El Secreto del Clan Hyuuga
Disclaimer: Los personajes de la serie de anime Naruto no me pertenecen, le pertenecen a Masashi Kishimoto. Yo se los pido prestados para crear esta historia, evitar el aburrimiento, fanatismo y mejorar mi redacción.
Advertencias: Ninguna
Diálogos: .- Nichi Tsukino.-.
Pensamientos: .- Nichi Tsukino.-.
Demonio: .- Nichi Tsukino.-. (Próximamente)
N/A: Este fue uno de los capítulos que más me costaron, pero el resultado fue bastante satisfactorio. Le doy las gracias extra-especiales a mi Beta Reader, shiro-wolfman-k, quien me ayudó a la corrección de este capítulo. Les recomiendo las historias de este gran autor, son buenísimas. MUCHAS GRACIAS SHIRO, ERES LO MÁXIMO!
Editado: Una vez
Capítulo 19:
El Viaje Comienza.
La noche caía lentamente, dejando que las casas de Kumo dibujaran unas siluetas algo sombrías. Lo único que las hacía parecer un poco más amenas, eran las luces que estaban encendidas dentro de los hogares de los aldeanos. Bajo aquellas tenues luces del ocaso, un muchacho de cabellos rubios corría a trompicones. Se le notaba agotado, de cuando en cuando se tropezaba, pero eso no le hacía perder el equilibrio. Seguía avanzando a la vez que su velocidad descendía poco a poco.
.- Kuso… Todavía quedan catorce.-. Maldijo el muchacho. Llevaba dos días y medio corriendo alrededor de toda la aldea.- Y también me deben quedar aproximadamente cinco horas, tengo que apresurarme.-.
Un hombre observaba desde las alturas del tejado de un edificio como las estrellas del firmamento iban apareciendo conforme las tonalidades de la puesta de sol iban siendo reemplazadas por unas más oscuras. El individuo se levantó e intentó localizar a alguien. Cuando lo avistó, se acercó a él saltando de techo en techo.
.- Vamos, Naruto, ¿no me digas que se te acabaron las energías?-. Le gritó un hombre pelirrojo burlonamente. El Uzumaki volteó para encararlo.
.- ¡Urusai!, no me subestimes, Seiya-ojii-chan.-. Dijo Naruto, y sintiéndose frustrado, comenzó a correr más rápido y le dio la espalda a su sensei.
.- Jeje, funcionó.-. Se dijo a sí mismo Seiya.
Los músculos del muchacho pedían a gritos descanso, sin embargo, el tiempo se le estaba agotando; no podía consentir el detenerse para un descanso. El rubio pasó por el puente que ellos acordaron sería la meta. Trece vueltas y cuatro horas y media; tenía que acelerar si quería terminar antes de la medianoche.
.- Chico, apresúrate.-. Una voz grave sonó en su cabeza.
.- Maldito zorro, no me molestes.-. Pensó el ojiazul enfadado; ya tenía suficiente con el cansancio de sus músculos y con las burlas del Raikage.
.- Si no corres más rápido, todo lo que has hecho se irá al caño.-. Dijo Kyuubi.
.- Lo sé, pero no puedo más, estoy agotado.-. Pensó el muchacho.
.- Usuratonkachi, eres débil.-. Le dijo el zorro claramente molesto.- No debería estar metido dentro de alguien tan mediocre como tú, yo solía ser un Dios.-.
.- Ya basta.-. Pensó Naruto cansado de que todo el mundo lo viera como alguien que no merecía la pena. Comenzó a acelerar. Ya sólo le quedaban once vueltas y cuatro horas. Cada vez se sentía más cansado y soñoliento.
Había pasado por el puente seis veces más en dos horas y media. Naruto tenía sus dudas sobre si terminaría a tiempo el entrenamiento, puesto que eran las diez y media de la noche, y todavía le faltaban cinco vueltas. Si no hacía el recorrido completo a la aldea antes de las doce, tendría que volverlo a hacer todo de nuevo. El rubio bajó la velocidad sintiéndose desalentado.
.- Kuso, no lo lograré.-. Pensó el Uzumaki. De inmediato se le vino a la mente una imagen de Hinata y recordó cuando ella le contó que era él el que le daba fuerzas para seguir siendo ninja. Se preguntó qué pensaría si supiera que se había rendido ante un simple entrenamiento.- Iie, no me rendiré, yo puedo hacerlo.-.
