El Secreto del Clan Hyuuga
Disclaimer: Los personajes de la serie de anime Naruto no me pertenecen, le pertenecen a Masashi Kishimoto. Yo se los pido prestados para crear esta historia, evitar el aburrimiento, fanatismo y mejorar mi redacción.
Advertencias: Ninguna
Diálogos: .- Nichi Tsukino.-.
Pensamientos: .- Nichi Tsukino.-.
Demonio: .- Nichi Tsukino.-. (Próximamente)
N/A: POR FAVOR LEAN LA NOTA DE AUTORA, SI TIENEN PEREZA, LÉANSE NADA MÁS LA PARTE EN NEGRITA.
Después de muuuucho tiempo sin haber actualizado... bueno, a quien engaño, fueron casi cinco meses... al fin me tienen aquí, pidiendo que me perdonen por la demora. Cumplí años, estuve enferma, mi abuelo cumplió noventa años, (La fiesta duró dos días... no, no bromeo), tuve un concierto de piano, mi mamá también cumplió años, me volví a enfermar, ví Evangelión, luego seguí con Zoids (anime que me marcó porque vi la mitad de la primare temporada cuando era una enana), seguí con Tsubasa, Tales of Symphonia y por último, Mahou Shoujo Lyrical Nanoha. En fin, fueron unas vacaciones bastante atareadas.
Para aquellas personas que no se han pasado por mi fic desde hace mucho tiempo, espero que les guste la nueva presentación. Hice lo mismo con los capítulos anteriores, y también arreglé varios errores. Tengo que darle un reconocimiento a mi Beta Reader, Shiro-wolfman-k (Por cierto sus historias son muy buenas, pasense por ellas si tienen tiempo) quien me ayudó a notar ciertos errores en el capítulo original. Cualquier cosa que quede, es mía.
Para aquellas personas que se les olvidó: ESTO ES UN AU, LOS CINCO DEL SONIDO ESTÁN VIVOS PORQUE YO LO QUISE HACER ASÍ, NO PORQUE SE ME HAYA OLVIDADO. Gracias
Otro anuncio, les pido que POR FAVOR se pasen por el capítulo 9 y busquen las partes que dicen "Con Kabuto y Shizune" y "Con Tsunade y Jiraiya" , léanselas, no es muy largo. Cambié algo ahí que podría modificar la historia más adelante. Lamento haber hecho esos cambios, pero eran necesarios.
Editado: Ninguna.
Capítulo 18:
La Biblioteca Enterrada
Kirigakure no Satô – 8:00 am.
Los brillantes rayos del sol bañaban con su luz a los pueblerinos de Kiri que acaban de despertarse. Muchas de aquellas personas abrían sus puestos de comidas y tiendas al público. En uno de esos puestos de comida, seis personas terminaban de comer un suculento desayuno y una vez pagada la cuenta, caminaron en dirección al bosque, con destino a la Casa Limbo. Cuando llegaron a dicha construcción, cinco de los ninja se voltearon a ver la Aldea de la Niebla por última vez hasta que volvieran de nuevo.
.- Bueno, supongo que este es el adiós.-. Dijo la melodiosa voz de un muchacho de cabello azul celeste. Los cinco shinobi dirigieron sus ojos al joven Mizukage.- Les deseo mucha suerte en su viaje. Sakura, ya sabes como utilizar el Reitôko, lo único que te queda por hacer es practicar.-.
.- Si, me esforzaré mucho para dominarlo.-. Dijo la Haruno con entusiasmo. Después, bajó la mirada a suelo; no quería que Koriko viese reflejado en su rostro la tristeza.- Fue una gran experiencia estar contigo, nii-san, arigatou.-.
El Mizukage observó a su hermana menor y esta, al sentir la mirada del muchacho, levantó su cara. Ambos ojijades se miraban con algo de melancolía. Ambos sabían en el fondo que el día de la separación iba a llegar, y nada podrían hacer para evitarlo. Pese a que eran concientes de que cualquier otro día podían volver a verse, la separación era difícil para los dos. Aquel momento, aunque fuese muy conmovedor, se estaba prolongando demasiado, así que el Sannin de los Sapos rompió el silencio.
.- Entonces, ¿nos vamos?-. Preguntó Jiraiya pausadamente; no quería ser él la persona que rompiera el momento "mágico".
.- Debemos irnos ya si queremos alcanzar a los demás.-. Dijo el Hyuuga fríamente.
.- Neji-nii-san tiene razón.-. Dijo Hinata suavemente. Luego Sakura abrazó a su hermano.
.- Imotou, cuídate.-. Dijo Koriko algo afligido.- Nos veremos pronto.-.
