An Idle Mind Is The Devil's Playground

Autora: Night Flame Miko

Contribuciones de: Chocolate coated Blue

Traducción al español por: KarlaYTF

Capítulo 4

Harry se encontraba acostado, mirando al techo.

Verdaderamente no sabía que hacer. Normalmente, cuando cosas como estas pasaban (con Snape, por ejemplo) simplemente se pondría ridículamente furioso, discutiría y gritaría en su mente, y luego tomaría la revancha cuando y donde pudiera. Pero en este caso no podía, aparte de que la persona que lo molestó era uno de los magos más poderosos del Mundo Mágico, era por que realmente él debió haber esperado esto. Voldemort era su enemigo, como lo dijo en la carta pasada, esa era la razón por la que le estaba enviando cartas. Debió haber recordado que Voldemort conseguía lo que quería. Y generalmente en la forma más dolorosa para el afectado.

Honestamente esperaba que Voldemort averiguara todo acerca de su vida con los Dursleys eventualmente. No necesitaba mucho esfuerzo (Snape había visto cosas después de todo y era difícil imaginar que ese bastardo no le había dado toda la información que pudiera al Señor Oscuro). Y realmente sabía que Voldemort se iba a poner, bastante, bastante furioso al leer su carta, y esperaba una maldición dolorosa, un secuestro, una amenaza a sus amigos, etc, en respuesta. Pero por alguna razón no esperaba esa dolorosa violación mental.

Había pasado apenas un día desde que había enviado la carta, y ya se sentía bastante tonto. Es decir, siempre es asumido que él aborrece al Señor Oscuro tanto como el bastardo maldito a él. Y claro que odiaba al tipo, y seguro que lo deseaba muerto, pero él no lo aborrece. No, eso lo guardaba para los Dursley's. Es decir, ¿Qué son unas cuantas amenazas a su vida comparados con 16 años de sufrimiento? (Mejor dicho 10, y unos cuantos veranos).

Suspirando miró a su cuarto, sabía que simplemente podía usar Alohomora en la puerta e ir hacer algo, considerando que ya tenía 17 años, pero sabía que al final la diversión no valía la pena y causaba más problemas de los que resolvía, al final tendría que volver y para entonces, los Dursley's podrían descargar todo su enojo en él por ser tan "raro".

Al escuchar un ruido, miró hacia la ventana y se sorprendió de ver a una orgullosa águila-lechuza llegar y aterrizar en su escritorio. Miró por un largo tiempo entre ella, la carta y un paquete que estaban atados a su pata. Obviamente el viejo Voldy no había acabado con él aún. Se preguntó que podría decir la carta.

Seguramene algo de su infantil comportamiento, lo estúpido y tonto que había sido al intentar mantener un secreto de el Señor Oscuro y que debía considerarse afortunado de que el Bastardo Malvado no hubiera hecho ningún daño permanente a su mente cuando estuvo viajando a través de ella (considerando que probablemente debía dar una oración de agradecimiento, si el Bastardo lo hubiera querido, realmente sí hubiera jodido la mente de Harry y todo lo que hubiera quedado del Salvador, hubiera sido un vegetal viviente).

La lechuza-águila pareció haberse aburrido de su inmovilidad así que voló hasta él, aterrizando en su estómago y mirándolo. De alguna forma la luz parecía destellar del pico y garras del ave. Harry estaba convencido de que la cosa lo había hecho a propósito. Dando un suspiro largo y doloroso (combinado con una mirada mortífera), sacó la carta y el paquete de la pata del ave, mirándola mientras volaba de regreso al escritorio, al parecer bastante satisfecha. Sacudiendo la cabeza, Harry abrió la carta, manteniendo sus ojos cerrados y convenciéndose antes de abrirlos y, temblando, empezó a leer.

Harry, (sí, Harry también se atragantó cuando leyó eso),

¿Estas sugiriendo que no me aborrecías antes de que viera tus recuerdos? Encuentro eso difícil de creer, pero de cualquier caso, no me voy a disculpar por lo que hice. Pedí de manera... amable *escalofríos* y dos veces, antes de recurrir al método que usé. Así pues, no me arrepiento de lo que hice, sin embargo acepto que los métodos utilizados pudieron haber sido exagerados *sonrisa*. No llegaré a usar tales tácticas de nuevo (a menos de que estemos tratando de matarnos, entonces no dudaré).

