Advertencia de Derechos: No soy dueña, no demanden, por favor y gracias. ¡Los amo queridos!


Capítulo Siete: Regreso a Casa


Sasuke no sabía muy bien que esperar cuando Naruto regresara. Su cabeza estaba llena de inmaduras ideas, enunciados y explicaciones medio formadas y pequeños e incoherentes fragmentos declaraciones de amor que evocaban a aquellas que Lee a menudo le había dado a Sakura cuando eran jóvenes (vagamente se preguntaba si ella comenzaría a andar con Lee ahora que no tenía que seguir a Sasuke, pero se quitó la idea de encima.)

La verdad es que la única imagen que realmente estaba fija en su mente era la de Naruto caminando fatigosamente hacia la aldea con la cabeza baja y las manos en sus bolsillos, considerando hoscamente suicidarse mientras pensaba acerca de todo el tiempo que le tomaría quitarse toda la sangre de su ropa y cabello. Juzgando por su última carta, ese había sido exactamente el humor que había tenido el rubio cuando se fue, y después de dos meses de espionajes, infiltración, asesinato, persecuciones, robo y pelea, Sasuke no se podía imaginar que esa mentalidad cambiara.

En su cabeza, Naruto caminaría un poco detrás de su equipo, con angustiados ojos enfocados en el camino hasta que se diera cuenta que alguien estaba ahí esperando por él, y luego forzar una sonrisa falsa en su rostro. Tenía una idea general en su cabeza de que él iba a reconfortar a su amigo y tal vez decirle que había leído las cartas, y entonces gastarían un poco de tiempo siendo insanamente felices y diciéndose el uno al otro que estaban enamorados. Sasuke le diría a Naruto que no tenía que quedarse en el ANBU si lo odiaba tanto, y Naruto sería tan feliz que iría y renunciaría en el mismo instante y no tendría que pasar por más baños sangrientos nunca más.

En algún lugar de su cabeza algo le decía que las cosas probablemente no funcionarían exactamente como lo imaginaba, pero estaba un poco desesperado así que se seguía diciendo a si mismo que no había otra manera en la que podría ser.

No sabía exactamente que es lo que iba a hacer, pero había guardado todas las cartas en una mochila y la tenía colgada en su hombro mientras esperaba que el equipo ANBU bajara por el camino (Naruto siempre llevaba a su equipo a través de la puerta del frente; no veía ningún punto en ser reservado en su regreso, a menos que todos estuvieran totalmente empapados en sangre y por lo tanto fueran responsables de aterrorizar a niños pequeños / darle a los ancianos ataques cardiacos).

No había contado con el canto.

Podía escucharlo mucho antes de que pudiera ver a los cantantes –si podían ser llamados cantantes sin mentir totalmente. Era mas como si estuvieran gritando a todo pulmón en lo que probablemente pretendía ser una forma alegre, con la inconfundible voz de Naruto imponiéndose a las demás la mayor parte del tiempo. Cuando finalmente salieron del bosque y llegaron a la entrada, Sasuke podía ver que todos los cuatro miembros ANBU tenían sus máscaras atadas en sus cinturones, las gastadas mochilas tiradas sobre sus hombros, y sus brazos enlazados. Naruto, marchando en el medio, tenía la más grande y radiante sonrisa imaginable plasmada por todo su rostro. Ocasionalmente brincaban unos cuantos pasos, comenzaban a reír y tropezaban entre ellos como si no fueran unos de los más peligrosos ninjas con vida. "¡¡Ba bada-ba ba ba-ba, da guada ba ba ba -Vamos Suri, canta mas fuerte¡¡Con trabajo y puedo oírte¡¡Bada ba-ba gua da da da ta bada-daaaaaa!!"

