Hola mi gente bonita n.n, aún padezco de mal payasnífico y despiste Fenton crónico xD, y ahora a eso, súmenle un grave caso de BELODP –para más información ver mi perfil xDDDD-, pero gracias a un milagro de kamisama, logré inspirarme para completar este capítulo, me llevó toda una semana de trasnocho pero lo hice…

Ahora, mañana me voy de viaje, 8 maravillosos días de playa con mis amigos de la promoción, cosa que me tiene increíblemente emocionada, y no podía irme sin adelantar algo de mi trabajo, así que además de esperar que me deseen suerte –y de disculparme de antemano porque quizá sus replies lleguen una semana tarde xD- les dejo el cap esperando que les guste.

Un abrazo y nos vemos el 25 de noviembre –día en que espero volverme a conectar-

Por cierto, este cap va dedicado a tres personas súper especiales, a KaroPhantom, por ser una amiga incondicional y porque espero que su bloqueo se esfume para continuar leyendo sus maravillosas historias, a E-Dantes, porque a pesar de haber decidido no continuar la traducción de los fics de SpyGuy y de Cordia, siempre será un ejemplo a seguir, y a Kozumy Disgrace, a quien aún le reclamo el hecho de no continuar escribiendo DP (xD es broma lo del reclamo xD) y quien me ha inspirado millones de veces…


Juego de seducción
By
SamxDanny-ely
Capítulo 2: Cita de negocios


"Es solo una cita de negocios, nada más, no entiendo cual es el alboroto por eso" argumentó mientras anudaba su corbata

"en dado caso no habrías usado la palabra 'cita', y suenas demasiado entusiasmado como para ser solo negocios"

"Jazz, te llamé para contártelo no para recibir un sermón" dijo fastidiado cambiando el teléfono de oído

"lo que digas, pero continúa siendo demasiado extraño¿no suele Andrea hacerlo todo por ti?"

"qué no puedo salir de mi oficina de vez en cuando?"

"okay, no te enojes, solo ten cuidado con que no descubra a ya sabes quién"

"no te preocupes por eso" con algo de alegría "por eso digo que son solo negocios"

"muy bien, mucha suerte con eso hermanito"

"gracias, saluda a todos de mi parte"

"lo haré, cuídate mucho" finalizó para cortar la llamada

Su hermana no había cambiado, después de tantos años aún le trataba como un adolescente, siempre había sido sobreprotectora y los kilómetros de distancia no eran impedimento para seguirlo siendo.

Ajustó su saco azul oscuro, bebió el último trago del jugo de naranja que había servido antes de iniciar la llamada y salió de su apartamento; la ventaja de vivir en aquel sitio es que a tan solo unas calles quedaba su trabajo, así que llegar tarde no era una preocupación trascendental.

Tenía mucho que hacer ese día, reuniones, papeleo, llamadas, negociaciones e incluso entrevistas para la prensa, pero su mente se sumergía cada minuto en el encuentro de aquella tarde, la mareada de emociones e ideas le desconcentró en más de una ocasión. Según Andrea, la reunión sería a la 1:00pm en su restaurante francés favorito…

"Samantha" aquel nombre no dejaba de sonar en su cabeza, incluso alcanzó a escribir una 's' donde debía ir su firma en el documento que examinaba

"Andrea, otra copia del formato 34" refunfuñó

"en seguida señor"

x-x-x-x-x

"basta" soltó desesperada "no doy un paso más!"

"no fui yo quién decidió aceptar éstas condiciones"

"qué opción tenía, me quedé sola y fue usted quien vino a mí, pero ahora me doy cuenta que aceptar su trato fue una de las mayores estupideces de toda mi vida!"

"le llamas estupidez a asegurar tu futuro?, te doy todo lo que ya no puedes tener, te brindo seguridad y la oportunidad de hacerte alguien fuerte y con ambición ¡¡¿y simplemente te niegas a cumplir tu parte del trato?!!"

