Capitulo 2:
¿Akane tiene un amante?
Una preciosa joven de corto cabello azulado caminaba por las calles de Nerima, que a esas horas de la mañana se encontraban desiertas. El fresco aire matutino mecía su corto cabello azulado y amarillo vestido, sin embargo a ésta no parecía importarle, su mente estaba centrada en los últimos recuerdos de la noche anterior.
-"¡Ranma, es un idiota! No pienso perdonarlo esta vez"- pensaba la joven, frunciendo los labios recordando la desagradable charla con su prometido la noche anterior- "Nunca lo había visto así de insoportable, es la primera vez que me habla de esa forma ¡quién se ha creido! No es más que un inmaduro. Sea lo que sea lo que le haya ocurrido ayer por su bien espero que no se repita"- pensaba apretando fuertemente los puños a cada lado de su cuerpo, mientras apresuraba su paso.
-"Maldita niña, es que no puede caminar más lento"- pensó un apuesto joven de azules ojos y negra coleta, que la seguía a pocos metros sigilosamente con la finalidad de conocer el rumbo que tomaba su prometida desde el día anterior.
El chico se subió a la rama de un árbol sacando provecho de su estupenda agilidad, y a la habilidad de saber anticiparse a los movimientos de su prometida, que en ese momento volteó hacía atrás.
-¡¿Quién anda ahí?!- gritó frunciendo el ceño, desde hace rato sospechaba sobre la presencia de alguien más. No era muy experta en ese campo, pero sabía que su buena intuición jamás le había fallado y aquella no sería la excepción.
Ranma tragó saliba desde su posición en la rama, sabía que si su cariñosa prometida miraba hacía arriba tendría severas consecuencias conociendo su violento caracter.
-¡Sé que hay alguien aquí!- volvió a gritar mirando a todos lados, sin embargo no había señal de algún otra persona. Suavizó su gesto y sonrió- Creo que me estoy volviendo algo paranoica- susurró y volteó nuevamente retomando su camino.
Ranma suspiró aliviado y se bajó con sigilo, desgraciadamente justo en el momento en que la chica rápidamente volvió a voltear.
-¡Ranma!
-Esto.. Akane, yo... puedo explicarte...- viendo con temor a la chica acercarse, mirándolo furiosa.
-¡Ya deja de seguirme, baka!- gritó llegando hasta él- ¡¿Qué no entiendes que no quiero que lo sepas?! ¡respeta mi decisión, es lo único que te pido! ¿En qué idioma quieres que te lo diga?- dijo violentamente.
-¡¿Y tú no entiendes que en casa todos estamos muy preocupados por ti?! ¡Te la llevas más de la mitad del tiempo fuera, quién sabe en dónde! -gritó encarándola.
Akane se quedó callada durante unos segundos, el enojo se le había esfumado para dar paso a la sorpresa.
-¿Estamos?- dijo alzando ambas cejas.
-¿Eh...?
-¿Tú también estás preocupado por.. mi?
-C... Claro que no, tus... hermanas y tu padre si lo están...- tartamudeó desviando la mirada, sonrojándose ineviteblemente.
-Ya veo.. ¿ellos te han enviado?- dijo decepcionada.
-Pues.. no pero..- dijo seguido de unos segundos de silencio, sin saber qué decir.
-pero, ¿qué?- dijo impaciente.
-Yo solo...- dijo y nuevamente silencio.
-Mira Ranma- dijo al ver que el joven no hablaba- tengo muchas cosas que hacer y ahora estoy llegando tarde por culpa tuya, así que si me disculpas me tengo que ir al igual que tú- dijo y justo cuándo iba a retomar su camino sintió la mano masculina agarrar su brazo firmemente pero, sin llegar a lastimarla.
-¡No te dejaré ir hasta que me digas a dónde vas!
Akane intentó soltarse, sin embargo él tomó su otra mano y de un leve tirón, acercó su cuerpo al de él colocándolos en contacto.
-¡Suéltame ahora, estúpido!- comenzó la chica haciendo fuerza para soltarse, pero él al ser hombre la aumentaba y más si se trataba de un artista marcial como el que tenía enfrente.
-¡Es sólo una pregunta, ¿es tan difícil de responder?!
-¡Sii y quiero que me sueltes!- exclamó la chica bajando la mirada a sus muñecas que estaban siendo firmemente presionadas por aquellas manos masculinas, que debido a la presión comenzaban a tomar un color sonrojado y en el bello rostro de ella comenzaba a dibujarse una expresión de dolor. Ranma al darse cuenta la soltó inmediatamente y retrocedió un paso de golpe.