Sasuke se los quedó mirando fijamente con total desconcierto hasta que Naruto lo divisó y su expresión, si era remotamente posible, se volvió más brillante. Se separó de su grupo y de un brinco echó a correr, y antes de que Sasuke pudiera reaccionar había sido envuelto en un enorme abrazo de oso. "¡¡Sasuke-chan¡¡Oh Kami no tienes una idea de lo alegre que estoy de verte y hasta podría besarte por supuesto, hasta podría besar el suelo también porque estoy tan endiabladamente feliz de estar en casa pero mi equipo me dijo que no debería hacer eso porque o podría enfermarme o ellos meterían por mi garganta la tierra así que no lo haré pero Kami extrañé este lugar tanto y sabes lo difícil que es encontrar una tienda de ramen decente en el país de la Niebla te diré que es malditamente imposible y hablando de ramen te voy a llevar por ramen y tienes que contarme acerca de cada pequeña y simple cosa que haya pasado aquí y Kami estoy tan feliz de estar en casa y oh tengo que ir a encontrar a mi equipo Kami no los he visto en tan maldito largo tiempo –ey, ey, te veré en el Ichiraku y llevaré a mis niños y todos nos pondremos al día¡¡Te veo en unos cuantos minutos Sasuke-chaaaaan!!" todo esto lo balbuceó Naruto en un solo respiro, entonces salió disparado precipitadamente una vez mas, desapareciendo por sobre los techos de la villa.

Sasuke se quedó de pie inmóvil por un par de minutos, intentando traducir lo que se le había dicho y sosteniendo con un poco de desesperación su bolsa llena de cartas. Uno de los miembros del equipo de Naruto le sonrió comprensivamente y le puso en la mano una botella. "Necesitarás esto si vas a pasar las siguientes horas con él," le dijo ella gentilmente, tratando de penetrar su confusión. "Ha estado así desde que salimos el país de la Niebla."

Sasuke asintió lentamente y parpadeó hacia la botella. Estaba llena de aspirinas. Asintió de nuevo y se giró para cuidadosamente emprender su camino hacia el restaurante de ramen, Ichiraku.

Esto… no estaba resultando para nada como lo había planeado. Se suponía que para ese momento ya se estarían besando. Aturdido, se sentó a esperar y trato de precisar que es lo que había pasado.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Naruto abrió su puerta, entró, cerró la puerta detrás de él y recargó contra ella con un suspiro de alivio. Primer encuentro con Sasuke: exitoso. Él había estado agradablemente desconcertado, aparentemente no se había percatado de la referencia del beso, y se había sometido a contacto físico mas allá de los métodos iniciales de irritación tales como picarle. Perfecto.

Dio un vistazo a su alrededor. Nada estaba fuera de su lugar, como era de esperarse; había conseguido que la señora de la puerta de alado fuera y regara sus plantas cada cierto tiempo, y se veían muy verdes y saludables. Les sonrió, se les acercó para tocar sus hojas y susurró un saludo. "Ey chicas. Se ven bien."

Pasando a través del desastroso accidente que era su sala, se movió hacia su dormitorio y se quitó su uniforme ANBU. Sangre y sudor lo habían pegado a su piel, así que se arrancó más que una parte de vellos de brazos y piernas. Lo maldijo un poco y lo tiró en el cesto de ropa, luego se encaminó hacia el baño para limpiar lo peor del polvo del camino con un trapo húmedo. Regresó a su cuarto y se quedo de pie por un rato mientras observaba las ropas de su armario. "Demasiado negro," pronunció el rubio después de un minuto. Se puso unos guantes largos y sin dedos y sacó una vieja camiseta blanca del estante superior, deslizándola por sobre su cabeza. Olía un tanto a humedad, pero por lo menos no era negra.

Naruto utilizó la ventana para salir a la calle y se encaminó hacia los terrenos de entrenamiento para buscar a su equipo.

Cuando llegó, Miko y Kyru estaban sentados bajo la sombra de un árbol, mirando como Tomaru trataba de meter en la cabeza de Daisari el sermón de que él de verdad necesitaba entrenar con más empeño porque sentarse todo el día haciendo el vago no lo iba a llevar a ningún lado. Naruto se recargó contra un árbol y negó con la cabeza. Sermonearlo no iba a motivar a Daisari. Nada lo motivaba, para ser honesto, a menos que le fuera dicho que su sensei de verdad le estaba apuntando y que de verdad no iba a fallar. Entonces se volvía sorprendentemente rápido y sorprendentemente inteligente y sorprendentemente bien motivado. Naruto había estado bastante orgulloso de si mismo por descubrir eso, puesto que incluso Shikamaru estaba desconcertado por el chico. Shikamaru y Daisari compartían su amor por mirar el cielo, pero Daisari prefería las estrellas a las nubes, y odiaba los juegos, lo cual incluía el shogi. Como sea, disfrutaba de dormir. Era su principal pasatiempo, y podía hacer cualquier cosa con tal de que pudiera continuar viviendo y por lo tanto continuar contándolo como un pasatiempo.