.- Sayounara.-. Dijo Sakura con una risa triste y aún abrazando al Harukei. Luego, se separaron y la pelirrosa soltó una lágrima.
.- Gambatte.-. Dijo el celeste sonriendo de un modo muy parecido al de Naruto y despidiéndose.
Los ninja de Konoha entraron a la lujosa habitación de la Casa Limbo. Cada uno de ellos colocó una de sus manos sobre la pared y envió chakra hacia la misma, tal como lo habían hecho cuando llegaron a Kiri. El muro los succionó y aparecieron de espaldas al sauce que se transformaba.
.- Sayounara, Nii-san.-. Pensó Sakura mirando el árbol con nostalgia. Luego cambió su cara, pasando a ser una de emoción.- Andando.-.
Recorrieron los neblinosos bosques de Mizu no Kuni en dirección al puerto más cercano y cuando llegaron al mismo, le pidieron al dueño de un barco que los llevara a la Isla Remolinos.
.- ¿Aquella isla que está rodeada por esos remolinos?-. Preguntó el señor con algo de temor.- No, lo lamento pero no puedo llevarlos ahí. Esa isla es muy peligrosa, uno no se puede acercar a menos de un kilómetro, si lo haces los remolinos te succionan.-.
.- ¿Y si le compramos el bote?-. Preguntó Yamato tratando de convencer al hombre.
.- Bueno, eso sería diferente, debido a que toda la responsabilidad recaería en ustedes.-. Dijo el dueño del barco pensativo. El equipo de Konoha siguió insistiendo hasta que el hombre les dijo el precio del bote.
.- ¡No puede ser, me he quedado sin dinero!-. Dijo Jiraiya deprimido y poniendo boca abajo su monedero, tratando de ver si quedaba algo.
Una vez estuvieron dentro del barco, zarparon hacia la Isla Remolinos. Pasado el mediodía, el cielo se tornó de un color gris, indicando que una tormenta se desataría muy pronto. Lo apropiado en esa ocasión hubiera sido que el equipo de Konoha retrocediera al puerto para así evitar una posible catástrofe, pero la isla ya se veía a lo lejos, y por votación, decidieron seguir.
.- Parece que lo que nos contaron los otros era verdad; hoy no hay remolinos.-. Dijo el ermitaño confiado. Quedaba menos de una milla náutica entre ellos y la costa de la isla cuando un oleaje brusco sacudió el barco con violencia, por lo tanto muchos de los pasajeros perdieron el equilibrio. Comenzó a llover a cántaros.
.- ¿Qué está pasando?-. Preguntó Sakura aferrándose al barandal para no caerse o resbalarse con el agua. La pregunta tuvo su respuesta con el simple hecho de dirigir la vista hacia el mar.
.- ¿Un remolino?-. Preguntó Hinata con angustia desde el suelo la cubierta.
.- ¿De donde salió?, antes no estaba ahí.-. Dijo Neji con algo de preocupación puesto que el remolino estaba succionando el barco. El agua entraba por todas partes y el navío se empezaba a hundir.
.- Su origen no importa, lo que nos interesa es no separarnos.-. Dijo Yamato agarrando las manos de sus compañeros.- Sujétense todos.-.
Los shinobi se dieron la mano y justo en ese momento una gran ola impactó contra el barco, volteándolo. El equipo completo cayó al remolino sin poderlo evitar.
Kumogakure no Satô – 7:00 am.
Las horas de sueño pasaron volando para los ninja de Konoha. Cuando se despertaron, todos, sin excepción, tuvieron la sensación de que sólo habían pasado unos segundos desde que se durmieron. Pero los brillantes rayos del sol que pasaban por las ventanas indicaban todo lo contrario, de modo que se vistieron entre bostezos y una que otra estirada. Al terminar de desayunar, el equipo se dirigió al Árbol Blanco, donde el Raikage los esperaba.
.- Bueno, espero que les vaya bien en su viaje.-. Dijo el hombre de cabellos pelirrojos con algo de tristeza por la despedida.
.- ¿Eh?-. Dijo un muchacho rubio confundido.- Seiya-ojii-chan, ¿tú no vienes?-.
.- No puedo, tengo una aldea que cuidar, Naruto.-. Dijo Seiya con una sonrisa melancólica.
.- Cierto, no serías un buen Raikage si dejaras a la aldea sola.-. Dijo Naruto con una sonrisa zorruna.
.- Antes de que te vayas, quiero entregarte esto.-. Dijo el Raikage dándole al Uzumaki un pequeño pergamino.- Contiene instrucciones sobre como realizar el Moerukaze, la técnica que calienta el aire. También contiene otros jutsu de viento que podrían serte útiles en cualquier batalla.-.
.- Arigatou, por todo.-. Dijo el Uzumaki mirando el pequeño objeto que tenía en sus manos.