-¡Eres un idiota!- gritó la chica mirándolo con rabia- ¡Mira nada más como me has dejado las muñecas, bruto!
-Lo siento, Akane, adelante puedes golpearme si quieres- dijo y cerró fuertemente sus ojos esperando el fuerte golpe por parte de su prometida, sin embargo transcurrieron los segundos y.. nada. Abrió lentamente sus ojos sólo para descubrir que la chica ya se había ido, tomando un camino incierto.
-¡Diablos, hacía dónde rayos se fue!- gritó mirando a ambos lados de la calle.
*
-"Es un tonto, es un idiota, es un…"-pensaba la chica, enumerando todos los insultos existentes dirigidos a su prometido, caminaba apresuradamente y apretando los puños a cada lado de su cuerpo con el ceño fruncido, haciendo notar su mal humor.
Tras unos cinco minutos llegó hasta una enorme casa de construcción antigua, pero en un muy buen estado, bien cuidada, parecía que quién viviese ahí se preocupaba por la limpieza y belleza del lugar.
-He llegado…-susurró la chica, con una leve sonrisa, olvidando por completo su enfado.
*
-¡Hijo, ¿qué rayos te está pasando?!- gritó Genma, entre molesto y triunfal mirando alegre a su hijo convertido en una hermosa pelirroja, sentada en el estanque entre los llamativos peces que lo adornaban.
-¡Quieres callarte!- gritó furiosa poniéndose de pie- Sólo me pillaste desprevenido, eso es todo.
-Si, claro. Admítelo hijo, creo que te he vuelto a superar.. digo si alguna vez he dejado de hacerlo- sonrió burlesco.
Los ojos azules de la muchacha lo miraron con rabia, aquella sonrisa burlesca en el rostro de su padre no hacía más que enfurecerlo y humillarlo más que el mero hecho de haber sido vencido por su padre le proporcionaba.
-Iré a darme un baño. No tengo ganas de desayunar hoy- gruñó y salió del estanque en dirección a la casa, dónde en el comedor cuya puerta corrediza daba con el jardín estaba la familia Tendo, observando una más de las tantas peleas con su padre matutinas, sólo que en esa ocasión no había terminado como siempre… el fuerte chico de ojos azules y excelente artista marcial hasta ese entonces insuperable, había perdido.
Todos quedaron en silencio observando a la joven pelirroja dirigirse a las escaleras, silenciosa, molesta…
-No puedo creerlo… Ranma perdió contra usted, señor Saotome ¡contra usted!- Soun fue el primero en hablar, viendo como el hombre compañero de entrenamientos en su juventud, se sentaba en su lugar de siempre en la mesa con una enorme sonrisa de insuficiencia en su rostro.
-Vaya, jamás creí que este día llegaría…- comentó Nabiki, mientras recibía su desayuno.
-Lo felicito tío Genma, pero creo que Ranma no lo está pasando nada bien. Se le veía muy preocupado y ausente durante la pelea- argumentó Kasumi, sirviendo el desayuno.
-Es cierto señor Saotome, ¿qué cree que le pueda hacer ocurriendo a su hijo? Además, no quiso comer eso es más que raro en él.
-Es normal, ya sabemos lo orgulloso que es Ranma, al ser vencido por su padre es lógico que se sienta avergonzado- comentó Nabiki.
-La verdad, no tengo la menor idea de lo que le esté ocurriendo- contestó indiferente, mientras comenzaba a "devorar" el desayuno que le fue servido segundos antes.
Nabiki miró a la escalera por dónde la derrotada pelirroja había subido, una idea cruzó su mente en ese momento y sin poder evitarlo sonrió con malicia.
-Creo que sé lo que le está pasando a mi querido futuro cuñadito.
Todos la miraron dudosos.
-¿Qué, Nabiki? Dinos…
-Aún no, primero debo estar segura- dijo Nabiki sin quitar su sonrisa.
-¿Qué rayos le estará pasando?- preguntó Genma más para sí que para el resto, luego de haber terminado su desayuno a una velocidad sorprendente.
