Bueno aqui de nuevo con este capitulo, espero que halla mucha gente que lo lea aun que no me dejen ningun review qu yo no necesito de esos para publicar tan solo es que me alegran bastante ver las opiniones de la gente bueno yo ya paro de escribir y saber que aunque no me lea nadie seguire subiendo.
Y tras eso se acercó hacia el lugar donde estaban sus pertenencias, se coloco las armas en su costados, guardo el cuchillo en su bota y se coloco su chaqueta de nuevo, luego se acercó hacia la puerta que daba lugar a la discoteca con el rostro magullado al igual que sus brazos y su ropa manchada de sangre pero… eso no tardo en desaparecer una vez que traspaso dicha puerta…
De vuelta a España
Pero al entrar al local no se percato de que esa sutil pelea había sido contemplada por unos divertidos ojos.
-Te ves demasiado interesante para ser una simple rata humana- dijo divertido una voz en las sombras.
Mientras Pira cuando localizo a Seras encontró que la muchacha había hecho bien su trabajo: rápido y silencioso; sin haber causado ni el mas mínimo caos dentro del local, por otro lado también oyó ha varios jóvenes que decían que en los baños de hombres se habían encontrado barios espejos rotos y un retrete fuera de lugar, cosa que causo la risa de Pira.
-Después de todo no ha montado demasiado escándalo- rió divertida la muchacha –Seras¿puedes reportarte por mi ante Sir Integra?, es que quiero aprovechar el hecho de estar ya en la discoteca para no tener que volver de nuevo- le pidió a la policía.
-Si no te preocupes, yo se lo digo- contesto con una sonrisa –bueno entonces nosotros nos vamos- le dijo para después dirigirse a la salida.
-Ok- contesto Pira mientras se volteaba para dirigirse a unos asientos que había en la zona alta de la discoteca, allí se sentó en uno de los sofás que había para que la gente se sentara a descansar un rato después de varias horas bailando, luego pidió de nuevo ron y observó así por encima como estaba de animado el local:
Era un local pequeño pero espacioso se dividía en una pista central y luego tenia como unas plataformas que daban lugar a la segunda planta que bordeaba toda la pista en la cual se encontraban algunos sofás, mesas y otras barra; la pista estaba llena de gente, los dos D´J que ahí se encontraban no dejaban de pinchar y la zona alta se encontraba ocupada por pequeños grupos de gente que charlaban amistosamente, mientras tomaban algo, pero algo alerto a la muchacha y no fue mas que una sensación en su espalda pero que no desaparecía, ella miro hacia todos lados en busca de la causa de ese mal presentimiento hasta que en la barra alta cruzo la mirada con un joven de no pasados los veinte años de cabello moreno y largo atado a una coleta baja, llevaba unos pantalones oscuros prácticamente negros y una camiseta de color roja, con pequeños adornos negros, bastante sexy como lo califico a primera vista Pira, pero no tardo en sonreír al percatarse de tales gafas rojizas que ocultaban el tono rojo sangre de los ojos del joven.
-Te ves mas sexy así Alucard- dijo divertida –te queda mejor que las ropas que sueles llevar- en eso el joven se acercó con una sonrisa de igual manera y se sentó en el sofá que estaba enfrente del de Pira.
-Jeje, pero me gustan mas las otras- dijo mientras que se apoyaba en el respaldo.
-¿Qué haces aquí?- pregunto intrigada y divertida Pira.
-Pues la verdad es que vi algo antes que me ha parecido interesante y decidí quedarme un poco- contesto con una sonrisa sádica.
-Muy interesante tiene que ser para que te quedases aquí y encima con esas pintas- dijo mientras reía a carcajadas.
-Mas interesante de lo que crees-
-¿Y se puede saber de que se trata?- preguntó.
-De tu forma de pelear y de las heridas que deberías tener y que ya no tienes- contesto él como si nada.
-La verdad es que parece muy interesante- agrego Pira como si Alucard hubiera hablado del tiempo que hace.
-¿Qué eres?- pregunto Alucard.
-¿Yo? No soy más que una "rata humana de la orden"-
-No eres una simple rata humana- dijo divertido.
-Me halagas- dijo con una risita.
-No era esa la intención- agregó.
