Nieve

A simple vista sólo se podía apreciar esa masa blanca y fría cubriendo el centro de la ciudad de Tokio.

Las dos semanas de vacaciones invernales estaban acabando y él se encontraba usando su último día libre apoyado en su Ferrari estacionado frente al aeropuerto ya que esa mañana se suponía que llegaba, y él lo había confirmado cuando vio su avión aterrizar; sin embargo, hacía una hora y treinta y cinco minutos exactos desde que eso ocurrió y de ella no había rastro.

Resopló irritado haciendo visible como su cálido aliento se fundía en el helado aire mientras meditaba las posibles razones del porqué de su ausencia: no podía ser que ya hubiera salido ya que él desde que llego había fijado la vista en las salidas del aeropuerto y con la descripción que se le había dado era imposible que haya pasado desapercibida ante sus audaces ojos, sobre todo porqué él simplemente no cometía ese tipo de errores.

Entonces, dedujo, la muy tonta se perdió ahí o la muy mimada esperaba el carruaje para que fuera a buscarla también adentro pero si era así se estaba equivocando porque Hyuuga Neji no era niñero de nadie

Para colmo los copos de nieve nuevamente comenzaban a decorar el ambiente.

El joven, que tenía los brazos cruzados, se irguió y sacó unas llaves del bolsillo de su chaqueta para luego quedarse viéndolas como haciendo tiempo.

Él ya había cumplido con la misión de ir a recogerla, se decía, y si ella no apareció era problema suyo.

Resignado introdujo una de las llaves en el vehículo disponiéndose por fin a marcharse.

Que se las arregle sola.

- ¡Gomenasai! – una vocecita a sus espaldas desentonó de entre el murmullo de la ciudad y los bocinazos de los autos que se encontraba atascados en el trancito. Al girarse Neji comprobó que aquella voz pertenecía a quien había estado esperando, si bien aquella personita se encontraba envuelta por su abrigo, guantes, gorro y bufanda sus ojos descubiertos la delataban y cómo no, si eran iguales a los suyos, blancos e inmaculados como la nieve.- ¡Gomen! – volvió a disculparse haciendo una reverencia pero no era al Hyuuga a quien se lo decía, lo que pasaba era que aquella niña se encontraba arrastrando una pesada maleta que alentaba su paso y ocasionaba que tropezará con el medio gentío que transitaba el centro.

El joven Hyuuga observó como la 'extranjera' llegó a duras penas a la vereda, ella se veía desorientada y tras observar varios minutos a su alrededor sonrió tristemente y se dispuso a llamar un taxi en la parada pero los sujetos con sus maletines y celulares que se agolpaban por hacer lo mismo la atropellaban impidiéndole cumplir con su intención.

Lo admitiera o no hasta Neji la compadeció pero de inmediato su cerebro lo obligó a sentenciarla de patética ya que su falta de decisión era notable a lenguas en aquel sencillo acto de coger un taxi.

Finalmente la chica de perlados ojos desistió y se quedó quieta en un lugar apartado con la cabeza gacha y el puño en la boca, mentalmente ella se estaba reprochando el no poder hacer nada bien.

Por su parte el muchacho decidió que ya había perdido mucho tiempo y que era hora de sacar de esa tonta tortura a la recién llegada.

Al acercarse la encontró ensimismada y necesitaba llamar su atención, probó carraspeando fuerte pero ella ni se inmutó, luego llegó a la conclusión de que debía hablarle, pero ¿como dirigirse a ella? De niños sólo se vieron una vez por lo que le pareció inapropiado llamarla por su nombre.

-'Kuso'.- maldijo para sus adentros mientras probaba lo de toser nuevamente, pero no funcionó.- Hyuuga.- la llamó por el apellido que ambos compartían pero la chica no cambio su inmóvil posición. – ¡Diablos! – Dijo rechinando los dientes al no quedarle más otra opción.- Aquí vamos…

Y colocó su mano en el hombro de la muchacha quien está vez se sobresaltó y levantó su llorosa mirada.