.- Las técnicas que están ahí son bastante poderosas, conociéndote, seguro no tendrás problemas para aprenderlas; tu determinación será la clave para lograrlo. No dudo en que las realizarás a la perfección después de haberlas practicado un par de veces.-. Dijo Seiya sonriendo.- Bueno, fue fantástico que todos ustedes hayan venido.-.
.- Prometemos visitarlo de vez en cuando.-. Dijo Tenten alegremente.
.- Si, me quedaré aquí durante el verano.-. Dijo Raiko abrazando al Raikage.
.- Seiya-sama, muchas gracias por todo.-. Dijo Kakashi empezando a hacer una reverencia, pero Seiya le tendió la mano; el Hatake la estrechó gustoso.
.- Debemos irnos.-. Dijo Sasuke monótona e inexpresivamente.
.- Fue un placer para mí conocerlos.-. Dijo Seiya alegre.- Buena suerte.-.
.- Gracias.-. Dijo Naruto con su característica sonrisa.
Entraron al "ascensor" del árbol y bajaron a tierra firme con una velocidad vertiginosa, sin darles tiempo de dar una última ojeada a Kumogakure no Satô. Una vez salieron de las entrañas del Árbol Blanco, este desapareció de la vista de los viajeros y comenzaron a andar en dirección al sur.
Durante el viaje, Naruto leyendo el pergamino que contenía las técnicas de viento. De vez en cuando, dejaba la lectura y andaba un buen trecho del camino con sus sentidos a máxima sensibilidad, tratando de percibir a un posible enemigo. Llegada la noche, el equipo decidió descansar en un claro de bosque y Naruto aprovechó ese tiempo para practicar sus nuevas técnicas.
.- Muy bien, ahora, comencemos con el jutsu.-. Dijo el Uzumaki con entusiasmo una vez se hubo alejado del campamento para no despertar a sus compañeros. Abrió el pergamino y buscó la técnica.
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Fuuton Ninpou; Moerukaze no Jutsu
Sellos: O-hitsuji, Ryuu, Inu, Tori, Inu, O-ushi, O-hitsuji, Ryuu, Tora
Gasto de Chakra: Moderado
El usuario de esta técnica acumula chakra en sus pulmones y luego lo expulsa por la boca en distintas direcciones con el objetivo de calentar el aire a su alrededor. El cuerpo de la persona que realizó la técnica será menos pesado, por lo que podrá desplazarse con suma agilidad dentro radio en el que el aire este caliente. La elevada temperatura no le afectará al usuario, pero si al enemigo. Este jutsu será inútil para cualquier persona que no sea usuario del estilo de batalla Kamikaze.
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.- Ja, esto será pan comido.-. Dijo el hiperactivo rubio con euforia. Hizo los respectivos sellos y moldeó su chakra.- FUUTON NINPOU; MOERUKAZE NO JUTSU.-.
Expulsó su chakra y al instante pudo sentir como el aire se calentaba a su alrededor. El muchacho se emocionó aún más, pues parecía que lo había logrado.
.- Bien, aquí voy.-. Dijo el rubio. Comenzó a correr y cual fue su sorpresa al darse cuenta de que la técnica no había surtido efecto; iba a la velocidad normal. Volvió a repetir la técnica una y otra vez, pero el resultado seguía siendo el mismo.
.- ¿Por qué no funciona?-. Dijo Naruto frustrado tirado en el suelo por el cansancio. Se levantó.- De nuevo.-. Volvió a intentarlo con más chakra, pero tampoco funcionó.- A lo mejor es que estoy muy cansado, creo que lo dejo por hoy.-. Dijo con el rostro perlado en sudor y jadeando.
Volvió al campamento con los músculos agarrotados y doloridos por el esfuerzo hecho. Todos estaban dormidos, sin embargo, había alguien que no se encontraba ahí; Rin. La buscó por los alrededores del campamento, susurrando su nombre para que los demás no se despertaran, sin embargo no la encontró. Justo cuando se devolvía, oyó unos ruidos provenientes de un claro de bosque próximo a él. Se puso en guardia y sacó un kunai en caso de que fuera un enemigo. Con lentitud y sigilo, se acercó al lugar de donde provenía aquella voz. Cual fue su alivio al encontrar parada en el medio del claro de bosque a Rin. Quiso acercarse a ella, pero algo lo detuvo; la mujer estaba con los ojos cerrados y con sus manos formaba un extraño sello. De repente, ya no se encontraba ahí. Un inesperado y preciso golpe en la nuca hizo que la vista del muchacho se nublara y provocara su desmayo.
.- Naruto, despierta.-. Dijo una voz masculina. Alguien lo zarandeaba tratando de despertarlo. El muchacho sólo se dio la vuelta.
