Capitulo 5: mi primer kimono.
Sakura se encontraba frente a la gigantesca puerta del castillo uchiha, donde viviría de ahora en adelante por el resto de su vida y a su lado se encontraba su futuro esposo quien liberaría a su villa de la esclavitud.
Este será tú nuevo hogar de ahora en adelante – dijo sasuke que al instante en que las grandes puertas se abrieron de par en par para darle paso al mas respetado uchiha.
Miren chicas esa es la mujer que escogió el señor para que sea su esposa – dijo una sirvienta la cual estaba escondida junto con las demás – es horrible, yo quedaria mejor en su lugar.
Eso ni pensarlo – dijo de repente karin quien se apareció de repente – sasuke uchiha es mío y de nadie mas.
Ja, eso no lo creo, porque mira con quien entro – dijo otro señalando a la pelirosa – se ve que le atrae, porque esa chica lo mira ceñuda y para eso tiene que odiarlo o tener mucho valor.
Eso no tiene nada que ver, a lo mejor la trajo por ese pelo de chicle, ya sabes para tenerla de payaso – dijo con maldad karin – y la muy estúpida cree que se ve hermosa.
Cuando los jóvenes caminaron mas por los pasillos enormes sasuke se detuvo en una gran puerta, la cual abrió de par en par dejando a la vista una lujosa habitación en la que tenia una cama grande con muebles a los costados.
Esta habitación es mas grande que mi sala – pensó sorprendida la pelirosa que miraba desde atrás, ya que no se le acercaba al uchiha por nada del mundo – debe ser su habitación.
Esta es una habitación para huéspedes, en ella te quedaras hasta que nos casemos – explico con tranquilidad el joven pelinegro – si te sorprendió, solo te aviso que la mía es el triple de grande.
¡que el triple!! – pensó con sorpresa la pelirosa – eso seria imposible!!.
No saques muchas cosas, ya que la boda será mañana – informo logrando al instante una cara de sorpresa en ella – usaras kimono.
¿Kimono? – se pregunto al no saber lo que era - ¿y donde están? – pregunto con el seño fruncido y poniendo una cara de perro a punto de morder.
Como el casamiento salio de improviso, aun no los e mandado a comprar, pero para la boda te traerán muchos modelos para que escojas cual ponerte – explico con naturalidad – solo te digo que escoja de color azul marino, es parte de mi tradición que la mujer se case de ese color.
¿y si no lo ago… – pregunto con frialdad – porque no me gusta ese color?.
Eso no me importa… y de todos modos los que traigan serán de ese color – respondió y se comenzó a ir - la boda será en la noche.
¡Yo nunca me casare con la bendición de kami (por iglesia)!! – exclamo con rabia mezclada – ¡eso jamás!!.
Yo nunca dije eso – respondió sasuke con tranquilidad – nos casaremos solo por civil (no se de que otra manera decirlo), pero como asistirá gente de alto nivel, mi futura esposa debe llevar ese kimono representativo – añadió y desapareció por la puerta.
Es hora de revisar el lugar – pensó la pelirosa y dio comienzo con su investigación, abrió todas la puertas que encontró, closets, armarios y de ultimo el baño, el cual miro extrañada – no hay regadera – dijo al ver que solo había una gran bañera que tenia alrededor jabones y una gran variedad de líquidos de olores.
Esto es mas lujoso que un hotel de 5 estrellas – dijo asombra y comenzó a olerlas todas, escogió una y preparo agua en la bañera para luego verter una gran cantidad de liquido olorizarte en el agua, se desvistió y metió dentro de la bañera para relajarse del resiente viaje – es demasiado placentero – pensó al sentir toda esa agua inundar su cuerpo.
Pasaron 30 minutos y la pelirosa decidió salir de la bañera para poder dormir en la gran y maravillosa cama, se puso el paño y salio al cuarto para buscar ropa y vestirse.
Veo que ya probaste el baño – dijo cierto pelinegro el cual estaba sentado en la cama esperando a que saliera – te vine para avisarte personalmente que los kimonos los traerán mañana temprano.
¡fuera!! – grito la pelirosa y se pego contra la pared mientras temblaba de la ira - ¡FUERA DE AQUÍ!!, ¡PERVERTIDO; LARGATE!!.
Hmp – expreso y ser paro para luego irse con parsimonia – ingrata – susurro para si y serró la puerta tras de suyo.
Al parecer te querías comer el pastel antes de tiempo, sasuke – dijo burlesco suigetso que pasaba por ahí – pero no se te dio.