"no hay tal futuro" dijo con sarcasmo "y entrenaría con gusto, si mi 'señor' no fuera el hombre más imbécil de este planeta!!!"

"silencio" dejó ver su enojo, aventándole una bofetada a la chica, logrando que chocara con la pared a su espalda "no permitiré que una chiquilla revoltosa ponga en tela de juicio mis intentos por ayudarle"

"…" silencio, ella le miraba con odio sentada en el suelo, mientras limpiaba el hilo de sangre que logró asomarse por su labio inferior debido al golpe

"es evidente que hoy no podremos continuar con esto, creo que lo mejor será que te retires a tu habitación, pero la próxima vez, espero que podamos hacerlo de buena manera¿me expliqué bien señorita Manson?"

"si señor Masters" enfatizando en aquel apellido mientras el hombre caminaba bajo el umbral de la puerta

Una vez que llegó a su habitación, se dejó caer sobre su cama, no supo cuánto tiempo permaneció así, de hecho no le interesaba mucho, pero una vez que un amargo suspiro escapó de sus labios, sus ojos comenzaron a aguarse sin clemencia, dando paso a un llanto descontrolado, mientras hacía un esfuerzo enorme por no gritar iracunda apretando su almohada con fuerza. Maldijo una y otra vez la hora en que decidió trabajar para ese cretino

"eres un malnacido Masters!!" enunció con odio incorporándose, entonces tomó la única foto que le quedaba de sus padres y esbozó una sonrisa "se que no elegí la mejor opción, pero así me cueste las lágrimas que me quedan, vengaré su muerte" su sonrisa nostálgica mutó por completo en una expresión vengativa y macabra, era inconcebible el pensar que una jovencita de 15 años hablara ya de ira, venganza y muerte…habían siquiera pasado unos meses desde su llegada a ese sitio y ese poco tiempo bastó para odiar a su nuevo amo "solo espera a descuidarte y entonces verás" dijo a la cámara sobre su cabeza, esa que le mantenía en vela casi todo el tiempo, odiaba sentirse vigilada pero a cambio de su venganza, todo valdría la pena.

Su sonrisa escalofriante se desdibujó bruscamente cuando el artefacto plateado sobre su muñeca comenzó a quemar su piel, aquel brazalete de control nuevamente hacía de las suyas; era un dolor punzante, como una quemadura de fuego encendido, el ardor arrancaba gritos de dolor de su garganta, acompañados por un par de lágrimas que pendían de su barbilla…y tan rápido como inició, cesó…no hubo más quemaduras ni descargas, aún así, luego de cada 'ataque' sentía un escozor justo en la enrojecida parte de su muñeca que lograba vislumbrar, después de todo, aquella manilla era irremisible.

Despertó bañada en sudor frío, tocó con desespero la muñeca que solía portar esa cosa plateada, juró que pudo sentir de nuevo la quemadura sobre su piel, es sensación horrorosa que la atormentó por años…cayó de regreso en su almohada, giró para ver el reloj y marcaba las 8:41 am, tenía suficiente tiempo para arreglarse y salir al encuentro del día con su víctima.

Reflexionó sobre su sueño, fue una de las últimas veces en las que vio esa fotografía, seguramente se había perdido como su esperanza de ser libre…lo extraño del asunto es que pasados unos años, su relación con el amo cambió drásticamente, y se podría decir que se convirtió en una especie da fraternidad; sonrió con sarcasmo, no podría imaginarse la faceta paternal de Masters, era un hombre despiadado y vengativo, lo gracioso, ahora ella también era así…

x-x-x-x-x

"es todo?"

"si…" dijo confuso "Andrea!" detuvo su salida "debo comprarle un detalle o algo así?"

"Daniel" respondió sentándose frente al escritorio "¿por qué me parece que esto es más que un negocio?"