"Tu sabes, Tomaru, por experiencia se que cuando un niño mira con tanta intensidad en dirección opuesta a donde estas tú, deliberadamente no están escuchando una sola palabra de lo que dices." Llamó Naruto. Miko y Kyru brincaron, y Tomaru giró hacia él e inmediatamente después pretendió que no había estado para nada sorprendido. Daisari le ofreció un lánguido y pequeño saludo moviendo su mano y volvió a mirar hacia el lado contrario del campo.

"¡Tú¡Qué estas haciendo aquí!" gruñó el hombre.

Naruto sonrió, sintiéndose complacido de haber hecho enojar al otro jounin. "Bueno, vamos a pensar acerca de eso ¿si? Yo vivo en Konoha, yo soy un sensei ninja, estos son los campos de entrenamiento, y -¡podrías mirar eso¡Niños¡Niños, a los que puedo enseñar! Es encantador como todas estas cosas se unen por si solas cuando piensas acerca de ellas." Le ofreció un falsamente alegre suspiro y estrechó sus manos contra su pecho. La ira de Tomaru amainó a una mirada furiosa ante su obvio sarcasmo.

Mikoto finalmente recobró la suficiente compostura para ponerse de pie de un salto y abrazarlo. "¡Sensei¡Estamos tan felices de verte¿Cómo estuvo tú misión?" levantó la mirada para sonreírle, sus ojos azules resplandeciendo. Ella y su hermano habían heredado la complexión y ojos de su madre, y el cabello café rojizo de su padre. Eran altos y esbeltos, y Miko traía su cabello suelto y corto al nivel de su mentón, mientras que Kyru lo traía largo al nivel de sus omóplatos y atado a la base de su nuca. Daisari tenía el cabello y ojos de su madre, pero se parecía a su padre, incluyendo su expresión aburrida y perpetuo encorvamiento. Naruto no podría haberlos amado más si hubieran sido sus propios hijos.

"Oh, bastante bien, tanto como una misión puede ir. Pero estoy mucho mas interesado en como les ha ido, queridos," le golpeó cariñosamente la nariz y se inclinó para revolverle el cabello a su hermano que todavía estaba sentado en el pasto. "¿Haciendo la vida de Tomaru un infierno, verdad?" dirigió la pregunta a Daisari, cuya segundo pasatiempo no oficial era irritar a su maestro sustituto. El chico le miró, los ojos oscuros centelleando por una vez en lugar de estar apagados de aburrimiento y le dio un saludo flojo reconociendo el comentario.

"Te ves hecho una mierda," le dijo Kyru con soltura, poniéndose de pie. "¿Qué nunca duermes?"

Naruto lo golpeó en la cabeza por decir vulgaridades y sonrió. "¡Por supuesto que no! Había demasiadas cosas que hacer. ¡Bueno, vamos niños, no quiero hacer esperar a Sasuke-teme y quiero escuchar todo acerca de todo lo que ha estado pasando!"

Tomaru refunfuñó en ira y agarró el brazo de Daisari mientras este comenzaba a seguir a su equipo. "¡Discúlpame¡Estos niños están bajo tus órdenes hasta mañana, Uzumaki!"

Naruto enarcó una ceja al mirarle. "¿Quién dijo que están bajo mis órdenes?"

"Estamos a la mitad del entrenamiento." espetó Tomaru.

Naruto les dio una ojeada a Miko y Kyru, quienes tenían gemelas expresiones de exasperación, y a Daisari, quien estaba admirando la mano de Tomaru en su brazo como alguien que tal vez muy pronto iba a considerar que a lo mejor debía dejar de ser perezoso. Tal vez. Si una mejor opción no se presentaba por si sola.

