An Idle Mind Is The Devil's Playground

Autora: Night Flame Miko

Contribuciones de: Chocolate coated Blue

Traducción al español por: KarlaYTF


Capítulo 2

Harry se levantó sintiéndose increíblemente descansado, y aquello no era por la falta de pesadillas. El, finalmente, finalmente, había tenido algo que hacer, incluso si ese algo era escribirle una carta al Señor Oscuro, Lord Voldemort; entre todas las personas.

Pensando en la carta de la que aún no podía creer, tuviera ya una respuesta. Por un momento pensó que todo pudo haber sido un sueño (o una pesadilla, dependiendo) pero luego vio el sobre aún abierto de la carta y el tipo de letra tan distintivo de Voldy, que se formaba a través de ella.

Se sorprendió ante el alivio que sintió; y no por que esta correspondencia con Voldemort verdaderamente estaba pasando, sino por el hecho de que por fin tendría a alguien con quien hablar de nuevo.

Una larga sonrisa se expandió en todo su rostro y, rindiéndose ante su demencia, caminó hasta el escritorio y comenzó a escribir una respuesta a la carta del Señor Oscuro.

Mientras comenzaba a escribir, pensó que verdaderamente él sí tenía un deseo suicida y lo que realmente deseaba ahora era ver el rostro de Mouldy-Voldy cuando leyera esta carta.


Voldemort apenas estaba despertando esa mañana cuando un sonido aterrizó en su ventana. Y él conocía éste sonido.

Despacio, se volteó hacia la ventana y su ceja se torció cuando vio a la lechuza blanca parada en el barandal de la ventana, aún pegando su pico contra la ventana.

Caminando hacia la ventana, la abrió y miró perplejo a la lechuza, la cual voló hasta su cama, sacando su patita con una carta en ella.

- Reforcé los hechizos ayer. ¿Cómo diablos sigue metiéndose esa maldita ave?. - Gruñó con los dientes entrecerrados, mirando al ave. Pudo haber jurado que la lechuza le había sonreído, si eso era posible.

Suspirando furioso, quitó la carta del ave, moviendo su atención de ella apenas para notar como ésta se iba volando y atravesaba la aún abierta ventana.

Mirando la ventana y después a la carta entre sus manos, Voldemort se preguntó si Potter no quería una respuesta. Aunque por supuesto, los deseos de Potter no le evitarían enviarle correo, si así lo él quería.

Abrió el sobre y comenzó a leer. Pronto, una ceja comenzó a bailar en su rostro y, cientos de millas lejos de ahí, Harry Potter parpadeó antes de sonreír ampliamente.

Voldemort estaba listo para matar algo ya para antes de que terminara la tercera frase.

Al Chico Tommy,

¿Ya no pareces serpiente? ¿Cómo lograste eso? ¡¿Espera... tú... mudaste de piel?!

¡Qué asco! No necesitaba (¡ni quería!) esa imagen en mi cabeza.

Bueno, de cualquier forma, ¿Ahora cómo te ves? Quiero decir, tu eres, bastante anciano, algo como, setenta años o algo así de grosero. Perdóname pero, el viejo Gran Al puede hacerla de anciano y todo pero, una reliquia no puede ser un Señor Oscuro, es decir, todo tu show se basa en tu imagen, ¿O no?

¿O regresaste a aquellos días con tu diario? Aún así tendrías problemas, aunque bueno, tal vez un niño de quince o dieciséis años, podría (podría) ser tal vez un Señor Oscuro. Personalmente espero que seas un vejete, hace que mi trabajo sea mucho más rápido, si sabes a lo que me refiero.

Aunque no significa que los ancianos sean fáciles de derrotar, Al es un ejemplo claro, *suspiro*, tú realmente no tienes nada de qué preocuparte. El ruco se rehúsa a entrenarme y todo lo que puedo aprender es de los libros de la biblioteca, y por lo tanto, no puedo aprender lo que quisiera. ¿¡Así que qué dices!? Préstame unos de tus libros para que así podamos tener una... más justa batalla, cuando lleguemos al final.

