De espectador a protagonista.
¡Tienes Guitar Hero!
Entre la oscuridad escuché una voz que me suplicaba que no gritara, cuando alguien encendió la luz me dí cuenta de que estaba en un cuarto de servicio, de esos que dicen: "solo personal autorizado". Cuando me incorporé para ver que había sucedido, me di cuenta de que aquel ángel era ni más ni menos que Gerard Way, al ver mi expresión de sorpresa me volvió a pedir que no gritara, mientras escuchaba que alguien murmuraba a mis espaldas, gire y ahí estaban… ¡My Chemical Romance! En persona!!. Casi me daba el ataque, caí al piso de la sorpresa, cuando mis ojos se encontraron con los de mí adorado guitarrista: Frank Iero.
Cuando mi mirada se encontró con la de él sentí como un click, al instante me di cuenta de que me veía con interés y sorpresa, un segundo después me preguntó con un poco de ansias que si me encontraba bien, yo sólo asentí con la cabeza porque de mi boca no salía ni una palabra.
Después Gerard fue el que habló:
Gerard: --Te puedo pedir el favor más grande que le harás a alguien en toda tu vida?? –me preguntó dudoso- ehh??
-Si, claro.
Gerard: --Esta bien, gracias, mira, estamos en México de incógnito, ok?? –yo sólo escuchaba y asentía con la cabeza- no le digas a nadie que nos viste ahh!! Y perdón por haberte traído aquí y de esa manera, pero tu entiendes que si nos ven se nos vienen encima y shalalala shalalala.
- Si, bueno por mí no hay problema- dije casi balbuceando-.
Gerard: -- mmm..., déjame hablar con los chicos para ver como podemos recompensarte Ok??
Yo asentí y Gerard se reunión con la banda para hablar, escuché que Frank sugirió que pasar un día conmigo, pero no hice mucho caso del comentario, yo no quería hacerme ilusiones en ese momento, y menos con él, porque él era rico y famoso y yo sólo una estudiante de universidad.
Gerard: -- Bueno, los chicos y yo llegamos a la conclusión de que lo mejor sería que pasaras todo el día con nosotros… ¿qué dices?.
Se me acabaron las palabras y no supe que responder [sí sabía que responder, pero no tenía las palabras, ni el aire, ni la saliva suficientes para decirlo], pero escuché la voz de Frank que me decía:
Frank: -- Por fa, si vienes conmi…, digo, con nosotros.
Todos miraron a Frank con cara de ¿qué le pasa a ese con esa?, hasta logré reaccionar y decidí por fin decir:
- Me encantaría- me escuché demasiado estúpida creo -.
Salimos del lugar, todos se pusieron lentes oscuros y gorros – excepto yo, claro – caminamos por la plaza como si nada hasta llegar al estacionamiento, ahí estaba una super limusina y varios guaruras, me subí y empezaron a platicar, bueno no platicar exactamente sino más bien a quejarse de Gee - como me dijo Gerard que le dijera -.
Ray: -- Ya ves Gerard, sino te hubieras quitado los lentes, lo bueno es que esta chica me cae bien, pero imagínate si hubiera sido una de esas fans locas que se te lanzan encima y te besan y son bastante impulsivas – y se vino a mi cabeza una imagen de mí haciendo eso y casi me reí, pero no tuve valor para interrumpir la conversación -.
Frank: -- Ayy si ya que… no alcancé a comprarme mi Guitar Hero, pero pues ni modo, aunque… me caes bien… y a todo esto: ¿cómo te llamas? – preguntó con una curiosidad de niño -.
Wow no me había dado cuenta de que ni siquiera sabían mi nombre.
- Soy…Coatly.-dije más bien apenada porque si apenas yo podía pronunciar mi nombre no podía pensar siquiera en que ellos pudieran hacerlo.
Todos pusieron cara de ¡ah que lindo nombre!. Y luego Frank intervino.
Frank: -- Vaya Coatly, eso es nuevo –y yo puse cara de decepción y tristeza, pero luego agregó- si, nuevo y bonito.
Sonreí i dije gracias porque de mi boca no salió otra palabra, cuando de repente recordé que Frank quería comprar Guitar Hero , antes de mi maravilloso encuentro con Gerard y le dije:
- Oye Frank – y volteó a verme con atención – me preguntaba si querías que te prestara el Guitar, yo lo tengo en casa.
Frank se paró y se acercó al chofer- cuando casi gritando y sorprendiendo a todos, a mi incluida - ¡Señor! ¡A casa de Coatly!.
El chofer lo miró y le dijo – Señor Iero?, me podría dar la dirección por lo menos?? Le preguntó en un tono petulante y casi molesto.
Yo le di la dirección al chofer, tardamos dos horas en llegar a mi casa, cuando de repente recordé: ¡mi coche se había quedado en el estacionamiento de la plaza!!, pero Frank me dijo que mandarían a alguien por el, que no me preocupara, así que los invité a pasar y tomé asiento.
Ya sentado todos en la sala, se produjo un silencio incómodo, que sin duda alguna, rompieron Frank y Gerard, que me empezaron a cuestionar sobre mi vida, bueno más que cuestionando, interrogando.
G:-- ¿Y cuántos años tienes?
- 19, pero me veo un poco más chica.
F:-- Pero si te ves muy madura, -dijo al mismo tiempo que la sangre subió a sus mejillas y se vio sonrojado -.
G: -- ¿Estudias o trabajas?-preguntó tratando de tapar la respuesta de su sonrojado amigo-.
- Estudio en la universidad y trabajo con mi mejor amiga, cuidando niños, es muy divertido.
F: -- Wow que interesante ¿y qué quieres ser?
- Estudio publicidad junto con mi mejor amiga, y nos falta medio año para graduarnos.
G: -- ¿Y cómo se llama tu amiga?
- Karla, y yo le digo que es mi twin, porque somos como hermanas.
F: -- JaJa!! Como los gemelos Kaulitz!!
Yo pregunté sorprendida - ¿los conocen?.
F: -- Son como nuestros mejores amigos, yo me llevo muy bien con Tom es muy buena onda.
G: -- ¿Quién crees que le enseño a Bill a maquillarse?, pues yo!!!
Nuestra plática estuvo exageradamente interesante hasta que Frank se puso un poco tenso y me dijo que si me podía hacer una pregunta un poco indiscreta. Yo sólo asentí esperando que no me preguntara algo malo.
F: -- Oye emm ¿tienes novio?.
Se hizo el silencio, todos voltearon a ver a Frank y Ray dijo:
- Si te vuelven a lastimar es tu culpa.
Yo sólo me limité a contestar – no, no tengo –
F: mmm... que mal – pensó por un momento y dijo – que mal que no tengas.
Como que que mal que no tuviera, a que se refería con eso, que insinuaba, o que quería lograr, por si no fuera poco en esos momentos estaba gustándome más de lo que me gustaba y me decía eso… Hasta que reaccioné y el también fue cuando recordó su propósito de estar en mi casa…
