OMFG! 75 reviews, quién lo diría. ¡¡Muchas gracias!!
Jojo, si todo sale como espero, solo nos queda el capítulo final. Tengo que actualizar antes de las festividades ._. (Ely se va de viaje ^^)
Espero les guste y que no me maten por como termina el cap .___.
Juego de seducción
By: Sam-ely-ember
Capítulo 9: Revelación
Se sentía ansioso e iracundo por igual, de no ser porque sería un estúpido e innecesario malgaste de energía, hubiese dejado el auto de lado e iniciado el vuelo para llegar por sus propios méritos al destino. Conducía impaciente y pronto fue presa del pánico: en el sendero no había nada, excepto árboles y piedras, nada. Habían transcurrido ya un par de horas y en lo único en lo que podía pensar era en su enemigo y en el momento de acabar con él para así terminar con su obra maléfica y liberar a Sam del posible suplicio.
Pronto comenzó a alzarse a lo lejos una enorme mansión de colores fúnebres y aspecto gótico, conforme fue acercándose, la mansión adquirió la forma de un dormitorio: lleno de numerosas ventanas y un par de torres a cada lado. Vlad definitivamente sabía elegir bien su refugio.
Estacionó un par de metros antes de la edificación, intentando dejar el auto oculto entre los árboles, y con paso decidido comenzó el camino hasta la entrada. Justo antes de llamar a la puerta suspiró hondo y susurró: -Así que aquí termina todo, Vlad.
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La última vez que había estado en ese lugar era aún una niña temerosa que desconocía el futuro, aunque en esa ocasión también estaba de pie en mitad de la sala oscura mientras el amo daba vueltas a su alrededor, reprimiéndola en su peculiar estilo. Pero ella hoy no era más una niña y conocía perfectamente en qué terminaría todo.
-Entonces, Samantha- dijo el sujeto -¿Es así como pensabas que acabaría?- silencio –Cometiste alta traición, querida, y conoces perfectamente qué sucede con los traidores aquí- lo conocía perfectamente, había visto las ejecuciones de varios de ellos –Pero tú eres un caso especial. Y no te ejecutaré como un traidor cualquiera. Aún debes terminar tu misión y ese será tu castigo: tendrás un reto a muerte con el joven fantasma y yo seré tu audiencia. Sabes perfectamente que podría acabar con ambos en un instante pero prefiero ver cómo luchan uno contra otro.
¿Y entonces por qué no había hecho eso desde el principio: llamar a Daniel a su guarida y acabar con él en menos de nada? Oh sí claro: venganza. Y aunque los motivos de dicha represalia no eran claros, era evidente que Masters sentía un profundo odio hacia el chico y haría lo imposible porque su muerte fuera la más dolorosa de todas.
Ella no podía soportarlo.
-No voy a pelear- afirmó –Máteme ahora mismo, si así quiere, pero yo no voy a pelear.
-¿Cómo crees que podría hacer todo esto después de todo este tiempo? Eres mi favorita.
-He ahí el punto. Usted nunca fue un padre, solo pretendió serlo. Soy solo un trofeo, un arma, pero cuando el arma no sirve, hay que deshacerse de ella.
-Pero mi arma aún tiene uso- canturreó –A pesar de ser un arma estúpidamente sentimental.
Sentimiento. Danny. Ambos un mismo significado. Lloró en silencio de nuevo.
-¿No es tierno?- se mofó Vlad –Después de tantos años aún puedes llorar por motivos genuinos…¿Recuerdas cómo eliminamos los sentimientos la primera vez, querida?
-¡No!- pánico absoluto, esa cosa ya no era parte de ella, ¡había cesado! –De nuevo no.
-Quiero tener a mi cazadora de regreso…Numi.
El susurro fue cristalino. Su cuerpo se paralizó de inmediato y sus ojos perdieron el brillo, estaba ahí, parada, como un maniquí dispuesto al uso de su dueño. Sumida en la inconsciencia, sus ojos sin brillo adquirieron un tono rubí y cuando alguien lanzó una tela negra a sus manos, la atrapó sin complicación, esbozando una sonrisa. Su traje de combate.
