Segundo capitulo también editado. Espero algún comentario o crítica más.
Saludos a todos.
Solo ha sido un sueño
Abrí los ojos y vi a Harry Potter, a Christian y a mí en alguna parte del bosque prohibido. Harry tenía su varita alzada y Chris y yo las manos unidas. Los tres mirábamos a alguien… Di un grito de terror. Los tres estábamos enfrentados a Voldemort.
De repente desperté en el vagón del expreso de Hogwarts. Todo había sido un sueño…Pero había sido tan real… Miré a Christian y recordé que justo antes de desmayarme él tenía muy mala cara y también estaba apunto de desmayarse…
Parecía que el chico, al igual que yo, acababa de despertar. Y por su cara no le había gustado nada lo que había visto.
- ¿Qué ha pasado? – Pregunté en tono dudoso.
- No sé.-Se paró a meditar unos segundos antes de seguir hablando-He tenido una especie de sueño. Era muy extraño parecía real. - Dijo él intentando recordar mejor lo que había soñado.
- ¡Valla! ¡A mi me ha pasado lo mismo! Además, tú estabas en mi sueño.
- Y ahora que lo recuerdo, tú estabas en el mío. ¿Qué crees que puede significar?- dijo él con cara de no saber que pasaba.
- Pues ni idea pero creo que lo mejor seria cometérselo a algún profesor- Dije esto con voz bastante convencida, aunque no estaba segura de si sería lo mejor.
- No sé, seguramente solo haya sido un sueño, dejémoslo pasar…- Asentí con la cabeza, pero algo me decía que eso no era un simple sueño.
Pasaron los días en Hogwarts y Christian y yo no quisimos tocar más el tema. La verdad que desde que bajamos del tren solo nos habíamos dirigido la palabra para saludarnos y en alguna clase para ver que tal iba todo, pero poco más.
Las clases ese año eran peor de lo que pensábamos. Para empezar, estaba la dificultad que tenían todas las clases. Si no fuera por todas las horas libres que teníamos me hubiese desmayado nada más comenzar el curso. Por otro lado estaban los castigos de los Carrow que no dejaban pasar a ninguno. En sus clases me tuve que morder más d una vez la lengua para no acabar castigada aunque de haber podido les hubiese puesto a caldo.
Sin darnos cuenta ya había llegado la noche de Halloween y tras un exquisito banquete fui a la sala común a leer un rato delante de la chimenea. La sala común estaba llena pero yo no quería apartar mi mente de la historia que estaba leyendo. Por una parte no quería porque la historia era muy interesante y por otro lado era para no darme cuenta de lo sola que estaba ese año.
Estaba sola ya que todas mis amigas ya habían terminado la escuela. Yo era un año mayor que todos los de mi curso ya que mi 5º año no lo pude hacer el año que me correspondía por problemas de salud. Y mientras mis amigas ya estaban preparándose para trabajar o estaban haciendo el típico viaje alrededor del mundo, yo seguía en la escuela preparándome para los EXTASIS. Me sentía muy sola pero no me atrevía a acercarme a nadie por miedo a que me rechazasen.
Esa noche, Christian se sentó en una butaca cerca de la mía…
-¡Hola Dolly! Parece interesante ese libro… ¿De qué va?
-¡Hola Christian! Pues es un libro muggle sobre un mundo llamado Narnia. Es interesante ver la imagen que tienen los muggles sobre la magia.
Así poco a poco comenzamos a hablar y a contarnos un poco de nuestra vida. Yo le conté que mis padres eran magos y él me dijo que su padre era squib y su madre bruja. También me contó algo de que su hermano trabajaba en el ministerio de magia de Escocia pero la verdad es que no me enteré muy bien, sus ojos me tenían totalmente cautivada… Cuanto más rato charlábamos, más tiempo quería pasar con él. No sabía que era pero algo en mi interior me decía que yo tenía que estar con él por siempre.
De forma inesperada, me desmaye y volví a ver la visión de los dos luchando junto a Harry contra Voldemort. Cuando desperté vi que a él le había pasado lo mismo…
- ¿Otra vez el mismo sueño?- pregunté con voz queda
- Sí y creo que esto no es casualidad.
- Creo que deberíamos investigar algo sobre esto. No sé…podríamos ir a la biblioteca y buscar libros sobre sueños o sobre…
- Sueños premonitorios – dijimos los dos a la vez.
Cuando esto ocurrió algo me empujo a acercarme a él y creo que a los dos nos pasó los mismo ya que el también se había acercado mucho a mí. Estábamos tan cerca que parecía que nos íbamos a abrazar, o quizás solo era lo que yo deseaba.
No sabía lo que pasaba pero algo me decía que ese sueño nos uniría de una forma que ninguno de los dos podíamos imaginar.