.- Cinco minutitos más.-. Dijo el rubio adormilado.
.- No podemos perder más tiempo.-. Dijo otra voz con algo de fastidio por la actitud del Uzumaki.
.- De acuerdo, de acuerdo.-. Dijo Naruto frotándose los ojos. Se estiró y dio un largo bostezo.
.- O hayou, dormilón.-. Saludó Tenten simpáticamente.- Kakashi-sensei llevaba horas tratando de despertarte.-.
.- Si, tuve una mala noche.-. Dijo el rubio rascándose la nuca. Luego recordó lo que le había pasado la noche anterior.- Pero si yo estaba en el claro cuando me desmayé, ¿quién me trajo hasta aquí… o habrá sido un sueño?-.
Estaba muy confundido con aquel acontecimiento, pero decidió no darle más vueltas al asunto, era inútil intentar descubrirlo sin tener más pistas; no llegaría a ninguna respuesta de ese modo.
El equipo de Konoha se puso en marcha de nuevo, está vez aceleraron el paso para llegar más rápido al puerto, sin embargo, con la inminente llegada de la noche también llegó el cansancio, y por segunda vez, tuvieron que pararse a descansar. Naruto volvió a aprovechar ese momento para inspeccionar el pergamino. Intentó de nuevo el Moerukaze, pero no le funcionó, por lo que decidió continuar con los otros jutsu. Pronto descubrió que lo que le había dicho Seiya respecto a las técnicas era cierto; los jutsu que contenía el pergamino, con determinación, se podían aprender, pero desgraciadamente, el Moerukaze era la excepción a la regla en el caso de Naruto; tenía una especie de bloqueo con aquella técnica y no sabía por qué. Después de unas cuantas horas, el muchacho ya había aprendido un tercio de las técnicas de aquel pergamino, y quería seguir, pero el cansancio era demasiado grande. Regreso al campamento, agotado, sudado y sin fuerzas, pero satisfecho de si mismo.
A la mañana, todos se despertaron y se dirigieron al puerto. Cuando llegaron era mediodía, por lo que antes de pedir un bote, comieron. Naruto se quejó porque no le gustaba mucho el pescado, pero tuvo que almorzarlo de todos modos; estando tan cerca del mar, lo único que se comía por los alrededores era eso. Después de una buena comida, trataron de encontrar a alguien que les prestara su barco, pero no les encontraron ninguno, de modo que no pudieron zarpar ese día.
.- ¿Y ahora qué hacemos?-. Preguntó Tenten algo impaciente.
.- Pues está claro.-. Dijo Naruto con entusiasmo. Todos lo miraron con una expresión confundida.- En la noche, robaremos un bote y cuando regresemos de la isla se lo dejamos al dueño tal y como estaba.-.
.- No podemos hacer eso, dobe.-. Dijo Sasuke con hastío.
.- Dime por qué no, si se lo devolvemos después todo estará bien.-. Dijo el Uzumaki elevando un poco la voz.
.- Debo admitir que Naruto tiene algo de razón, pero sólo lo haremos como último recurso.-. Dijo Kakashi monótonamente.- Mientras tanto, debemos concentrarnos en buscar otra solución.-.
Trataron de encontrar otra salida a aquel problema, pero cada vez que lograban dar con una de ellas era más absurda y arriesgada que la anterior, de modo que optaron por la del hiperactivo rubio; por más imprudente que fuese, aquella era la mejor opción.
.- Antes de hacer algo innecesario, ¿quién manejará el barco?-. Preguntó el Uchiha de mala manera; le molestaba que Naruto fuese el que había ideado el plan cuando normalmente era él la persona que lo creaba.- Dudo que alguien aquí sepa de navegación.-.
.- Yo lo haré.-. Dijo Rin con entusiasmo.- Cuando estuve en Kiri, me enseñaron.-.
.- Kami ADORA probar que estoy en lo incorrecto.-. Pensó Sasuke con amargura
Bien entrada la noche, se acercaron a uno de los barcos, una vez hubieron comprobado que nadie estuviera por los alrededores. Luego de que todos subieron al navío, zarparon en dirección al sur.
Todo estuvo normal durante el viaje, por lo menos hasta la mañana, que fue cuando vieron la renombrada Isla Remolinos. Las nubes se aglomeraron en el cielo y se volvieron grises y turbias, amenazando con desatar una tormenta.
.- Oigan, hace un momento había sol.-. Dijo Tenten mirando el cielo. Estaba confundida por el repentino cambio de clima.
.- Aja, ¿qué pasa con eso?-. Preguntó Naruto sin comprender el por qué la chica resaltaba algo tan obvio.
.- Bueno, que es extraño.-. Respondió la Kinzoku.
