Capitulo 5:

Akane desaparece

-Jaja sí Yum, todo eso es muy divertido pero, volvamos a las preguntas, ¿practicas artes marciales?- preguntó Soun con fingida sonrisa.

Kasumi y Nabiki, miraron al joven con interés. Genma lo miró con disgusto.

-No- sonrió negando con la cabeza- Eso no es lo mío.

-¿Y… qué es lo suyo entonces?- insistió Soun.

-La administración- carraspeó- Esto… Creo que es hora de que me vaya, si me permiten voy al cuarto de Akane a despedirme de ella…- dijo levantándose del sofá.

-¡No!- gritaron los presentes al unísono, imitándolo.

-Es decir, de seguro Akane está durmiendo y no queremos que se despierte- sonrió Genma, acercándose a él para golpearlo "amistosamente" en el hombro.

Yum miró al elegante y caro reloj de su muñeca, y miró a Genma extrañado.

-Son las cinco de la tarde- dijo frunciendo ligeramente el ceño, pero luego, inmediatamente sonrió- Pero, hemos estado horas aquí conversando y ella no ha bajado, debe de haberse quedado dormida. Me retiro entonces, señor Tendo, señor Saotome, señoritas- sonrió haciendo una reverencia- Hasta pronto.

Kasumi se dirigió a la puerta con una pequeña sonrisa, y la abrió despidiéndose amablemente del joven, al igual que el resto de la familia que le hacía señas con la mano, hasta que el apuesto joven salió de la casa y la puerta se cerró.

-¡Al fin!- exclamó Nabiki dejándose caer de golpe al sofá- ¡Ya era hora!

Soun y Genma se miraron entre sí y asintieron con la cabeza frunciendo el ceño, y sin esperar más partieron corriendo rumbo a la habitación de Ranma.

-¿Crees que les resulte?- preguntó Kasumi mirando cómo ambos hombres levantaban el polvo a su paso debido a la velocidad con la que partieron.

-No lo sé- suspiró- pero, son unos tacaños, si hubieran aceptado pagarme los 1.000 yens que les cobré todo sería más fácil, tal vez hasta Ranma y Akane ya estarían juntos- finalizó alzando ambos hombros.

-Por ahora lo mejor que podemos hacer es confiar en ellos- dijo dirigiéndose a la cocina.

-Yo que tú no confiaría tanto en ese par.

Soun y Genma entraron de golpe en la habitación que el segundo compartía con su hijo, despertándolo abruptamente.

-¡¡Ranma!!- gritaron al unísono.

El nombrado se incorporó de golpe y miró a los hombres con expresión asustada.

-¡¿Qué? ¿pasó algo?! – gritó, llevándose la mano al pecho intentando tranquilizar su acelerado corazón.

-¡¡Siiii, y algo gravísimo!!- gritó Soun mientras exageradas lágrimas comenzaban a recorrer sus mejillas. Acto seguido se sentó al lado del futón y tomó al chico del rostro, para agregar desesperado- ¡No podemos permitir que Akane se quede con Yum!

-¡Suélteme!- gritó, intentando zafarse del agarre de Soun.

El hombre lo soltó aún llorando.

Genma se sentó en el piso al lado de Soun, y por supuesto las lágrimas en su rostro no se hicieron esperar, como es típico en ambos hombres.

-¡¡Ranma!!- gritó- ¡Tienes que demostrarle a Akane que tú eres el indicado para ella!- gritó agarrando al chico por los hombros para mecerlo exageradamente, adelante y hacia atrás.

-¡Ya suéltame, papá!- gritó Ranma soltándose bruscamente del agarre- ¡Yo no tengo nada que demostrarle a nadie! ¡Ya déjenme en paz!- gritó volviendo a recostarse, dándole la espalda a los hombres.

-Pe… pero, Ranma, tú no entiendes, Yum no es el indicado para mi hija, ni siquiera practica artes marciales ¡Como se hará cargo del dojo!- exclamó Soun.

-¡Ese no es problema mío!- gritó incorporándose de golpe y encarar a los dos hombres que comenzaban a sacarlo de quicio- ¡Si Akane lo elije a él, por mí está bien, que se quedé con él, que se case con él, que tenga hijos con él, a mí me da igual!- mintió y volvió a recostarse, dándoles la espalda- ¡Ya váyanse!

Soun y Genma se miraron entristecidos, y salieron lenta y silenciosamente del cuarto. Ya a fuera, Genma le susurró a Soun:

-¿Habla usted con Akane?

-No- dijo negando con la cabeza- Si Ranma se negó, imagínate Akane conociendo su carácter.

-¿Entonces?

-No tenemos otra opción- dijo mirándolo tristemente a los ojos.

-No, Tendo, no es necesario..- dijo entiendo a qué se refería.

-Sí, lo es Saotome. Debo acudir a Nabiki- suspiró.

Genma colocó una mano sobre su hombro y negó con la cabeza.

-Compadezco a su bolsillo, Tendo.