Él lo iba a lograr, costara lo que le costara. Naruto aceleró, sin importarle el cansancio, las burlas de los demás y su propia frustración. Tres vueltas y una hora; lo estaba consiguiendo.
.- Demonios, ¿qué le pasó?-. Se preguntó a sí mismo Seiya lleno de sorpresa.- ¿Desde cuándo corre tan rápido ese muchacho?-.
Al cabo de quince minutos, el Uzumaki ya le había dado otra vuelta a la aldea, aumentando las esperanzas de poder terminar aquel agotador entrenamiento. De nuevo se comenzó a cansar, pero siguió corriendo como alma que lleva el demonio.
.- Lo va a lograr.-. Pensó Seiya cuando Naruto iba por la mitad de la aldea.- Este chico si que tiene fuerza de voluntad.-.
Le quedaban veinte minutos, su velocidad había descendido un poco. Tan sólo le faltaba una vuelta. Se dio prisa para terminar antes de la media noche.
.- Así le demostraré a ese vejete que nadie subestima a Naruto Uzumaki.-. Pensó el Gennin con una sonrisa mientras aceleraba y comprobaba en su reloj el tiempo.- Diez minutos.-.
Sólo le faltaba un cuarto de la aldea y terminaba. El rubio estaba contentísimo. Casi saltaba de alegría al dar la vuelta en una esquina y divisar a lo lejos el puente, la meta.
.- Lo lograré, lo voy a lograr, cinco minutos.-. Dijo Naruto sonriendo y acelerando más de lo debido.- ¡AAAAAAAAHHHHHHGGGGGGGG!-.
La causa de aquel grito fue un intenso dolor en la parte posterior de su muslo, lo que originó que cayera al suelo sin poder evitarlo. Era de esperarse; después de pasar tres días corriendo sin parar alrededor de toda la aldea, con pesas y luego hacer un sobreesfuerzo; eso era lo mínimo que le podía pasar. Se intentó levantar, pero al apoyarse en la pierna, no pudo soportar su peso y volvió a caer.
.- ¡No lo hagas!-. Le gritó el rubio mentalmente a Kyuubi al sentir que el dolor iba desapareciendo conforme en Bijuu lo curaba.
.- ¿Por qué?-. Preguntó el zorro sorprendido por la orden que Naruto le acababa de dar.
.- Quiero lograr este entrenamiento por mis propios medios.-. Respondió el muchacho.
.- Bueno, mejor para mí.-. Dijo Kyuubi sin interés.- Así no tengo que gastar mi chakra en alguien tan insignificante como tú.-.
.- Vamos, me tengo que levantar, sólo me quedan tres minutos.-. Se dijo a si mismo el Uzumaki, sintiendo un agudo dolor cuando se intentó alzar por segunda vez. Se logró levantar ignorando las punzadas en la parte posterior de su pierna y el inmenso cansancio que sentía.
Saltó en la pierna que no estaba lesionada, ya sólo le quedaban unos cuantos metros. Tropezó y cayó por segunda vez. Estaba empezando a preocuparse; un minuto era el tiempo que le quedaba Se arrastró como pudo, la vista se le nublaba, pero su fuerza de voluntad superaba con creces al cansancio. Una última arrastrada y…
.- ¡Tiempo!-. Dijo Seiya acercándose al puente.- No te muevas.-. El pelirrojo se acercó a Naruto, el cual estaba tumbado en el suelo con el brazo extendido.- Veamos.- La punta de sus dedos estaba sobre la línea roja.- ¡Lo hiciste, mis felicitaciones, muchacho!-.
.- Ya…tta.-. Dijo Naruto, desmayándose.
.- Bien hecho, Naruto.-. Dijo Seiya en voz baja admirando al autoproclamado futuro Hokage.- Bien hecho.-.
El chirrido de la electricidad se oía por los alrededores de un claro del bosque en donde dos personas entrenaban. De repente, el ruido cesó, para luego ser reemplazado por el sonido que se produce cuando alguien cae al suelo.
.- Mal, Sasuke, mal.-. Dijo una mujer de cabellos blancos, negando con la cabeza.- Otra vez.-.
.- Hmp.-. Se oyó del algo herido Uchiha. Hizo ocho sellos, puso sus manos enfrente de él y gritó.- RAITON, ZENZEN DEKIRU NO JUTSU.-.
A medida que decía el nombre del jutsu, una esfera de electricidad rodeaba a Sasuke, haciéndolo inmune a cualquier ninjutsu. Raiko para comprobar la eficacia de la técnica, tenía que realizar otro jutsu que tratara de penetrar la defensa.