.- Podría significar algo malo.-. Dijo Sasuke acercándose a ellos. Miraba el cielo, y después dirigía sus ojos a la Isla Remolinos, que cada vez estaba más cerca.
.- ¿Qué quieres decir con eso?-. Preguntó Naruto.- Yo creo que este barco puede soportar una tormen…-.
.- No lo estoy diciendo por una tormenta.-. Dijo el Uchiha algo tenso.
.- Sino por la isla y lo que puede haber en ella.-. Dijo la castaña mirando al islote. Tenía un aspecto inocente, de hecho, nadie que hubiera conocido su historia podría pensar que era peligrosa.
Una repentina sacudida zarandeó el barco, tal como había pasado con el otro equipo. Los shinobi dieron un respingo al sentir la imprevista arremetida del agua contra el navío. Rin detuvo el bote por seguridad.
.- ¿Qué sucede aquí?-. Preguntó Kakashi con su libro de Icha Icha Paradise; él acababa de llegar a donde ellos estaban. Se asomó por el barandal para ver que había en el mar, pero no vio nada.
.- ¿Serán los remolinos?-. Preguntó Raiko con preocupación; ella también se había acercado. Imitaron al Hatake, esperando ver el agua arremolinándose, sin embargo, ahí no había ningún remolino. La Naoru había bajado de la cabina del capitán y ahora caminaba hacia a la popa, para intentar divisar lo que pudo haber sido.
.- ¿Vieron eso?-. Preguntó la cobriza señalando una gran sombra cerca del barco.
.- ¿Qué cosa?-. Preguntó Tenten con curiosidad. Se aproximó a ella e intentó ver lo que ella había avistado antes, sin embargo, la sombra ya había desaparecido, y en su lugar se extendía una inalterable extensión de agua salada y la Isla Remolinos. Otra sacudida provocó que el equipo perdiera el equilibrio.
.- Otra vez.-. Dijo Naruto con algo de enojo desde el suelo. Ya se había caído dos veces y la retaguardia le dolía.
.- ¿Qué está pasando?-. Dijo la Kinzoku algo angustiada. De repente, como si alguien hubiera escuchado a su pregunta, la respuesta salió a la superficie; una serpiente marina gigante se había mostrado ante ellos. Su cuerpo tenía aproximadamente unos veinte metros fuera del agua y si se contaba lo que quedaba de cuerpo debajo del mar…
El monstruo los veía a todos con sus pequeños y oscuros ojos, comprobando si supondrían una amenaza para ella, desgraciadamente, el barco era bastante grande y ella lo interpretó como un intruso dentro de su territorio. La serpiente arremetió contra la nave a una velocidad de vértigo, pero un golpe acertado en la cabeza del animal por parte de Raiko logró que la embestida se desviara de su curso.
.- Ay no, tengo que hacer algo.-. Pensó Rin con preocupación. La serpiente se comenzaba a reponer del golpe y los demás empezaban a prepararse para otro ataque por parte del animal.
.- ¿Qué le pasa?-. Pensó Naruto observando como la Naoru cerraba sus ojos.- Momento, ¿ese no es...?-. Ahora la chica formaba aquel sello extraño que el Uzumaki vio la aquella noche.
Lo que pasó a continuación fue bastante extraño; la serpiente comenzó a sacudirse, retorcerse y enrollarse con su propio cuerpo, como si estuviera agonizando. Todos miraban aquel espectáculo confundidos.
.- Bueno, ¿qué esperan?-. Dijo Rin con los ojos aún cerrados. El equipo entero la miró extrañado.- Vayan rápido a la isla, antes de que se me acabe el chakra.-.
.- ¿Rin qué…?-. Comenzó a preguntar Kakashi, pero la cobriza lo interrumpió.
.- Váyanse.-. Dijo la mujer firmemente.
.- ¿Qué sucederá contigo?-. Preguntó el rubio preocupado.
.- No importa.-. Dijo Rin comenzando a exasperarse.
.- Pero…-. Comenzó a decir Tenten, pero la mujer la interrumpió antes de que terminara la frase.
.- ¡Váyanse!-. Gritó la Naoru sin paciencia. Los otros miembros del equipo emprendieron la marcha hacia la isla caminado sobre el agua; sólo quedaban trescientos metros para llegar. La cobriza percibió la presencia de alguien más.- ¿No les dije a todos que se fueran, Naruto?-.
.- Yo nunca abandonaré a un amigo.-. Dijo el Uzumaki a espaldas de la chica.
.- Vete, antes de que la serpiente recobre la movilidad.-. Dijo Rin con impaciencia. La serpiente luchaba con todas sus fuerzas por deshacer ese ninjutsu tan doloroso.