No molestes suigetsu – amenazo el pelinegro.
A leguas se nota que te odia con todo lo que tiene – dijo sin darle importancia – ja, de seguro la obligaste a venir.
Tómalo como quieras, no me importa – dijo sin darle importancia para luego seguir con su camino – pero lo que importa es que va a ser mi esposa ¿no lo crees? – dijo sonriendo de medio lado.
Si, eso creo – respondió viendo a la vez la puerta de la habitación.
Por otro lado, la pelirosa ya estaba lista para dormir y aprovechando la gran cama se tiro de un salto para caer en la suavidad total – ha, pero que cama tan buena – dijo y por primera ves llena de humor recostó la cara de la suave almohada – mañana tendré que compartir la habitación con el uchiha – pensó ahora llena de tristeza.
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Los rayos del sol se escurrían por las ventanas del cuarto en que dormía la pedrosa, la cual dormía profundamente, pero eso se vio interrumpido por los golpes que se escuchaban al otro lado de la puerta.
Señorita, sakura – la llamo karin desde afuera – le traigo los kimonos.
¡que, que!! – se despertó de golpe al oírla - ¡si, si claro pasa!! – dijo despistada y de un momento a otro la mujer con lentes paso por la puerta con un montón de kimonos en las manos.
Aquí los tiene – dijo con un falsa sonrisa – véalos, son de una exquisita tela, la seda.
¿Tela exquisita? – se pregunto extrañada ya que la única tela que ella conocía era el algodón y de broma - ¡jajaja!!, ¡si es muy exquisita!! – rió con nerviosismo al no saber nada de ello.
Mi nombre es karin, yo seré la que te ayuda a poner el kimono – dijo sonriente y extendiendo su mano – también seré tú sirviente personal.
¡ha si, bueno gracias! – dijo también devolviendo la sonrisa y estrechándole la mano – oye, karin, pero no creo que se tan difícil ponerse uno de estos.
Idiota, como se ve que viene de un mugroso pueblo – pensó karin sonriendo con maldad – no es que un kimono trae muchas partes ¿no lo sabias? – pregunto como mosquita muerta.
Bueno yo, es que… nunca e usado…uno…porque son muy caros – explico con algo de vergüenza – y mi madre y yo nunca podríamos pagar uno.
Ha, bueno, eso no importa – dijo evitando no reír – siempre hay una primera vez para todo.
Si, eso espero – comento viendo todos los que había en la gran cama - ¿Cuál crees que sea el mas adecuado?.
Bueno, a los uchiha les encanta mucho los colores – dijo pensativa buscando entre todos los kimonos – por ejemplo este, tiene azul marino y con muchos peses dorados, párese el mar ¿no crees?.
¡si, este es muy vivo y hermoso! – dijo con emoción para luego tomarlo entre manos - ¡me lo pondré!! – dijo y comenzó a desvestirse.
Es pera primero tenemos que ver que fondo le queda mejor – dijo karin y busco entre todos lo demás – usaremos estos y estos – los escogió y luego los separo del grupo.
¿y eso que es? – pregunto extrañada la pelirosa señalando a unas cintas gruesas que karin puso en la cama - ¡son muy coloridos y luminosos!!.
Esta es la cinta que estará amarada a tú cintura para mantener serrado el kimono y darle forma – explico tomándolo para luego dárselo – la boda será en la noche pero te probaremos el kimono ahora, para ver que tal te queda.
Primero pondremos la funda menor – dijo y se lo paso para que ella se lo pusiera – luego la segunda para poder poner el fondo que se vera levemente por fuera y de ultimo lo que es el kimono.
Vaya, es suave, pero me muero del calor – dijo y aflojo el kimono – así esta mejor.
¡no, sino serás una vulgar exhibicionista!! – exclamo kari y se lo volvió a apretar – después, pondremos las cintas – explico y le puso la primera de la manera mas apretada posible sacándole el aire a la pelirosa – de esta forma te veras mas delgada.
Si, pero esta muy… apretando - dijo levemente la pelirosa tratando de respirar - ¿no la podrías aflojar?.
No, así es como se usan los kimonos – aviso karin y le puso la otra cinta para formar parte del lazo de la espalda – falta la ultima cinta y ya – dijo y luego la añadió a todo el combo.
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Todos los uchihas de rango más alto entraban por las puertas del castillo para presenciar la boda del gran feudal, la cual seria solo era por civil.