"En realidad, pareciese que estabas tomando un pequeño descanso para que así pudieras hablarle a la parte trasera de la cabeza de Daisari. Y estoy seguro que por mucho que la parte trasera de su cabeza aprecie tu consejo, pienso que mis estudiantes se ven bastante hambrientos, y me gustaría gastar un poco de tiempo con ellos puesto que he estado fuera por dos meses. Si no te importa." Dijo peligrosamente, con una pequeña y fría sonrisa en los labios. Nunca le había gustado mucho Tomaru, la cual, sospechaba Naruto, era la razón por la que la Dama Hokage lo había asignado al equipo de Naruto, y no iba a rechazar una oportunidad de pelear con él por algo como esto. Compartían algo parecido a la rivalidad de Kakashi y Gai, solo que la suya no tenía ningún atisbo de amistad o camaradería.

Pero Tomaru, al contrario de Naruto, podía sentir cuando una pelea se aproximaba y hacía su mejor esfuerzo en evadirla. Pensaba que, como ninjas de Konoha, debían llevarse bien en la medida de lo posible.

Extraño hombre.

Así que Tomaru le miró con furia, pero dejó que Naruto se llevara a su equipo, y se alejaron caminando, Miko pegada al brazo de Daisari para que así no se quedara atrás, y al brazo de Naruto para que así pudiera parlotear mas fácilmente acerca de lo que fuera de lo que ella parloteaba (Naruto podía ser mas despreocupado que cualquiera, pero tenía la teoría de que las chicas adolescentes tenían un tipo especial de lengua que les permitían hablar un poco mas rápido que lo que la persona a la que le estaban hablando podía seguirles, así que nunca tenía ni remota idea de lo que ella estaba diciendo). Pero de todas maneras él la escuchaba contento, habiendo carecido de ese zumbido en su oído por dos meses, y con Kyru caminando impasiblemente a su otro lado los condujo a través de la calle a donde Sasuke estaba esperando en el restaurante de ramen.

La mirada desconcertada de Sasuke se había marchitado, probablemente debido al hecho de que Naruto estaba trayendo niños a comer con ellos y no quería sufrir una humillación frente a ellos. Naruto estaba un poquito decepcionado, a pesar de que no lo demostró; Sasuke era adorable –o por lo menos tan adorable como podía llegar a ser –cuando estaba desconcertado. Pero ahora estaba tan calmado como siempre, a pesar de que estaba un poco demasiado concentrado en su ramen, y se veía satisfecho con escuchar a Naruto bromear con su equipo hasta que llegó la hora en que los niños tuvieron que ir a casa y dormir. Entonces ellos se sentaron y Sasuke le contó como había estado la gente. Hablaron un poco mas silenciosamente de lo que Naruto lo hizo con los niños, y el hombre rubio disfrutó el tener una verdadera conversación con un amigo sin tener siempre que estar preocupado sobre ser escuchado por casualidad y el revelar su identidad por una palabra equivocada.

Fue a casa mucho mas tarde de lo que probablemente hubiera debido al haber estado viajando toda la semana con tan poco descanso, pero había un tipo de profunda y agotada felicidad sobre sus hombros que le prometían un sueño profundo y tranquilo. Deseándoles un rápido buenas noches a sus plantas mientras las regaba, fue a su cuarto y se subió a la cama sin molestarse en desvestirse. Primer día de regreso: exitoso. No urgencias fuera de lugar de besar a su mejor amigo… no repentina depresión ante el pensamiento de la boda de Sasuke y Sakura… nada ni remotamente relacionado a la sangre… se había infiltrado en su cerebro… y no habían habido sonrientes… cómplices… miradas de… Kakashi… diciéndole que sabía… exactamente que estaba pasando… y no iba a… caer por ninguna… sonrisa falsa…

Y entonces era de mañana. Un aturdido Naruto salió de la cama y fue al baño a echarse agua en la cara. No habría misiones hoy –apenas había regresado, después de todo. Tsunade le dejaría descansar un tiempo. O más bien, ella lo forzaría a descansar un tiempo. Ella tenía la opinión personal de que él había estado trabajando muy duro, y que si no tomaba un descanso por su propia voluntad iba a mandar a alguien a que le rompiera los brazos y las piernas para que así tuviera que hacerlo.