.- RAITON, RAIRYUU NO TATSUMAKI NO JUTSU.-. La Hatake hizo unos sellos y gritó el nombre de la técnica. Luego, comenzó a girar sobre si misma. El efecto que ocasionó fue que se formara un pequeño tornado. Poco a poco fue creciendo, tomó la forma de un dragón y se rodeó de electricidad. Con una velocidad de vértigo, arremetió contra el escudo que protegía al pelinegro.
De nuevo se oía aquel estridente sonido. Las chispas saltaban al chocar el dragón contra la barrera.
.- Kuso… esta técnica es más fuerte que las anteriores, a este paso, destruirá mi barrera.-. Pensó el Uchiha, sudando.- Tengo que canalizar más mi chakra hacia donde el dragón golpea.-.
Sasuke se concentró y envió la mayoría del chakra que conformaba la barrera hacia la parte delantera, dejando las demás un poco vulnerables. Al cabo de unos segundos, se produjo una explosión. El humo del estallido no dejaba ver nada. Cuando se disipó, se pudo distinguir dos siluetas humanas; una tirada en el suelo intentando levantarse, y la otra parada. Los brazos de la peliblanca fallaban, por lo tanto, Sasuke se acercó a ella a ayudarla.
.- Arigatou, y felicidades, Sasuke.-. Dijo Raiko cogiendo la mano que le tendía el chico.
.- Hmp.-. Fue lo que dijo el pelinegro.
.- Bueno, para celebrar, vayamos a comer a un restaurante, yo invito.-. Dijo la Hatake con una sonrisa.
Sasuke siguió a la peliblanca por la mitad de la aldea. Al cabo de quince minutos de estar caminando, llegaron a dicho local. Era un pequeño restaurante; no muy lujoso, pero decente.
.- ¡Raiko-chan!-. Saludó un hombre con jovialidad.- Hace mucho tiempo que no se te veía por aquí.-.
.- Getou-san.-. Dijo Raiko mirándolo y abrazándolo.- Tu local ha mejorado bastante. Ah, él es Sasuke, mi alumno.-.
.- Getou, para servirte.-. Dijo el dueño del restaurante tendiéndole la mano al Uchiha.
.- Hmp.-. Dijo el chico estrechando su fuerte palma.
.- ¿Qué desean comer?-. Preguntó Getou sonriente.- La casa invita.-.
.- ¿Estás seguro?-. Preguntó la Hatake con una sonrisa peligrosa.- Recuerda que tengo muy buen apetito y venimos de un entrenamiento.-.
.- No importa.-. Respondió el hombre haciendo un gesto con la mano, indicando que eso no era un problema.- Insisto, pidan lo que quieran.-.
.- Yosh.-. Dijo Raiko rozando la palma de sus manos.
La peliblanca pidió comida como para un banquete real, aún así, se lo comió todo junto con Sasuke, el cual lo único que pidió fue una ensalada cesar. Mientras engullían su comida, escucharon una conversación bastante interesante de otros clientes del restaurante.
.- ¡Nani!, ¿otro más?-. Dijo indignada una mujer.
.- Hai, Yuki.-. Susurró la otra de cuarenta años aproximadamente.- Al perecer va a haber otro ciclón dentro de una semana.-.
.- Estoy harta de los malditos remolinos.-. Dijo Yuki molesta.- Todos impactan con el Árbol Blanco y lo destruyen. Por eso mi marido no ha podido bajar para traer los productos que vendemos. Estamos en quiebra, Nikei.-.
.- Te comprendo.-. Dijo Nikei dándole una palmada en la espalda.- Lo que no entiendo es de donde vienen tantos.-.
.- Aparentan venir del sur.-. Contestó la mujer sin darle importancia.- Pero ese no es el punto…-.
Sasuke y Raiko que habían estado escuchando esa conversación, se quedaron pensativos.
.- ¿Crees que tenga algo que ver con lo que estamos buscando?-. Preguntó el Uchiha.
.- No lo sé.-. Respondió la peliblanca negando con la cabeza.- Será mejor preguntarle a Seiya-sama si recordó algo sobre la biblioteca.-.
.- Hai.-. Dijo Sasuke asintiendo.
.- Ha, ha, ha.-. Jadeó una muchacha con un peinado de estilo chino.