Hay mucha gente karin – dijo tímidamente sakura que miraba por la ventana a todas las personas que cruzaban las puertas iluminadas por la noche – ¿tanto les importa el uchiha?.
No entiendo por que, pero si, todos vienen a verlo – mintió, ya que ella sabia muy bien la importancia que sasuke tenia – si te soy sincera sasuke uchiha me cae de lo peor – dijo para que la pelirosa le diera confianza.
Bueno…yo pienso lo mismo, pero…- dijo tristemente – es mi deber casarme con él, así no lo desee.
Debes estar loca, niñita – pensó kiran que la veía recelosa y con envidia – ja, yo quisiera estar en ese kimono en estos momentos.
Bueno, ya es hora de bajar a mi matrimonio – dijo tristemente – no debo hacerlos esperar.
Espera, yo te guiare – dijo karin y la tomo del brazo, ya que a sakura le costaba mucho caminar con tan poco espacio en las piernas – puedes caerte, así que te llevare hasta la puerta del salón.
Por otro lado sasuke esperaba sentado frente al juez por la llegada de sakura para terminar con ese teatro de una buena vez.
En instantes las puertas del lugar se abrieron de par en par dejando a la vista a una pelirosa esplendorosa y brillante, sin embargo, la mirada de todas las persona era lo contrario, al verla unos la miraron con rabia y otros indignados, de ultimo su futuro esposo que la miro con frialdad y desaprobación.
Tuvo que elegir el mas escandaloso – pensó sasuke con irritación gracias a la imagen que presento por primera vez antes los mas importantes de su clan, ya que durante siglos en la familia Uchiha, era tradición que las novias llevaran el kimono de color azul bien oscuro y sin imágenes alrededor para demostrar honor a la desentendencia - de seguro karin se lo dio – dijo al clavar la mirada en la mujer que se escondía en las puertas.
La pelirosa caminaba con dificultad hacia el altar debido a que prácticamente no respiraba bien y por la falta de espacio al mover las piernas, sin embargo llego al frente del altar para luego sentarse al lado de su futuro esposo.
Muy bien todos estamos aquí presentes para ser testigos del casamiento legal de estos dos jóvenes – explico el juez.
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desde que se había iniciado el casamiento ya había transcurrido una hora, lo cual indico el fin del acto, después de que los testigos firmaran y que la gente se levantara como gesto de respeto y luego se inclinara levemente esperando siquiera un beso, que por cierto nunca llego, gracias al que sasuke se levanto y dio comienzo de una vez con la sena de celebración.
Esta gente es realmente seria – pensó sakura al sentarse en la gran mesa, que era compartida por todos los demás – todo son iguales a uchiha – pensaba a medida que comía en silencio, lo cual momentos después se vio interrumpido por sasuke.
Sakura, hoy te mudaras a mi cuarto – susurro autoritario – recuerda nuestro trato – añadió al ver como de improviso se quedo estática y sin poder comer.
¿En su cuarto? – se pregunto atónita – ¿dormir cerca de mi peor enemigo?.
4 horas después...
ya sakura no podía resistir el apretón del kimono, tanto que le costaba respirar y disimularlo a la vez, veía como la miraban con disimulo mientras susurraban contra ella, lo cual la sacaba de quicio y mas todavía al ver como no paraban de parlotear entre si refinadamente mientras tomaban sake.
Ya no aguanto mas...debo...quitarme esto – pensaba con dificultad por falta de aire – mejor será irme...a la...habitación.
Después de unos segundos mas, sakura se levanto y camino con dificultad hacia la puerta para ir directo a su habitación y así poder liberarse del verdugo por el cual pasaba.
Subía escaleras sin tener sentido de la dirección gracias a que no la sabia, camino unos cuantos metros mas, ya no lo resistía y lo peor era que no daba con el punto especifico que necesitaba, así que opto por meterse en la primera habitación y única que existía en ese gran piso y cuando por fin abrió las puertas se dio cuenta de que esa habitación era la mas grande que la suya, tanto que hasta tenia una mini sala formada por grandes muebles.
Aquí será – pensó y serró rápidamente la puerta para evitar fisgones - ¡maldición, no puedo quitármelo!! – pensó alarmada y desesperada por desamarrar el gran laso de su espalda – si no lo logro...moriré ahogada – dijo al momento cumbre de su respiración.