Es gracioso, como se volvía incluso mas despiadada al volverse mas vieja.

Se vistió, tomando una playera negra sin mangas y pantalones, y se dijo a si mismo que realmente necesitaba ir a comprar ropa y encontrar algo mas que no fuera negro. Estaba seguro que había tenido otras ropas antes, pero por su vida que no podía recordar a donde se habían ido. Se puso encima de todo un chaleco negro y se desesperó de nunca ser nada a excepción de gótico, vestido en negro, lamentándose de su vida amorosa (o la falta de ella) y su obsesión por la sangre.

Bah. No le hizo caso a eso y se hincó frente al cofre a los pies de su cama. Por lo menos podía recoger esos reportes de misión que había tenido la intención de entregar ya por meses, y hoy podía comenzar a escribir el reporte de su última misión. Tal vez incluso lo entregara a tiempo…

Se congeló.

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

"Eh… ¿Iruka?"

El hombre de cabello castaño levantó la mirada de su escritorio cubierto de papeleo y sonrió. "¡Naruto! Estoy tan contento de que hayas regresado a casa a salvo. ¿Todo salió bien?"

"Eh… si, si, estuvo bien, pero, yo, eh, en realidad vine a hablarte acerca de mis, eh, reportes de misión."

"¿Ah si¿Qué hay con ellos?"

"Eh… bueno, verás, esto va a sonar extraño, pero creo que alguien los robó, porque ja,ja, tu sabes, cuando fui por ellos no estaban…ja,ja…" se frotó detrás de la cabeza, sonriendo tímidamente.

Iruka se quedó en blanco por un momento, y luego sonrió y negó con la cabeza, riendo por lo bajo. "Naruto¿nadie te dijo? Kakashi mandó a alguien por ellos cuando le dije que era su culpa. Los tengo desde hace semanas."

Naruto parpadeó. "¿Eh? Oh. Correcto. Ah¿Tú no, ah, sabrás a quien mandó, o si¿A lo mejor?"

"Mmm… Creo que fue a Sasuke, en realidad. No estaba muy contento al respecto, pero Kakashi no lo iba a dejar en paz hasta que lo hiciera. Honestamente, podrías pensar que un ninja del nivel de Kakashi podría manejar un poco más de sutileza… ¿Naruto, estás bien? Te ves un poco pálido. ¿Quieres que llame a un medico?" el hombre mas viejo se paró de su silla cuando Naruto cayó sobre su escritorio, jadeando por aire.

"¿S-Sasuke¿Estás – estás seguro? Iruka, por favor dime –dime que me estas mintiendo. Por favor." Susurró desesperadamente, recordando con creciente horror el como había actuado ayer, y como había actuado Sasuke –oh Kami, él sabía¡él sabía¿Cómo – cómo diablos se suponía que lo iba a mirar a la cara ahora? Oh Kami, por favor di que esta fue algún tipo de broma enferma…

Maldición, si hubiera sido Kakashi podría haber creído que era una broma, pero con Iruka…

"Naruto, dime que pasa," le dijo con suavidad Iruka, su expresión seria.

Naruto puso una mano en el hombro del otro hombre y lo arrastró cerca de él, mirándolo desesperadamente. "Las cartas, Iruka. Las cartas. No están. Estaban dirigidas a él, Iruka. Justo –justo debajo de los reportes…" Sintió como si sus pulmones se hubieran encogido súbitamente y su cabeza se hubiera expandido y llenado de aire, dejándolo mareado, sin aliento e incapaz de enfocar sus alrededores. Su único contacto con mundo real era su agarre al chaleco de Iruka, y él simplemente no podía, no podía dejarlo ir, o todo estaba perdido…

Despertó en su cama, recordó y no se levantó de nuevo.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

El siguiente día Sasuke fue a la casa de Naruto para ver si lo podía encontrar e intentar una vez mas hablar con él, pero el rubio no estaba ahí. Se dirigió hacia los cuarteles del ANBU y se le dijo que no había ido aún, y conociendo a Naruto, probablemente no lo haría por un tiempo. Después de eso fue a ver si Kakashi lo había visto (tuvo que hacer un serio esfuerzo para evitar golpear esa sonrisa cómplice de la cara del jounin de cabello gris, incluso si estaba escondida detrás de la máscara), y fue remitido hacia Iruka.