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¿Por qué no le sorprendió que lo estuvieran esperando? Un sujeto lo condujo con amabilidad en la mansión y le indicó que debía cruzar la gran puerta del fondo. El tipo explicó que no se le tenía permitido entrar a esa habitación y corrió a esconderse en una de las puertas del rededor. Cuando se detuvo a mirar el resto de las puertas, había varios ojos curiosos detrás de cada una, que al darse cuenta de su escaneo, terminaron escondidos tras las puertas cerradas con llave.
Cruzando la gran puerta se transformó, no se esforzó mucho para hacer que sus pasos llamaran la atención: el lugar estaba vacío e incluso el susurro del viento era audible. Caminó de frente a la oscuridad y temiendo lo que pudiese encontrar, no se atrevió a usar su energía fantasma para darse un poco de iluminación. Se escuchó un ruido seco como un golpe sobre madera, entonces un reflector se encendió sobre él y otro a su espalda, el lugar era evidentemente una arena de batalla.
Se giró para ver quién estaba bajo la luz del otro reflector: era Vlad Masters sentado en una cómoda silla de cuero con una expresión pacífica en el rostro.
-Bienvenido- dijo con voz potente –Espero haya sido fácil llegar, Daniel.
-Basta de rodeos Vlad. Aquí estoy, que empiece la batalla.
-Siempre tan ansioso- sonrió –Lamento decepcionarte pero yo no seré tu oponente el día de hoy.
-Creí que esto era entre tú y yo.
-Lo es. Pero jamás especifiqué que sería yo quien lucharía. ¿Por qué he de hacerlo cuando hay una persona que ha sido entrenada específicamente con el propósito de acabarte?
-¿Uh?
-¿Qué aún no lo descubres? Bien, ya que de cualquier forma vas a morir, supongo que he de decírtelo. Este lugar es mi academia, fundada con el objetivo de entrenar jóvenes en combate anti-fantasmal, son personas que han perdido todo y vienen a mí para sobrevivir…aunque claro está que el precio de su estadía es trabajar para mí. Es bastante gratificante Daniel, aún más cuando todos estos años cuidé de una persona en especial para este momento: tú oponente.- Declamó señalando al lado opuesto y se encendió otro reflector.
Era una figura femenina vestida con un traje negro de combate y un casco que hacía juego.
-Numi- corroboró Phantom con el gesto fruncido al reconocer a su enemigo.
-Correcto- respondió Vlad -¡Numi!- la mujer se tensó ante el llamado –Acaba con él.
Cual si fuera un animal salvaje, la mujer se lanzó con fuerza contra el joven halfa y colocó su mano sobre el pecho del chico. Extraño. No era ningún tipo de técnica que él conociera…de pronto la cazadora alzó el rostro y él sintió una potente descarga eléctrica consumiendo su cuerpo: le estaba dando un choque eléctrico con su traje.
Con dificultad, en medio del incesante dolor, logró retirar la mano de su oponente y dio unos pasos atrás intentando recuperar la compostura. Numi flexionó los dedos de la mano que había usado y nuevamente levantó el rostro hacia Daniel. Vlad esbozó una amplia sonrisa cuando la cazadora levantó la mano en un puño y la estiró frente a ella, la abrió un poco y algo plateado pendió de sus dedos. Danny contuvo un respiro al tratar de adivinar de qué se trataba, y cuando la cadena con el dije en forma de "S" cayó al suelo, él explotó en ira.
-¿¡Qué le hiciste a Sam!?- no era una pregunta directamente dirigida a ella, aunque no volteó el rostro hacia Vlad -¿¡Qué rayos hiciste con ella!?
Numi se lanzó frenética a atacarlo y Danny no se quedó atrás: se levantó en el aire y comenzó a disparar rayos de plasma que ella esquivaba mientras corría hacia él. Numi sacó un arma de la parte trasera de su cinturón y se arrojó al suelo aún corriendo, mientras se resbalaba, disparó contra el halfa, quien recibió un impacto luego de esquivar una docena. Ella rió con desdén, se levantó y corrió en dirección al chico caído, Danny levantó el rostro en expresión iracunda y le disparó directamente, haciéndola caer al piso. El omnipotente espectador se complacía en ver el desarrollo de la batalla.
Ambos contendientes se levantaron del suelo y se miraban fijamente mientras recorrían el salón vacío describiendo un círculo. De mutuo acuerdo saltaron al centro y comenzó el intercambio de patadas y golpes con el puño, la lucha era pareja y ambos se agotaban al mismo ritmo.