*
-"¿Qué rayos me está pasando?"-pensó Ranma ya en su forma original, con la vista perdida en algún punto del techo, sumergido en el agua caliente de la tina de baño- No puedo creer que perdí con papá… y todo por culpa de ella…-susurró para sí- No me quiso decir a dónde iba.. de seguro tiene que ver con ese chico.. Yum, tal vez sea el mismo con el que irá a ese festival de primavera…- suspiró con fastidio, endureciendo el gesto.
No entendía por qué la situación lo ponía de ese humor, pero los celos eran un sentimiento muy peligroso y más si en quién habitaban, eran en un artista marcial.
*
Una voz femenina entonaba una canción, cuyas letras parecían llegar al alma de cualquiera que las escuchase y eran ayudadas por la bella voz que las entonaba, una voz única, capaz de llegar al tono de cualquier canción, realmente una voz envidiable.
Al finalizar la canción hubo unos segundos de silencio, hasta que la exclamación de euforia se dejó oír.
-¡Bravo, Akane, tienes una voz hermosa, estupenda! Te ha salido fabuloso, si lo haces así de bien en el festival de primavera no tengas dudas que ya tendrás muchos fans a los cuales soportar- sonrió Yum, un joven de veinte años, aunque a juzgar por su hermoso rostro cualquiera diría que no sobrepasaba los dieciocho. Tenía los ojos negros y su cabello castaño claro, se encontraba en excelente forma lo que hacía notar su diario ejercicio físico.
-Muchas gracias, Yum- dijo una sonrosada Akane, con una tímida sonrisa.
-Sólo soy sincero, pequeña Akane. Es increíble, ¿alguna vez asististe a clases de canto?
-La verdad es que no...-dijo mirando al suelo.
-¡Entonces es talento natural! Me siento honrado de conocerte. Oye Akane, la mañana está algo fría ¿te apetece una taza de té? Preparé algo especialmente para ti esta mañana.
*
Akane se encontraba sentada en la mesa, con una taza de té en las manos y un plato de galletas preparadas especialmente para ella en su centro.
-No debiste haberte molestado preparándome galletas, de seguro tienes cosas mejores que hacer..- dijo una apenada, Akane, tomando una galleta.
-Descuida- rió negando con la cabeza- Yo quiero que tú te sientas como en tu casa, que te sientas cómoda. ¿Sabes? Es extraño, ayer estuvimos todo el día juntos, tú aprendiéndote las letras de las canciones, yo enseñándote los tonos pero, no sabemos nada del otro- dijo divertido.
-Es cierto- sonrió.
-Sólo sé que te llamas Akane, que tu familia tiene un dojo pero, nada más- dijo mirándola sin pestañar- Primero comencemos por lo básico, ¿qué te parece? mm… ¿por qué te prestaste para cantar en el festival de primavera? Yo siempre recibo a las chicas que cantan en este festival todos los años pero a ti jamás te había visto…
-No, es la primera vez que me animo. Ahora yo tengo una pregunta para ti, Yum.
-Adelante..-sonrió.
-¿Por qué eres tú quién recibe a las cantantes, el que las prepara? ¿estudiaste canto acaso?- dijo interesada, antes de beber un sorbo de humeante té.
-No, nunca pude hacerlo pero, digamos que al igual que tú tengo un talento natural o al menos eso decía mi madre cada vez que me escuchaba cantar cuando era niño.
-Ya veo… ¿entonces por qué recibes a las cantantes?
-Bueno es que mi familia es dueña del festival.
Akane lo miró sorprendida.
-¡¿Dueña de todo?! Pero, el festival de primavera se realiza aquí en Nerima hace mucho…
-Es cierto- dijo asintiendo con la cabeza- este festival pasa de generación en generación, algún día me va a tocar a mi sostener este caro acontecimiento, y créeme es carísimo, ¿tienes alguna idea de lo que cuesta un escenario, las luces, los micrófonos, el vestuario, pagarles a las maquillistas, entre otras cosas? En realidad se invierte dinero en eso.
-Vaya, tu familia debe ser muy rica- dijo sorprendida- Aunque, yo ya lo suponía, es cuestión de ver el tamaño de tu casa.
-Pues, la verdad es que no sacas nada teniendo una casa tan enorme si vives solo. A veces se siente tan fría, tan solitaria, tengo tanto espacio para mí solo que a veces hasta me da nostalgia..- dijo sincero, mirando hacía la ventana.
-¿Y tu familia?
-Mi papá está en uno de sus viajes de negocios, llega la próxima semana.
-Pero, si es que está fuera… entonces tú quedas a cargo del festival ¿no?
