¡Alto!
Antes de leer este cap, regresa al anterior, lo reescribí, y si no lo lees no entenderás lo que sucede en este capítulo…
Gracias


¿Hecho?
Muy bien, gracias por eso n-n espero no les haya desagradado que lo haya editado pero fue muy necesario…así que debo dar las gracias a E-Dantes porque de no ser por ella, sería incapaz de continuar la historia…amiga, abrazos gigantes para ti…

Disfruten el cap…intenté hacerlo algo lime…no pude con el lemon TT-TT …pero…soy nueva en ese aspecto, entiéndanme…


Juego de seducción
By: Sam-ely-ember
Capítulo 6: "Víctima"


Un par de tragos en la cabeza acompañados de ira fueron suficientes para emprender camino y buscar a Samantha, ¿a hacer qué?, no estaba seguro y mucho menos sintió remordimiento al tocar el timbre…una figura entristecida abrió la puerta y le saludó con la voz apagada; entró, se sentó frente a ella y se miraron fijamente durante varios minutos.

"¿Qué sucede?" dijo entonces ella "¿hay algo más por aclarar?"

"¿Por qué?" fue directo al grano "pensé que tú…"

"Pensaste mal, yo nunca dije que todo sería tan veloz"

"Bien" suspiró y elevó la mirada "¿estás interesada en mí?"

"¿A-a qué te refieres?"

"Sabes bien a qué me refiero…¿Es para ti un juego?, ¿una simple atracción física?"

"…"

"¿Me enamoré de alguien que no es quien dice ser?"

¿Amor?, quién hablo antes de semejante cosa… ¿por qué dudaba?, ¿tenía ella el mismo problema?...lo único que tenía en mente era…confusión, y sobretodo culpa porque él tenía razón: ella no era quien decía ser.

"Estás tomado" le dijo frustrada "hablaremos cuando estés en tus cinco sentidos"

"Sí" respondió mordaz "pero eso no me impide pensar claramente, responde ¿no significa nada para ti?"

"Si significa, pero no de la forma en que tú crees" susurró esperando no ser escuchada

"Entonces ¿qué es? ¡¿Qué?!" exclamó exasperado tomándole por los brazos y mirando sus ojos violetas llenarse de lágrimas

"No puedes saberlo" bajó la mirada sintiendo como su rostro era invadido por la debilidad expresa en lágrimas.

"¿Qué quieres de mí?"

Vaya pregunta, ¿querer?...quererlo muerto aparentemente…hoy el sentimiento venía acompañado de algo…similar al amor pero menos decidido, como amistad pero más cercano… ¿atracción?, si, eso era, vil atracción… ¿sería fácil entonces cumplir con la detestable orden del amo?...sin duda alguna.

Se dejó llevar por el deseo y no opuso resistencia cuando él le besó de una forma algo brusca antes de que, literalmente, se abalanzara sobre ella…víctima de un corazón azorado y de unas manos inquietas, terminó semi-desnuda sobre el sofá mirándose fijamente con el joven que estaba vestido de la cintura para abajo.

La respiración agitada y las ideas confusas en la mente no fueron impedimento para que se invirtieran los papeles y ella se sentara sobre él, sintiendo sus cálidos labios recorriendo su piel a plenitud…

Sentía él cómo ambos se empapaban en perlado sudor, el mismo que la hacía ver aún más provocativa…fue consciente de la incomodidad de una silla, entonces, teniéndola aún aferrada a él, caminó hasta una puerta que aparentaba ser el dormitorio, afortunadamente acertó.

Se lanzaron sobre la cama en medio de caricias frenéticas que llevaron a Danny a explorar bajo el vestido que llevaba casi-puesto Sam para luego deshacerse de él…Hasta ese momento había creído imposible que ella pudiera lucir aún más hermosa pero tenerla allí, sintiéndola débil y llamativa, cubierta únicamente por su ropa interior, le parecía estar viendo a toda una tennyō (1) bajo su poder.

"Te deseo" le oyó decir con ternura, no podía creer que Daniel tenía la voz tan llena de sinceridad y nerviosismo.

Entonces pareció perder la conciencia.

No era su primera vez pero se sentía tan ansiosa como si lo fuera, fue evidente que tampoco era la de él pero por alguna extraña razón se mostró precavido en cada movimiento, intentando calcular todo de forma que fuera aún más placentero. ¿Y qué otra cosa podía ser sino placer el estar tan juntos y sentir que aún había una enorme distancia de por medio? Las palabras perdieron coherencia tan pronto como los gemidos comenzaron, las caricias no se detuvieron y los besos apasionados se interrumpieron por la aparente falta de aire.