-De igual modo lo has hecho, pero te volveré a repetir que tan solo soy una simple "rata humana de la orden"- dijo divertida en eso un joven se acercó a Pira y pregunto por bailar con ella cosa que Pira aceptó, dejando a Alucard ahí con su sonrisa sádica, para mas tarde desaparecer sin dejar rastro alguno.
Horas mas tarde Pira caminaba por las calles de regreso a la mansión Hellsing mientras que algunos pensamientos rondaban su cabeza.
-"Jeje realmente si que se veía sexy así"- reía interiormente –" de igual modo será mejor que bloquee mi mente de a partir de ahora, ya que no se cuando va ha estar hurgando en mi cabeza, y es mejor que si se entera de algo sea todo a su debido tiempo y no antes de tiempo"- pensaba esta vez mas seria –"aunque me importa poco que se entere, después de todo, el tampoco es un misterio para mi, bueno y ahora a quitarnos estas tonterias de la cabeza, que el tiempo esta para disfrutarlo y no para estar haciendo tontas suposiciones"- pensó esto ultimo antes de entrar a la mansión, y aprovechar las pocas horas de sueño que quedaban.
Fueron varios los días que pasaron en la mansión Helsing con la misma rutina de siempre todo el mundo se preparaba o descansaba por el día y a la noche se iban de caza, Pira ya se había hecho ha ese horario pero aun le seguía molestando algunas preguntas indirectas que hacia Alucard, o los insistentes intentos de meterse en su cabeza sin resultado, cosa que molestaba de sobremanera a la muchacha que optaba por gritarle improperios en diversos idiomas o por meterle varias balas en el cuerpo, pero este día una noticia nueva llegaría:
-Pira me ha llegado una carta de parte del Maestre de la Orden- informo Integra teniendo a la muchacha de pie delante suya.
-¿Así?- pregunto con una sonrisa -¿y que dice?-
-Aquí me informa que pare dentro de dos días son unas fiestas allí y también me comunica, que para esos días el numero de freaks se multiplica considerablemente, ya que es el carnaval y es mas difícil de identificarlos, aparte de que tienen mas presas por las calles- dijo mirando la carta.
-Si de eso estoy informada, mas de un año he tenido que ser la cazadora a cargo durante esos días y en una noche llegue a matar a centenares de freaks con sus ghouls- dijo divertida.
-También me pide que te envié de regreso con alguien para estos días y que luego regresaras, pero que es una fecha, muy indicada para que actúes tu- dice esto con una ceja alzada, por no comprender bien el motivo.
-Mire lo voy ha explicar, el carnaval del que hablamos, esta situado prácticamente en mi hogar natal y ahí yo me manejo perfectamente, aparte soy mejor para no dejar rastro en ocasiones como estas- informo con una sonrisa.
-Bueno pues entonces daré permiso para que vallas-
-Genial- dijo la chica alegre.
-Pero te llevaras a alguien con tigo- le propuso encendiendo uno de sus puros-
-A Seras- dijo Pira.
-No a Alucard- corto la mujer muy seria soltando el humo por la boca.
-¡¿QUE?!- grito escandalizada al oír lo dicho por la mujer –me niego a llevarme a un imbecil como él, si me llevo a Seras será mucho mejor, o al menos a Pip, pero a ese chupasangres de cuarta me niego- grito exaltada Pira.
-He dicho que te llevaras a Alucard y se acaba la discusión, si te llevaras a Seras no harías tu trabajo como realmente se debe, así que te llevar a Alucard-
-Pero ¿no puedo llevarme a Pip?- pregunto esperanzada la muchacha.
-No, Pip es bueno en equipo, pero con un numero tan grande de enemigos y solo no es tan bueno- informo Integra.
-Pero Integra…-
-Háblame con mas respeto- gritó.
-No me ago cargo de los problemas que ese chupasangre cause, y tampoco pienso hacerme cargo de el- dijo furiosa la joven.
-Eso no me importa, pero de igual modo, será mejor que te pongas en camino rápido si quieres llegar suficientemente a tiempo como para dar parte al Maestre y busques lo necesario- le ordenó.
-Bien entonces será mejor que me baya ya mismo- dijo furiosa mientras se daba la vuelta y salía del despacho dando un sonoro portazo.