Yum negó con la cabeza.
-No, papá lo dejó todo en orden antes de viajar. Ya está todo listo, sólo hay que trasladar el escenario, las luces y todo en los camiones enormes de papá y nada más. Mi único trabajo como todos los años es encargarme de las cantantes, de hecho tú eres la última, todos los otros grupos ya están listos, es más tú eres la única solista.
-Me estás poniendo nerviosa antes de tiempo…-tragó duro.
-Lo siento- sonrió levemente
-mm… ¿Y tu mamá en dónde está?- preguntó mirándolo con curiosidad, antes de tomar una galleta.
Yum tardó en responder, y luego de unos segundos contestó.
-Mi mamá murió cuando yo era muy niño- dijo mirando fijamente a los castaños ojos de la chica.
Akane lo miró asombrada y luego, ligeramente apenada y con tristeza confesó.
-La mía también murió cuando yo era niña..
-Lo siento..
-Igual yo.
Se quedaron en silencio unos segundos, hasta que la voz masculina lo rompió con otra pregunta.
-¿Por qué no me cuentas algo de ti?- sonrió- ¿Cómo se tomaron tus padres tu decisión de cantar en el festival? Supongo que deben sentirse muy orgullosos de ti. Tienes un gran talento- dijo sincero.
-¡No seas exagerado!- rió alegre, pero luego su rostro reflejó seriedad y agregó- Mi familia no lo sabe, quiero darles una sorpresa. No deben enterarse.
-¿y en dónde creen ellos que estás ahora?
-No les he dicho nada, simplemente he avisado que saldría y no he dicho a dónde iba, ayer tampoco lo hice- dijo alzando los hombros.
-mm… ¿me permitirías hacerte una pequeña y sencilla pregunta?
-Claro- sonrió dejando su tasa vacía de té.
-¿Tienes novio?
*
Ranma ya había salido del baño y se encontraba en el cuarto que compartía con su padre, ya vestido, con su cabello aún mojado pero, aún así atado a su acostumbrada trenza.
Se encontraba sentado en posición de flor de loto sobre su futón, mirando con el ceño fruncido hacía el techo.
Nuevamente la imagen de Akane abrazada a un chico se hacía presente en su mente.
-¡Diablos!- negó con la cabeza, maldiciendo sus celos y sin más, se puso de pie dispuesto a salir del cuarto al que había llegado hace escasos minutos. Sin embargo, cuándo se dirigió a la puerta y la abrió se halló frente a la mediana de las Tendo, con una media sonrisa y juzgar por su mano apretada y ligeramente alzada, dejaba notar que su próxima acción era llamar a la puerta.
-¿Nabiki? ¿qué rayos haces aquí?
-¡Guau, pero con qué ánimos andamos querido Ranma! Sólo quería hablar unas cosillas contigo..
-No tengo dinero- dijo cortante y justo cuando pretendía hacerla a un lado suavemente para poder pasar, ella habló.
-Es sobre Akane.
El chico la miró molesto y bufó por lo bajo cerrando los ojos con pesar. Al abrirlos enfocó el rostro de la chica que le sonreía divertida, y dijo.
-Está bien, pasa.
Nabiki aumentó el tamaño de su sonrisa y entró. Ranma cerró nuevamente la puerta y se dirigió a la chica, situándose frente a ella.
-¿Y bien?
-Todos en la casa se preguntan a dónde va Akane o mejor dicho con quién y si es el mismo que irá con ella al festival de primavera. Supongo que tú como buen prometido que eres deberías estar enterado de todos los movimientos de mi traviesa hermanita, ¿me equivoco?- Ranma abrió la boca para contestar, pero la chica se le adelantó- Claro que no, porque esta mañana intentaste hacerlo pero, ella te pilló, pelearon y tú ahora estás aquí con un humor de perros, con los brazos cruzados sin hacer absolutamente nada, mientras Akane puede estar felizmente abrazada con un chico o tal vez estén haciendo algo… peor, mucho, mucho peor… tal vez en este momento, estén abrazados desnudos en una tibia cama gozando del placer mutuo que sólo el sexo es capaz de entregar- dijo sin una gota de pudor, divertida observando el rostro del chico sonrojarse haciendo resaltar sus claros ojos.
-¡Nabiki! Ak… Akane, no sería capaz de hacer algo así- dijo dificultosamente.
