An Idle Mind Is The Devil's Playground

Autora: Night Flame Miko

Contribuciones de: Chocolate coated Blue

Traducción al español por: KarlaYTF

Capítulo 3

Harry se esperó un par de semanas antes de contestar la siguiente carta.

La decisión no fue por que intentaba no verse ansioso, no, simplemente era por que no sabía que hacer. Voldemort quería saber que estaba pasando con su familia sin embargo no había forma que le dijera, es decir, ellos eran archi enemigos, ¿Cierto?, ¿Cómo le iba a decir a alguien así información que ni siquiera le había contando verdaderamente a sus amigos? A pesar de las consecuencias, sabía que no podía seguir alargando esto, podía sentir la furia crecer a través de su vínculo, y si él podía sentirla así quería decir que Voldemort estaba realmente molesto.

Suspirando se resignó a su destino y se sentó en la silla, agarrando una pluma y papel, le sonrió a Hedwig cuando vio como ella le mandaba una especie de mirada de preocupación. Esto era lo mejor que podía hacer, a pesar de las consecuencias.

Voldemort estaba enojado.

Y eso era todo. Había esperado tres días, tres malditos días y aún no había respuesta. El mocoso no creía que simplemente podía ignorar al Señor Oscuro, ¿Verdad? Oh, no. Si una respuesta no llegaba hoy, entonces Voldemort iba a hacer algo de lo que el mocoso se arrepentiría, verdaderamente.

Apenas había terminado una reunión con los mortífagos. Cerró la puerta detrás de él cuando una lechuza blanca bastante familiar llegó y atravesó la ventana abierta (¿Quién seguía dejando esas malditas cosas abiertas?), se sentó en su silla.

La miró fieramente, como si fuera la culpa de la lechuza el que su amo se haya tomado tanto en responder una carta. Acomodándose, empezó a leer. Su furia casi olvidada regresaba mientras leía la tan corta respuesta.

A mi acosador Señor Oscuro,

Así que estaba en lo correcto, ya sabes donde estoy y, aparentemente, sabes que estoy siendo cuidado. Se pegan afuera como unas tumbas, idiotas.

De todas formas, ¿Por qué insistes en saber acerca de mis familiares? Para serte sincero, no creo que te vaya a decir, quiero decir, somos enemigos, ¿O me equivoco? (De hecho esas es la razón que escriba en primer lugar) ¿Por qué te diría algo como eso cuando ni siquiera se lo he dicho a mis amigos? Ya no importa que tu (conociéndote) mi molestarás acerca del tema la próxima vez que nos veamos.

Así que lo siento, pero eso sería lo equivalente a cavar mi propia tumba emocional.

Estoy seguro de que podrás encontrar otra manera, pero no será de mi.

De,

Harry Potter

P.S. Recuerda no lastimar a mi lechuza, a menos de que quieras perder tu magia.

Voldemort rió ante la letra. El mocoso creía que podía esconderle algo a él, ¿Verdad? Bueno, pues Voldemort no necesitaba al mocoso para decírselo. Aquello había sido una formalidad, una forma para que Potter evitara algo de dolor. Parece que él mismo tendrá que obtener la información.

Una sonrisa aterrorizante se formó en la cara de Voldemort. Parece que disfrutará de esto.

Harry se sentó en su cama, tallándose las manos.

No sabía que esperar, probablemente una carta dañina, con un muy, demasiado, poderoso maleficio en ella. O tal vez iba a morir. De hecho, ahora que lo pensaba, las dos opciones estaban probablemente conectadas. Suspirando se acostó en la cama, con las piernas colgando por el borde, dando golpecitos agitados en el piso.

Era divertido. Sin embargo, cualquier cosa por la que espero no lo preparó para lo que realmente pasó. En un segundo estaba acostado en su cama, esperando ansiosamente a que algo esperara, y en el siguiente estaba sujetándose la cabeza, intentando ahogar sus gritos mientras Voldemort atacaba su mente a través del lazo.

Atravesando las barreras mentales de Harry, comenzó a viajar a través de sus memorias, por supuesto que el Señor Oscuro no fue gentil, desgarrando el camino a través de la mente de Harry, buscando y encontrando todo lo que estaba buscando. Encontró los recuerdos del armario, las palizas de cuando Harry no podía controlar su magia accidental, el hambre, los sobrenombres. Todo. Nada fue escondido a la vista del Señor Oscuro. Harry se dio cuenta que estaba intentando ahogar sus gritos en la almohada, habiéndose retorcido en la cama, y con la cara húmeda, dándose cuenta de que estaba llorando, pero no había nada que pudiera hacer. Esto era peor que cualquier cosa que Snape llegó a hacer, posiblemente peor que la maldición cruciatus, pero aquella comparación tal vez sea solamente por su odio a la legitimancia.

Finalmente se terminó y casi dudando, el Señor Oscuro dejó la mente de Harry y con ella, el cuerpo derrotado del Salvador del Mundo Mágico, quejándose a través de su garganta, cansado de tanto gritar y de las memorias antiguas ahora frescas. Parecieron pasar años, pero eventualmente encontró la energía para levantarse y vagamente notó como Hedwig había llegado a su lado y ahora lo miraba con preocupación.

Arrastrándose hasta la mesa, Harry escribió unas pocas palabras en un pedazo de hoja y se lo dió a Hedwig, quien se marchó silenciosamente. Sintiéndose adormecido a todo, cayéndose sobre la mesa delante de su escritorio, Harry pegó su cabeza en la madera y cayó dentro una siesta mental, con su mente plagada de viejas pesadillas.

Voldemort estaba relativamente sorprendido cuando vio la carta, había estado esperando una carta furiosa del chico (Harry, o al menos Potter, se corrigió a sí mismo, el muggle obseso solía llamar al mocoso "chico"* y él no imitaría a un muggle). Abriendo la carta, Voldemort leyó las pocas palabras que contenía y, por primera vez, probablemente, sintió un poco de arrepentimiento.

Riddle,

Espero que estés feliz. Ahora te odio tanto como tú a mí.

De,

Potter

Notas:

* No se como esté traducido en los libros en español (mis libros son en inglés).