Subió rápida hasta su habitación y pocas cosas cogió mas que sus armas y un pequeña mochila en la que llevaba sus llaves un móvil, su música y poco mas, tras eso bajo las escaleras y se encontró con Walter que le daba dos billetes de avión, entonces salio de la mansión y tras cruzar las verjas no tardo en gritar.
-¡¡¡Alucard!!!- grito Pira a todo pulmón.
-¿Qué quieres?- pregunto el vampiro apareciendo detrás de ella.
-Mas vale que me dejes en paz el tiempo que este allí, no pienso hacer de canguro de un chupasangres como tu, además, esas son mis fiestas sagradas, mas vale que no me las arruines, y sobretodo si te presentas ante el Maestre tenle respeto, que de él tan solo me burló yo¿entendido?- le dijo muy seria.
-¿Crees que voy ha hacerte caso?- dijo burlón.
-Ya se que no pero te advierto que en mi tierra no pienso contenerme para nada, por cierto y tu ¿ataúd?- dijo extrañada mirando hacia todos lados.
-Jeje mi ama ya lo mando hace rato al avión- informo divertido.
-Bien pues entonces toma- le dijo tendiéndole el billete de avión.
Y tras eso partió aun frustrada hacia el aeropuerto, mientras era seguida por un chistoso vampiro que se burlaba cada dos segundos de ella.
No fue mucho lo que tardo el avión en despegar, pero para Pira se le hizo eterna la espera, y más aun el viaje:
-Te tuviste que sentar enfrente mía¿no hay otro asiento en el avión que te sentaste enfrente?- dijo frustrada la muchacha mientras dibujaba en un cuaderno.
-Jeje, me pareció bien este asiento ¿te molesta?- dijo burlón.
-Si, me molestas y mucho- gruñó, mientras cambiaba de pagina y comenzaba a escribir algo.
-¿Qué escribes?- pregunto curioso Alucard.
-No te interesa- respondió arisca la muchacha.
-Vamos, dímelo, si al final acabare sabiéndolo- dijo alegre, ante eso la chica frunció el ceño y le contestó:
-Tan solo intento recordar un poema que me gustaba mucho, pero que nuca me acuerdo de la ultima estrofa- dijo seria desviando la mirada hacia la ventana, en eso Alucard alcanzo el cuaderno y leyó el poema que se encontraba aun sin terminar:
El vampiro (las flores del mal)
De Charles Baudelaire.
Tú mi alma entera has invadido
Como un siniestro vendaval;
Tú en mis entrañas te has metido
Como la hoja de un puñal.
Tú de mi espíritu humillado
Has hecho tu cubil de hiena,
Infame a la que estoy ligando
Como el esforzado de su cadena,
Como a su juego jugador,
Como al borracho a su botella,
Como al cadáver al roedor;
¡Dios te maldiga, siempre bella!
Pedí al puñal mi libertad,
Dando con él sobre tu seno;
Pedí sus filtros al veneno
Para ayudar mi voluntad.
Pero ¡ay!, los dos han respondido
Con su desdén a mi inquietud:
"Tú no has de verte redimido
De tu maldita esclavitud."
Tras estas estrofas se encontraban escritas numerosas frases más pero, tachadas, pero para el vampiro algo le hizo recordar la ultima estrofa:
-Yo conozco la ultima estrofa- dijo serio el vampiro, en eso Pira presto atención.
"¡Loco!... si un día la veías
A tus pies muerta y sin respiro
Con besos resucitarías"
"Tú no has de verte redimido
Aquel cadáver de vampiro."
Dijo Alucard, provocando una sonrisa agradecida por parte de Pira que no tardo en escribir la estrofa en el cuaderno.
-¿Cómo es que escribes ese poema?- pregunto intrigado.
-Digamos que alguien me lo mostró una vez y me gusto mucho pero jamás llegue a recordarlo entero, pero gracias a ti, y véase que me cuesta mucho darte la gracias, chupasangre, y ahora lo tengo por fin entero, de nuevo- dijo con una sonrisa, en eso que el avión tomaba tierra.
Nada mas bajar se encontró con un coche que los llevaría hasta el monasterio, directos para hablar con el Maestre, no tardaron en llegar, pero el viaje se les hizo más ameno, pues Alucard, parecía distraído y no se burló de Pira ni una sola vez, cosa que extraño a Pira, pero de igual modo lo dejo pasar.