Esa vez superó por mucho cualquiera anterior.

Despertó aferrada a su pecho como si no hubiera nada más, consciente de que él la miraba seguramente con una sonrisa burlona y que no debía pasar mucho tiempo antes de tener que encarar su rostro.

"Creo que tenemos un problema" dijo él con tono serio.

"¿Ah sí?" la pregunta era auténtica…¿qué tipo de problema? Además de los que ella ya concebía.

"No suelo hacer negocios con la chica que duerme conmigo" se rió abiertamente.

"Entonces el problema es doble" aseguró Sam con gesto autoritario "Mi teoría está que entre más cerca esté tu competencia, mejor."

"Me han dicho que no es bueno llevar el trabajo a casa"

"Eso depende del trabajo" se giró y se puso a centímetros de su rostro "¿Qué acaso estuvo tan mal?"

"De ninguna manera" sonrió con malicia "Fue la mejor y por mucho"

"Supongo que aún quieres una respuesta por lo de ayer"

"No esperaría menos…pero si no quieres yo…"

"Basta" puso dos dedos en sus labios a fin de interrumpirlo "creo que esto" señaló a ambos, desnudos, bajo las sábanas… "deja todo claro"

"Entonces…"

"Es un sí. Quiero ser tu novia"

Fue un esfuerzo sobrehumano dejar de besarse para que él regresara a casa a tiempo de cambiarse para el trabajo: el jefe debía dar el buen ejemplo. Sam se sentó sobre su cama, pensativa, sonó su celular y suspiró…evidentemente era la llamada de quien esperaba.

"Buen trabajo, querida" dijo la voz del otro lado "No te preguntaré si lo disfrutaste porque estoy segura de que así fue"

Roja como un tomate y molesta como un toro en plena corrida, tuvo la suficiente entereza para decir "¿Qué es lo que quiere ahora?"

"Dos cosas para ser sincero. Primera, corroborar que mi petición se llevara a cabo y veo que así fue. Segunda, pedirte un pequeño favor".

"¿Pedirme favores a mí?" dijo en medio de una risa histérica "¿Desde cuándo se invirtieron los papeles?"

"Sabes que no lo haría de no creerlo extremadamente necesario."

"De qué se trata, amo" la palabra tenía un reconocible tono ácido.

"Una pequeña caza."

"Pero creí que Daniel era mi único objetivo"

"Hemos…tenido algunas complicaciones por aquí. En una hora llegarán las instrucciones"

"Si señor".


Ese día no llevó alguno de sus trajes de colores oscuros: vestía un pantalón caqui, un saco marrón y una sonrisa del tamaño del infinito. Pasó por los pasillos de la oficina saludando a todos –cosa peculiarmente inusual- y a pesar de los pronósticos, las chicas no se desmayaron a su paso…estaban boquiabiertas con un gesto de incredulidad absoluto.

Andrea lo esperaba fuera de su oficina con la tablilla pegada a su dorso y un café en la otra mano, Danny se lanzó a abrazarla provocando que todo y café terminaran en el piso.

"Daniel, ¡bájame ahora!" salió a flote su faceta maternal.

"Es maravillosa, Andrea" evidentemente se refería a Sam "Fue la mejor noche de mi vida. ¡La adoro!"

"Me…alegro mucho por ti pero…¿podrías bajarme?"

"Oh, lo siento" la puso en el suelo "¿Hay mucho para hoy?"

"No en realidad, pero…"

"Es todo lo que necesito saber" corrió dentro de su oficina y encendió el empolvado micrófono principal "A todos los empleados…" inició con tono serio y paulatinamente se convirtió en uno de gozo "¡Tienen el día libre!"

Andrea entró con los ojos llenos de pánico mientras fuera se escuchaba un estruendoso -¡Si!-. "¿¡Estás demente!? ¿A todos el día libre?"

"Ese todos te incluye a ti"

"¡No me refiero a eso! Aunque gracias…El punto es…¿¡Qué rayos te pasa!?"

"Soy feliz, punto."

Era imposible discutir con él en medio de sus pataletas de adolescente indomable. Intentó dejar organizado lo máximo posible antes de marcharse a disfrutar de su día libre.