De cualquier forma, ese no es el punto. Si decides responder a esta carta vas a tener que enviarla con una de tus lechuzas o usar un juramento mágico para no dañar a la mía. No sé en qué estaba pensando la vez pasada (quiero decir, no pensaba, pero eso no es nuevo), pero realmente no quiero que mates a mi lechuza por algo que diga o solo por que se te dé la gana. La quiero mucho.

Así que supongo que nos vemos después, si decides contestar esta carta.

De,

El Salvador,

Alias Harry Potter

Alias El niño que enloqueció

P.S. Sé lo que piensas de mi inteligencia, pero no te daré más razones para que vengas a cazarme, así que continuaré con mis insultos infantiles en vez de decir algo que realmente te haga ponerte a "cazar adolescentes patéticos" como tan elocuentemente lo escribiste. Tienes algo con las palabras, sabes.

Un Incendio, sin la necesidad de varita, después, y Voldemort seguía teniendo una urgencia de causar daño. Viendo las cenizas yacientes en el suelo de su estudio, su áurea se incendió como fiera a su alrededor, advirtiendo a sus mortífagos que él estaba, verdaderamente, no disponible. Al menos que quisieran morir.

Clavando su pluma en la botella de tinta, el Señor Oscuro comenzó a escribir ferozmente en un pedazo de hoja, con los labios pegados en una sola línea.

¡No podía creer la audacia de ese niño! El mocoso no tenía que insultar a nadie, tan sólo necesitaba hablar para darle razones a los demás de causarle un daño perpetuo. Uno pensaría que había aprendido técnicas de supervivencia, con todas las experiencias tan cerca de la muerte que había tenido y eso sin tomar en cuenta la constante amenaza de muerte en la que vivía desde que tenía un año de edad.

Terminando la carta, Voldemort le sonrió fríamente, sintiendo como su coraje por fin se calmaba. Llamando a una de sus lechuzas que tenía en la mansión, le ató la carta, mientras añadía un maleficio sin varita, tan sólo para hacer que su mensaje quedara lo suficientemente claro.

Mandó a la lechuza y mientras la veía desaparecer en la distancia, la sonrisa en sus labios permaneció. Tan sólo deseaba poder estar ahí para ver la cara del mocoso cuando leyera la carta.


Apenas habían pasado unas horas cuando Harry sintió un golpe de dolor desde su cicatriz, lo cual significa, por supuesto, que Voldy estaba enojado, muy enojado. Enojado como para "Destazar la espina de alguien y golpearlo hasta la muerte con ella". Así, Harry consideró que había hecho un buen trabajo y sólo esperaba que Hedwig saliera de ahí lo suficientemente rápido.

Por supuesto, dos horas después, ella llegó hasta la ventana y comenzó a andar con él. Harry sabía que ahora sólo tenía que esperar, no había forma de que Voldy se enojara tanto y no respondiera su carta. A Harry no le quedaba la menor duda de que su carta había encendido a Voldy; él sabía que el Señor Oscuro se podía, a veces, enojar y otras, enojarse.

Harry también sabía que la segunda forma él mismo la provocaba con el mero hecho de existir y ahora con el envío de cartas llenas de insultos destinadas al Idiota Malvado.

La mitad del día había pasado antes de que la carta llegara. Ahora, Harry no era la persona más lista en la mayoría de las ocasiones, aparte de que usualmente se metía en situaciones sin pensar antes en lo que estaba haciendo. Pero esta no era una de esas ocasiones.

Cuando la lechuza llegó aullando a su habitación y aterrizó en su escritorio, mirándolo fijamente, con una carta pegada a su pata, Harry pensó que tomarlo como una señal y agradecerle a Dios de que haber cumplido los diecisiete años hacía ya un mes. Sacó su varita entonces y verifico en busca de hechizos.