-Igual yo…. Igual yo…- dijo bajando la cabeza, derrotado.

Akane se encontraba recostada sobre su cama, con los ojos abiertos y llorosos, los gritos de la habitación contigua habían llegado a la suya despertándola de manera un tanto desagradable, pues oyó cada palabra dicha de la boca del chico. "Si Akane lo elije a él, por mí está bien, que se quedé con él, que se case con él, que tenga hijos con él, a mí me da igual" aquellas palabras hacían eco en su cabeza.

-Idiota…- susurró cerrando los ojos, dejando que las lágrimas fluyeran libremente. De pronto, abrió enormemente los ojos y se quedó mirando el techo por unos segundos. Sin más, se levantó rápidamente, sacó una maleta de debajo de la cama y la colocó sobre ella, se dirigió a su armario y comenzó a sacar toda la ropa que ahí había, echándola rápida y desordenadamente a la maleta, acto seguido la cerró y se dirigió a su escritorio, de uno de los cajones sacó un cuaderno y extrajo de él una hoja, tomó un lápiz y comenzó a escribir, sintiendo las lágrimas recorrer sus mejillas otra vez.

Nabiki estaba aún sentada en el sofá, ojeando una revista en cuya portada titulaba: "Los más guapos de Japón", y en una que en otra página se le escapaba una sonrisa.

-¿Hija?- dijo Soun, llamando la atención de la muchacha.

-Papá, no te oí llegar- dijo, sin apartar la mirada de la revista- ¿no deberías estar jugando con tío Genma como hacen todos los días a esta hora?

-Debería, pero estamos demasiado deprimidos como para jugar- suspiró Genma.

-Supongo que la razón de tanta depresión es la parejita de la casa, y no me refiero precisamente a Ranma y Akane- sonrió- Y supongo también que la razón por la que están aquí es para solicitar mis servicios ¿me equivoco?

-Por desgracia no te equivocas, Nabiki, estoy desesperado.

-Estamos desesperados- corrigió Genma.

La chica al oír la respuesta, cerró la revista y la colocó sobre sus piernas para mirar a su padre.

-Pues, ya no lo estén, en menos de una semana Ranma y Akane volverán a ser los mismos de siempre, con sus peleas y los insultos, y Yum no será más que historia pasada.

-Pe… Pero, nosotros no queremos eso- dijo Soun y Genma al unísono.

-¿A no?- sonrió de medio lado. Los dos hombres estaban cayendo en su trampa.

-No, nosotros queremos que Ranma y Akane se den cuenta de que se aman y ¡qué sean una pareja normal!- dijo Soun.

-Oh pues, eso es algo que yo puedo hacer muy fácilmente, sólo que…

-¿Qué?- dijeron al unísono.

-Les costará algo más- sonrió.

-¿Cuánto pides, Nabiki?- suspiró derrotado, Soun. Genma ya se había ido.

La chica amplió el tamaño de su sonrisa.

Akane se encontraba sentada en la alta rama de un árbol, a su lado estaba Yum, ambos se sonreían gustosamente gozando de la presencia del otro. Él la abrazaba apegándola más a él, ambos se miraron durante unos instantes y se besaron con ternura.

Ranma presencia la escena, mirando hacia arriba.

-¡No, Akane!- gritó.

Pero, la pareja no lo escuchaba y continuaban con los besos que a cada segundo se hacían más y más apasionados.

Ranma cerró fuertemente los ojos, y al abrirlos sintió sus ojos humedecerse.

-"La perdí, la perdí para siempre…" –pensó, mientras las lágrimas recorrían libremente sus mejillas sin importante, siempre había dicho que llorar no era de hombres, pero en ese momento… Lloraba, sin importar que alguien le viera, estaba destruido internamente- "Te perdí, Akane, y no sé qué haré sin ti... tengo que al menos decirte que te amo, sólo para que lo sepas… Qué siempre te amé, desde el primer día que te vi"- pensó, y volvió a mirar a lo alto, ahí estaba la pareja que al parecer aún no se percataba de su presencia y la llamó- Akane… Akane…¡Akane! ¡¡Akaneee!!- pero, ella no lo escuchaba..-¡¡¡¡¡AKANEEEEEEEE!!!- gritó con todas sus fuerzas, y despertó sobresaltado llevándose la mano al pecho- Akane… Tengo que decirte de una vez lo que siento por ti o mi sueño se hará realidad.

Se levantó de golpe y salió del cuarto, en dirección al de la joven, y al abrir la puerta…

-No, no… no…- susurraba mientras, se dirigía a la cama en dónde descansaba una carta- Akane… no…- tomó la carta y miró al armario, que se encontraba vacío- ¡¡AKANEEEEEE!!

Continuará…

Espero que les esté gustando el fic, dejen comentarios por favor y si quieren enviarme comentarios privados ¡pueden hacerlo!A si tienen alguna duda, crítica o sugerencia, pueden escribírmela y yo les contestaré^^