Cuando sakura se había rendido de luchar y forcejear con el laso estaba ya con poco oxigeno, tanto que comenzaba a ver borroso e iba a desplomarse en breve, sin embargo sintió luego como rápidamente la seda del laso resbalaba por su cadera para quedar segundos después en el piso, esto hizo que su respiración volviera y pudiera respirar con tranquilidad, pero ahora ese no era el problema, sino que quien era el o la que la salvo.
Debes tener mas cuidado la próxima vez – comento una voz fría y calculadora la cual ella conocía a la perfección haciendo que saltara fuera del alcance – no sabia que supieras donde quedaba nuestra habitación, la verdad le dije a karin que te traiga después de un rato, pero veo que no fue necesario – continuo al verla sin habla.
¡Aléjate de mi! – Bramo al ver que el kimono estaba suelto y si ella no lo tomaba con fuerza todo su cuerpo quedaría expuesto ante él - ¡bastardo, nunca quise llegar aquí, solo lo hice por falta de orientación – por sus adentros sakura se maldecía gracias a que por ese accidente no tuvo la oportunidad de buscar un kunai de protección.
Puedes tranquilizarte, ya te lo explique, no pienso obligarte a nada que no desees – dijo y se dirigió a unos cajones de ropa – solo vine a dormir, estoy cansado y mañana tengo mucho trabajo – añadió y se quito la haori dejando expuesto su pecho para luego cubrirlo con una playera negra ancha y holgada.
Mas te vale – amenazo y se dirigió al sofá mas alejado de todos para poder recostarse ella también - ¡no te me acerques o no respondo!! – grito lo mas fuerte posible.
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Había pasado 30 minutos desde que sakura se acostó en el sofá, ella estaba acostada de medio lado dando la cara al espaldar del mueble para evitar ver al uchiha durmiendo en la cama, lo cual la pelirrosa no lograba hacer ya que tenia mucho calor.
¿Por qué tenían que ser tres telas? – pensó la pelirosa mientras descotaba el kimono a leguas para recibir aunque sea un poco de aire – quisiera dormir desnuda – pensó casi con desespero al momento en que sudaba.
Pero…tal vez, si uchiha duerme, me podría quitar por lo menos las dos primeras telas – pensó y de improviso voltio a ver como estaba sasuke en esos momentos y cuando por fin lo visualizo vio que este le daba la espalda (dormía de medio lado) – si, esta dormido, mejor aprovecho antes que despierte – susurro por lo bajo.
Sin embargo, como es sasuke, este si estaba despierto y los susurros de ella llamaron su atención, pero no volteo, tan solo se quedo esperando para oír que era lo que tramaba, luego sucedió, escucho como la tela de seda resbalaba por su cuerpo, provocando de improviso en él un leve sonrojo, al darse cuenta de lo que ella hacia.
No podía evitar sonrojarse era natural en un hombre sentirse atraído por el cuerpo de una mujer y mas si se estaba desnudando casi al lado suyo, así que lo admitió, admitió que no le vendría mal tener que besar y recorrer el cuerpo de su esposa, eso era totalmente normal y mas si había tenido un día fatal en el cual deseara descargar el estrés viviendo una de tantas fantasías.
Pero, antes de poder mover un dedo lo recordó todo, la promesa que le hizo antes de llegar al castillo y antes de acostarse a dormir, por eso se maldijo a si mismo por la molar que poseía, ya que si hubiera sido otro no le importara la opinión de la mujer sino que solo la tomaría y ya, caso serrado.
Hmp – expreso reprochándose a si mismo al darse cuenta que en su mente surgían cosas sin escrúpulos y sombrías con respecto a sakura, cosas que ni el mismo pudo haber pensado jamás - hormonas – pensó y serró los ojos para tratar de conciliar el sueño.
Por otro lado sakura se sentía libre y fresca con solo el fondo del kimono que fue lo único que quedo de el y ahora si podía sentirse cómoda, pero lamentablemente no se sentía lo bastante confiada como para dormir esa noche, (claro si tuvieras a tu peor enemigo durmiendo al lado) por eso no dormiría hasta que el sol saliera, esa era la táctica que dedujo para proteger su integridad personal.
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Ya había trascurrido 7 horas y el sol se asomaba por las ventanas del cuarto y en un sofá se encontraba una pelirosa durmiendo después de haber pasado en vela durante la noche.
De seguro no durmió en la noche – pensó Sasuke fríamente mientras la veía acurrucada en el gran sofá – mala decisión – dijo para luego marchar a lo que era su trabajo dejando a la pelirosa hundida en sus mas profundos sueños.