.- No me quedaré con los brazos cruzados viendo como ese monstruo te devora, saldremos de aquí con vida.-. Dijo el rubio elevando la voz.
.- Es inútil, si te quedas morirás junto conmigo.-. Dijo la Naoru con tristeza.- Vete.-.
.- ¡No lo haré!-. Dijo el Uzumaki con firmeza. Dio un paso hacia la mujer.- ¡No retrocederé a mi palabra, no abandonaré a ningún amigo y no huiré; ese es mi Camino Ninja!-.
Rin se había quedado sin palabras. Naruto se le acercó y le tomó la mano. Aquel contacto resultaba reconfortante para la mujer, le dio valor y confianza. Miró al muchacho que estaba a su lado, tenía una sonrisa radiante.
.- Déjame ayudarte.-. Le pidió el chico amablemente. Rin asintió y sonrió.
El Uzumaki debía correr rápido para que la serpiente no los alcanzara, pero ¿cómo lograrlo? Al principio pensó en el Moerukaze, pero no había logrado realizar el jutsu correctamente en aquellas ocasiones, ¿lo lograría ese día? Nada perdía con intentarlo, bueno, en realidad sus vidas dependían de que aquel jutsu funcionara. Realizó los sellos correspondientes a la técnica y mientras los hacía, acumulaba chakra en su cuerpo.
.- FUUTON NINPOU; MOERUKAZE NO JUTSU.-. Dijo Naruto expulsando el chakra acumulado y calentando el aire.- ¡Ahora, Rin!-.
La Naoru detuvo la técnica que mantenía a la bestia inmovilizada y al instante, la serpiente comenzó a acercarse a ellos. Naruto cargó en su espalda a Rin y corrió tan rápido como pudo. Se sorprendió al caer en cuenta a la velocidad que iba; era tan rápido que podía caminar sobre el agua sin siquiera acumular chakra en los pies. En pocos segundos habían dejado a la serpiente atrás y pisado tierra.
.- Yatta.-. Dijo Rin con alegría y alivio. El Uzumaki se volteó para ver lo que quedaba de barco, afortunadamente seguía intacto. En cuanto a la serpiente, esta golpeaba en agua con la cola, como reclamando el haber perdido su desayuno.
El hiperactivo rubio rememoraba los instantes en que el Moerukaze actuaba sobre su velocidad. Parecía que estaba volando, era casi mágico. Lo que le quitaba aquella fantasía era el hecho de que no podía cambiar de dirección cuando corrían a tal velocidad. Tenía la sensación de que si lo hacía caería y se lastimaría; al parecer todas las tenía sus contras y sus pros, no había excepción. Decidió no utilizar el estilo de batalla Kamikaze a no ser que estuviera en peligro inminente
.- Gracias, Naruto.-. Dijo la cobriza con una sonrisa.
.- No hay de que.-. Dijo el rubio levantando el dedo pulgar.
Isla Remolinos – 11:30 am.
Una muchacha de cabello rosa se encontraba tendida boca arriba sobre la blanca arena de una playa. Tenía varios cortes superficiales, nada de que preocuparse, pero parecía muerta por la palidez de su piel. De hecho, cualquier persona creería que había fallecido de no ser por su respiración acompasada.
Llevaba allí aproximadamente media hora cuando recuperó su consciencia; sentía su cerebro atrofiado, debido a que la información que el mismo recibía era muy confusa e imprecisa. Lo primero que su materia gris pudo asimilar bien fue la sensación de dolor; tenía todo su cuerpo entumecido y magullado, como si hubiera rodado por carbones hirviendo. Se preguntaba cómo demonios había llegado a aquel deplorable estado cuando el vago recuerdo del remolino llegó a su mente. Esa memoria la inquietó, puesto que después de que el barco se volcara y el equipo cayera al agua, ella se había soltado de la mano de Hinata y Yamato accidentalmente; tenía que encontrar a los otros cuanto antes.
Abrió lentamente los ojos y observó a su alrededor. Enfrente de la pelirrosa se encontraba el cristalino mar con su constante e invariable oleaje; tanto a su izquierda como a su derecha, una extensión de arena pálida; y atrás suyo, la más espesa e impenetrable selva con la que hubiera esperado encontrarse. El terreno sobre el que se encontraba no simplificaba en absoluto las cosas y para colmo, tenía una sed tremenda. Debía encontrar a sus compañeros, pero su sentido común y entrenamiento médico le advirtieron que dentro de pronto se deshidrataría, de modo que lo primordial para la Haruno en ese momento, era encontrar agua.