.- Creo que es todo por hoy.-. Dijo un hombre de cabello plateado.- Al fin y al cabo, ya sabes manejar bastante bien el rayo, Tenten.-.
.- Arigatou, Kakashi-sensei.-. Respondió la Kinzoku.
.- Mañana comenzarás a juntar el rayo con la tierra.-. Dijo el Jounin.- Será mejor que te prepares, va ser un arduo entrenamiento.-.
.- ¿Y cómo haré para juntarlos?-. Preguntó Tenten curiosa.
.- Mañana…-. Dijo Kakashi por toda respuesta.
.- No se vale.-. Dijo la castaña inflando los cachetes.
Llegaron a la Mansión Hatake, cada uno se fue a su cuarto y se bañaron. Al terminar de lavarse, Tenten fue al jardín a relajarse un poco con la lectura de alguna revista o algún libro. Apenas la chica se había sentado en una silla, alguien tocó el timbre.
.- ¿Quién será?-. Se preguntó a si misma la Kinzoku. Abrió la puerta, pensando en que a lo mejor sería el cartero, más no era así. Cual fue su sorpresa al encontrar enfrente de la puerta al mismísimo Raikage, y eso no era todo; cargaba en su espalda a Naruto desmayado.
.- O yasumi nasai, ¿puedo pasar a dejar al muchacho en alguna parte?-. Saludó Seiya con una sonrisa.- Está algo pesado.-.
.- Por supuesto.-. Respondió Tenten poniéndose a un lado para dejar pasar a su inesperado visitante. El Raikage entró a la Sala de Estar y dejó al Uzumaki en uno de los sofás.
.- Ah, mucho mejor.-. Dijo el pelirrojo cuando se libró del peso en su espalda y se enderezó. Vio que la chica enfrente él lo miraba con una expresión confundida, como preguntando qué demonios hacia Seiya ahí.- Ese entrenamiento lo dejó sin fuerzas; se desmayó y creo que tiene una lesión en su pierna derecha, será mejor que lo revisen en cuanto puedan.-.
.- Hai, lo llevaremos el hospital después.-. Dijo la castaña viendo a su compañero.- Cambiando de tema, ¿ya recordó lo de la biblioteca?-.
.- Hai.-. Dijo el Raikage golpeando ligeramente su mano con la parte inferior de su otro puño.- Ya que lo mencionas, estaba pensando en ello por el camino.-.
.- ¿Y bien?-. Preguntó la chica ansiosa.
.- Creo que será mejor esperar a que todo el equipo esté aquí.-. Dijo Seiya.
.- No hará falta.- Dijo una voz proveniente de la entrada a la sala de estar. Era Raiko, quien llegó acompañada de Sasuke, Rin y Kakashi.
.- Ya estamos todos.- Dijo Rin entrando a la habitación junto con los demás miembros del equipo.- Por favor, Raikage-sama, siéntese, está en su casa.-.
.- Arigatou. La información no es muy precisa, pero estoy seguro de que les servirá de algo.-. Dijo Seiya sentándose en el sofá. Los demás lo imitaron.
Flashback
Se encontraba en las puertas principales de Konoha esperando a su amigo. Había quedado con unos cuantos compañeros para ir a "Sora no Mizumi" a acampar. Dirigió sus brillantes orbes azules al cielo y observó como el sol se alzaba poco a poco sobre su cabeza, indicando que se acercaba el mediodía.
.- Kuso, se está retrasando.- Dijo el rubio bajando la vista. Al cabo de unos minutos, su compañero apareció.- ¡Seiya, apresúrate!-. Gritó el muchacho de once años cuando vio a su amigo.
.- Ya voy, vaya forma más agradable de decir "buenos días", Minato.-. Le contestó Seiya con fastidio. Iba cargando una enorme bolsa.- Me retrasé, por esto.-. Dijo el pelirrojo señalando el bulto que llevaba en sus brazos.- La tienda pesa mucho.-.
.- Bueno, entonces déjame cargarla yo durante la mitad del recorrido-. Dijo el Namikaze con una sonrisa.
.- Bien.-. Dijo el pelirrojo entregándole el bulto donde se encontraba la tienda.- Sólo espero que el lago no esté muy lejos, porque si no, nos cansaremos demasiado, llegaremos tarde y Kushina nos dará una paliza.-.
Ambos muchachos sintieron escalofríos y pusieron una cara de terror al imaginarse lo que les haría la Uzumaki, de modo que anduvieron rápido para que no pasara lo que se imaginaron sus pequeñas cabezas. Al llegar a la laguna y comprobar que su compañera no había llegado aún, sintieron un gran alivio.