Al llegar pasaron directos ante el Maestre:
-Don Alberto¿Cuánto tiempo¿Me habéis echado de menos por la zona?- pregunto Pira divertida, recibiendo la mirada tranquila del hombre y las furiosas de los dos Claveros que hacían función de guardaespaldas.
-Lo cierto es que esto esta mucho mas traquido desde que te fuiste- dijo tranquilo el hombre.
-Jeje entonces, no tardara en volver a ser agitado el terreno- dijo con una sonrisa tétrica.
-Espero que no suceda eso- dijo el mayor.
-Espere, espere, que no creo que llegue pronto eso- rió.
-¿Y este es el Maestre de la orden?- pregunto recuperando su burlónería Alucard –creí que seria mas joven pues un hombre con esa edad lo mínimo que debería hacer es descansar tranquilo y no agitarse tanto- burlo, groseramente, en eso Pira le dirigió una mirada que poco y lo llega a asustar.
-Jeje Alucard jeje, ya te advertí- dijo sacando una de sus pistolas y en un instante metiéndole una bala entre ceja y ceja al vampiro –la única que se burla de Don Alberto soy yo- y tras eso volvió a encaran al hombre que la miro con una sonrisa.
-A la proxima te aseguro que te acabo matando- le amenazo el vampiro mientras sanaba el disparo.
-Pira, durante estos días no estarás en el monasterio, estarás en tu casa- dijo Alberto.
-Genial- dijo con una sonrisa.
-Pero…-
-Pero… ¿Qué?- dijo molesta.
-Te harás cargo de él- dijo señalando al vampiro.
-¡¿Qué?!- dijo dando un grito –ya dije que me negaba a hacer de canguro-
-Entonces te quedaras en el monasterio-
-Ok me hago cargo de él- dijo la muchacha con el ceño fruncido.
-Así me gusta, por cierto, no te tendrás que reportar hasta antes de tu regreso, estarás libre por estos días, pero espero que hagas bien el trabajo o ya sabes- le dijo el anciano.
-Jeje si intenta intimidarme, no lo logra, de igual modo estoy aquí para pásalo bien así que… déjeme los freaks a mí- dijo con una sonrisa burlona –bueno y si no tienes mas que decir me marcho- dijo dándose la vuelta.
-El ataúd esta en tu coche- informo el Maestre cogiendo un libro de la estantería.
-Jeje ¿no tenias otro lugar mejor donde meterlo?- pregunto molesta.
-No- fue la simple respuesta de hombre.
Tras eso Pira salio andando en dirección hacia el coche que le esperaba a la entrada, en eso que tenían que cruzar un laberinto de túneles antes de llegar al aparcamiento y Alucard andaba harto de tantos giros.
-¿Qué tenéis aquí el mayor laberinto del mundo?- bufo molesto.
-El más grande no pero el segundo si- contesto divertida.
-¿El aparcamiento esta por allí?- pregunto el vampiro señalando una pared.
-Si¿por?- pregunto extrañada Pira.
-Prefiero ir directo a tener que dar mil vueltas- en eso Pira que ella había descubierto las intenciones del vampiro, ensancho la sonrisa y espero lo inevitable, cosa que no tardo en suceder: un molesto Alucard gruñendo en diversos idiomas, mientras no podía traspasar la pared y de había metido tremendo golpe en la cabeza, por otro lado Pira se revolcaba en el suelo de la risa por haber visto tal escena.
-¿De que te ríes?- gruño molesto el vampiro.
-De la hostia que te has pegado- dijo mientras aguantaba las carcajadas –has de saber que las paredes del monasterio están selladas para evitar que vampiros como tu atraviesen las paredes- le informo con la risa aun presente.
-¿Y ahora me avisas?- gruño de nuevo.
-Jeje es que es divertidísimo ver como te estampas contra una pared- dijo ya sin contener su risa, mientras Alucard hacia lo posible para aguantarse sus ganas de matarla.
-Dime un excusa para no acabarte aquí mismo- dijo Alucard totalmente enfadado.
-Pues… que si me matas no lograras salir del laberinto- dijo con una sonrisa.
-Buena excusa- bufó molesto.
Cuando lograron salir se encontraron con un coche de último modelo un Jaguar XK-R negro con el cual se le iluminaron los ojos a la muchacha, pero ahí el problema es que pareciera un coche mortuorio llevando tal ataúd en el maletero.
