Aquí va el segundo capítulo, el resto ya lo iré subiendo cuando tenga un rato, puesto que estoy de exámenes... La carrera de Periodismo lleva muuucho tiempo U.U Saludos a todooooos :)

2. La niña de los ojos verdes.

De pronto, una voz familiar lo sacó de su ensueño para sumirlo en otro aún más profundo.

-¡Remus!

El joven se volvió y contempló a la muchacha que se acercaba corriendo, su estilizada figura coronada por un cabello rojo como el fuego. Lily se paró frente a él, con un paraguas.

-¿Se puede saber qué diablos haces aquí, con la que está cayendo?-señaló el cielo-¡Estás empapado!

Remus se miró y comprobó que así era. Sin darse cuenta, el encantamiento impermeabilizador se había ido debilitando.

-Yo… no me había dado cuenta de que estaba lloviendo-farfulló torpemente, porque en ese momento su cerebro estaba obnubilado ante el hecho de que Lily le había acercado su paraguas, de modo que los cubría ambos. Remus sabía que podía volver a realizar el Impervius, pero en aquellos momentos prefirió seguir flotando en la nube en la que se hallaba.

-Anda, vamos, tus amigos te están buscando. Ya le he dicho yo a James que estabas aquí, y no me creía.

-¿Y tú cómo lo sabías?-preguntó él con curiosidad.

-Porque a pesar de ser una de las personas más enigmáticas que conozco, soy capaz de prever algunos de tus comportamientos. Simplemente, se trata de pensar qué es lo que no harían los brutos de tus amigos… Y se me ocurrió que tú eras el único que acudiría solo al lago para reflexionar (algo que tus amigos no hacen con mucha frecuencia), y ni siquiera te darías cuenta de que estaba lloviendo.

Remus volvió la cabeza para ocultar su sonrojo, y es que aún se sentía en una nube mientras caminaba junto a Lily, tan cerca de ella, los dos bajo el paraguas.

-Ten, sujétalo tú, que eres más alto-le dijo ella, y Remus agarró el paraguas con manos temblorosas, esperando que su amiga no notara este detalle.

-Estás como ausente, Remsie-dijo ella de repente, e hizo algo que provocó un salto en el corazón del muchacho. Se agarró de su brazo.

-No, yo… son los estudios-murmuró él.

-Sí, ya me imagino. ¿Sabes? Creo que te lo tomas demasiado en serio. Ya nunca hablas conmigo como antes.

-¿Cómo… antes?-repitió él.

-Sí, cuando me pasaba horas enteras contándote mis preocupaciones y absurdas elucubraciones sobre James. En cierto modo, comenzamos salir gracias a ti, y eso será algo que nunca olvidaré.

Lily le dedicó una de sus encantadoras sonrisas y el trató de corresponder con otra, pero no le salió como esperaba, porque su amiga, perceptiva, arqueó una ceja.

-Te pasa algo y no te atreves a contarlo-le soltó.

-¡No¿Por qué crees…?

-Porque eres muy tímido, Remus, siempre lo he dicho. Nunca olvidaré nuestros primeros días en Hogwarts, cuando no te atrevías a preguntarme el nombre y te referías a mí ante los demás como "la niña de los ojos verdes". Tuve que ir yo a saludarte, porque si no, no me habrías hablado en la vida.

Remus tragó saliva y sintió arder la cara. Era cierto, nunca olvidaría el día en que la pequeña Lily se acercó con aire resuelto para decirle: ¡Hola, Remus Lupin! Quería decirte que me llamo Lilian Evans, porque veo que de otro modo, voy a ser conocida como "la niña de los ojos verdes" por lo menos hasta séptimo. Pero llámame Lily, Lilian suena muy serio.

-Sí, me acuerdo de eso-comentó Remus visualizando la imagen.

-No sé si fui muy brusca o algo, porque te quedaste mirándome sin decir nada. Me parece que te debí de asustar.

-¡No, yo…!

-¡No has cambiado nada!-rió Lily.

Remus suspiró. Sí, ese era su gran problema, no había cambiado desde los once años.