Al mirarse las presentaciones estaban demás, ya que aquellos pares de ojos idénticos a los suyos le decían que delante tenía a su primo Neji, además, a pesar de que haberse visto una sola vez durante su infancia ella aun podía reconocerlo por su larga e impecable cabellera castaña y aquel temple (que alguna vez fue el de 'Niño enfadado') de muchacho serio y frío.

Neji también aprovechó para examinar a su prima Hinata, de la cual no recordaba nada sólo que a diferencia de ahora que sus extensos mechones azulinos-violáceos se dispersaban a su espalda antes los tenía cortos como de niño, también se dio el lujo de notar que ella seguía siendo más bajita que él, la palabra 'chiquita' pasó por su cabeza; pero cuando vio dos lagrimones que surcaban de los ojos de Hinata recordó que de pequeña era muy torpe y llorona…

Eso lo explica.

La Hyuuga abrió la boca para decir algo pero Neji comenzó a caminar sin dirigirle ni una mirada ni palabra, Hinata parpadeó mientras veía a su primo dirigirse a un auto y abrir la cajuela de éste.

- ¿Te quedarás ahí todo el día? – le preguntó Neji con un tono carente de amabilidad.

- …eh¡Si! … Di-digo ¡No! …¡Gomen! – contestó atropelladamente llevando su pesado equipaje a rastras lo que la volvía lenta otra vez.

El ojiblanco bufó crispado mientras le quitaba la maleta a su prima y la depositaba en el baúl.

La chica de violáceos cabellos sólo murmuró un 'Gracias' amonestándose mentalmente por ser tan débil a lo que Neji respondió cerrando la cajuela con un fuerte ruido que asustó a Hinata.

Luego de eso el genio de los Hyuuga se olvidó por completo de la caballerosidad, subió al coche y encendió el motor.

- Sube.- le ordenó con el mismo deje arisco pidiéndole paciencia al cielo ya que nuevamente Hinata sólo se le quedo viendo.

Ella obedeció y se sentó en el asiento del copiloto sin decir nada, no quería decir algo que pudiera hacer enfadar a su primo, más de lo que ya.

Y el coche se puso en marcha.

¿Por qué tenía que ser tan tonta¿Por qué siempre lo arruinaba todo? Después de tanto tiempo sin verse y ahora la impresión que se había llevado Neji de ella era la de una torpe y debilucha niñata.

- Estoy esperando la razón por la cual te retrasaste tanto, ya que tu vuelo si fue puntual.- Exigió el castaño con una autoritaria y fría voz.

Hinata tragó en seco, con lo poco que había estado en su compañía Neji conseguía ponerla realmente nerviosa e incomoda.

- Esto…yo- yo lo siento.- atinó a decir mientras inconcientemente juntaba sus dedos índices.

- No es una razón.- sentenció el joven sin apartar la vista del frente mientras conducía.

- Pues… yo, esto, había mucha gente en la fila para buscar los equipajes y esto yo…

- Nunca encontrabas oportunidad para buscar el tuyo.- terminó la frase Neji con una media sonrisa.- No me sorprende de alguien que no puede siquiera coger un taxi.- agregó mofándose.

Su acompañante no pronunció palabra alguna después de eso, únicamente se dedicó a apretar con fuerza sus puños que tenían aprisionando sus pantalones en un vano intento de contener las lagrimas.

Ella estaba ahí para escapar de un infierno, pero se le acababan de abrir las puertas a uno nuevo.

Él era conciente de su llanto.

Pero esto recién comenzaba.

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Al llegar a la residencia Hyuuga, Neji fue directo a saludar a su madre quien la mayor parte del tiempo permanecía en cama .Hinata tenía vagos recuerdos de ella y había escuchado hablar poco de su persona, lo único que conocía era que aquella mujer sufría de una enfermedad de esas con las que cargas de por vida, nunca se memorizó el nombre de la enfermedad pero sabía que poco a poco iba matando las defensas si no se lo tenía controlado. Aunque los medicamentos mantenían al mal dormido su tía se había vuelto muy frágil.