Tres segundos más tarde y, en silencio, envió una oración agradeciendo haber pensando antes. Un muy poderoso hechizo fue lanzado de la carta. Relativamente fácil de bloquear, sin embargo, si no era bloqueado, era casi imposible de contrarrestar una vez que había hecho efecto; especialmente uno tan poderoso como el que Voldemort había puesto en la carta. Murmurando el contra hechizo, Harry alcanzó y tomó la carta de la viciosa lechuza, sin embargo el pájaro solamente lo miró fijamente. A pesar de ser negra, esta ave le recordaba demasiado a Malfoy.

Abriendo la carta, Harry comenzó a leer.

Mocoso,

Olvida lo que dije, no necesitas insultar a nadie para que quieran matarte. Eres afortunado (extremadamente afortunado) de que tenga una muy importante operación en marcha, de otra forma, hubiera abandonado todo para ir tras de ti, tan sólo por llamarme "Chico Tommy". ¿Quieres morir? Por verdaderamente eso parece.

Ahora, al asunto verdadero. ¡NO MUDÉ! Nunca, jamás, vuelvas a pensar algo así o te mataré, no importa lo que este haciendo. Y no soy, no soy, un anciano. Tengo unos veinte en apariencia... y ahora, una más creciente urgencia de acabar contigo; algo que ni siquiera yo pensé que fuera posible. Bien hecho, una vez más has logrado lo imposible.

Ahora. No. No te voy a prestar ningún libro. Ya es muy difícil matarte sin que siquiera tengas ideas de cómo pelear. Y eso no fue un cumplido. He llegado a la conclusión innegable, de que tienes la suerte de tu lado. En sus dos formas. La mala suerte de siempre acabar en situaciones en las que acabas y la buena de salir de ellas ileso. Pero toda la suerte llega a su final y pretendo estar ahí cuando eso pase (acabarla yo, como será el caso).

También, juro por mi magia que no lastimaré la lechuza de Harry Potter, a menos que ella me ataque a mí o a la mia, y/o sea usada para transportar alguna forma de hechizo/conjuro/maleficio en el proceso de entregar una carta/paquete etc.

No doy mi juramento así de fácil, simplemente creo que ver lechuzas desconocidas va a captar la atención de los que cuidan tu casa (no la cuidan bien, por cierto).

Finalmente, no respondiste a mi última pregunta en la carta pasada. Estoy casi tentado a olvidar el asunto pero has encendido la muy poca curiosidad no-literaria que hay en mi. ¿Por qué tus familiares te tratan como te tratan? Respóndeme esta vez o atiéndete a las consecuencias, que no serán buenas.

Atentamente *¡aja!*,

El Señor Oscuro,

Voldemort

Harry volvió a leer la carta antes de sacudir la cabeza. Realmente había logrado hacer enojar al tipo esta vez. La última vez habían menos amenazas de muerte y esta vez la letra de Voldemort era delgada y puntiaguda, en lugar de la fluida cursiva que había la última vez. Por supuesto que Voldy estaba bastante enojado cuando la escribió, esto, a Harry no le sorprendió, lo había previsto.

No. Lo que sorprendió a Harry fue lo rápido que el enojo se le pasó al Señor Oscuro, o tal vez ya no estaba tan demente. Antes, el coraje podía durar horas, incluso días antes de que Voldy finalmente lo olvidara.

Decidiendo esperar antes de mandar la siguiente, Harry se lanzó a su cama y comenzó a leer la carta de nuevo, mientras una sonrisa se le formaba en el rostro. Al menos ya no estaba aburrido.


Notas:

Yay! Sigan apoyando el fic, muchas gracias :) Toda review es pasada a Night. El fic original está en mis favoritos, ya saben que FF no deja escribir direcciones en las hojas de los fics.

Karla

18 de Marzo del 2009