REUNIÓN EN SUIZA: POR …. GABRIELA MONTESCO Y STELLA CULLEN(colaboradora)

¿Cómo se meten siete vampiros y nueve licántropos en una habitación de 3m por 4m?

¡¡¡A PRESIÓN!!! Y con intermediarios… ¡Ah! Y sin armas cortantes y con bozales, que si no eso se volvía un peligro.

¡Suiza era demasiado pequeña para tantos bichos grandes-o criaturas de pesadilla, eso al gusto de cada uno-¡

Edward me miraba fijamente y con el ceño fruncido. No hacía falta saber leer mentes para adivinar lo que estaba pensando: "¿Por qué todo me pasa a mi¿Qué he hecho yo para merecer esto?"

Me acerqué más a él en la abarrotada salita y le palmeé el antebrazo con aire condescendiente.

-Tranquilo, tú no has hecho nada. ¡Éstas son sólo las consecuencias de haberte enamorado de mí!

-Pues entonces yo me largo, que todavía no he caído-saltaron Emmett y Embry a la vez. Se miraron con el ceño fruncido, aunque divertidos.

-Eso, va y me la roba a mí¿no te fastidia?-se quejó Jacob.

-¡Eh¡Qué no soy un trofeo!

-¡Bah! Eso lo dirás tú...-le restó importancia con un gesto de la mano y una sonrisa burlona bailándole en la comisura de los labios.

-¿A caso la consideras parte del mobiliario?-me defendió Edward.

-¿Quién está hablando¿La mesita de café?

-Ya puedes ir retirando eso o…

-¡Ey!-grité, poniéndoles una mano en el pecho a cada uno.

El ambiente se caldeó rápidamente hasta alcanzar la temperatura del sol –menos mal que había llamado a los refrigeradores-. Me puse entre ambos bandos, aunque no había mucho sitio para separarlos.

-Colmillos a la derecha, garras a la izquierda. Manos y dentaduras donde pueda verlas. Hacedme caso o me veré obligada a usar la fuerza.

Por una vez (más) en la vida se pusieron de acuerdo y todos se echaron a reír descontroladamente. Me entró un ataque de ira y cogí el mando de encima de la televisión para amenazarlos. Pero lo lancé sin querer con tan mala pata que fue a darle a Jacob en la cabeza.

Pero eso no fue lo peor de todo.

Rebotó en la frente de Edward, empezando un largo recorrido-a la vez que se iban cambiando los canales¡cosa que solo pasaba en las películas!-golpeando las cabezas de todos los presentes que lanzaban gritos de sorpresa de una punta a otra de la habitación.

Yo lo seguía con la vista y los ojos abiertos como un ciervo deslumbrado, casi como viendo un partido de tenis, hasta que me dio a mí en la coronilla y todo se puso negro.

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-¡Perro!

-¡Garrapata!

-¡Perro!

-¡Garrapata!

-¡Queréis dejarlo de una puñetera vez, animales de compañía!

-Perdón-musitaron Jacob y Edward a la vez.

-No sabía que las garrapatas lo fueran-musitó Alice, pensativa.

-¡Bah! Yo conocí a un tío que tenía una mosca de mascota, así que…-contestó Rosalie con un encogimiento de hombros. Todos nos volvimos hacia ella con cara de: "¿Qué me estás contando?". Entonces Sam intervino.

-¿No se suponía que tenías que decir algo?-preguntó con su voz serena y autoritaria.

-Eh…-me había quedado un poco pillada porque al parecer nadie más se había percatado de que la televisión estaba parada en un canal dónde estaban echando una película de miedo de licántropos y vampiros. Sacudí la cabeza y miré al suelo-Bueno… El caso es que…

-Bella…-musitó Edward.

-La verdad, es que es complicado de entender…

-Bella-aumentó el tono de voz.

-Es que… Bueno…

-¡BELLA!-gritó, Jacob, impaciente como los demás.

-¿Os venís con los Cullen y conmigo a Hawaii?