"no lo sé, Jazz dijo lo mismo" miraba con enojo

"ella siempre ha tenido razón, no veo una para que se equivoque con esto"

"pero no es muy precipitado?" preguntó "quiero decir, ni siquiera hemos hablado formalmente"

"dos cosas…una, la nota que dejó habla por sí misma, ella también está interesada en ti, y otra, para que te tenga en este estado…" le señaló riendo "bueno¿vas a arriesgarte?"

"eso creo"

"en cualquier caso" colocó dos papelitos sobre el escritorio "éstas son dos entradas para el concierto de música clásica éste viernes, quizá no sea su estilo, pero les dará el chance de conocerse"

"¿cómo las conseguiste?, apenas nos vimos ayer"

"una buena asistente siempre prevé todo" guiñó el ojo

Andrea se había convertido en una especie de madre para él, llevaba su agenda, hacía sus citas, organizaba las reuniones y entrevistas, supervisaba los departamentos, se preocupaba por el bienestar de su presidente…se había convertido en sus ojos, manos y oídos. Eran ya 3 años desde su llegada, y a pesar de haber compartido uno solo con Jasmín, había forjado una fuerte relación con la familia Fenton. Sus dos hijos admiraban muchísimo a Daniel, daban por hecho que era el mejor hombre sobre la faz de la tierra, y por sobre todas las cosas, querían ser como él al crecer; por su parte, Daniel adoraba a su asistente, quizá en cierto modo, porque ella tenía muchos rasgos similares a los de su verdadera madre.

x-x-x-x-x

Salió de la ducha, una toalla cubriendo su cuerpo y una melodía pegajosa en su voz, se dirigió al armario y buscó la ropa adecuada a la ocasión, retocó un tanto el esmalte de sus uñas y una vez que estuvo lista, rogó para que todo continuara por buen camino.

Llegó al restaurante que le había indicado la asistente de Daniel y un mesero que fingía tener acento francés –al menos eso pensaba ella- la guió hasta la mesa del fondo. Estaba ahí Daniel, sentado con la mirada brillante y una enorme sonrisa.

Sintió cada paso que daba como un paseo lento, comenzó un cosquilleo en su abdomen…¿nervios¿por qué?...se concentró en lo que debía hacer, y antes de sentarse, regaló una de sus cautivantes miradas, como solo ella sabía darlas.

Daniel se estremeció con la actitud de la recién llegada, y sin decir palabra alguna, pasmado por el coqueteo de la joven, jugaba con la cinta del ramo que ocultaba bajo la mesa…flores, nunca pensó que podría regalarlas, eran un gesto de admiración profunda, y en ocasiones de necesidad desesperada, en cualquier caso, para él, hoy eran un factor necesario.

"buenas tardes Daniel"

"tardes" respondió tratando de tener compostura "se ve muy bien, Srta. Manson"

"dígame Samantha" dijo para llamar al mesero

"Bienvenidos, soy Pierre, su mesero el día de hoy¿qué van a ordenar?""lo de siempre" respondió el joven enseguida

"por supuesto Señor Fenton, y la señorita?"

"lo mismo que el caballero, creo que confiaré en su buen gusto" aludió sonriente

El mesero se retiró y hubo un silencio algo prolongado, Samantha, más por flirteo que por ociosidad, se resolvió por imitar todo aquello que Daniel pudiera considerar importante, así no podría caber duda que sus gustos eran similares, y que perfectamente podrían ser el uno para el otro…

Ella se distrajo un tanto y alzó la mirada hasta la ventana mientras jugaba con el mantel entre sus manos…se sentía ansiosa, desconociendo totalmente el por qué, quizá se debía a que temía terminar comprometiéndose demasiado en la relación, o era tal vez porque estaría algún tiempo alejada de la cacería y de sus armas…elevó un suspiro, si que iba a extrañar la adrenalina y la euforia de su oficio.

"qué?" preguntó mirando curiosa a Daniel, quien había soltado una risa en cuanto ella suspiró

"suspiraste…no pareces alguien que suela afligirse"

"y por qué me habla en ese tono?"