Hinata por un momento atribuyó eso a la frialdad de su primo, pero ni ella podía convencerse, menos comparándose con él, ya que ella había perdido de muy pequeña a su madre que murió poco después de dar a luz a su hermana menor.

Sólo había una explicación para el comportamiento de Neji, él era un Hyuuga verdadero.

Luego de darse un baño caliente e instalarse en su nueva habitación la joven de violácea cabellera pidió a los sirvientes que le dieran sus disculpas a sus tíos por no cenar con ellos y presentarse oficialmente y se excusó diciendo que se sentía muy cansada a causa del largo viaje.

-Si son como Neji.- pensó en voz alta mientras se desplomaba en su cama.- Puedo esperar a mañana para conocerlos… - completó la frase cerrando los ojos y rindiéndose ante el sueño.

Yura, yura to yuganda sora e ♪

Kimi no moto e tonde yuke ♪

(Sip, el tono del móvil de Hinata es el del noveno opening de Naruto, hablando de Naruto…)

Hinata se levantó de un salto de la cama para comprobar si quien se encontraba llamando a su celular era aquel rubio tan querido para ella.

'¡Naruto-kun!'

Sentía que su corazón no cabía en su pecho y a sus mejillas entomatadas.

- Con-con Hinata.- contestó ésta tratando de sonar lo más natural posible.

- ¡Hinata-chan¡¿Cómo estás¡¿Has tenido buen viaje¡Hinata-chan no sabes lo preocupado que me has tenido¡Dattebayo! - del otro lado de la línea un rubio con bigotitos de zorro lloraba a cántaros

Aquello era suficiente para revivir los ánimos de la Hyuuga, Naruto-kun, su único amigo de toda la vida y amor platónico-imposible-secreto estaba preocupado por ella¡le interesaba! Si bien no como Hinata se interesaba por Naruto pero la cálida amistad que el rubio le regalaba siempre era el mejor de los antidepresivos.

- Son… son muchas preguntas Naruto-kun.- respondió Hinata luego de tomar algo del aire que ya le estaba faltando.- Pero yo me encuentro bien, muchas gracias por preocuparte… Naruto-kun

- ¡¿De veras?! Uf! Entonces puedo estar más tranquilo.- dijo el rubio soltando un sonoro suspiro.- Y ¿cómo ha sido volver a ver a tu primo? Mañana ya comienzas en tu nueva escuela ¿Verdad?

- Pues… hum… mi primo es muy diferente a mi… creo, yo creo que mi sola presencia le molesta.- le confesó.- Y si, mañana es mi primer día en el nuevo instituto… Naruto-kun etto, hum…¿Crees que logre hacer amigos?

-¡Claro¡Dattebayo! Y si tu primo cree eso de ti ¡Es porque no te conoce dattebayo¡Demuéstrales a todos quien eres Hinata-chan! – el animado rubio comenzó a alentarla a gritos, tanto que casi deja sorda a la pobre de su interlocutora.

- Gracias Naruto-kun… ¡e-eres el mejor!

- ¡Je-je! Bueno, Hinata-chan, ya debo colgar ¡Me alegra que todo este bien¡Buena suerte mañana¡Jane!

- Si ¡oyasumi nasai!

Y así Hinata retomo el sueño durmiéndose con una dulce sonrisa grabada en el rostro, esa que sólo su Naruto-kun podía lograr, ésa que dejo intrigado a cierto ojiblanco que la había escuchado y observado.

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Por otro lado.