Cerca de ella había un cocotero, por lo que subió hasta la copa del árbol para buscar los frutos. Una vez hubo recolectado varios ejemplares de coco, procedió a ingerir su agua y la pulpa. Terminó de comer y se dispuso a buscar a sus compañeros por la costa; si a ellos les había pasado lo mismo que a ella, entonces no deberían andar muy lejos.
Al llegar la tarde, la chica estaba totalmente agotada debido a que había recorrido un buen trecho de costa en vano; no había encontrado a sus camaradas. Se recostó sobre la blanca arena y observó la puesta de sol para pensar que hacer; un buen paisaje siempre era para ella una excelente fuente de inspiración y relajación. Casi al instante en el que se puso a admirar el paisaje, le vino a la cabeza lo que tenía que hacer. El sol casi se ocultaba, lo que significaba que la noche estaba cerca, pero ella no tenía donde pasar la noche; sería mejor que buscara refugio pronto, de lo contrario pescaría un resfriado.
Se internó en la selva y al cabo de unos minutos, encontró un buen lugar para dormir bajo las raíces alzadas de un árbol. Encendió una fogata para ahuyentar a los mosquitos y para mantener el calor corporal. Una vez hubo terminado de hacer esto, se acostó, pero en el instante en el que puso la cabeza sobre una improvisada almohada de hojas, sintió la presencia de algo o alguien cerca de ella.
La chica agarró un kunai y se puso en guardia. Estaba un poco nerviosa porque el que se acercara a ella fuera un enemigo, pero tenía la certeza de que estaba exagerando; a lo mejor era un simple animal. Mientras Sakura pensaba aquello, algo se movió entre los matorrales más próximos a ella. La Haruno se sorprendió y como acto de reflejo y autodefensa, lanzó el kunai.
.- Cerca, muy cerca-. Dijo una voz grave que le resultaba conocida a la muchacha.
Un muchacho de cabello caoba se mostró ante ella con el arma que ella había lanzado entre dos de sus dedos y otras tres personas le siguieron.
.- ¡Neji!-. Dijo Sakura con alivio al ver a su compañero. Luego dirigió la mirada hacia el resto del equipo.- ¡Minna!, ¿cómo me encontraron?-.
.- El humo de la fogata y el Byakugan.-. Explicó Yamato con una sonrisa.
.- Nos tenías muy preocupados a todos.-. Le dijo Hinata a punto de llorar.- Pensábamos q-que… tú… que tú habías… en ese remolino…-.
.- Estoy bien, tranquilízate.-. Dijo la pelirrosa colocándole la mano sobre el hombro, tratando de calmar a su amiga.
.- Bueno, lamento interrumpir la escena, pero tengo sueño.-. Dijo Jiraiya dando un bostezo de león.
Los ninja de Konoha trataron de dormir en la improvisada "vivienda", pero no lograron conciliar el sueño. De eso se encargaron los mosquitos, quienes a pesar del humo de la crepitante fogata, seguían haciendo de las suyas; en la selva, dichos insectos no son benévolos con nadie. Al llegar la mañana, todos estaban cansados y trasnochados.
.- Malditos mosquitos de mier…-. Empezó a decir Sakura enojada rascándose los brazos.
.- Esa boquita.-. Dijo el Sannin de los sapos a modo de reprimenda.- Cálmate, no es tan malo como parece, sólo piensa en otra cosa y olvida la picazón.-.
.- Gomen.-. Dijo la Haruno aún molesta.- ¡Cha!, ¿cómo demonios se supone me voy a calmar y a pensar en otra cosa si tengo una comezón que me está matando? ¡es más fácil decirlo que hacerlo!-.
.- Hinata y Neji, por favor, traten de buscar al otro equipo.-. Pidió Yamato con amabilidad. Los Hyuuga formaron un sello con sus manos.
.- BYAKUGAN.-. Dijeron ambos al mismo tiempo. Las venas alrededor de sus ojos se hicieron notar con la activación de la línea sucesoria de los dos muchachos. Procedieron a examinar el terreno lo mejor que pudieron, vieron uno que otro animal, pero ni rastro de sus compañeros.
.- Nada.-. Dijo Hinata negando con la cabeza después de haber llegado al límite con su Byakugan; sus ojos podían ver a una distancia bastante larga, pero también tenía un límite. En cuanto a Neji, seguía escaneando la selva; él podía superar los dos mil metros, algo que sólo los más experimentados podrían lograr.
.- Neji, ¿qué tal vas?-. Preguntó Jiraiya con impaciencia.
.- Un momento…-. Respondió el pelicaoba monótonamente. Siguió inspeccionando la isla durante varios minutos, con una expresión de concentración profunda. Luego, desactivó su Byakugan, sonrió para si mismo y negó con la cabeza.
.- ¿Qué quieres decir con eso, los encontraste o no?-. Preguntó Sakura sin entender las acciones del Hyuuga.