¿Por qué me burlaría de tu vida en tu casa? En caso de que no lo hayas notado yo solo me burlo de tu estupidez y tus características de Gryffindor, pero, ¿Qué Slytherin no se burla de un Gryffindor (o al revés)? No sé por qué me estoy tratando de justificar ante ti, pero al parecer somos mucho más parecidos de lo que pensé... así que no tienes por que temerme, al menos no acerca de lo que sé de ti.

Pero puedes seguir temiéndome en todo lo demás.

Fuera de eso, he decidido que a pesar de que no te enseñaré nada demasiado útil, el paquete debería ayudarte con los muggles. Depende de ti si quieres usarlo o no.

De,

Voldemort

P.S. Esto es lo más cercano a una disculpa que alguna vez obtendrás de mí. De hecho es más de lo que he ofrecido a nadie más.

Siéntete importante.

Harry miró la carta.

Unos minutos después finalmente pudo sacarse a sí mismo del trance y miró el paquete y la lechuza que lo esperaba junto a él. El ave parecía demasiado petulante por alguna razón, mirándola feo para ser igual de petulante, Harry agarró el paquete esperando a que lo mordiera o que algo explotara. Nada.

Pero sí Voldemort no es el tipo de persona que simplemente da obsequios sin que nada peligroso pasara al mismo tiempo.

Y aún así nada pasó.

Suspirando y suspirando en alivio pero también por la agitación que sentía, Harry rompió el papel café en el que estaba envuelto y miró el libro que ahora descansaba inocentemente (si es que cualquier cosa asociada a Voldemort podía llamarse inocente) en su cama.

"Maleficios menores que no pueden ser rastreados" - decía el título. Una ceja se alzó en el rostro de Harry con curiosidad, y mientras giraba el libro y veía el contenido, su quijada se cayó. El libro estaba lleno de todo lo que alguna vez quiso saber de maldiciones y, saltando al primer capítulo, verdaderamente explicaba como hacer cada hechizo para que no pudiera ser rastreado. Incluso había formas de poner hechizos para que se activaran en ciertos momentos, para hacer que los hechizos no pudieran ser rastreados incluso para el que los hizo.

Estaba apunto de perderse en las infinitas posibilidades de este libro cuando la lechuza-águila abrió sus alas, intentando llamar la atención. Mirándola, era claro que ella le indicaba entre él y un pedazo de hoja (estas aves son demasiado inteligentes). Dejando salir un aún más doloroso suspiro (parecía estar haciendo eso demasiado) se levantó y miró solemnemente al libro antes de llevar su atención a la hoja en su escritorio y empezar a escribir. La lechuza-águila miraba cuidadosamente, asegurándose de que no intentara volver con el libro antes de terminar su carta.

Acabándola con un firulete, Harry puso la carta en el ave y tan pronto como lo hizo, ésta ya estaba atravesando la ventana. Cerró de golpe la ventana ante la molestia del pájaro y prácticamente brincó hasta su cama y el libro que lo esperaba. ¡Finalmente algo nuevo que hacer!

Voldemort se había quedado despierto hasta tarde, ocupado escribiendo cartas, órdenes y descripciones de futuras ataques. Finalmente habían terminado con el último asalto que había estado planeando por meses, no era nada espectacular y realmente sólo tenía como objetivo llamar la atención de la gente sin demasiado alboroto.

Después de que recobró algo de cordura, Voldemort redujo la matanza indiscriminada; estaba enviando el mensaje equivocado y realmente no ayudaba a que al gente se pasara de su lado (aparte de locos y fanáticos sangre pura, lo cual estaba bien pero no era lo suficiente no para el pellejo del cañón). Así que ahora intentaba más atraer la atención y dejar en claro sus objetivos. Por supuesto que la gente seguía muriendo, eso era regla, sólo que ahora era un poco menos.

Ni siquiera miró cuando escuchó el ruido de su ave llegando, decidió acabar antes lo que estaba haciendo. Una vez completado aquello, fue cuando miró el ave que sacaba su pata hacia él, con una carta en ella.

Cerró el entrecejo, no había esperado una respuesta tan pronto. Potter normalmente se tomaba demasiado tiempo para escribir sus pequeñas rabietas (aunque debía admitir que la última había estado justificada). Alcanzando la carta, abrió la carta con curiosidad y empezó a leer.