El hecho de que la nieve no detuviera su ritmo ni mucho menos que al otro día comenzara el segundo semestre no impedía que los jóvenes asistieran a uno de los Night Clubs más populares de la ciudad, muy conocido precisamente por su mala y conveniente fama de ser notablemente flexibles a la hora de tratar con los menores que iban en busca del calor que la pista de baile, la música movida y las coloridas luces tintineantes les ofrecían.

- ¡Ay! Con lo que me gusta esa canción y sin tener con quien bailarla… – se lamentó la chica de los chonguitos mirando alternativamente al joven de gafas oscuras y al moreno de la coleta que se encontraban con ella en un lugar un poco más apartados de los adolescentes eufóricos que agrupaban en el centro del salón. - ¿Cómo es que no ha venido Neji? – preguntó Tenten al ver que sería un caso perdido insistirle a aquellos dos.

- Él sólo avisó su ausencia sin justificarla – Shino contestó de manera neutral.- Pero siendo mañana el primer día en el instituto y el llamado un genio es lógico que haya decidido no venir.

Tenten tampoco esperaba respuesta y menos de Shino, podría jurar que era la primera vez que lo oía decir tantas palabras en un solo enunciado pero por lo visto Aburame también estaba aburrido.

- Entonces ¿que hay de ti? Digo, no pareces ser del tipo al que se le dan estas cosas… - la castaña hizo un intento de por sacar plática.

- Órdenes del señor.- contestó éste automáticamente.

La chica suspiró cerrando los ojos sin entender como chicos catalogados por su gran inteligencia, como Neji entre otros, podrían estar bajo el mando de ese pre-puberto de Uchiha, entonces miró con desinterés al moreno quién no había emitido el mínimo sonido. Shikamaru miraba de manera perdida al grupo de jóvenes que bailaban sin control, Tenten se cuestionó el hablarle pero finalmente desistió de la idea convenciéndose de que si lo escuchaba decir 'problemático' lo mataba.

- Hubiera traído a Lee.- se la escuchó murmurar mientras se perdía en la gente de la pista.

Shikamaru ya le había dado fondo blanco a su segundo vaso de cerveza con la esperanza de que el alcohol lo anestesiara del enfado y humillación que se encontraba sintiendo pero aquello era tarea imposible y más teniendo en frente a su amiga de la infancia bailando de forma tan insinuante junto al azabache.

¿Bailar? Aquello no era bailar, Ino sólo se restregaba contra Sai como las gatas en celo.- o eso pensaba Shikamaru.

De manera brusca tiró del mango de otro vaso dispuesto a desaparecer su contenido.

Se sentía un completo tonto por no haberse dado cuenta antes…

Flash Back

- ¡Shikamaru! – la rubia entró a su habitación azotando a la puerta contra la pared.

- Podrías aprender a tocar la puerta antes de entrar… - vociferó de manera desganada Nara, esa era su forma de decir las cosas; no le gustaba enfadarse por tonterías, no cómo lo hacía la emocional de Ino, eso a Shika le parecía tan problemático.

- Con lo ocupado que estás para que yo interrumpiera algo.- ironizó Yamanaka mirándole de manera despectiva dado que el genio se encontraba tumbado boca arriba en su cama mirando su techo que curiosamente tenía de motivo en su tapiz a las nubes de las cuales Shikamaru era tan fanático.

- Tsk es mi cuarto, aquí puedo holgazanear lo que quiera.- 'Pero por lo visto aún no es a prueba de mujeres problemáticas, como tú o mi madre.'

- Pero si tú eres un vago aquí y en Perú [? Como sea, he venido por otra cosa Shika

- Joder¿y ahora que quieres? – El moreno se acostó de lado para poder mirar a su amiga.

- Hoy - la ojiazul se puso de cuclillas junto al mueble donde Nara reposaba apoyando los codos en la orilla del colchón y quedando a una distancia cuestionable del rostro de su interlocutor.- tú-me - iba haciendo un énfasis juguetón en cada palabra mientras con sus dedos marcaba un camino invisible en el pecho de su amigo.