.- El idiota de Naruto acaba de caer en una trampa.-. Dijo Neji con un tono de voz tenue.- Su equipo está en aquellas montañas.-. Señaló tres picos en el norte de la isla, a unos mil cuatrocientos metros desde donde estaban. Luego cambio su expresión a una de seriedad.- Otra cosa más; dentro de la selva hay algo muy peligroso.-.
.- ¿Q-qué es?-. Preguntó Hinata algo temerosa.
.- No lo sé, no se veía muy claro.-. Contestó el Hyuuga negando con la cabeza.- Pero sea lo que sea, no es ni humano ni animal.-.
La espesa selva dificultaba la visibilidad, si se sumaban las trampas que debería haber y a lo que Neji les advirtió, resultaría casi imposible atravesarla, por lo que optaron salir de ella y tomar el "camino largo". Andaban por el borde de un río cristalino, teniendo cuidado de ir siempre para noreste; ir por el río había cambiado la dirección a la que deberían dirigirse.
.- No entiendo, ¿por qué habrán ido por la montaña?-. Preguntó Sakura con expresión pensativa.
.- Debió ser por la leyenda que Minato le contó a Seiya.-. Dijo el ermitaño de cabello blanco tranquilamente. La Haruno miró al Sannin.
.- ¿Leyenda, qué leyenda?-. Preguntó la chica sin entender.
.- ¿No la habías escuchado?-. Le preguntó Jiraiya asombrado.
.- No.-. Dijo la pelirrosa bastante confundida. Se preguntaba de qué demonios hablaba el peliblanco.
.- Bueno, te la contaré.-. Dijo el Sannin de los sapos. Le narró la historia que el Namikaze había leído, aquella que después le había contado a Seiya cuando los tornados habían llegado a Kumo treinta y nueve años atrás. Esto asustó un poco a la Haruno, sobre todo por el asunto de los fantasmas que tomaban posesión del cuerpo de las personas que entraban en la isla.
.- La historia nos la envió el otro equipo en una carta.-. Dijo Yamato sin mucho interés. Luego, su expresión pasó a ser una pensativa. La pelirrosa dirigió ahora su mirada al ANBU.- Ahora que lo recuerdo, tú no estabas ahí, Sakura. Estabas entrenando con Koriko.-.
.- Con razón.-. Dijo la pelirrosa con cierto alivio y volviendo su mirada al "camino".
.- Oigan, ¿qué es eso?-. Dijo Hinata señalando a una montaña… o lo que eso parecía. Lo que veían los shinobi era o una colina muy grande o una montaña pequeña al lado de la pared de un precipicio. De la parte superior de la montaña sobresalía una especie de pirámide de cuatro lados, estaba un poco desgastada por la erosión, tenía una tonalidad gris oscura y estaba cubierta por el musgo. A simple vista parecería una simple roca, pero detrás de toda aquella fachada había algo más… y el equipo de Konoha lo sabía.
.- ¿Piensan lo mismo que yo pienso?-. Dijo Hinata con la mirada fija en aquel pequeño objeto.
.- Podría ser, pero quizás no lo sea.-. Dijo Yamato con un mirada seria.
.- Nunca lo sabremos si no tratamos de averiguarlo.-. Dijo Sakura con entusiasmo y colocándose sus guantes negros. Corrió hacia la colina y le propinó un buen golpe con su puño. Una gran parte de la tierra cedió ante el impacto, dejando ver una pared grisácea. Si aquel muro se examinaba de cerca, se podría comprobar que unos extraños símbolos estaban grabados en el mismo.
.- Parece que hemos encontrado la Biblioteca Enterrada.-. Dijo Jiraiya con una sonrisa.
.- Sigamos quitando tierra.-. Dijo Hinata aproximándose a la construcción y aplicando su entrenamiento para controlar su naturaleza de chakra. Todos ayudaron en lo que pudieron para poder desenterrar la edificación, pero antes de que consiguieran hacerlo, un inconveniente surgió.
.- Vaya, vaya, al fin los encuentro.-. Dijo una voz escalofriante, una voz que todos shinobi de la Aldea de la Hoja conocían muy bien. El equipo completo se volteó.
Aclaraciones y Traducciones:
Gambatte: Esfuerzate
Milla Náutica:
1 Milla Náutica: 1852 metros
Sistema que se utiliza en la navegación para medir distancias.
Fuuton Ninpou, Moerukaze no jutsu: Arte Ninja de Viento, Técnica del Viento Caliente
Calienta el viento alrededor del usuario, brindándole más velocidad al correr.
O-Hitsuji: Cordero
Sello que se forma para realizar un jutsu
O-ushi: Buey
Sello que se forma para realizar un jutsu
Kami: Dios