.- ¡Oi, Ayame-chan, Fugaku-teme!-. Minato gritó los nombres de sus compañeros que habían llegado antes que ellos; el nombre del último lo dijo con cierto tono de molestia.
.- Ah, Minato-dobe, llegas tarde.-. Dijo el Uchiha con superioridad.
.- Jaja, muy gracioso.-. Dijo Minato con una risa falsa. Luego cambió su expresión a una de seriedad.- No.-.
.- Claro, como tú tienes tanto sentido del humor, usuratonkachi.-. Dijo Fugaku con ironía.
.- ¡¿Qué dijiste?!-. Dijo Minato enojado por el insulto. Se dirigieron las miradas más asesinas de las que eran capaces.
.- Ya basta, Minato, Fugaku.-. Intervino una chica con cabello castaño-rojizo.
.- Kushina.-. Dijo el rubio mirándola con sus ojos azules. Luego señaló con su dedo índice al pelinegro.- Él comenzó todo.-.
.- ¿Será que algún día podrán dejar de pelearse?-. Preguntó Kushina cansada de los constantes enfrentamientos entre los dos muchachos.- ¡Me tienen VERDE!-.
Los orbes de los dos chicos se encontraron momentáneamente y después dirigieron las vistas hacia el lado contrario.
.- Olvídalo, es un caso perdido.-. Le susurró Ayame a Kushina.
.- Ya se arreglarán.-. Dijo Seiya negando con la cabeza.- Mientras tanto, tenemos que preparar la tienda y buscar leña.-.
.- Tienes razón.-. Dijo Ayame chasqueando los dedos.- Minato y Seiya, preparen la tienda. Nosotros tres iremos a buscar la leña.-.
.- Bien.-. Dijo el pelirrojo. Armaron la tienda en pocos minutos y como los otros aún no habían llegado, se pusieron a charlar.
.- Oi, ¿es verdad que últimamente hay tornados en Kumo?-. Preguntó Minato de repente.
.- No lo sé.-. Respondió Seiya.- Es que me desconecté completamente de mi país desde que comenzaron las vacaciones y me vine a aquí.-.
.- Ya veo.-. Dijo el rubio.- Bueno oí eso.-.
.- Pero, lo raro es que por allá ocurren ese tipo de desastres naturales.-. Dijo el pelirrojo razonando lo que le acababa de decir Minato.- ¿A qué se deberán?-.
.- Yo lo sé.-. Dijo el Namikaze misteriosamente y comenzó a relatar una historia.
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Hace muchos años, un clan de shinobis muy poderosos compró una isla entera para vivir y guardar sus más preciados secretos ahí. El Raikage no le quería vender al clan la isla, puesto que tenía planeado utilizarla para instalar una base militar para vigilar la frontera entre Mizu no Kuni y Kaminari no Kuni, pero el dinero había doblegado su voluntad original. La familia de shinobis comenzó a realizar proyectos en la isla. Todos y cada uno de ellos fue un éxito, pero el proyecto número trece… fue otro caso.
Aquella mañana, el color del cielo no presagiaba nada bueno. Todos los miembros del clan se habían levantado temprano para seguir con la construcción de una biblioteca que habían empezado a edificar al pie de un a montaña hacía unos meses. Cerca de la noche, empezó a llover, pero los incasables ninjas siguieron con su trabajo. La intensidad de la precipitación aumentó, y gracias a eso, hubo un deslizamiento masivo de una parte de la montaña. La biblioteca quedó enterrada bajo la tierra, y los miembros del clan que trabajaban en la misma, no pudieron salir de ella.
Se dice que después de esto, la isla fue rodeada por unos infranqueables remolinos y tornados, para que los secretos de dicho clan no fueran descubiertos. Desde aquel día, esa isla fue llamada la Isla Remolinos y nadie puede entrar o salir de ella. Sin embargo, cada treinta y nueve años, se deshace de aquellos torbellinos esparciéndolos en distintas direcciones. Si por algún método alguien entra a la isla ese día, los espíritus de los miembros del clan se apoderarán del cuerpo de la persona que entró a la isla y su alma vagará eternamente por toda la isla.
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.- ¿Qué te parece?-. Preguntó Minato con una sonrisa macabra.
.- Una historia francamente… como decirlo… bueno no fue ni aburrida ni interesante.-. Dijo Seiya encogiéndose de hombros.- Lo que si me gustaría preguntarte es, ¿de dónde sacaste esa historia?-.