-Joder con la preciosidad de coche que tengo y tu maldito ataúd me lo estropea- gruño Pira mientras se metía en el coche.
-Jeje- fue la única respuesta de Alucard, para después seguirla y meterse en el coche -¿Pero sabes manejar?- pregunto burlón Alucard.
-¿Qué si se manejar?, mas vale que te abroches el cinturón jeje- rió Pira mientras apretaba el acelerador y ponía en marcha el coche que en poco segundos se ponía a toda velocidad en dirección a la casa de la joven.
No fue mucho lo que tardaron en llegar a un pequeño pueblo en el cual vivía Pira, guardaron el coche en el garaje y subieron al piso, Pira vivía en un bloque de pisos, su casa no era muy grande mas bien era pequeña pero bien organizada dándole un aspecto mayor.
-Bien, pues esta es mi casa- decía la muchacha mientras que abría la puerta.
-Jeje, no parece muy grande- se burlo el vampiro.
-Me da igual es lo suficiente para mi- dijo la muchacha con el ceño fruncido, mientras pasaba al interior –bien esa será tu habitación, le dijo señalando una que estaba al fondo del distribuidor –si quieres dormir hay una cama, sino pues esta la casa libre exceptuando esa habitación, señalo una puerta cerrada –hay mejor no pases, tan solo es la habitación donde guardo el armamento- le recomendó, la casa era pequeña tenia un distribuidor por el que se entraba y a la derecha de la entrada estaba el salón, a continuación un pequeño ase, de seguido la habitación que le había asignado a Alucard, luego la del armamento, un baño, una tercera habitación, la de Pira, y una cocina pequeña -¡ah! Y por cierto evita hacer eso- le dijo mientras veía como del suelo de la habitación asignada aparecía entre sombras un ataúd –no es por nada pero tengo vecinos, que están mejor sin conocer la existencia de los vampiros- le dijo seria para luego soltar la mochila con la que cargaba y meterse en la cocina –a otra cosa ¿te importaría mientras estas por estos lugares y no son días de carnaval, no llevar esa ropa? Por favor- pidió señalando las vestimentas del vampiro.
-Pero si son excelentes- se burlo, mientras se apoyaba en el marco de la puerta.
-Serán todo lo excelentes que quieras pero te van a creer loco y a mi desquiciada por ir con un loco como tu- le dijo mientras habría el frigorífico y veía que no había nada de comer, tan solo había una pequeña caja donde estaban los frascos con el liquido negro.
-Prefiero que te crean desquiciada a quitármelas- le dijo con una sonrisa sádica el vampiro.
-Pues entonces haz lo que quieras- le dijo con una sonrisa furiosa –ahora si no te importa bajo un momento al trastero- le dijo mientras cogía una llave y se encaminaba para salir de la casa –no rompas nada- le advirtió de nuevo mandándole una mirada de advertencia.
-Soy un vampiro no un crió- rió Alucard mientras que se dirigía al salón y se sentaba en el sofá.
La muchacha baja las dos plantas por las escaleras mientras iba murmurando cosas:
-No no eres un crió eres un imbecil así que no se lo que puedes hacer- decía malhumorada –y encima Don Alberto en cargándomelo, pero no dije ya que no era una canguro, no que va para ellos les importa una mierda lo que diga el caso es fastidiar a la mocosa- seguida murmurando –no se al final voy a acabar por causar una matanza, con todos esos asquerosos monjes que no hacen mas que cargarme lo que no quiere nadie, maldito Alberto, malditos monjes, maldita orden y sobretodo maldito chupasangres- acabo por maldecir mientras que habría una puerta y entraba a un trastero en el cual en u lateral había un gran congelador –haber, fruta, carne, verduras, pescado, jeje mi trastero es mejor que un supermercado tengo de todo jeje- decía mientras cogía los alimentos congelados y los metía en una bolsa que había por el lugar –y otra caja mas de negritos, que arriba tan solo quedan cinco- decía mientras cogía otra caja de los frascos negros –bueno con esto basta- y tras eso cargo todo lo que había cogido y se dirigió hacia el ascensor, para subir de nuevo al piso.
Bueno hasta aqui todo espero que os guste y os deje intrigados.
BUENO CHAO BESOS Y OS CUIDAIS!!!
JA NE!!!