-¿A no? No te ha dicho a dónde, ni con quién, tampoco te ha dicho quién es ese misterioso individuo con quién irá al festival de primavera, es más que obvio, cualquiera se daría cuenta. Ella tiene un amante e irá con él al festival, es con él con quién se ve.
Ranma soltó una sonora carcajada.
-¿Se puede saber de qué te ríes?- preguntó manteniendo su semblante serio.
-De tus ridículas ideas, Nabiki- dijo intentando calmarse- ¡Akane, con un amante! Es imposible.
-¿Por qué?
-Pues, porque no hay ningún chico por el que Akane esté interesada y todos los chicos que ella conoce, yo también los conozco y créeme Nabiki, no son de su estilo…-dijo ya más serio.
-Tal vez sea uno que tú no conoces, vamos Saotome, recuerda… ¿El viernes ocurrió algo? Ella… ¿se fue a otro lado?
Ranma la quedó mirando pensativo…
Flash Back.
Ranma y Akane iban de regreso a casa luego de un agotador día en la preparatoria, en el que como es costumbre Shampoo, Kodachi y Ukyo se habían enfrentado para saber quién sería la afortunada que alimentaría al joven Saotome, mientras Akane hervía de rabia en una esquina del salón y Ranma sólo permanecía en silencio, comiendo del almuerzo de Kasumi. Después de que la escena acabó entre golpes y demás, vinieron las horas de clase que fueron interrumpidas por Mousse quién, frente a toda la clase le declaró la guerra a Ranma como siempre y ambos iniciaron otra más de sus peleas, mientras los demás alumnos sólo la observaban como algo cotidiano.
-Ha sido un día muy duro…- comentó Ranma más para sí que para la joven.
-¿Muy duro? –rió amargamente la chica- Shampoo, Ukyo y Kodachi no paran de abrazarte, besarte, atosigarte y prepararte almuerzos, y luego terminan peleándose entre sí por ti ¿y tú dices que fue un día muy duro? Lo único que hacen es intentar complacerte en todo, eso es lo que te tiene así de egocéntrico.
-¿Egocéntrico? ¿yo?
-Sí, tú.
-Mousse intentó matarme ¿lo olvidas?- dijo mirándola desde su posición caminando sobre la baya.
-Pero, como siempre lo venciste y eso no quita lo egocéntrico- frunció el ceño.
-Ay, Akane… dale con eso, no me considero un egocéntrico y de hecho, diría que tú eres la única que dice eso. Shampoo, Ukyo y Kodachi son muy buenas conmigo al contrario de ti.
-¡Entonces vete con ellas!- exclamó enojada.
-¿Quieres relajarte?- preguntó, saltando molesto de la baya para quedar frente a la chica, obstruyéndole el paso- Y tal vez yo sea un egocéntrico, pero prefiero ser eso, a ser una violenta marimacho como tú.
-¡Ya verás, baka!- gritó antes de golpear al chico duramente con su maleta en pleno rostro de manera inesperada. Akane rió divertida al retirar su maleta del rostro del chico, y agregó- ¡Tienes la marca de mi maleta plasmada en su cara! Jajajaa- rió.
Ranma frunció el ceño molesto.
-Ya verás, Akane..- dijo con voz peligrosa.
La chica comenzó a correr, riéndose a carcajadas por las calles mientras, el furioso chico la perseguía. Luego de unos minutos, a Ranma ya se le había olvidado el enojo y reía al igual que ella mientras intentaba alcanzarla.
De repente, Akane se detiene y se acerca a un papel pegado en una pared, era un llamativo papel de varios colores que anunciaba el festival de primavera.
-¿Qué es eso?- preguntó Ranma, acercándose a ella.
Los castaños ojos se desviaron a unas letras debajo del título que a Ranma le dio pereza leer.
-¿Qué estás leyendo?- preguntó.
Akane lo miró y sonrió negando con las manos.
-Nada importante- dijo nerviosa- Oye, ¿por qué no te vas a la casa ahora? Yo tengo unas cuántas cosas que hacer antes.
Fin del flash Back.
-Pues, ahora que lo dices…- dijo serio.
-¡Ahí está! Akane tiene un amante y no te lo quiere decir- sonrió Nabiki, feliz por su descubrimiento- Bueno, te dejo para que lo pienses, sólo intenta no demostrar tanto que te afecta frente a la familia sabes que se preocupa mucho por ti- dijo y sin más salió del cuarto, dejando al chico en un mar de dudas.
Continuará…
