Harry, Ron –intervino Neville.
-Pues... –el cerebro de Ron maquinaba a todo lo que podía encontrando excusas que pudieran hundir al rubio en cuestión, aunque en realidad no batallaba tanto en hacerlo- pues lo hizo para despistarte!!... porqué seamos honestos Harry, eres muy fácil de manejar...
-Qué? –preguntó Harry con una sonrisa confusa y sintiéndose un poco ofendido ante aquel comentario.
-No le hagas caso Harry –se metió Hermione en aquella discusión- siendo honestos, también sabemos cómo es Ron de impulsivo, desconfiado y boca floja.
-Qué? –esta vez fue Ron el que pregunto confundido.
-Vamos, dejemos de pelearnos –intervino Luna- aún no sabemos nada y ya se están peleando; sí seguimos permitiendo que este tipo de cosas nos estén dividiendo, le haremos más fácil el trabajo al enemigo de destruirnos, que sí nos mantenemos juntos en todo.
-Luna tiene razón- dijo Dean- sí Harry piensa que puede sacarle información a Draco hablando con él, entonces yo confió en que así sea.
-Yo también –se le unió Neville mientras seguía viendo a Luna con una sonrisa en su rostro.
-Gracias amigos –sonrió Harry.
-Yo también estoy contigo Harry –se apuntó Hermione, Ron solo los miró a todos con un poquito de resentimiento.
-Bueh... que más, ve y habla con el hurón apestoso Harry... eres mi amigo y confió en ti, lo sabes; pero no me obligues a confiar en ese maldito rubio presumido porqué no lo haré –se defendió Ron.
-No te preocupes Ron –le sonrió Harry- y te agradezco el que confíes en mí. –Ron le devolvió la sonrisa a su amigo y todos siguieron conviviendo en la fiesta.
Al regresar a la madriguera, Harry ya acostado en su cama, aún no podía dormir pues mil pensamientos rondaban en su cabeza haciéndole imposible el tratar de descansar. Quién sería el tipo ese y para qué querría conseguir las reliquias?... bueno, era lógico que para el mismo propósito que Tom Ryddle tal vez; pero, estaría Draco y su familia de nuevo prestando sus servicios al nuevo enemigo?... Harry lo encontraba bastante difícil, pero también se encontraba confundido de que sí no sería la idea de él de que los Malfoy ahora se mantenían lejos de esas cosas y ahora se encontraba excusando a Draco. Estaba realmente confundido, y entre tanto pensar el cansancio lo venció y comenzó a dormir.
El aroma a panecillos hizo despertar a Ron de sus sueños, rápidamente se sentó en la cama dispuesto a despertar a su amigo y que bajaran a desayunar; pero se sorprendió de ver a Harry ya vestido y poniéndose los zapatos.
-Te levantaste más temprano... te despertó el hambre? Mi madre está haciendo panecillos –aspiró todo el delicioso aroma que venía de la cocina- y parece que también esta cocinando tocino y huevo...
-Vaya Ron, me sorprendes, sí tan solo así fueras tan bueno para la clase de adivinación –sonrió.
-Tal vez sí la bola de cristal desprendiera olores... –sonrió- aunque pensándolo mejor, eso sería mala idea... te imaginas haber olfateado a algún mortífago en la bola?
-Ron, haces que la clase de adivinación tome otro sentido...
-Bueno, no me has dicho porqué te has levantado más temprano, piensas salir?
-Sí eso mismo –dijo mientras se levantaba y se ponía su chamarra- voy a ir a encontrarme con Draco.
-Qué?? –se le abalanzó tomándolo por los hombros- es que estás loco? Piensas ir a la mansión de los Malfoy??? –casi lo agarraba a cachetadas para que reaccionara- crees que Lucius va a recibirte con un "buenos días y pásate a desayunar"???
-No, no soy tonto Ron –le respondió apartándose al pelirrojo de encima- hace unos minutos mientras tu estabas "roncando", le mande un mensaje a Draco diciéndole que tenía que hablar con él y que me encontrara en el viejo olmo.
-Ah... -respiró más tranquilo- es bueno saber que no eres tan confiado con ellos...
-Qué?
-Bueno, entonces te quedaste de ver con él en el mismo lugar en donde nos encontramos con Luna ayer?
-Sí, ahí mismo... y ya me voy a desayunar para poder llegar a tiempo y ver que es lo que esta sucediendo.
-Quieres que te acompañe? –le preguntó- digo, sólo por si acaso...
-No Ron, no creo que sea necesario –le sonrió Harry y bajó hacia la cocina para desayunar y partir después.
Después de haber disfrutado del ya tradicional desayuno Weasley, partió hacia el olmo aún pensativo en todo lo que estaba ocurriendo y también con esas dudas que empezaban a inquietarlo, pero al ver una silueta espigada bajo el árbol, supo que solo era cuestión de minutos para que esas dudas se aclararan de una vez por todas. Entre más avanzaba más podía ver el rostro altivo y delicado del rubio, comenzó a pensar que había sido mala idea y que quizás era mejor haber planeado una pequeña "trampa" aunque fuera inofensiva, pero al acercarse aún más y ver que el rubio le sonrió, toda aquella incertidumbre se evaporó de la cabeza de Harry.
-Veo que sí recibiste el mensaje –dijo Harry saludando con una sonrisa.
-Por algo estoy aquí, no crees? –le respondió un tanto orgulloso- dime de que querías hablar conmigo?... no creo que me hubieras mandado hablar para concertar una cita conmigo –dijo algo burlón.
-Una cita contigo? no creo, yo aún estoy guardando luto –Harry sonrió de buena gana- además, no creo que yo sea tu tipo...