Shikamaru tragó en seco, ella siempre hacía eso para que no se negara y sabía que se saldría con la suya otra vez.

- Llevarás-la-discoteca-con-tus-amiguitos

- ¿Qué¿Cómo sabes que hoy iremos al antro? – preguntó el chico extrañado, dado que sólo hace unas horas Sasuke le había avisado, por no decir ordenado, que irían, pero él ya había reclinado la oferta.

- Karin le refregó a Sakura que hoy estaría con su Sasuke-kun - contestó Ino encogiéndose en hombros.- Pero no importa, Me llevarás¿Cierto?

- Lo siento, no tengo pensado ir, esos lugares se me hacen problemáticos.- dijo escondiendo un bostezo con la mano.- Tendrás que ir sola.- y se volvió a echar boca arriba.

- ¡Pero Shikamaru! Sabes que no puedo ir sin excusa, además de que papá no me dejaría sino es contigo.- Perfecto, ahora se había acomodado arriba de él juntando las manos de manera suplicante y con ese tono lastimero y meloso, Shikamaru suspiró.

- ¿Y para qué quieres ir? – Listo, ya se había doblado y lo supo por la sonrisa victoriosa de la Yamanaka.

- Será mejor que vaya a ver que me pondré.- murmuró la rubia poniéndose de pie, pero antes le dio una significativa mirada a su amigo derrotado y se volvió s inclinar depositando un beso en la mejilla de éste.- Gracias, Shika

Fin del Flash Back

El moreno acarició la zona que los labios de la rubia había rozado sumido en aquél recuerdo, pero su reacción fue rápido cuando se encontró con la escena de Ino susurrándole cosas a Sai al oído con gestos altamente provocativos. Entonces el mismo se dio una cachetada entrando en la realidad.

Se levantó hastiado y se dirigió a lo que se podría llamar patio de la discoteca, el helado aire choco contra su piel que se había mantenido cálida por el ambiente que se fundía entre el humo del cigarrillo y el calor corporal que las personas dejaban dentro del local, pero Shikamaru le restó importancia recordando la imagen de su mejor amiga junto al chico de tez pálida.

En el fondo lo sabía, sabía que Ino no tardaría en aprovecharse de la posición que ahora el Nara tenía estando en la lista de los chicos guays del instituto y así pasó, ella hizo que él la llevara para colarse con quien era su objetivo, ese maldito Sai, Shikamaru también sabía que la rubia venía muerta por el azabache desde que se osó a llamarla 'belleza'.

Shikamaru era conciente de todo esto ¿Pero entonces porqué le molestaba tanto?

Ino siempre sería así, cuando necesitara de alguien él sería a quien primero recurriría. No sabía si sentirse como un idiota por alegrarse por eso, porque también sabía que cuando ya no fuera de utilidad ella lo dejaría tirado. ¿Eso era ser un buen amigo, verdad?

Y en lo que se dio cuenta, ya la había perdonado.

El moreno sorbió por la nariz, su cuerpo ya daba muestras de malestar a causa de las bajas temperaturas.

Ino, te aprovechas de mi amistad…

o soy yo quien lo hace usando esta amistad para…

El de la coleta sacudió la cabeza fastidiado y metió una mano en el bolsillo interno de su chaqueta para luego sacar una cajetilla de cigarrillos. Ya con uno en la boca comenzó a palpar con desespero entre sus ropas al darse cuenta de que no tenía lumbre.

- Mier… - no llegó a terminar la frase puesto que un encendedor se encontraba dando vida al fuego de su cigarro, Shikamaru miro a quien le pertenecía la mano que sostenía el objeto que lo salvó, era una muchacha de ojos verdes oscuros, cabellos color trigo, llevaba un peinado que constaba de cuatro coletas y le miraba con una sonrisa divertida.- Gracias.- dijo una vez que le dio la primera calada.

- De nada, pero ¿Podrías darme uno? – pidió la desconocida.