.- La leí en un libro.-. Dijo el rubio por toda respuesta.
.- Y supongo que el libro es confiable.-. Dijo el pelirrojo con cierto tono de sarcasmo.
.- Ahora que lo dices, no lo sé.-. Dijo el Namikaze rascándose la mejilla con su dedo índice.- Yo sólo lo encontré en mi casa.-.
.- ¿Qué parte de tu casa?-. Preguntó Seiya entrecerrando los ojos.
.- En mi cuarto.-. Respondió Minato sin entender por qué la ubicación del libro era tan importante.
.- Entonces no te creo ni una sola palabra.-. Dijo el pelirrojo riéndose.
.- No tiene gracia.-. Dijo el Namikaze inflando los cachetes.
Fin del Flashback
.- Interesante, ¿eh?-. Dijo Seiya con su barbilla apoyada en su mano y sonriendo.
.- Más que interesante.-. Dijo Naruto, el cual ya se había despertado.
.- Si, claro, pero todavía faltan muchos detalles.-. Dijo Kakashi pensativo.- Por ejemplo, ¿en dónde queda esa supuesta Isla Remolinos?-.
.- Ya he buscado la ubicación de esa isla en muchos mapas, pero no he encontrado nada acerca de ella.-. Dijo el pelirrojo negando con la cabeza.
Un repentino golpeteo en la ventana sobresaltó a los que estaban oyendo la historia. Rin se levantó del sofá y se dirigió al alfeizar para investigar. Los golpes eran provocados por un halcón, el cual llevaba un mensaje.
.- Miren esto.-. Dijo la castaña-rojiza indicándoles con una seña para que se acercaran. El equipo completo y el Raikage observaron con detenimiento lo que Rin tenía en las manos. Era un mapa, el cual tenía dibujado lo que parecía una isla, ubicada en el océano que se encuentra entre las aldeas de Kumo y Kiri.
.- Hmp, parece que los del otro equipo ya descubrieron la localización de la Isla Remolinos.-. Dijo Raiko con una sonrisa y cierta emoción en su voz; lista para otra aventura.
.- Pero debemos esperar a que Naruto se recupere.-. Dijo Kakashi mirando al rubio.- Nos iremos después de que se le pase.-.
.- Si, Kakashi-sensei tiene razón; no podemos continuar nuestro viaje con el tobillo de Naruto en ese estado.-. Dijo Tenten.
.- Déjenmelo a mí.-. Intervino Rin.- Yo lo curaré.-.
Se puso de rodillas enfrente de la pierna del Uzumaki y comprobó el estado de su pierna.
.- ¿Te duele aquí?-. Dijo la Naoru mientras tocaba la parte superior del muslo del rubio.
.- Iie.-. Respondió Naruto moviendo la cabeza de un lado a otro.
.- ¿Y aq…?-. Empezó a preguntar la mujer palpando la parte inferior de la pierna.
.- ¡OUCH!-. Gritó el Uzumaki.
.- Bien, aguanta el dolor por unos segundos.-. Dijo Rin tanteando para comprobar que tipo de lesión era. El muchacho respiró hondo mientras la mujer tocaba su pierna.- Parace que un desgarre del músculo isquiotibial. Es un poco grave, pero tiene arreglo.-.
Acercó las palmas de su mano a la parte inferior del muslo y comenzó a enviar chakra curativo al desgarre. La operación duró menos de dos segundos.
.- Que rápido, y me puedo mover a la perfección.-. Dijo Naruto asombrado.- Arigatou, Rin-san.-.
.- Cuando quieras.-. Respondió con cortesía la muchacha.
.- Bueno, entonces estamos listos para partir.-. Dijo Tenten mirando a los demás.
.- Mañana en la mañana nos iremos.-. Dijo Raiko.- Rumbo a la Isla Remolino.-.
Aclaraciones y Traducciones:
Raiton, Zenzen Dekiru no Jutsu: Estilo de Rayo, Jutsu Coraza de Rayo
El usuario crea una gran capa eléctrica a su alrededor, protegiédolo de cualquier ninjutsu.
Raiton, Rairyuu no Tatsumaki no Jutsu: Estilo de Rayo, Jutsu Dragón de Rayo
El usuario gira sobre si mismo ocasionando un pequeño remolino que tomará la forma de dragón y será rodeado por electricidad
Sora no Mizumi: Lago del Cielo