"te molesta?" sonrió con malicia

"no…solamente no lo esperaba de ust- de ti" corrigió

"no suelo ser muy detallista pero…te traje algo"

"de verdad?" cuestionó con algo de nerviosismo, para era una de las pocas ocasiones en las que recibía un obsequio desinteresadamente

"toma" expresó sacando las flores de su escondite "son violetas, además del nombre, pensé que era el único color que iba contigo"

"gracias" fingió entusiasmo

"genial" susurró su cabeza "otro idiota que te da flores, no puedo creer que además de fácil, sea cursi"

"cállate!" exclamó la chica en baja voz

"disculpa?" era Daniel quien preguntaba al haber escuchado involuntariamente las palabras de Samantha

"no nada" soltó una sonrisa "me…tomé la libertad de organizar toda la información del negocio aquí" poniendo una hoja sobre la mesa "pensé que hoy podríamos hablar de otras cosas"

"c-claro" sentía un ligero ardor en el rostro, era la primera vez que una mujer parecía tomar la iniciativa "qué quieres saber?" lanzó tratando de ocultar el nerviosismo

Samantha comenzó a hacer preguntas sobre la vida de Daniel, todas y cada una de las respuestas las guardó mentalmente, reuniendo información del enemigo, y a pesar de no tocar el tema de su identidad fantasma, fue una conversación bastante agradable, interrumpida únicamente por la llegada de la orden a la mesa. Ella logró olvidarse por unos segundos de fingir, y ahora sonreía con naturalidad.

"tienes una linda sonrisa" expuso ella un con un tanto de timidez

"gracias" respondió él apenado por el halago

"déjate ahora tú de cursilerías" exclamó la voz de su cabeza

"bien, es tu turno, pregúntame" sonrió Samantha ignorando el comentario de su interior

Daniel hizo las preguntas típicas y Samantha respondía a cada una con un buen discurso preparado, ocultando el hecho que teniendo tan solo 15 años le 'vendió' su alma a un frenético millonario que quería acabar con el, y que ese asunto del negocio empresarial no era más que la fachada de una indiscriminada cacería.

"y qué hay de tus padres?" comentó él

Samantha detuvo la cucharada de flan que se llevaba a la boca "mis padres?...ellos, murieron hace 11 años" su semblante se entristeció de manera evidente

"lo siento, no debí preguntar eso"

"descuida" sonrió débilmente "no lo sabías así que no había motivo para que no lo preguntaras"

"supongo…"

"bien, creo…que es momento de irme" se levantó de su silla y tomando el ramo en su mano, salía del lugar

"espera!" exclamó corriendo tras ella "estás bien?, de verdad lamento mucho si te incomodé"

"es…un tema que no me gusta tocar, pero es cosa mía, tú no te preocupes"

"de cualquier manera me gustaría enmendarlo…quiero que me acompañes el viernes al recital de música clásica en el auditorio"

"será un placer" sonreía complacida

"quieres que pase por ti?"

"seguro, Andrea tiene mi dirección, así que te espero el viernes" se despidió y salió definitivamente del restaurante

Daniel se llevó una mano al rostro y suspiró, si que le costaba trabajo pretender a esta chica, algo extraño siendo un conquistador experto –según sus allegados-, de cualquier manera ya no había marcha atrás, tenía una cita, una de verdad, y sin importar hasta donde le llevara la tentación, simplemente tomaría el riesgo…

TBC


Violetas Africanas: nombre común que se da a ciertas plantas con flor, también llamadas saintpaulias, cultivadas a menudo como plantas de interior.

No se que onda con estas plantas, simplemente se me vino a la mente la palabra "violeta" y las investigué, me llevé una sorpresa al saber que sí existían xD, y quizá ocupen un lugar semi-importante en el transcurso de la historia, a ver hasta donde nos lleva el río.

Sayonara!!!