- Supongo que se te acabaron.- comentó el moreno cediendo ante lo pedido.

- En realidad yo no fumo.- confesó la rubia encendiendo el suyo con el fuego del de Shika, éste se sonrojo ante la proximidad de sus caras.- Esto –dijo señalando al encendedor.- se lo saque al inútil de mi hermano, no me gusta que fume pero con este frío no le culpo.

- Ya veo.

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Sasuke se dejó caer en una silla de mala gana, no estaba muy conforme con la fiesta y a decir verdad últimamente todo le parecía aburrido.

- ¿Ya te has cansado de bailar, Sasuke? – preguntó la chica de gafas sentándose en las rodillas del peliazul con total normalidad.

- No seas tan empalagosa, Karin/pesada.- Suigetsu jaló del brazo de la morena pero ésta se prendió del cuello del Uchiha.

- ¡Cállate y desaparece lagartija! – le gritó ésta abrazando más a un Sasuke que ya tenía una venita palpitante y otra amenazando con salir a causa de la furia.

- Ustedes dos… -comenzó el joven de ojos azabaches.

Karin y Suigetsu intercambiaron miradas y decidieron dejar su pelea para después, Sasuke no parecía estar de humor y más en esa ocasión, la castaña con un movimiento sensual se deslizó a un lado del Uchiha y comenzó a inspeccionar los vasos que había en la mesa, pero la mayoría estaban vacíos.

- ¿Algo le molesta, tono? – Sólo en ese momento advirtieron la presencia de Shino en esa mesa, el interrogado fue el único que lo notó.

- No, sólo que éste lugar no me parece tan interesante.- contestó Sasuke.

- Si quieres - Karin comenzó a pasar juguetonamente un cubo de hielo por sus labios.- Podemos hacer algo más divertido- le sugirió seductoramente, pero el peliazul no cambió su inexpresivo gesto ignorándola por completo.

- Eres patética.- se burló Suigetsu reprimiendo una risa.

- Estúpido.- gruñó Karin fulminando con la mirada al chico de cabellos color aguamarina.

- Así que aquí están todos.- apareció Sai con su característica sonrisa junto a Ino, quién iba prendida de su brazo.

Ino miró como gatito tímido pero arisco al grupo Hebi, en especial a Karin que también la miraba cuestionando su presencia allí y buscando la de su amiga, la pelirrosa.

- Si, pero ya nos vamos, este lugar me hartó.- anunció el Uchiha incorporándose.- Suigetsu, llama a Juugo para que venga a recogernos.- ordenó emprendiendo marcha para salir del antro.

- ¡Si, señor! – el Hebi obedeció sacando su móvil mientras seguía a su señor.

- ¡Sasuke Espérame! – la chica de gafas se retiró persiguiendo a ambos muchachos.

Ino miró con una gota en la cabeza a la última y se avergonzó de ella misma y de Sakura cuando hacían esas cosas por Sasuke-Engreído-Uchiha, inclusive sonrió recordando las peleas que tenía con su amiga por éste, pero era un alivio que al menos a ella se le pasará la fiebre.

Entonces la rubia miró distraídamente a Sai y con preocupación notó que él era muy parecido a Sasuke.

- ¿Pasa algo, linda? – le preguntó el muchacho de piel pálida e Ino sólo atinó a negar con la cabeza ruborizándose por la reciente comparación ¿Eso significaba que aún sentía algo por ese ególatra¡No! Ella quería a Sai, a Sai¡sólo a él¿Cómo podía compararlos¡Ese Sasuke no le llegaba ni a los talones a su Sai!

- Supongo que nos vemos mañana.- el serio tono de voz de Shino la sacó de su lucha interna, al parecer el chico de los lentes oscuros se marchaba también.

- Sí, nos vemos Shino-kun.- despidió la chica de ojos esmeralda y se percató de la ausencia de su mejor amigo ¿Y ahora donde se había ido Shikamaru? Estaba a punto de detener a Aburame para preguntarle por el moreno, pero un tirón en dirección contraria la hizo desistir.