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Que Danny sospechara lo peor de la cazadora era lo mejor, así no tendría reparo en acabarla y todo para ella terminaría pronto, por eso no opuso resistencia cuando Numi insistió en ser la única en batalla. Ella estaba ahí, encerrada en su cabeza, como espectadora, esperando morir a manos del hombre que amaba mientras la voz en su cabeza controlaba su cuerpo.
En uno de los múltiples ataques que Danny arremetió sin contemplación, el casco se quebrantó por el impacto de un rayo de ectoplasma y ella recuperó el control de sí ante el pánico propio y el de Numi, terminó por darle la espalda a su oponente y dejar que el largo cabello ébano cubriera su rostro.
Vlad se levantó complacido de su asiento y aplaudió.
Sam contemplaba sus manos incrédula, indecisa, asustada. Todo aquí estaba perdido.
-¿No vas a darme la cara?- preguntó Daniel –Quiero conocer la identidad de mi oponente.
Él la odiaría, tendría que odiarla para poder acabar con ella y liberarlos a ambos del suplicio. Suspiró profundo, enderezó su postura encorvada y lentamente se dio la vuelta.
El impacto sobre él fue masivo, casi pudo ver cómo la desesperanza nublaba sus ojos y la desilusión le carcomía el corazón. Si así tenían que ser las cosas, bien, que fueran, pero que terminaran pronto.
-¿Sam…cómo pudiste…?
-Desde nuestro primer encuentro estuvo planeado. Así fue.
-¿Entonces todo el tiempo fue…todo lo qué…?- el dolor se tornó en rabia –Eres una…
-¿…prostituta?- completó con la voz casi quebrada. Daniel se pasmó al escuchar la palabra –Vamos, dilo, no es complicado: pros-ti-tu-ta.
-Yo no quise…
-Si lo hiciste- intentó aclarar la voz mientras sintió los ojos picar a causa del llanto –Terminemos con esto, ¿está bien?
Ambos inspiraron profundo y caminaron unos pasos hacia el frente, reduciendo la distancia entre los dos.
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El dolor era tan grande que pudo haber sido tangible, pero encontró salida en atacar a la fuente de dicho sufrimiento. La lucha con armas y rayos resultó bastante infructuosa y se redujo a un enfrentamiento físico, un muy difícil, cercano y parejo enfrentamiento físico. Lo que Danny aún no podía comprender era por qué los ojos violetas de Sam estaban llenos de lágrimas mientras sus ataques desmedidos habían logrado lastimarlo a gravedad y viceversa.
La acorraló contra la pared y sintió sus cuerpos a presión mientras la sostenía de las muñecas con fuerza, el deseo de devorarla a besos fue inmediato, era una experiencia bastante sensitiva verla luchar con una sensualidad oculta, pero fue inhibido por la rabia de la traición y la negativa de Sam al propinarle un golpe con la rodilla en el estómago. La soltó instantáneamente y se tocó el abdomen adolorido. Sam sonrió con insipiencia, estaba segura de que él le estaba dando ventaja…y eso era decepcionante.
-Pelea un poco- le retó -¿Estás teniendo consideración conmigo porque soy una chica? ¿O porque soy la mujer que te traicionó?
Herido, furioso, se lanzó contra ella, tomó su brazo izquierdo con fuerza y le arremetió contra la pared. Cuando ella gimió, supo que la había herido de gravedad pero intentó no prestar más atención de la debida.
-¿Por qué lo haces?- preguntó a una distancia cortamente peligrosa -¿Te obligan o te place?
-¿Importa?- respondió ella desafiante -¿Qué no sientes deseos de matarme?
-No podría hacerlo- susurró esperando que Vlad no pudiese oír –De forma independiente al dolor que causaste aún te quiero y matarte sería un acto reprehensible para conmigo.
Sam no pudo contener más las lágrimas y su rostro se empapó.
-¿Por qué lo haces? No quieres hacerlo, ¿o sí? Tu llanto lo dice todo- sonrió victorioso.
-¡Tú no sabes nada!- gimoteó ella golpeándole y alejándolo de nuevo.
Continuaron peleando y el espectador se tornó aburrido. Ambos se detuvieron y con la respiración agitada se contemplaron de manera desafiante.