Daniel, por su parte, se recostó sobre su mullida silla de oficina, contemplando el techo de la oficina cual vil idiota. Se sentía…feliz en muchos sentidos, la primera mujer que conocía sus identidades a plenitud, que no había dado una negativa precisamente por ello y que llenaba todos sus requerimientos de la acompañante perfecta era finalmente su novia. El único asunto pendiente y que logró abrir un bache en su cabeza fue: ¿qué era lo que Sam le estaba ocultando? ¿Tenía que ver con él? ¿Con ella? ¿Con el pasado de ambos? Bien, ahora habría mucho tiempo para respuestas así que no decidió presionarse más de lo debido.

El sonido del teléfono interrumpió sus conjeturas.

"¿Diga?"

"Hola amigo, es Tucker. Suenas…feliz."

"Porque lo estoy" expresó con una sinceridad devastadora

"Bien, luego me das los detalles. Ahora tenemos un problema"

"¿De qué se trata?, pareces alterado"

"Es Vlad, se está moviendo"


"Wow, sí que la pasaste en grande anoche"

"Ya me preguntaba qué había sido de ti" dijo con sarcasmo "Y como siempre llegas llena de comentarios ingeniosos"

"Me conoces, es parte de mi naturaleza" sonaba maliciosa

"Bien, cállate, tenemos trabajo por hacer" explicó mientras ajustaba su traje negro de batalla.

"¿Nuestro querido amo nos dará algo de acción?"

"Así parece." Acomodó la espada y se contempló en el espejo.

"Excelente, me muero de ganas"

"Cállate" Cerró los ojos y susurró "Muy bien, Numi, hora de trabajar"

Aspiró hondo y al abrir los ojos nuevamente, tenían un espeso y espeluznante color rojo: "Bien, esto está mucho mejor" ambas voces hablaron como una sola.

Salió la mujer de dos voces por la ventana de su apartamento en su silencioso deslizador. Las instrucciones indicaban un punto apartado al sur de la ciudad, no le llevó mucho tiempo encontrar el objetivo: un fantasma de baja categoría. ¿Qué tenía Vlad que hacía tratos con los más débiles cada vez posible?, ah sí claro: no asumir riesgos.

El objetivo se heló en cuanto la vio, ella descendió de forma grácil y en cinco pasos estuvo frente a él.

"Bien, supongo que sabes a qué vine"

"Por favor, no" ¿Cuántas veces se había repetido la escena del fantasma suplicante y la cazadora despiadada?

"Basta de plática" alzó la espada en alto y la hundió en el sujeto de forma limpia y calculadora.

Sonrió complacida.

"¡No!" dijo una voz áspera proveniente de su espalda.

Sin pensarlo tomó su deslizador y desapareció por encima de uno de los edificios de junto. El recién llegado voló al encuentro de la destazada víctima.

"¿Quién rayos era?"

"La cazadora" articuló con dificultad el fantasma "La preferida de Plasmius"

"Así que es sirviente de Vlad" espetó Phantom con algo de ira "¿Cómo la…conociste antes de eso?"

"¿Conocerla? Todos la conocen, es despiadada, mortal y la más temida de todas: Numi"

"¿Para qué te quería a ti?"

"Si te lo dijera, terminarías como yo" fue lo último que digo hasta quedar reducido a flujo ectoplásmico.

"Numi" repitió Phantom intentando memorizar el extraño nombre.

La silueta de la mujer reapareció sobre el techo del edificio con gesto desafiante, "Phantom" susurró molesta y nuevamente desapareció.

TBC


1. Tennyō: Adjetivo japonés. Refiere a una mujer increíblmente hermosa que siempre se mantiene joven. Es considerada una semidiosa inalcanzable por el hombre.

¿Quién es Numi? ¡Ja! ya lo veremos.
Por cierto, el nombre "Numi" no es de mi autoría, pero eso lo explicaré en el capítulo siguiente, ¿de acuerdo?

¿Me perdonan por mi ausencia? Para ustedes no fue ni la mitad de traumático de lo que fue para mí, lo juro.
Espero que esto haya saciado sus espectativas, personalmente me encuentro falta de tiempo para sacar algo mejor, de hecho tengo un trabajo enorme esperándome.

Un abrazo super hiper mega gigante, gracias por esos maravillosos 50 reviews, no tienen precio. Chicos y chicas, los adoro n-n