-Tu que puedes saber –dijo Draco siguiéndole el juego mostrando aún esa actitud altiva que ya era característica en él- bueno, de que querías hablar... es acerca de lo que sucedió ayer?
-En parte... bueno, sí es acerca de eso –se corrigió- Luna me dijo que le estabas preguntando acerca de algo, algo que también esta buscando el hombre que atacó a Neville días atrás y que ayer atacó también a Xenophilius.
-Ve al grano Harry.
-Cómo sabes tu de las reliquias de la muerte? –le preguntó sin más, haciendo que Draco se palideciera más de lo que ya tenía la piel.
-Qué?
-Sí, dime, cómo es que tu sabes acerca de ellas?... nadie más sabía de su existencia, a no ser por Dumbledore, Tom Ryddle y Xenophilius quien solo sabe algunas cosas... cómo es que tu sabes de ellas?... es que estás de parte del enemigo?
-Qué? –le preguntó algo confundido- estás todo neurótico, yo no tengo nada que ver con ese loco...
-Entonces?
-Pues... –Draco se mordió un labio mientras pensaba que decir sin meter en problemas a su familia- sé de esto porqué...
-Porqué?... acaso tu familia nuevamente esta ayudando a este tipo?
-Claro que no!
-Entonces dilo de una vez, no te voy a juzgar ni nada, solo quiero saber que es lo que sabes de esto... porque todos piensan que tu y tu familia están metidos en este asunto.
-Claro, era obvio... qué más se podría esperar de tus amigos...
-Entonces desmiéntelos... –lo reto.
-Yo sé de las reliquias porqué unos antiguos "amigos" de mi padre fueron a la mansión a persuadirlo de que se les uniera en esto.
-Qué?
-Cómo oyes, Harry... –dijo molesto y a disgusto por haber confesado- hace ya días fueron Crabbe y Goyle a hablar con mi padre, querían que él también se uniera al loco ese; mi padre se negó a participar en esto, pero como tu sabes de lo que se valen para llevar a cabo lo que quieren, tal y como lo aprendieron del Tenebroso; trataron de amenazarlo poniéndome a mí como carnada... aun así mi padre se negó a ayudarles, sin embargo, para tratar de sobrellevar las cosas y que no saliéramos lastimados nuevamente, se ha visto obligado algunas veces a ayudarles a esconderse.
-Me imagino... al menos Lucius parece que se ha mantenido más neutral en este asunto.
-Así es Harry, mi padre... bueno, más bien nosotros ya no deseamos más problemas, ya bastante tuvimos con todo lo que vivimos en días de Voldemort y después de su derrota; sólo que esto ha sucedido ahora.
-Ya no han ido Crabbe y Goyle a tu casa?
-Sí, y no solo ellos, más personas han llegado, ó a veces se citan en otras partes para hablar acerca de sus próximos golpes o de los planes de "El creyente de la muerte"...
-El creyente?
-Sí, así se hace llamar ese hombre, pero su verdadero nombre es Krassimir Borimirov...
-Quien es ese? –preguntó con bastante duda.
-Un polaco algo loco, con bastantes ideas retorcidas... lo único que sé y que he logrado oír hablar de los mortífagos, es que está buscando las tales "reliquias"... tu sabes algo de eso o que son?
-Sí... sí se lo que son.
-Pues dime entonces...
-Primero necesito saber algo Draco.
-Qué cosa?
-Para que quieres saber tu de esto? –lo miró desconfiado- sí te llego a decir esto, que garantía tengo yo de que no vas a usar esto para ayudar al "creyente" en sus planes...
-Porqué no me interesa ayudarlo Harry, a quien quiero ayudar a que dejen en paz es a mi padre y mi familia.
-Draco... la mejor forma de que ayudes a tu familia no es llevándoles información, es haciendo que se mantengan lo más alejado posible de todo esto... pero pensándolo mejor, serías de más ayuda en nuestro bando... te gustaría pelear del lado de los buenos esta vez?
-Qué dices? –le preguntó confundido- en que te podría ayudar? Además, si lo hago estoy seguro que metería ahora sí en bastantes problemas a mi padre...
-Claro que no, sí nos ayudas puedo prometerte que tu familia no correrá peligro en esto, además ayudaría tener pruebas de que tu familia NO tiene relación con el creyente..
-No suena tan mal... qué quieres que haga?
-Quiero que seas nuestro espía Draco, estás dispuesto a hacerlo?
-Infiltrarme entre mortífagos y traerte información arriesgando mi pellejo?
-Vamos, eres un Slytherin, debería serte fácil hacer esto...
-Qué tratas de insinuar? Creí que ya se había acabado esa discriminación hacia la casa de Salazar...
-Bueno, esta bien, es un mal argumento, pero confío en tus habilidades y en que sabrás hacerlo bien sin que sospechen de ti, además, estoy seguro de que tu padre se sentirá orgulloso de que esta vez vas a pelear del lado del que tiene la razón y del que va a salir triunfante de esto.
-Lo dices muy fácil, pero esta bien Harry, seré tu espía –le sonrió- sólo que si voy a estar peleando al lado de ustedes, mantén alejado a Weasley de mi.
-No creo que sea algo imposible de hacer –le sonrió- entonces aceptas?
-Claro, pero quiero que también mi familia esté a salvo de todo esto.
-Tienes mi palabra.
-Bien, entonces no hay más que decir.
-Sólo una cosa, bienvenido al equipo Draco.
Ambos se sonrieron y después de sellar aquel trato dándose un apretón de manos, partieron cada quien a sus respectivas casas.