Iruka lo miró cuidadosamente por un largo minuto cuando le preguntó acerca del rubio. Entonces, muy suavemente, le dijo, "Así que has leído las cartas."

Sasuke parpadeó, sorprendido e inseguro de cómo reaccionar. "Eh… ¿perdón?"

"Naruto me contó acerca de ellas hace mucho tiempo," dijo calmadamente el hombre de cabello castaño, revolviendo algunos papeles a su alrededor. "Y justo estuvo aquí, preguntándose a donde habían ido. Y puesto que Kakashi te mando a ti por los reportes…" guardó silencio por un rato, arreglando su escritorio. Sasuke solo podía mirarlo fijamente. Finalmente el chuunin se detuvo y recostó sus manos sobre su escritorio, dándole a Sasuke una fría mirada. "Quiero que me digas cuales son tus intenciones hacia Naruto."

El hombre de cabello negro se sacudió, desconcertado y desorientado. "¿Q-Qué¿Por qué?"

"Se veía excesivamente preocupado cuando descubrió lo que habías hecho, lo cual me conduce a preguntarte tu relación con él."

"¿…'Excesivamente preocupado'?"

"Se desmayó y no despertó. Tuve que cargarlo hasta su casa." La voz de Iruka era monótona y poco amigable. La gente comenzaba a dirigirles extrañas miradas; Iruka nunca era frío y Sasuke nunca estaba confundido. Y ver las dos cosas en el mismo lugar…

Sasuke parpadeó y se dio la vuelta. ¿Se…desmayó? Naruto sabía que él sabía¿y estaba asustado por eso¡Pero… pero él había escrito las cartas! El quería a Sasuke¿o no? Eso es lo que había dicho. ¿Así que porque estaba reaccionando tan mal? Tal vez… tal vez pensaba que Sasuke todavía estaba enamorado de Sakura… Tal vez pensaba que Sasuke estaba enojado…

Se giró y se fue, sumergido profundamente en sus propios pensamientos. ¿Qué había esperado? No había hablado con Naruto para nada acerca de esto, incluso cuando estuvieron a solas la noche pasada y tuvieron la oportunidad… Naruto debía pensar que el estaba indignado mas allá de las palabras… ¿Qué es lo que iba a hacer al respecto? No podía tranquilamente dirigirse hacia la casa de Naruto y decirle, "Oh, todo fue un gran error; en realidad estoy enamorado de ti."

No vio la pequeña sonrisa de satisfacción en la cara de Iruka antes de que el hombre regresara a aceptar y archivar reportes de misión.

ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Nota de Traducción¡Y Naruto ha vuelto¿Qué tal el pequeño mundo ideal de Sasuke-chan al principio del capítulo? Creyendo que Naruto actuaría justo como él cuando esta deprimido, y el rubio que es exactamente lo contrario va y se lo destruye jaja. Por cierto, si alguien sabe que canción están cantando cuando llegan háganmelo saber que me pica la curiosidad y seguro será un existaso.

Creo firmemente que el título alternativo de este fic debería ser "Como 'desconcertar' a Sasuke de manera fácil"

¡Gracias a todos por sus maravillosos reviews! Me sentí tan feliz que estoy subiendo este capítulo hoy (iba a subirlo mas temprano peeeeroooo salí con unos amigos jejeje) Además, para los que se van de semana santa ¡que envidia! Y para que no sufrieran mucho sin capi.

¡Y solo queda un capítulo! Chicos el capítulo 8 es el mas largo de todos (11 hojas!) así que seguramente no lo tendré muchísimo antes como los demás (igual un poquito quien sabe) además que tiene muchas escenas, largos párrafos y sus pequeñas complicaciones, digo, de la semana no pasa, pero ya saben jajajaja. ¡Paciencia! O igual el miércoles que estaré de perezosa en mi casa me ponga a traducirlo y termine, quien sabe.

CIAO Mil gracias por todos los reviews y nos vemos en el capítulo final!!!