-Esto está tardando demasiado, querida- aulló Vlad a lo lejos -¿No crees que deberías terminarlo todo de una vez?
El rostro inconforme de la chica se giró para encarar al amo -¡Yo determinaré cómo hago las cosas! ¡Es mi pelea!
-No deberías usar ese tono conmigo, Samantha- alegó el peliblanco transformándose. –Ya que tu incompetencia parece ser un constante obstáculo, quizá debería ayudarte un poco.
Una muy molesta cazadora apuntó la muñeca de su traje a Plasmius y disparó -¡¡Es mi pelea!!- reiteró.
-Pequeña insolente…- susurró el fantasma de ojos rojos y se lanzó contra ella. La sujetó por los hombros y ambos se arrastraron por el piso hasta dar contra una de las paredes. -¿Crees que mi ayuda te sobre, querida?- sonrió desafiante.
Vlad había atacado a su propia sirviente, y él no pudo predecirlo. ¿Era Vlad un hombre tan irascible?, aparentemente sí. Ya que la batalla parecía haberlo dejado de lado, se acercó para escuchar lo que los actuales contrincantes hablaban.
-Fui demasiado paciente contigo, Samantha. Tres meses fueron más que suficientes para acabar con un incompetente fantasma fuera de práctica.
-A mi no me parece que nadie esté fuera de práctica- escupió adolorida.
-Basta de balbuceos. Tuve que haber terminado contigo desde la primera negativa…
-¿Así que ese era el plan? ¿Deshacerse de la cazadora? ¡Perfecto! ¡Ahora mismo sería oportuno!
-¡Muy bien! Incluso tú dijiste que cuando el arma pierde el uso, hay que deshacerse de ella.
Vlad levantó su mano encendida en energía y Sam cerró los ojos sonriente, complacida esperando su muerte. La sangre del joven halfa hirvió, apretó los puños con fuerza y levantó vuelo, embistiendo a Vlad en el proceso. Ahora los tres contrincantes estaban de pie, mirándose fijamente, esperando el momento indicado para atacar.
-Me recuerda ese día- dijo Vlad con una fingida voz nostálgica –el día en el que maté a tus padres- habló para Sam –Y a los padres de Daniel.
-¿Mis…padres?- preguntó ella, pasmada. -¡¿El maldito que asesinó a mis padres estuvo siempre frente a mí?!
-De qué otra forma lograría que la chica más indicada para pelear contra Phantom trabajara para mí. Debes admitir que fue ingenioso.
-¡¡Fue vil!! ¡¡Incluso para lo mucho que he visto!! ¡Eso no tiene punto de comparación!
Tomó el cuadrito blanco en el frente de su cinturón, lo llevó a su costado y su sable plateado se extendió.
-¿Piensas atacarme con las armas que te di?- se mofó. –Tu traje, los guantes de descarga, tu espada, ¡todo fue diseñado por mí! Conozco todas tus tácticas. No tienes oportunidad.
-No se trata de quien lo diseñe, sino de quien lo use.- Con convicción corrió hasta su oponente y comenzó el intercambio de golpes.
-¡Te enseñé todo lo que sabes!
-No eres el único de quien he aprendido- sonrió –Y siendo el amo quien me enseñó, mis ataques no tienen debilidades.
-Todos tienen debilidades, querida.- Alzó la mano nuevamente encendida en plasma y disparó.
El ataque pasó de largo y no la hirió. Se oyó un gemido y luego un golpe sordo. Alarmada, Sam giró el rostro y su mirada se topó con un inconsciente Daniel sobre el suelo.
-Danny- susurró con la vista nublada de lágrimas. –Todo esto es mi culpa.
-En eso tienes razón.- Otro susurro cristalino y aterrador.
Sam sintió un escozor en su estómago, luego un calor incandescente y posteriormente un frío descomunal. Bajó el rostro y se topó con un agujero en su abdomen, cubierto de sangre, y la mano de Vlad a pocos centímetros, aún encendida en plasma. Cayó de rodillas y luego todo se volvió negro.
TBC
Aquí no se acaba ._.U no amenazas.
A cambio no actualizaré hasta llegar a los 80 reviews 8D, no es un trato justo pero hemos llegado muy lejos y no debemos rendirnos ahora.
Un abrazo y gracias.