Para Voldy,

Está... bien. Algo similar había estado esperando realmente, viniendo de ti, aunque debo admitir que me había olvidar que podías entrar a mi mente a través del lazo. Realmente estaba esperando algo más como un muy doloroso maleficio y en su lugar me topé con una increíblemente dolorosa violación mental. Pero eres mi enemigo y al menos me acostumbré a esto con Snape.

Ha. De todas formas gracias por tu no-disculpa, aunque me alegré demasiado por el libro, realmente me alegraste el día *tallándose las manos juntas y riendo malvadamente*. Mi tío no sabrá lo que le golpeó. Aunque probablemente me culpe a mí de todas formas.

Por cierto, no, yo no te aborrecía... no te aborrezco. Te odio, por supuesto, quiero verte muerto y todo eso, sólo que no te aborrezco, eso es algo que guardo para los Dursley's y para Snape. De alguna manera encontraste la forma de librarte de eso, gracias a la no-disculpa y el libro. Snape tiene bastante que decir de sus violaciones mentales y su entrenamiento pero aunque lo hiciera aún seguiría siendo un bastardo.

Me preocupa un poco tu pájaro. ¿Le diste algo para que se hiciera más inteligente o qué? Se la pasó mirándome hasta que escribí la carta, y juro que se paró de cierta forma para que la luz destellara en esas dagas que llama garras, y eso sin contar con su pico. Es gracioso, te queda tener una lechuza inteligente y malévola (no me recuerdes a Nagini) como mascota.

De todas formas, me quedé impresionado con tu carta, de verdad. Estaba esperando que empezaras a decir que débil era (¡Y eso no es una invitación a que lo hagas!) o algo de que debía mantener mi guardia siempre alerta y bla bla bla. El hecho de que no lo hicieras es más que una sorpresa, imagínate el resto. Aunque tu carta me hace casi pensar que estás arrepentido de lo que hiciste pero para el malvado y loco Señor Oscuro el arrepentimiento es imposible, ¿Verdad?

Ok, ya acabé. Tu jodi... maldito pájaro debe estar contento con la carta, supongo que lo averiguaré si me ataca cuando intente atarla a su pata. Si hay sangre en la hoja, ya sabes lo que pasó y te culpo a tí por eso. ¿No tienes más amables? Lechuzas que no sean una amenazaba para mí.

Espera.

Olvidé con quien estaba platicando por un segundo. Ignora el último párrafo.

Bueno ya acabé, voy a ir a leer felizmente unas cuatro horas. Hasta luego supongo.

De,

Su molestia,

Harry Potter

Voldemort, el llamado demoniaco y maldito Señor oscuro no pudo soportarlo. Se rió. ¿Quién diría que eso de escribirse con su más grande enemigo podía ser una distracción tan positiva? El mocoso se puso a hablar sin parar de una maldita lechuza. ¡Una lechuza! ¡A su archi enemigo! ¿Tal vez el niño si se había vuelto loco? No que pudiera llamar a Potter niño ahora, considerando que estaba casi en sus veintes. Mentalmente, Voldemort era mayor que Potter por varias décadas, ¿Pero desde cuándo la edad mental contaba?

Mandando a su hechiza afuera terminó su día con... algo bueno. A pesar que Potter no había sido uno de sus correspondencias más inteligentes, era impresionante que no pudiera decir todo lo contrario, considerando que el chico podía escribir de cualquier cosa. Es gracioso que todos los reportes digan de lo callado y silencioso que era, pero a juzgar por las cartas parecía una caja de hablar, que podía platicar de cualquier tema por horas. Aunque considerando la infancia del chico aquello tenía sentido. Cuando se está solo por los primeros diez años de tu vida, ¿Con quién puedes hablar aparte de ti mismo?

Poniendo poderosos hechizos protectores alrededor de su cuarto, Voldemort, se metió a la cama usando solo los boxers que solía usar para dormir, pensando la forma tan fácil en la que se había ganado el perdón del chico (¡No que lo hubiera pedido!).

Los Gryffindor's eran demasiado generosos.

N/A:

El último capítulo que NFN escribió de este fic (14) fue tan espectacular que me dió ganas de apurarme y subir el 4to.