- ¿Nos vamos también? – consultó Sai.

- Claro.- respondió sonriéndole dulcemente, estaba agotada, ahora sólo quería estar con su nuevo novio; seguramente Shika se fue temprano a casa para dormir como todo flojo que era.

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- Temari

- ¿Eh?

- Que mi nombre es Temari.

- Ah.- vociferó Nara despreocupadamente dándole otra pitada a su cigarrillo, cosa que molestó mucho a la chica de las cuatro coletas, no encontraba nada más irritante que ser ignorada.

- Una chica acaba de darte su nombre ¿Podrías mostrar algo de educación? – exigió Temari tratando de mantener la compostura y simpatía de hace momentos.

- Vale, vale. Me llamo Shikamaru.

- Shikamaru¿eh?

- Veo que no eres alguien muy conversador, Shikamaru.- admitió la rubia con decepción.

- Me limito a escuchar.- dijo el moreno con una extraña seriedad.- ¿No es eso lo que quieren las mujeres¿Qué se les escuche? Sin embargo ellas nunca escuchan los que se les tiene que decir.

Temari arqueó una ceja ante tal reflexión.

- ¿De dónde sacas eso? – le preguntó debatiéndose si debería sentirse ofendida.

- De ninguna parte en especial, sólo es la verdad, porque las mujeres son así… problemáticas.

- Problemáticas ¿Ne? – Temari sonrió, ese pensamiento le pareció interesante.

- Temari.- ambos se giraron para ver a quien pertenecía aquella voz, era un joven que llevaba una capucha en la cabeza, Shikamaru observó las extrañas marcas que tenía en la cara pero no se sorprendió de ellas teniendo a Inuzuka Kiba de compañero nadie lo haría, aunque estaba oscuro también pudo notar que aquél joven abusaba del delineador.- Ya es tarde, vamos a casa.

- Ah, Kankuro.- dijo la aludida con normalidad y el moreno dedujo que él era su inútil hermano.-Está bien.- la chica ojiverde se giró hacia el moreno y con un gesto se despidió de él.

- ¡Kankuro! – una castaña de chonguitos hizo acto de presencia. ¡Te has dejado tus llaves! – le señaló.

- Vaya, gracias Tenten.- dijo este con una risa nerviosa y ante la mirada interrogante de Temari se dispuso a presentarlas.- Temari, ella es TenTen, una chica del Instituto Konoha. Tenten, ella es Temari, mi hermana.

- Así que del Instituto, Suna? mucho gusto – la castaña le sonrió pero su mueca cambió al notar la presencia de Nara.- ¿Shikamaru¿Qué haces aquí?

- Ah, él es Shikamaru y sólo me se su nombre.- dijo Temari mordiéndose la lengua.

- Ajá, mucho gusto.- susurró Shikamaru con aire desinteresado.

- Él también va a mi instituto, pero en primer año.- aclaró Tenten.- Kankuro y Temari-san apartir de mañana irán a nuestra escuela.

El moreno sólo asintió meditando sobre las casualidades de la vida.

- Lo más seguro es que tú tengas a nuestro hermano de compañero.- dedujo el chico de la capucha.

- Espero que no sea problemático.- dijo el de la coleta.

- ¿Problemático? – preguntó Kankuro.

- Es su palabra, no la gastes.- dijeron Tenten y Temari al unísono soltando un sonoro suspiro.


Fue una insignificante edición pero me ayudará para el proximo capítulo xD

Quiero avisarles que aparte del Nejihina, no tengo ninguna pareja oficial, de repente se me dio un todos con todos xD y por otra parte me siento mal por haber dejado a Naruto fuera del fic, pero ya vere como le meto pondre en marcha el siguiente, que creo es el más esperado, saludos y desde ya gracias por los reviews dados!